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4 CHAPTER FOUR: RESEARCH METHODOLOGY

4.4.2 Semi Structured Interviews

Para analizar y construir un panorama comparativo entre hombres y mujeres en la elecciones para diputados en Chile desde el retorno a la democracia, se estudia por separado las elecciones de hombres y mujeres desde 1989 a la fecha. Para ello, se analizan diversas tablas de generación propia.

La primera tabla muestra la relación entre mujeres candidatas y mujeres electas por año, es el número de candidaturas de mujeres por años y los resultados en la obtención de escaños en cada elección, además de los porcentajes de éstos. Busca otorgar una imagen de la evolución de las candidaturas a través del tiempo y la capacidad de competencia de las mujeres.

TABLA
1:
Candidaturas
y
Rendimiento
electoral
de
Mujeres


Años
 1989
 1993
 1997
 2001
 2005
 2009
 Total
 Candidatas
 16
 18
 26
 29
 35
 35
 159


Electas
 7
 9
 11
 15
 17
 16
 75


%
 43,75%
 50,00%
 42,31%
 51,72%
 48,57%
 45,71%
 47,17%


Fuente: elaboración propia de datos obtenidos en www.elecciones.gob.cl

La tabla muestra que las candidaturas son siempre crecientes y que salvo el último año, las elecciones también lo son. Sin embargo, sorprende el bajo número de candidatas por elección. Si se cuenta el número total de candidaturas posibles por ambas coaliciones a los 120 escaños y en las seis elecciones estudiadas, tenemos un total de 1.440 posibles candidaturas y las mujeres se presentan tan solo en 159 oportunidades, lo que significa un 11,04% porcentaje bastante bajo considerando que representan el 53,22% del electorado histórico del país en las elecciones a diputados.

Por otra parte, si entendemos que las mujeres son actores nuevos en política, por lo cual deben generarse un espacio y paulatinamente ganar elecciones, podemos suponer que habrá un cambio en el tiempo respecto de las candidatas titulares.

TABLA
2:
Candidatas
electas
y
reelectas
por
año


Años
 1989
 1993
 1997
 2001
 2005
 2009
 Total
 Elecciones
 7
 7
 7
 8
 8
 6
 43


RE
Elecciones
 0
 2
 4
 7
 9
 10
 32


Total
 7
 9
 11
 15
 17
 16
 75


Fuente: elaboración propia de datos obtenidos en www.elecciones.gob.cl

Se observa que durante los seis años de elecciones, existe un predominio de las candidatas electas que son nuevas en la cámara de diputados por sobre aquellas que obtienen un escaño siendo las candidatas titulares. Esta relación es decreciente y solo se revierte mínimamente el año 2005, para consolidarse el 2009.

Al analizar estos números con las candidaturas de los hombres, lo primero que se aprecia es que los hombres copan la mayoría de los cupos electorales, pero también de los escaños. Como se observa en la tabla 3, los hombres cuentan con un 49,61% de electos, lo que es un poco mayor al 47,17% de las mujeres, por lo que no es muy relevante. Lo que si es relevante es que son 1.274 candidaturas de 2.880 posibles, es decir, un 88,47% ocho veces mayor que las mujeres.

TABLA
3:
Candidatos
y
Rendimiento
electoral
de
Hombres


Años
 1989
 1993
 1997
 2001
 2005
 2009
 Total


Candidatos
 219
 222
 213
 210
 205
 205
 1274


Electos
 110
 111
 105
 105
 102
 99
 632


%
 50,23%
 50,00%
 49,30%
 50,00%
 49,76%
 48,29%
 49,61%
 Fuente: elaboración propia de datos obtenidos en www.elecciones.gob.cl

Ahora si comparamos la tabla 4 con la tabla 2 empezamos a encontrar las primeras diferencias entre los candidatos y las candidatas. Al respecto podemos ver que por un lado las mujeres tienen una curva ascendente de candidatas que van a la

reelección, en la cual recién en las dos últimas elecciones son más las que buscan ser electas de nuevo a quienes buscan por primera vez un escaño. En el caso de los hombres esta realidad se observa desde la primera vez en que es posible ser reelecto. Por otra parte, la curva se mantiene siempre igual, siendo casi el doble de los candidatos que van a la reelección que quienes compiten por primera vez.

TABLA
4:
Candidatos
electos
y
reelectos
por
año


Años
 1989
 1993
 1997
 2001
 2005
 2009
 Total


Elecciones
 110
 47
 37
 40
 35
 35
 304


RE
Elecciones
 0
 64
 68
 65
 67
 64
 328


Total
 110
 111
 105
 105
 102
 99
 632
 Fuente: elaboración propia de datos obtenidos en www.elecciones.gob.cl

Lo que muestran estos datos es que la mujer es un actor nuevo en la política chilena, las cuales se están abriendo un espacio en las elecciones. Por contrapartida, los hombres son actores antiguos a los cuales les cuesta menos participar en política. Por otra parte, la curva ascendente de las mujeres en las seis elecciones muestra un crecimiento de 128,57%, mientras que los hombres decrecen un 10% en igual período. Si bien los números generales son auspiciosos para las mujeres, entre el 2001 y el 2009 el crecimiento es de solo un escaño y entre las dos últimas elecciones se bajó un escaño obtenido. En tal sentido, no es posible proyectar los números hacia el futuro para establecer una cantidad de años en las que la mujer logrará un porcentaje semejante al de los hombres.

Por otra parte, para analizar las carreras femeninas se busca establecer diferencias entre el éxito electoral de las candidatas que van a reelección y compararlas con sus pares hombres.

TABLA
5:
Reelecciones
femeninas
por
año,
candidatas
titulares.



Años
 1993
 1997
 2001
 2005
 2009
 Total
 Candidatas
 4
 5
 9
 12
 13
 43


Electas
 2
 4
 7
 9
 10
 32


%
 50,00%
 80,00%
 77,78%
 75,00%
 76,92%
 74,42%


Fuente: elaboración propia de datos obtenidos en www.elecciones.gob.cl

La tabla 5 nos muestra que las candidatas titulares tienen un éxito electoral de un 74,42% lo que está diez puntos porcentuales más bajo en comparación con los hombres, como se ve en la tabla 6.

TABLA
6:
Reelecciones
masculinas
por
año,
candidatos
titulares.


Años
 1993
 1997
 2001
 2005
 2009
 Total
 Candidatos
 78
 79
 79
 78
 74
 388


Electos
 64
 68
 65
 67
 64
 328


%
 82,05%
 86,08%
 82,28%
 85,90%
 86,49%
 84,54%


Fuente: elaboración propia de datos obtenidos en www.elecciones.gob.cl

Las mujeres no solo se presentan a elecciones como titulares en menor porcentaje que los hombres, sino que también, tiene menores rendimientos cuando van a la reelección. Con estos datos se puede inferir que a la mujer le cuesta más mantenerse en el cargo.

Si analizamos lo anterior, con las carreras parlamentarias de hombres y mujeres en cuanto al número de reelecciones y del porcentaje de escaños que representan la reelecciones frente al total del género, podemos observar que un tercio de los escaños de las mujeres son de dos períodos, diez por ciento más que los hombres, cifra que se revierte en quienes están tres o cuatro periodos. El total de los escaños correspondiente a reelecciones es doce puntos más en los hombres que en las mujeres, lo que nos indica que las carreras parlamentarias de las mujeres son más cortas que la de los hombres.

Tabla
7:
Candidatos
electos
más
de
una
vez


Diputados
con


reelecciones
 nº
de
escaños
 %
 Diputadas
con
reelecciones
 nº
de
escaños
 %


1
Reelección
 78
 156
 24,68%
1
Reelección
 13
 26
 34,67%
 2
Reelección
 55
 165
 26,11%
2
Reelección
 3
 9
 12,00%
 3
Reelección
 25
 100
 15,82%
3
Reelección
 1
 4
 5,33%
 4
Reelección
 7
 35
 5,54%
4
Reelección
 1
 5
 6,67%
 5
Reelección
 7
 42
 6,65%
5
Reelección
 1
 6
 8,00%
 Totales
 498
 78,80%
Totales
 50
 66,67%


Fuente: elaboración propia de datos obtenidos en www.elecciones.gob.cl

El análisis nos entrega que las mujeres, si bien logran un porcentaje similar al de los hombres en la obtención de escaños , solo dos puntos porcentuales menor, cuando se habla de reelección los números son bastante menores para quienes se inician en la política.

Queda determinar si las respuestas a esta diferencia tiene, solo relación con la eficiencia electoral del las mujeres, o si sus explicaciones están en variables de tipo social. Lo que ya se observó es que las mujeres pierden en mayor medida su calidad de titulares, diez puntos más que su pares hombres.

En resumen, a la mujer le cuesta mantenerse en política representativa más que a los hombres y el que éstas se presenten como titulares les asegura en menor medida al partido que serán reelectas.

Cabe buscar ahora, si es que existe alguna evidencia en la que sectores políticos o geográficos hay acciones que mermen la participación de la mujer en política. Para esto se analizará si es que hay sectores políticos y geográficos con escasa presencia de mujeres que impliquen un detrimento para con las mujeres en el sistema de partidos, se analizará casos especiales, generalidades de partidos y geográficas. Hay dos distritos que pueden ser emblemáticos en la constitución del análisis; el distrito 8 y el 23. En el caso del distrito 8 la Concertación ha doblado todas las elecciones y la Alianza nunca ha estado cerca de romper el doblaje. Aquí la Alianza ha llevado a tres candidatas, dos de la UDI y una independiente, dos de las cuales compitieron la última elección.

En contrapartida, en el distrito 23 la derecha ha doblado desde el 93 en adelante. Este distrito la historia parte con dos mujeres imponiéndose a dos hombre de mucho peso y que posteriormente serán figuras emblemáticas de ambas coaliciones, pero la historia cambia para cada uno de los bandos. En la alianza, que Lugo dobla constantemente, contamos con ocho candidaturas masculinas y dos femeninas, de las cuales hay cinco candid atos distintos y solo una candidata.

Por el lado de la Concertación hay seis candidatos distintos y tres mujeres las que se presentan, repitiéndose una de ellas en dos elecciones. Lo relevante es que de las cuatro candidaturas femeninas del Partido Radical, dos son en este distrito y sin ninguna posibilidad de obtener un escaño.

Los otros dos candidatos Radicales se presentan en 1089 y en 2009. En el primer caso la candidata se presenta contra un hombre y pierde por solo cinco puntos porcentuales y es el caso más exitoso electoralmente de las mujeres del partido. En el caso del 2009 presentan a una candidata retadora contra un candidato titular que ha sido electo desde 1989 y en un distrito en el cual no se dobla desde cuatro elecciones y en la que se había perdido la mayoría, es decir, ninguna posibilidad de salir.

En resumidas cuentas podemos decir que en el Partido radical, no solo es el partido que menos mujeres presenta proporcionalmente a sus candidaturas, como se observa en la tabla 8, sino que además sus candidatas tienen mínimas posibilidades de obtener un escaño, de hecho no gana ninguna. En tal sentido, se puede afirmar que en el Partido Radical existiría una discriminación en contra de la participación femenina.

Tabla
8:
Participación
de
candidatas
en
relación
al
total
por
partidos
y
años.


Coalición
 Partido
 1989
 1993
 1997
 2001
 2005
 2009
Total
 Mujeres
 %


Alianza
 UDI
 30
 29
 47
 54
 59
 56
 275
 23
 8,36%
 RN
 66
 41
 52
 45
 50
 51
 305
 35
 11,48%
 I
y
Otros
 23
 50
 21
 21
 11
 13
 139
 15
 10,79%
 TOTAL
 119
 120
 120
 120
 120
 120
 719
 73
 10,15%
 Concertación
 DC
 45
 47
 55
 54
 56
 39
 296
 23
 7,77%
 PPD
 25
 25
 29
 24
 27
 27
 157
 27
 17,20%
 PS
 0
 28
 25
 21
 21
 24
 119
 23
 19,33%


PRSD
 16
 11
 7
 14
 9
 13
 70
 4
 5,71%


I
y
Otros
 34
 9
 4
 7
 7
 7
 68
 9
 13,24%


TOTAL
 120
 120
 120
 120
 120
 110
 710
 86
 12,11%


Fuente: elaboración propia de datos obtenidos en www.elecciones.gob.cl

Quien le sigue en menor participación femenina es la democracia Cristiana con un 7,7% de sus candidatos. La DC es el partido con mayor participación electoral del país desde el retorno a la democracia y cuenta con una larga historia en el país, sin embargo, la participación femenina queda relegada a un plano posterior. Cabe destacar que de las 23 candidaturas femeninas que lleva la DC, 6 son contra otras mujeres de la Concertación y cuenta con un bajo nivel de obtención de escaños, 39,13%. Esto último, se explica por que ostenta el más majo rendimiento de sus candidatas titulares, 37,5%, que es menos de la mitad de los que ostentan los demás partidos lo que puede explicarse, pues varias de sus candidatas que iban a la reelección lo hacían en distritos en los que se doblaba, arrastradas por su compañero de lista, y a la elección siguiente no se producía el doblaje.

En relación a los tipos de candidatas que lleva la DC, se observa que tienen una relación pareja entre las candidatas titulares, neutras4 y retadoras, al igual que la mayoría de los partidos de la Concertación, salvo los Radicales ya mencionados.

Tablas
9:
Candidatas
según
categorías
y
partidos


Coalición
 Partido
 Candidatas
 Elect
 Titulares
 Elect
 Neutras
 Elect
 Retadoras
 Elect


UDI
 23
 11
 6
 5
 9
 4
 8
 2
 RN
 35
 16
 10
 8
 13
 7
 12
 1
 I
y
Otros
 15
 5
 0
 0
 8
 3
 7
 2
 Alianza
 Total
 73
 32
 16
 13
 30
 14
 27
 5
 DC
 23
 9
 8
 3
 7
 4
 8
 2
 PPD
 27
 21
 12
 11
 6
 4
 9
 6
 PS
 23
 9
 7
 5
 9
 4
 7
 0
 PRSD
 4
 0
 0
 0
 3
 0
 1
 0
 I
y
Otros
 9
 4
 0
 0
 7
 4
 2
 0
 Concer‐
 tación
 Total
 86
 43
 27
 19
 32
 16
 27
 8
 





 4En
este
caso
se
denomina
candidata
neutra
a
aquellas
que
son
retadoras
en
listas
abiertas,
es
decir,
la
 candidatas
que
van
por
primera
vez
por
el
distroto
contra
un
candidatos
o
candidata
en
igual
condición
 por
la
misma
coalición.

Fuente: elaboración propia de datos obtenidos en www.elecciones.gob.cl

La evidencia estudiada no entrega datos que puedan avalar una hipótesis respecto de la existencia de prácticas en detrimento de la participación femenina en la Democracia Cristiana. Algo similar sucede con la Unión Demócrata Independiente, el partido más grande de Chile en la actualidad por el bajo nivel de participación de mujeres en las elecciones y por el alto número de candidatas retadores, pero al igual que la DC no es posible concluir nada al respecto.

Sin embargo, en la Alianza por Chile si se puede decir algo respecto de las candidatas independientes y de los demás partidos, pues ellas presentan el porcentaje más bajo de elecciones, un 33% y siempre van como retadoras o neutras y con pocas posibilidades de salir. Generalmente, estas candidatas concurren a las elecciones a llenar cupos y si logran ser electas son coaptadas por los partidos. Espacio aparte aparece el Partido Por la Democracia, pues el quien ostente la bancada femenina más grande con 21 escaños femeninos, bancada avalada por el alto rendimiento de sus candidatas pues logran un 77,7% de escaños, sostenido principalmente por sus candidatas titulares. En el caso del PPD hay un claro éxito electoral de sus candidatas y eso hace que tengan un mejor porcentaje de candidaturas. Pese a ello, se encuentra en segundo lugar detrás por dos puntos del Partido Socialista y en ambos partidos no alcanzan el 20% de las candidaturas y sus curvas de crecimiento no son ascendentes, sino más bien estáticas.

Lo que si se puede afirmar es que dentro de la Concertación por la Democracias hay más posibilidades de participación femenina en el ala más progresista del conglomerado, PPD y PS, del mismo modo que en la Alianza el partido más orientado al centro político tiene mejor participación femenina, por lo que se infiere que al interior de los conglomerados dominantes mientras más a la izquierda que se encuentre la mujer más posibilidades de participar y ser electa tendrá.

Ahora bien, determinado algunos rasgos relevantes de los partidos y las coaliciones políticas cave estudiar qué sucede al interior de las regiones, en búsqueda de espacios en los que no ha penetrado la mujer políticamente.

Si lo anterior lo analizamos en la tabla siguiente, podemos obsrvar que la participación femenina en algunas regiones casi no existe. La tabla muestra las candidaturas por región y coalición respecto de las candidatas, titulares o no, y el porcentaje del universo de candidaturas que representan.

Al analizarla, se puede determinar que en las regiones del centro sur del país; sexta, séptima, octava, novena y décima, las participaciones son muy bajas, sobre todo en la novena donde es inferior al 2%. En contra partida, destacan en un porcentaje mayor a diez las regiones primera, décima segunda y Metropolitana en donde no aparece relación aparente entre los casos.

Tabla
10:
Porcentaje
de
candidatas
posibles
por
región
y
coalición
 Región
 Coalición
 Candidatas
 Candidatas
posibles
 %
candidatas
mujeres


Alianza
 6
 24
 25,00%
 Concertación
 4
 24
 16,67%
 Primera
 Total
 10
 48
 20,83%
 Alianza
 1
 24
 4,17%
 Concertación
 3
 24
 12,50%
 Segunda
 Total
 4
 48
 8,33%
 Alianza
 2
 24
 8,33%
 Concertación
 3
 24
 12,50%
 Tercera
 Total
 5
 48
 10,42%
 Alianza
 3
 36
 8,33%
 Concertación
 5
 36
 13,89%
 Cuarta
 Total
 8
 72
 11,11%
 Alianza
 9
 72
 12,50%
 Concertación
 6
 72
 8,33%
 Quinta
 Total
 15
 144
 10,42%
 Alianza
 1
 48
 2,08%
 Concertación
 4
 48
 8,33%
 Sexta
 Total
 5
 96
 5,21%
 Alianza
 2
 60
 3,33%
 Concertación
 3
 60
 5,00%
 Séptima
 Total
 5
 120
 4,17%
 Alianza
 6
 84
 7,14%
 Concertación
 6
 84
 7,14%
 Octava
 Total
 12
 168
 7,14%


Alianza
 2
 60
 3,33%
 Concertación
 0
 60
 0,00%
 Novena
 Total
 2
 120
 1,67%
 Alianza
 7
 72
 9,72%
 Concertación
 1
 72
 1,39%
 Décima
 Total
 8
 144
 5,56%
 Alianza
 1
 12
 8,33%
 Concertación
 2
 12
 16,67%
 Décima
Primera
 Total
 3
 24
 12,50%
 Alianza
 1
 12
 8,33%
 Concertación
 4
 12
 33,33%
 Décima
Segunda
 Total
 5
 24
 20,83%
 Alianza
 32
 192
 16,67%
 Concertación
 45
 192
 23,44%
 Metropolitana
 Total
 77
 384
 20,05%
 Alianza
 73
 720
 10,14%
 Concertación
 86
 720
 11,94%
 Total
 Total
 159
 1440
 11,04%


Fuente: elaboración propia de datos obtenidos en www.elecciones.gob.cl

Para hacer un análisis más acucioso se analizará detenidamente las regiones que presenten menores porcentajes de candidatas o que lo hagan en mayor medida contra candidatos titulares, resaltando los elementos que puedan determinar detrimento en contra de las mujeres. Hay que recordar que la competencia es con los candidatos de la misma coalición, según la definición del tipo de listas antes definidas.


Tabla
11:



Región
 Coalición
 Candidatas


Nº
lista
2
Hombre
 titular
 %
Candidatas
v/s
 Candidatos
titulares
 Alianza
 73
 26
 35,62%
 Concertación
 86
 24
 27,91%
 Total
 Total
 158
 50
 31,65%


Fuente: elaboración propia de datos obtenidos en www.elecciones.gob.cl

Al observar cuantas mujeres compiten contra hombres titulares sorprende que de las pocas candidaturas de mujeres, un tercio de éstas lo hace contra un candidato titular, lo que claramente reduce sus posibilidades de ser electas. Destacan por su alta presencia de competencia contra titulares en las siguientes regiones sexta, séptima,

octava, novena y décima primera, en las que más del 50% de la mujeres compiten contra titulares.

En la región del Libertador encontramos que de las cinco candidatas, tres lo hacen contra un candidato titular. De hecho, esas candidaturas sacan en promedio un 4,87% de los votos y solo se destaca la elección de Alejandra Sepúlveda, quien luego de ganar dos elecciones renuncia a la concertación, por lo que ya no se contempla dentro de las coaliciones estudiadas. En esta región se puede afirmar que las candidatas, a excepción de Sepúlveda, han sido solo compañeras de lista, sin ninguna posibilidad de elección. Si a ello se le suma lo escaso del porcentaje de participación, se puede afirmar que nos encontramos frente a un menoscabo en contra de las candidaturas femeninas.

En el caso de la séptima región esta es la segunda en presentar menor porcentaje de candidatas mujeres al parlamento, un 4,17%, pero eso se hace más complejo cuando de las cinco candidatas, cuatro lo hacen compitiendo contra candidatos hombres titulares y la que no lo hace es por que compite como en 1989 cuando no hay titulares por ser la primera elección. Por otra parte, la única vez que una candidata salió electa no se presentó al año siguiente. En esta región está claro que ser mujer resulta una barrera desde un principio, muy compleja de superar para ser candidata a diputada, pero más aun ser electa. En tal sentido podemos afirmar que en la región del Maule existe detrimento en contra de las mujeres.

En la octava región no solo hay un 7,4% de candidaturas femeninas, sino que dos tercios de éstas lo hacen contra titulares. En el caso de la Alianza hay seis candidatas, las que obtienen un promedio electoral de 10,71%, pero cuatro de ellas no superan los 8,5% y ninguna resulta electa. En el caso de la Concertación, si bien también tienen dos tercios de candidaturas femeninas contra titulares, los votos logrados siempre superan el veinte por ciento y logran tres escaños. Al respecto, se puede decir que hay detrimento en contra de las mujeres, pero solo de la Alianza y por parte de la Concertación pese a que, en este último caso, indiscutiblemente no es favorable para las mujeres.

En la novena región hay solo dos candidaturas, que representan el 1,67%, las cuales son ambas de la Alianza y las dos compiten contra titulares y pierden. En ambas coaliciones existe detrimento, pero en el caso de la Concertación es extremo, pues no existen candidaturas. Esta es la región más compleja de ser candidata y obtener un escaño por parte de una mujer.

En la décima región aparece un caso particular. En la alianza hay un 9,72% de participación femenina en las candidaturas, es decir, siete candidaturas que logran cinco escaños, las que tienen como base a María Porchelle que se presenta en tres ocasiones ganando siempre y Marisol Torres que se presenta la misma cantidad, pero gana solo dos. En la Alianza los números no son ciertamente buenos y dependen exclusivamente de estas dos candidatas, pero no se puede afirmar nada respecto de mayores barreras de entrada para las mujeres. En cambio en la Concertación hay solo una candidatura que implica un 1,39% de las posibilidades y es recién en el 2009 y contra un candidato que lleva cinco elecciones como titular, es decir, mínimas posibilidades de ser electa. En la décima región claramente hay un detrimento en contra de las mujeres de la Concertación.

En la décima primera región hay más de un 10% de candidaturas femeninas, pero estas siempre van contra un titular y no lograr escaños. Los números de candidaturas son pequeños, pues es una región de un solo distrito, en la cual