Se refiere al proceso de rehabilitación física, socioeconómica y psicológica para corregir, hasta donde sea posible, la incapacidad producida, para que el paciente pueda adaptarse a sus nuevas condiciones de vida y fomentar su productividad en la escuela o el trabajo.
La prevención terciaria comprende:
• Recuperación máxima de la funcionalidad.
• Terapia ocupacional en el hogar u hospitales.
• Cambio psicosocial del paciente.
• Educación de familiares, grupos escolares y empresas para el apoyo del incapacitado.
• Utilización máxima de las capacidades.
• Protección del paciente inválido.
A manera de ejemplo, en el cuadro 7 se presenta la historia natural y social de la faringoamigdalitis y sus niveles de prevención.
Incapacidad. Falta de capacidad para hacer, recibir o aprender una cosa.
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PROcESO SALUD-ENFERMEDAD tEMA3
ActividAd grupAl
1. Organicen la visita de un médico del centro de salud más cercano a su escuela para que se realice una exposición sobre el sobrepeso y la obesidad. Es importante que haga énfasis en las medidas preventivas.
2. Posteriormente, en equipos, elaboren la historia natural y social del sobrepeso y la obe- sidad, incluyendo sus niveles de prevención. Tengan en cuenta que son enfermedades no transmisibles. Periodo prepatogénico Complicaciones: otitis media, fiebre reumática, glomerulonefritis, absceso periamigdalino, bronquitis Secuelas de las complicaciones Muerte Cronicidad Periodo patogénico
Factores del agente: • Virus
• Bacterias • Hongos • Agentes químicos Factores del huésped:
• Edad
• Estado previo de salud • Resistencia
Factores del ambiente:
• Cultura médica del grupo familiar. • Presencia de miembros de la familia,
enfermos o grupos de contacto. • Facilidades médicas de la población. • Época del año (invierno).
• Hacinamiento
PrEVENCIÓN PrIMarIa PrEVENCIÓN SECuNdarIa PrEVENCIÓN TErCIarIa
Promoción de la salud Protección
específica diagnóstico y tratamiento oportuno Limitación del daño rehabilitación
Educación sanitaria. Orientación higiénica para evitar contactos.Provisión de condiciones adecuadas para vivienda y trabajo. Exámenes periódicos. Mejoramiento de la calidad de la atención médica. Evitar contactos directos, evitar reuniones en sitios con mala ventilación, evitar el abuso de irritantes faríngeos. Uso de penicilina de larga duración en aquellos pacientes con probabilidades importantes de contraer otra vez la infección por el medio donde se desenvuelven.
Exámenes selectivos, detec- ción de casos contacto en grupos familiares, historia clínica, práctica rutinaria de cultivo del exudado faríngeo, estudios de labo- ratorio complementarios. Diagnóstico diferencial con otras enfermedades. Antibioticoterapia con fármacos adecuados y por tiempo también adecuado tanto en el paciente como en familiares con estrepto- cocia faríngea.
Evitar complicaciones. Cirugía en los casos indicados.
Se enfoca a las secuelas de las complicaciones.
Hiperemia faríngea, exudado faríngeo, presencia de caseum en criptas amigdalinas,
adenomegalia cervical
Anorexia, cefalea, fiebre, ataque al estado general, odinofagia
Recaídas
Alteraciones locales Horizonte clínico
Estímulo desencadenante Curación espontánea
CuadrO 7
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UNiDAD1 LA SALUD Y LA ENFERMEDAD
La población de jóvenes adolescentes en México es de más de 20 millones. Entre 2000 y 2020 el grupo de edad más grande de la población mexicana será el de 10 a 19 años, por lo cual adquiere una importancia especial.
La mayoría de los adolescentes son personas solteras, aun- que se estima que cerca de cinco millones están casados o viven en unión libre, y poco más de 240 000 cuentan en su haber con una unión disuelta. Quienes inician la vida marital más temprano son las mujeres de localidades rura- les de entre 15 y 19 años: una de cada cinco está casada o vive en unión libre.
En todo el mundo, los adolescentes y los adultos jóvenes son el grupo de edad más sano. En este grupo ocurren relativamente pocas muertes y pocos casos de enferme- dad. En estas edades, sin embargo, también se consolidan hábitos de vida que conducen a enfermedades crónicas no transmisibles.
Para entender mejor de qué estamos hablando, revisemos la clasificación de las enfermedades, que se dividen en tres grandes grupos:
Enfermedades transmisibles. Son aquéllas causadas por un agente infeccioso específico o por sus productos tóxi- cos. Se manifiestan por la transmisión de este agente o sus productos de un reservorio a un huésped susceptible, ya sea en forma directa (de una persona o animal infec- tado) o indirecta (a través de un huésped intermediario de naturaleza animal o vegetal, de un vector o del medio ambiente inanimado).
Enfermedades crónicas no transmisibles. Se definen como un proceso patológico de causa desconocida o mal precisada, con principio insidioso y de larga evolución, que tiene como determinante la herencia, la conducta y el estilo de vida. Este tipo de enfermedades amerita un tratamiento a largo plazo, que de manera usual se acompaña de complicaciones y secuelas que causan incapacidad y muerte.
Lesiones intencionales o accidentales. Las lesiones, ya sean intencionales (resultado de una tentativa delibera- da de hacer daño) o accidentales, ocupan los primeros lugares como causa de muerte en la República Mexi- cana, por lo que es innegable el impacto que producen en las poblaciones de nivel preescolar, en los jóvenes y en las personas en edad productiva. El estudio de las lesiones reviste características muy especiales, ya que
debido a su presentación súbita e inesperada se les con- sidera inevitables, pero tal concepto es un error: muchas lesiones se pueden prevenir.
En el caso de los adolescentes, las principales causas de enfermedad son infecciones respiratorias agudas, infec- ciones intestinales, infecciones de vías urinarias, úlceras, gastritis, duodenitis, amebiasis intestinal, otitis media aguda, entre otras.
Las principales causas de mortalidad son los accidentes de tránsito por vehículo de motor, agresiones (homicidios), suicidios, ahogamiento e inmersión accidentales, leucemia,
vih-sida, entre otros.
El análisis de las enfermedades y muertes del adoles- cente descubre que las conductas de riesgo que se asocian a los daños a la salud son el tabaquismo, el alcoholismo, el consumo de drogas, los accidentes, el sobrepeso, los homicidios, los suicidios y las infeccio- nes de transmisión sexual. Además, la malnutrición y el sedentarismo empiezan a causar estragos en la población adolescente. De acuerdo con las Encuestas Nacionales de Nutrición de 1999 y 2006, uno de cada tres adolescentes sufre sobrepeso u obesidad en un porcentaje cada vez mayor.
Por otra parte, según datos de las Encuestas Nacionales de Adicciones de 1998 y 2002, el consumo de drogas ilegales también es relativamente común y va en aumento. La droga más consumida es la marihuana, junto al tabaco y el alcohol, y le siguen en orden de importancia los inha- lables y la cocaína.
Los accidentes y las lesiones intencionales son las prime- ras causas de muerte a esta edad. Un alto porcentaje de dichos accidentes está asociado al consumo de alcohol y drogas. En los jóvenes de entre 15 y 19 años, los acci- dentes de tráfico de vehículos de motor constituyen la primera causa de muerte.
El inicio temprano de la actividad sexual en ausencia de protección expone a los adolescentes al riesgo de enfer- medades que se transmiten por esa vía, y en el caso de las mujeres al riesgo de embarazarse.
Por todo lo que hemos mencionado es importante reforzar las medidas de prevención en este grupo, que es particularmente especial debido a que es el más grande en México.
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1. Lee junto con tu grupo el siguiente texto.