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4 Methodological approaches

4.3 Selection on observable characteristics

De las cinco subregiones, es en esta en la que se encuentra más avanzado el proceso de apuntalamiento del modelo de desarrollo propuesto por las élites locales y nacionales: además de ser una zona en la que ha primado tradicionalmente la hacienda ganadera, en los últimos 15 años ha sido el escenario del auge palmero y petrolero. Es el epicentro de la producción de riquezas en el Meta y, probablemente, donde hay un mayor capital invertido por parte de los empresarios.

Hacienda ganadera

La ganadería extensiva fue el primer modelo en insertarse con éxito en esta subregión desde mediados del siglo XX, determinando en gran medida los procesos de sedimentación social y estructura agraria de la subregión. Actualmente se concentran allí el 75% de las hectáreas en pastos para ganadería y el 52% de las cabezas de bovinos existentes en el departamento (Ver Anexo No. 11 y Anexo No.

12), y aún se encuentra en proceso de expansión aunque moderada: entre 2001 y 2009 el número de cabezas bovinas en la región aumentó en un 17% (Ver Anexo No. 13). Puerto López, Puerto Gaitán y San Martín, son los principales municipios ganaderos con el 71% del total de bovinos, mientras que el 29% restante se encuentra repartido de manera más o menos equitativa entre los otros cinco municipios de la subregión.

Agroindustria de la palma de aceite

El modelo agroindustrial, aquí representado por el cultivo de palma de aceite, se ha venido insertado de manera tardía en los últimos 20 años, pero con especial acento a partir del año 2001. En el año 2011, en la subregión 1 se encontraban el 75% del total de hectáreas sembradas con Palma de aceite en el Meta, lo que equivale aproximadamente a unas 116.245 hectáras. Los principales municipios palmeros según el número de hectáreas sembradas a 2011 fueron San Carlos de Guaroa, Puerto Gaitán y San Martín. Sin embargo hay cultivos de palma en todos los municipios de esta subregión. Llama la atención Mapiripán, que si bien es el municipio que menos cultivos de palma tiene, arrancó en 2009 con 90 has y para 2011 ya habían 2.450 has sembradas con este producto (Ver Anexo No. 14)

Explotación petrolera

La subregión 1 también es líder en producción petrolera en el departamento, con un 53% del total de regalías pagadas entre 2001 y 2011, según la Agencia Nacional de Hidrocarburos (Ver Anexo No. 15). En ese período el crecimiento de la producción petrolera ha sido exponencial: subregión 1 pasó de recibir 5.700 billones de pesos en 2001 a 181.609 billones en 2011. Es decir, la cifra aumentó alrededor de 32 veces sobre su valor inicial (Ver Anexo No. 16).

Economías ilegales: cultivo de coca

En la subregión 1 también pudo insertarse con éxito el cultivo de coca, pero únicamente en sus zonas más marginales: en el municipio de Mapiripán y, en menor medida, en el sur del municipio de Puerto Gaitán. Por encontrarse en dicha zona marginal, esta actividad productiva hasta el momento no se ha chocado con el auge petrolero y palmero, como si ha ocurrido en otras subregiones en las que es notorio el retroceso de la coca frente a la expansión de las otras actividades.

Para el año 2011, la subregión 1 albergaba el 21% de los cultivos de coca del departamento, ubicándose, sin embargo, en un tercer y último lugar respecto a las otras subregiones con presencia de narco-cultivos (Ver Anexo No. 17).

Se puede observar cómo a pesar de los esfuerzos desplegados a través del Plan Colombia, en esta subregión no se han obtenido resultados igual de notorios que en otras partes del departamento. Como muestran las Tablas No.3 y No.4 una mediana reducción en las hectáreas cultivadas, contrasta con un espectacular aumento en el número de lotes dedicados a la coca. Al mirar más de cerca estas cifras, se hace evidente una adaptación de los cultivadores para no ser fácilmente detectados ante el aumento de la vigilancia estatal, reduciendo el tamaño de los lotes, fragmentando y dispersando la ubicación de los cultivos, sin tener que reducir sustancialmente las hectáreas cultivadas.

Tabla No. X Variación en cultivos de coca Subregión 1

Cultivos de coca- Subregión 1 Año t1 Año t2 Variación Porcentual 2001 2011 Hectáreas 1.917 1.250 -34,79% Lotes 932 1959 110,19%

Fuente: UNODC- elaboración propia.

Tabla No. X Variación en Número de lotes mayores y menores a 3 ha.

Cultivos de coca- Subregión 1 #Lotes Variación % Lotes 2001 2011 Lotes mayores a 3 ha 155 37 -76,13% Lotes menores a 3 ha 777 1.107 42,47% Fuente: UNODC- elaboración propia.

3.3.4 Conflicto armado

En esta subregión el conflicto armado se insertó de manera tardía, ya que solo hasta la década del ochenta, comenzaron a hacer presencia los grupos armados. Las Farc únicamente llegaron a tener influencia en los municipios de Mapiripán y en Puerto López a través del Frente 39 (Avila, 2011). En Mapiripán el ingreso de la guerrilla sucedió en el contexto de la bonanza cocalera desde principios de los años ochenta. Allí la guerrilla acompañó la llegada de colonos atraídos por la perspectiva de lograr un buen ingreso mediante el cultivo de la hoja de coca.

El fenómeno paramilitar en el Meta, por su parte, tuvo sus primeros brotes en esta subregión, particularmente en los municipios de Puerto López, Puerto Gaitán y

Acacías, donde “las mafias de las esmeraldas venidas de Boyacá y narcotraficantes

con cultivos en la zona (…) instauraron desde principios de los ochenta las primeras

estructuras de seguridad privada, que más tarde se convirtieron en frentes

paramilitares” (Ávila, Farc: dinámica reciente de la guerra, 2008, pág. 3).

Más adelante, se dio el ingreso de las AUC al departamento con la masacre de Mapiripán en 1997, debut del Bloque Centauros en toda la región. Como se ha expuesto antes, las AUC encontraron aliados en algunos poderosos hacendados de Puerto Gaitán y Puerto López, también vinculados con el narcotráfico, quienes facilitaron el ingreso del Centauros, prestando sus propiedades y grupos de autodefensa en cooperación con dicha estructura, también apoyada por las miembros de la Fuerza Pública (Verdadabierta). Efectivamente el Bloque Centauros logró golpear fuertemente al Frente 39 de las Farc, relegándolo a las zonas más periféricas de Mapiripán (Ávila, Farc: dinámica reciente de la guerra, 2008, pág. 2) y expulsándolo completamente de Puerto López. En la Subregión 1, se consolidó más rápida y fácilmente el orden paramilitar, que logró establecer allí una de zona de retaguardia.

Tanto el hecho de que la mayor parte de la subregión no tuvo influencia de las Farc, como su configuración tardía en zona de retaguardia paramilitar, explican por qué allí los niveles de violencia no fueron los más agudos del departamento. En cuanto a infracciones al DIH, en esta subregión ocurrieron el 17% de los hechos, lo que la ubica en un tercer lugar respecto a las demás (Ver Anexo No. 18). Como muestra la Gráfica de infracciones al DIH de esta subregión (Ver Anexo No.19) la mayor parte de estos hechos ocurrieron en los años 1997 y 2001: El primer pico fue protagonizado por los paramilitares y el segundo por las Farc y corresponden respectivamente a la llegada del Bloque Centauros a Mapiripán, y a la última ofensiva grande de las Farc en su intento por recuperar dicho territorio antes del fin de los diálogos del Caguán.

Esta disputa también se ve reflejada el porcentaje de participación de los actores armados en las infracciones al DIH, de las que los paramilitares resultaron responsables de un 53%, las Farc de un 33% y la Fuerza pública tuvo una

participación del 14%(Ver Anexo No.19). Aunque sería de esperar que por tratarse de una zona de retaguardia paramilitar, este actor tuviera la posibilidad de cometer violencia en menor proporción a los demás grupos, en este caso los paramilitares parecen haber utilizado la violencia contra los civiles, con propósitos distintos a la disputa territorial.

Una mirada al indicador de desplazamiento forzado pude dar otra perspectiva al tipo de relación entre los actores armados y la población en la Subregión 1, la cual ocupa el segundo lugar en desplazamiento forzado, con un 19% de los hechos. El período en el que ocurrieron la mayor parte de estos desplazamientos fue entre 2002 y 2008 (Ver Anexo No. 20) en coincidencia con la implementación de la PSD. Sin embargo, en la Subregión 1, estos años no corresponden con un período de disputa entre los actores armados por lo cual estas cifras no pueden relacionarse del todo con las dinámicas de la confrontación (Ver Anexo No. 19). Aunque la mayor parte de esos desplazamientos se concentraron en el municipio de Mapiripán 57% -en el marco de la disputa entre Farc y BC- aproximadamente 13.191 personas, es decir, un 43% del total, fueron desplazadas en el resto de la subregión. Esta modalidad de violencia ocurrió con especial intensidad en los municipios de Puerto Gaitán (4.238), Puerto López (2.746) y Acacías (2.863) San Martín (1.873). Los tres primeros corresponden a los principales productores de petróleo de la subregión: juntos suman el 92% de las regalías pagadas por este concepto (Ver Anexo No. 16); y tan solo Acacías, San Martín y Puerto Gaitán representan un 40% del total de hectáreas sembradas en palma de aceite en toda la subregión para el año 2011 (Ver Anexo No. 14).

En esta subregión, tanto el fenómeno de desplazamiento forzado en zonas de control paramilitar, como el alto porcentaje de participación de este actor en las

infracciones al DIH –aún tratándose de una zona de baja o nula influencia

guerrillera- podrían hallar su explicación en el fenómeno de acaparamiento de tierras por la vía del despojo violento, para apuntalar definitivamente las industrias en expansión de la palma y el petróleo. La Gráfica No. X muestra la relación temporal entre el fenómeno de desplazamiento forzado y el auge de la industria

2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011

Gráfica No. X Desplazamiento forzado Vs. Regalías- Subregión 1 (Cifras regalías en millones de pesos)

$ 200.000 $ 180.000 $ 160.000 $ 140.000 $ 120.000 $ 100.000 $ 80.000 $ 60.000 $ 40.000 $ 20.000 6.000 5.000 4.000 3.000 2.000 1.000 Regalías $ 0

Fuente: ANH y UARIV. Procesamiento propio.

- Desplaza

miento forzado