2.4 Semi-Regular Sequences
2.4.2 Semi-Regular Sequence over GF(2)
Ramón Pradera
174 Yo estuve allí. Yo lo vi nacer, al menos en España. Yo conocí y comprendí el posicio- namiento de la marca personal un día templado de primavera de 2010. Un concepto, una idea que desarrolla de manera valiente el valor del yo desde un punto de vista global, práctico, productivo y generoso (en este libro entenderán el porqué de estos adjetivos) frente a aquellos que trabajan pensando que las empresas están por enci- ma de las personas; frente a los que autosubyugan sus ambiciones y valías persona- les para no destacar en el gris de la multitud porque creen que así ha sido siempre y así debe ser. Pues ahora sé (mejor dicho, confirmo) que no es así. Se puede ser fiel a una empresa y ser auténtico con uno mismo, coherente con lo que se piensa.
Personal Branding es un anglicismo del siglo XXI con el que se define, sin embar-
go, un viejo término, muy español, casi caído en desuso: reputación. Eso sí, ahora la reputación ha de aliñarse con las nuevas tecnologías y las nuevas maneras que tenemos de comunicarnos, si queremos sacarle el mayor provecho y convertirlo en una herramienta de triunfo indiscutible. Tras escuchar a los gurús de esta nueva tendencia, dos anécdotas personales vinieron a mi memoria y cobraron un nuevo significado. Tras presentar durante 5 años un informativo de éxito en una televisión de ámbito nacional, mucha gente me reconoce por la calle. Lo curioso es que el 95% (por no decir que todo el mundo), tras el típico «perdone, usted es un par de umm… umm…», y otros tantos chasquidos con los dedos, mientras bajan la mirada al suelo para hacer memoria, me espetan: «¡el de las gafas! de Antena 3 ¿a que sí?». «Joder –exclamo siempre para mis adentros– ¡Manda huevos! (como diría Trillo)», Resulta increíble que de los cinco años presentando los informativos sólo los cuatro primeros meses me presenté con gafas (unas gafas muy ligeras, con montura al aire y pensé que nada destacaban), y sin embargo la gente me conoce como el de las gafas». La otra anécdota me lleva a mi participación en un programa de televisión al que llegué como invitado. Menos mal que era grabado, porque cuando el conductor del mismo me presentó mi cara de estupor podría haber sido carnaza de cualquier programa de zapeo por muchos años. Resulta que el presentador me dio paso de la siguiente manera: «y esta noche contamos con Ramón Pradera, conocido presentador de los informativos de Antena 3 –hasta aquí había acertado–, director de Antena de Tele- madrid, ganador de numerosos galardones televisivos como la Antena de Oro o el Ondas, director del circuito de Cataluña de velocidad y responsable del éxito de la Semana Santa de Valladolid». Nada más y nada menos. ¡Toma ya, pedazo de currí- culo! Me siento orgulloso de mi trayectoria profesional, pero a mis 37 años resulta im- posible haber desarrollado y compaginado semejantes cargos. Lo que pasó es que un poco avezado el guionista tecleó en Google las palabras «Ramón Pradera» y fusiló en su texto todos los cargos que encontró, mezclando a mi abuelo Ramón Pradera (personaje relevante en la historia actual de Valladolid), a mi padre Ramón Pradera (posiblemente el mayor y mejor experto de la televisión en España) y a Ramón Pra- dera (director del circuito de Montmelo con el que no me une ningún vinculo familiar). Pensó que todos éramos el mismo, como la santísima trinidad (ahora doy gracias de que no encontrara a ningún asesino en serie con el mismo nombre, porque seguro
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que también me lo hubiera calzado). Más allá de la poca o mucha gracia que puedan tener estas anécdotas, ahora entiendo la importancia de las primeras impresiones (¡el de las gafas!) y la necesidad de una buena gestión de nuestra reputación conectado a la Red (lo de la trinidad). Dos aspectos que destaca en el posicionamiento de una marca personal o reputación y que refuerzan uno de sus principios que viene a decir que labramos nuestra reputación con cada pequeño acto que realizamos. Desde cómo damos los buenos días a una secretaria, hasta cómo tratamos a nuestros empleados, nuestra última cuenta de resultados o la foto que colgamos en nuestro perfil de una red social. Todo está relacionado. Todo forma nuestra marca personal, nuestra reputación. Resulta vital saber cuidar y gestionar cada aspecto relacionado con nuestra marca personal si queremos que resulte efectiva. En este libro le expli- carán cómo hacerlo, pero además, le desvelarán el pilar fundamental sobre el que descansa toda la teoría. Un pilar en el que coinciden todos los autores: para tener una marca personal hay que tener algo que ofrecer, algo que contar, y para saber que es ese algo y que funcione hay que ser auténtico. Tenemos que conocernos y ser fieles a nuestro estilo, nuestras ideas, nuestra trayectoria, sino lo que se vende no es más que una cáscara sin fruto que acabará por descubrirse y volverse en con- tra. Quizá este sea uno de lo aspectos más difíciles de lograr, ya que en multitud de ocasiones ser fiel a uno mismo, ser auténtico, chocará contra los intereses de quien nos contrata. A lo largo de estas páginas descubrirá cómo poder hacerlo y le demos- trarán cómo, aunque sea duro y complicado, a medio plazo resultará increíblemente beneficioso.
Puede parecer que las personas que rezuman confianza y seguridad en ellos mismos, gracias a su marca personal, resulten elementos subversivos para una empresa. Bien porque se les pueda considerar el caldo de cultivo de una revolución contra el esta- tus establecido o porque representen una amenaza para sus inmediatos superiores. Nada de eso. Los mejores expertos en Recursos Humanos y los cazatalentos más experimentados le explicarán que cada vez este es el aspecto que más se tiene en cuenta a la hora de buscar un directivo resolutivo, capaz de llevar a su departamento al éxito profesional. En definitiva, está en nuestras manos controlar qué queremos que se diga sobre nosotros y cómo queremos que se diga. Nuestra reputación, nues- tra marca personal, hablará por nosotros antes de que lleguemos. Será una perfecta tarjeta de presentación y un referente a la hora de evolucionar en nuestras ambicio- nes. Le bastará un clic de ratón o, en este caso, pasar la página para empezar a descubrir una genial fórmula para el éxito y triunfo profesionales.
Un presidente americano negro y un rapero blanco. «¿Qué es lo que está pasando?», se pregunta José Manuel Casado en el primer capítulo de este libro.
«De lo que hay que tener miedo es al miedo», el propio Casado recoge esta senten- cia de Roosevelt que, a pesar de ser de hace unas cuantas décadas, es ahora más vigente que nunca.
Mónica Deza nos alerta sobre la ineficacia de la dicotomía artes-ciencias y nos pro- pone una nueva forma de gestión de las personas, de las empresas y de nuestra propia vida.
Andrés Pérez Ortega nos sugiere una lista de control o verificación para la gestión de la marca personal.
Escribe Ramón Pradera que «se puede ser fiel a una empresa y ser auténtico con uno mismo, coherente con lo que se piensa».
Ideas en un libro coral. Así lo sugirió Juan Ramón Plana: «hagamos un libro coral que pueda ser de utilidad a sus lectores».
En sus manos tiene el primer libro de ideas para gestionar lo más importante de uno mismo, que no es otra cosa que uno mismo: su persona, su identidad, marca per- sonal.
Los que han escrito este libro son un grupo de amigos de las ideas. Son, somos, un grupo de personas convencidas de una idea, a saber, que una sociedad mejor sólo es posible gracias a la suma de mejores personas. Personas que gestionan eficaz e inteligentemente su propia identidad para construir un mundo mejor.
Tras esta idea romántica, que combina el inherente individualismo y unicidad del ser humano junto con el hecho de que los hombres y mujeres vivimos en una sociedad en la que debemos querer entendernos, organizamos en Madrid el 22 de abril de
178 2010 un encuentro denominado posicionamiento de la marca personal.
Los asistentes a este encuentro nos enviaron multitud de correos comentándonos que las ideas allí expuestas les fueron de utilidad y hubo quien incluso dijo que le cambiaba la perspectiva de su vida. Y fue esa reacción tan unánime y positiva nos animó a escribir este libro.
Este libro combina ideas, ejemplos (como la vivencia de Juan Ramón Plana a la puer- ta de su despacho), referencias de autores y pensadores. Todo en torno a la idea que por encima de cualquier empresa se encuentra el individuo: usted, querido lector. Todos los que hemos participado en este libro le agradecemos su confianza por haber depositado su tiempo en nosotros y más teniendo en cuenta la extensísima y variada oferta editorial.
Y deseamos que este libro le haya sido de utilidad para que su vida personal y pro- fesional sea diferente mientras usted hace la diferencia.
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