Chapter 3 Quantitative Electrical Imaging of Three-Dimensional Moisture
3.6 Numerical simulation of unsaturated moisture flow
3.6.3 Simulation of moisture flow
El análisis realizado permite corroborar la incorporación a la Doctrina militar de la Revolución cubana de la experiencia combativa legada por generaciones de luchadores dentro y fuera de Cuba, en el marco del método irregular de la lucha armada. Esta experiencia forma parte de nuestra Doctrina militar en las distintas variantes de la lucha irregular.
Las tipicidades de la lucha de guerrillas, incorporadas a nuestra Doctrina militar desde diferentes experiencias, con las variantes y adaptaciones que se corresponden con cada momento histórico, cada estado del desarrollo tecnológico y con las posibilidades de lucha, derivadas de esta experiencia incorporada, formaron parte de nuestra Guerra de Liberación Nacional.
En la etapa histórica en que se libró esta última contienda por la independencia y soberanía de Cuba, como culminación de las guerras independentistas del siglo XIX cubano desde el Grito de Yara, el aporte
El Comandante Fidel Castro fue el artífice de los ajustes estratégicos, operativos y tácticos implementados en la Guerra de Liberación Nacional, en correspondencia con el enfoque conceptual determinado por las nuevas condiciones sociopolíticas nacionales, el desarrollo técnico militar, el desarrollo técnico-económico-industrial y las condiciones internacionales interactuantes con la realidad cubana de entonces.
Formaron parte de esas condiciones externas la coyuntura política interamericana, la situación global predominante, el desarrollo del sistema capitalista, las formaciones económicas y sociales existentes en aquella etapa histórica, el desarrollo del imperialismo y del gran capital expoliador, etc., en la comparación de una época concreta anterior con la época de aquella contienda.
El Comandante Fidel Castro fue también el generador principal de la Guerra de Liberación Nacional y de la lucha clandestina contra la tiranía de Batista, con la implementación en esta respuesta a la dictadura de la experiencia previa acumulada en el contexto cubano en las luchas sociales durante la pseudo república y, en particular, a partir del golpe de estado que instaló a Batista en el poder, además de los aportes de la lucha armada de las anteriores generaciones de cubanos y de los conflictos bélicos de otras latitudes librados hasta el inicio del enfrentamiento a la tiranía batistiana.
En la concepción estratégica de Guerra de Todo el Pueblo, que es parte de la Doctrina militar cubana, tienen similar importancia las formas regulares e irregulares de lucha armada. Es por lo tanto imprescindible la preparación para ambas formas de hacer la guerra.
Este reconocimiento no es óbice para que, en interés de la misma concepción de GTP, contextualizada en el combate defensivo territorial con la participación de todos sus elementos componentes, la experiencia combativa histórica incorporada a nuestra Doctrina militar permita inferir las siguientes consideraciones:
Si las circunstancias lo determinaran, la preparación para la lucha irregular, incluyendo particularidades de la guerra de guerrillas típica, propiciaría la eventual derivación hacia formas de lucha regular.
El método irregular en una u otra variante, y la lucha en guerrillas de manera particular, dotan al combatiente de aptitudes especiales para el
movimiento táctico, el empleo de las posibilidades favorables de todo género, el aprovechamiento óptimo de los medios de combate, la iniciativa en condiciones de desventaja material, la consecuencia con principios del combate, entre ellos la sorpresa, mediante el empleo de la astucia, el engaño y la estratagema.
Todo ello ahorra vidas de combatientes. No es casual que brillantes jefes guerrilleros, no formados en academias militares, se transformaran con rapidez en estrategas sobresalientes de cualquier método de lucha, en la práctica y la teoría. En Cuba tenemos no pocos exponentes de esa realidad, y como paradigmas, a Fidel y a Raúl.
En cambio, en el devenir de la historia de la humanidad, las guerras convencionales se han caracterizado por enormes bajas, muchas veces debidas al empecinamiento en el combate frontal. Los ejemplos de las campañas napoleónicas y de la Guerra de Secesión en los Estados Unidos, tomados como extremos cruentos, son ilustrativos en ese sentido.
En el centro de estas consideraciones está el propio desarrollo de nuestra Doctrina militar, a partir del pensamiento del Comandante en Jefe Fidel Castro.
Entre otras vertientes de rigor en el análisis, apego a los detalles por mínimos que pudieran parecer, consecuente estudio del pensamiento y probable decisión del enemigo, así como de la planificación y cumplimiento de las acciones propias tomando en cuenta todas las variantes posibles, el pensamiento militar del Comandante Fidel Castro se caracterizó siempre por la exigencia en la preparación de los combatientes.
Su sentido de la importancia suprema del ser humano se expresó en cada momento en esa preocupación. Además de por el aseguramiento en el éxito de las acciones, por el máximo cuidado posible de la integridad física de los combatientes, que una sólida preparación para las acciones combativas puede preservar en relación directa con el rigor de ese mismo adiestramiento. Dada la exquisita sensibilidad humana de Fidel, puede asegurarse que esta preocupación por los hombres a su mando, y por la persona en sentido general, ha tenido para él aún más importancia que la victoria militar en sí misma.
Es también por esto, que el Comandante en Jefe ha sido tan exigente en la preparación rigurosa, con el mayor cuidado de todos los detalles, del enorme conjunto de componentes que significa la concepción estratégica de Guerra de Todo el Pueblo.