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7.3 Shifting from objective to subjective performance evaluation
La realidad social, económica, cultural y política plantea limitaciones para implementar la democracia deliberativa, ya que no existen condiciones subjetivas, ya he explicado la situación de colonialidad del ser y el proceso de decolonialidad del ser y construcción de sujetos de derecho al que obliga; de otra parte, la ausencia de condiciones objetivas se evidencia en las graves limitaciones a la vigencia de los derechos económicos, sociales y culturales.
Las causas estructurales de la situación descrita tienen su origen en el modelo económico del capitalismo, basado en la propiedad privada de los medios de producción, que actualmente se encuentra en su fase de globalización, modelo que ha determinado la desigualdad económica y exacerba la pobreza y la pobreza extremas; a nivel social y cultural, la colonialidad del ser determina procesos de exclusión y discriminación de quienes no responden al modelo occidental del sujeto de derechos.201
Entonces la pregunta que se plantea es ¿cómo implementar la democracia deliberativa en el contexto del modelo económico capitalista que determina desigualdad y exclusión?
Considero que la propuesta de la democracia deliberativa debe partir del reconocimiento de esta desigualdad y de la exclusión y de la denuncia de su origen en el modelo económico capitalista, para empezar a trabajar por procesos de emancipación, de decolonialidad del ser y construcción de sujetos de derechos y de procesos de exigibilidad por el reconocimiento, respeto y garantía de los derechos; de lo contrario, la propuesta de deliberación se vacía de contenido al no considerar las reales condiciones en las que se ha desenvuelto nuestra sociedad y que
198 Archon Fung, Deliberation before the revolution, toward an Ethics of deliberative democracy in an
unjust world, Harvard University, Political Theory, Vol. 33, No. 2, 2005, p. 401.
199 Young también adscribe a la idea de democracia deliberativa para la consecución de la justicia, al señalar: “la democracia deliberativa exhorta a los participantes a preocuparse no solo de sus intereses particulares sino a escuchar y considerar los intereses de los otros, en la medida en que éstos sean compatibles con la justicia”. Iris Marion Young, Activist challenges to deliberative democracy, JStor Political Theory Vol. 29, No. 5, 2001, p. 672., en http://www.jstor.org
200 Iris Marion Young, Activist… op. cit. p. 688.
inevitablemente van a repetirse en el escenario de la deliberación, pues como señala Pierre Bourdieu “la deliberación y la democracia participativa reproducen las jerarquías”.202
Estas inequidades estructurales, estas “diferencias de poder”203 deben ser reconocidas y atendidas, mediante mecanismos que, en la deliberación, den garantías a quienes tienen menor poder de que podrán hacer oír su voz, de que serán escuchados y respetados y de que sus propuestas serán valoradas de la misma manera que la de los participantes con mayor poder, empezando desde el respeto al lenguaje utilizado;204 de lo contrario, como señala Bohman, “las desigualdades estructurales operan efectivamente para bloquear la influencia política de algunos en tanto que magnifican la de otros”.205
Este reconocimiento de las relaciones de poder en la participación y deliberación conlleva una tarea para los grupos sociales, definida por Catherine Walsh de la siguiente manera:
El problema de la participación está en relación directa con el problema estructural del poder;206 por ello, los grupos sociales diversos deben asumir que su participación involucra una lucha de poder y cuestionar que desde el poder se pretenda integrarlos a la economía política […] y a la sociedad sin transformar esta economía ni esta sociedad.207
Esta tarea de transformar las estructuras es importante para evitar los procesos de co optación de las personas y grupos sociales.
Es importante establecer las condiciones en las que se va a dar el diálogo, pues “la oferta de diálogo si no va acompañada de la voluntad para socavar los marcos de referencia dominantes acaba por no ser más que un ejercicio de poder.”208
De esta manera, se propicia que las voces de los silenciados, de los otros, de las otras culturas, de todas las culturas, puedan articularse y puedan ser oídas y escuchadas, y entendidas y apreciadas por los otros, por las otras culturas y por todas las culturas, permitirá que las concepciones de dignidad y de derechos de cada una, de cada uno, de cada cultura y de todas las culturas puedan ser conocidas, a fin de construir un concepto en el que todas aporten y del que todas se apropien, y con el cual se identifiquen y lo hagan suyo como fundamento para argumentar sobre los contenidos de los proyectos de ley.
202 Pierre Bourdieu, en Democracia en Profundidad, s/c, Universidad Nacional de Colombia, 2003, p. 101.
203 Archong Fung, “Experimentos en democracia deliberativa, una introducción”, en Andrés Hernández,
Republicanismo contemporáneo: igualdad, democracia deliberativa y ciudadanía, Bogotá, Siglo del
Hombre, CIDER, 2002, p. 424.
204 “Los usos lingüísticos por parte de los hablantes son siempre expresiones de las relaciones de poder entre ellos”. Gianpaolo Baiocchi, “Participación, activismo y política: el experimento de Porto Alegre”, en Democracia en Profundidad, s/c, Universidad Nacional de Colombia, 2003, p. 101.
205 James Bohman, en Iris Marion Young, Activist … , op. cit., p. 686. 206 Catherine Walsh, “Democracia …,” op.cit., p. 27.
207 Ibídem, p. 25.
208 Lawrence Venuti, en Antonio Sousa Ribeiro, La traducción como metáfora de la contemporaneidad.
Pos colonialismo, fronteras e identidades, s/p., http://www.eurozine.com/articles/article_2005-07-18-
La otra pregunta se plantea en relación a los sujetos que participan, es importante la concurrencia de la sociedad civil organizada; sin embargo, queda pendiente el reto de la participación de quienes no han sido integrados o no se han integrado a las organizaciones y movimientos. Siempre se ha discutido el alejamiento de “las bases” por parte de algunas organizaciones. Son interrogantes que deben ser planteadas y analizadas de manera crítica, si el modelo de democracia participativa y deliberativa quiere implementarse.