2.4 Network initiated partial session mobility
3.1.2 Session description protocol (SDP)
de la salud a través de hospitales, centros de salud barriales, programas de atención primaria, planes de vacunación, entre otros mecanismos. También pueden implementar programas alimentarios de acción directa o mediante políticas de transferencia de ingresos para la compra de alimentos, así como desarrollar obras de infraestructura, por ejemplo el tendido de la red de cloacas. Sin embargo, las accio- nes de los Estados no siempre garantizan el efectivo ejercicio o goce de los derechos por parte de las po- blaciones destinatarias, y en particular de las infan- cias. Desde esta perspectiva, si bien no es posible negar que existe una relación causal entre las accio- nes de los Estados y los resultados observados en los diferentes indicadores de déficit que se presentan a continuación, estos no se originan únicamente en la acción estatal, sino que son producto agregado de múltiples factores, algunos de los cuales se encuen- tran fuera de la órbita del Estado.
Concretamente, mediante diferentes instrumen- tos legales, el Estado argentino se ha comprometido a respetar, proteger y satisfacer los derechos de niños y adolescentes a la alimentación, a la atención de la salud y a garantizarles un hábitat de vida saludable. No obstante, la magnitud del déficit en el análisis de estas dimensiones de derechos y su evolución en los primeros cuatro años del Bicentenario muestran la relevancia de los desafíos pendientes. La compleji- dad del fenómeno de acceso a los alimentos en canti- dad y calidad, la expansión de los espacios medioam- bientales saludables y la vivienda digna para todos, así como el acceso a servicios de salud universales y de calidad, suponen mucho más que progresos ma- croeconómicos sostenidos en el tiempo y una norma- tiva amplia como la vigente en la Argentina.
Precisamente, esta publicación ofrece informa- ción específica en cada una de las dimensiones de de- rechos referida y, de modo adicional, descripciones sobre los principales determinantes de las situacio- nes de carencia. Un ejemplo claro: las necesidades en el campo de la alimentación, la atención de la salud y la precarización del espacio del hábitat guardan es- trecho vínculo con las características de los hogares en cuanto a sus formas de integración al mundo del trabajo y su clima educativo, pero además con res- pecto a su ubicación en el espacio residencial de las ciudades y regiones del país. Es con base en este par- ticular enfoque que el análisis avanza sobre la inci-
dencia del espacio de las privaciones y su evolución en los años 2010, 2011, 2012 y 2013 a nivel de la po- blación de niño/as y adolescentes entre 0 y 17 años en las zonas urbanas de la Argentina.
SITUACIÓN ANTE EL DERECHO A LA ALIMENTACIÓN
Cómo aproximarse a la medición de la situación alimentaria y nutricional de las poblaciones es un tema controvertido y complejo. En el marco de los estudios del Observatorio de la Deuda Social Argen- tina, se viene construyendo y estimando un índice de seguridad alimentaria que se propone lograr una aproximación a la situación de vulnerabilidad o riesgo en el acceso a los alimentos en los hogares con niños/ as. Este índice incluye un conjunto de indicadores a nivel de los hogares pero contempla, asimismo, la particular exposición de los niños/as y adolescentes a la experiencia de hambre, permitiendo evaluar los problemas de acceso a los alimentos por dificultades económicas en una ventana de tiempo de 12 meses. Esta medida resumen permite además identificar si- tuaciones de riesgo alimentario severo y moderado: el severo involucra la experiencia de percepción de hambre en infantes y adolescentes; el riesgo mode- rado identifica hogares vulnerables en el acceso a una dieta alimentaria en cantidad y calidad adecuadas como consecuencia de problemas económicos del ho- gar (Salvia, Tuñón y Musante, 2012).
A continuación se examina la incidencia de situa- ciones de inseguridad alimentaria en la niñez y ado- lescencia de la Argentina urbana, su evolución en el cuatrienio 2010-2013 y principales factores asocia- dos. De igual forma, se estima la cobertura de las ac- ciones públicas y privadas de asistencia alimentaria directa tanto en el espacio escolar como en otros es- pacios sociales alternativos.
indicadoreS de déficit en el acceSo a loS alimentoS
En los primeros cuatro años del período del Bicen- tenario (2010-2013), la vulnerabilidad de la infancia y adolescencia en el acceso a alimentos en cantidad y calidad alcanzó al 20% (promedio), en tanto que la situación de déficit más grave afectó al 10% y, entre
puntas, se registró una caída del déficit total de ape- nas 1,4 p.p. Las variaciones interanuales no han sido estadísticamente significativas, lo cual es indicativo de lo estructural del problema de acceso a los alimentos.
Dicho proporcionalmente: en 2013, casi 2 de cada 10 niños/as y adolescentes se encontraban en situa- ción de vulnerabilidad en el acceso a los alimentos, mientras que una proporción similar (24%) recibía alimentación de modo gratuito en comedores es- colares, comunitarios o refrigerios. Esta asistencia
alimentaria llegó en mayor proporción al grupo po- blacional de niños/as escolarizados en la primaria, lo cual revela que los programas de asistencia alimenta- ria aún tienen un desafío prioritario de protección a la primera infancia.
Según los datos registrados por la encuesta, la vulnerabilidad de la infancia en el acceso a alimen- tos afecta al 38% de los hogares de clase trabajadora marginal y al 16,4% de los pertenecientes a la clase obrera integrada. Estos niveles de incidencia se han mantenido estables en el primer caso y han mejorado levemente en el segundo. Ello también es observa- ble a nivel del estrato social en cuartiles, donde se advierte con claridad que la situación de riesgo se mantiene estable en el 25% más pobre y mejora lige- ramente en el estrato inmediato siguiente. Este dé- ficit de tipo estructural se expresa y especifica en el contexto de los espacios de villa o asentamientos ur- banos, donde el riesgo alimentario, de punta a punta del período, experimentó un incremento de 3,5 p.p., 2010 2011 2012 2013 2013-2010VAR PP.
Inseguridad alimentaria total 21,0 18,6 20,5 19,6 -1,4 *
Inseguridad alimentaria severa 10,0 9,1 10,1 10,3 0,3 -
Recibe alimentación gratuita 24,1 22,6 22,2 24,3 0,2 -
Indicadores de déficit en el acceso a los alimentos
Tabla 1
nota: p-valor<0,1* / p-valor<0,05** / p-valor<0,01***
FUENTE: edSa-bicentenario (2010-2016), observatorio de la deuda Social argentina, uca.
año 2010-2013. evolución en porcentaje de niños/as de 0 a 17 años.
Figura 1.1
Años 2010-2013. Evolución en porcentaje de población de 0 a 17 años.
CLASE OBRERA INTEGRADA CLASE MEDIA PROFESIONAL CLASE TRABAJADORA MARGINAL
CLASE MEDIA NO PROFESIONAL
2010 2011 2012 2013
CARACTERÍSTICAS ESTRUCTURALES
ESTRATO ECONÓMICO-OCUPACIONAL NIVEL SOCIO-ECONÓMICO
CONDICIÓN RESIDENCIAL REGIONES URBANAS
0 10 20 30 40 50 0 10 20 30 40 50 0 10 20 30 40 50 0 10 20 30 40 50 2010 2011 2012 2013 BAJO MEDIO ALTO MUY BAJO MEDIO 2010 2011 2012 2013 2010 2011 2012 2013
URBANIZACIÓN FORMAL DE NIVEL BAJO
URBANIZACIÓN INFORMAL URBANIZACIÓN FORMAL DE NIVEL MEDIO CONURBANO BONAERENSE
RESTO URBANO DEL INTERIOR CIUDAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES
OTRAS ÁREAS METROPOLITANAS
Inseguridad alimentaria total
mientras que en los espacios urbanos formales de ni- vel bajo disminuyó levemente: 2,4 p.p.
El Conurbano Bonaerense es donde más se revela la inseguridad alimentaria en la infancia como pro- blema estructural, pues allí se ha mantenido estable en torno al 22% en los últimos cuatro años; mientras que se advierte una merma en el riesgo en la Ciudad de Buenos Aires (5,3 p.p.) y en menor medida en otras grandes áreas metropolitanas (3,4 p.p.).
La situación más severa, que sin duda es la expe- riencia de hambre —que como mencionamos afectó al 10% de la infancia urbana en 2013—, se ha incre- mentado significativamente en el cuatrienio en la clase trabajadora marginal (6 p.p.) y en similar medida en el 25% más pobre (6,7 p.p.); mientras que entre las in- fancias menos vulnerables según el estrato económico- ocupacional o social se registraron mejoras con relativa independencia de la condición socioresidencial. Esta
merma se concentró en la Ciudad de Buenos Aires, y el riesgo se incrementó en el resto urbano interior.
A partir de esta descripción, y con relación a la co- bertura que alcanzan los programas de asistencia ali- mentaria, dicha asistencia ha estado bien orientada en algunos casos y en otros no tanto. Así, aunque se registra un incremento de esta asistencia en villas o asentamientos, tal ayuda no estuvo focalizada en las ciudades del interior urbano de menor tamaño, sino en las zonas metropolitanas más densamente pobla- das. En tal sentido, es plausible reconocer la presen- cia del Estado y las organizaciones de la sociedad civil en acciones concretas de asistencia alimentaria, pero focalizadas en poblaciones segregadas en términos del espacio socioresidencial y en zonas metropolita- nas, cuando los problemas de acceso a los alimentos parecen no concentrarse únicamente en las zonas más densamente pobladas y estigmatizadas.
Figura 1.2
Años 2010-2013. Evolución en porcentaje de población de 0 a 17 años.
CLASE OBRERA INTEGRADA CLASE MEDIA PROFESIONAL CLASE TRABAJADORA MARGINAL
CLASE MEDIA NO PROFESIONAL
2010 2011 2012 2013
CARACTERÍSTICAS ESTRUCTURALES
ESTRATO ECONÓMICO-OCUPACIONAL NIVEL SOCIO-ECONÓMICO
CONDICIÓN RESIDENCIAL REGIONES URBANAS
0 10 20 30 40 50 0 10 20 30 40 50 0 10 20 30 40 50 0 10 20 30 40 50 2010 2011 2012 2013 BAJO MEDIO ALTO MUY BAJO MEDIO 2010 2011 2012 2013 2010 2011 2012 2013
URBANIZACIÓN FORMAL DE NIVEL BAJO
URBANIZACIÓN INFORMAL CONURBANO BONAERENSE
RESTO URBANO DEL INTERIOR CIUDAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES
OTRAS ÁREAS METROPOLITANAS
Inseguridad alimentaria severa
FUENTE: EDSA�BICENTENARIO �����������, OBSERVATORIO DE LA DEUDA SOCIAL ARGENTINA, UCA.
Figura 1.3
Años 2010-2013. Evolución en porcentaje de población de 0 a 17 años.
CLASE OBRERA INTEGRADA CLASE MEDIA PROFESIONAL CLASE TRABAJADORA MARGINAL
CLASE MEDIA NO PROFESIONAL
2010 2011 2012 2013
CARACTERÍSTICAS ESTRUCTURALES
ESTRATO ECONÓMICO-OCUPACIONAL NIVEL SOCIO-ECONÓMICO
CONDICIÓN RESIDENCIAL REGIONES URBANAS
0 10 20 30 40 50 0 10 20 30 40 50 0 10 20 30 40 50 0 10 20 30 40 50 2010 2011 2012 2013 BAJO MEDIO ALTO MUY BAJO MEDIO 2010 2011 2012 2013 2010 2011 2012 2013
URBANIZACIÓN FORMAL DE NIVEL BAJO
URBANIZACIÓN INFORMAL CONURBANO BONAERENSE
RESTO URBANO DEL INTERIOR CIUDAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES
OTRAS ÁREAS METROPOLITANAS
Recibe alimentación gratuita en comedores, escuelas u otros espacios
FUENTE: EDSA�BICENTENARIO �����������, OBSERVATORIO DE LA DEUDA SOCIAL ARGENTINA, UCA.
esta carencia no depende únicamente del acceso a los alimentos, sin embargo se trata de un déficit particular cuando la población es infantil y adolescente.
Se trata, asimismo, de un déficit fuertemente asociado con la pobreza, pues la probabilidad de no realizar las 4 comidas diarias aumenta sustantivamente a medida que desciende el estrato social (ocupacional o en cuartiles) y a medida que empeora la condición residencial. Los chicos/ as en hogares de clase trabajadora marginal registran, para 2013, 3 veces más chance de no haber realizado al menos cuatro comidas diarias que sus pares en hogares de clase media profesional; brecha que también se ob- serva entre el 25% más pobre y el 25% más rico. En este indicador, también se registra un déficit más pronunciado en las infancias del resto urbano del interior que en las otras áreas metropolitanas.
Aun cuando un cuarto de la infancia realiza menos de 4 comidas por día, la evaluación del acceso a alimentos en can- tidad y calidad que hacen los adultos de referencia es satis- factoria para la mayoría; sin embargo, alrededor de 6,5% de la infancia y adolescencia urbana registra déficit en el acceso a los alimentos en cantidad y calidad desde la perspectiva de sus adultos de referencia. Dicho déficit trepa hasta el 14% en el estrato social de trabajadores marginales, en el 25% más pobre y en el espacio de villa o asentamiento urbano; mien- tras que es residual en otros estratos sociales y espacios re- sidenciales. Asimismo, se observa que el problema de ac- ceso a los alimentos en cantidad y calidad es más frecuente en las infancias del Conurbano Bonaerense y ciudades del interior urbano que en la Ciudad de Buenos Aires.
NOTA DE INVESTIgACIÓN II