Una estabilidad se consigue cuando se responde a situaciones conflictivas con actuaciones educativas preventivas, más no correctivas. Algunos docentes consideran que, aunque tenga sus inconvenientes, la estabilidad tanto del profesorado como de la institución en la cual prestan sus servicios, puede ser un factor que contribuya a la mejora del clima escolar. (Hernández, 2004)
La estabilidad del profesor, tanto en el nivel de la escuela, concentra sus actividades en un mismo curso, donde se mantiene enseñado al menos durante un subciclo. Esto influye directamente en el clima escolar hace que las escuelas se vuelvan más efectivas, las relaciones en el interior sean positivas y están centradas en aspectos técnicos y pedagógicos. La comunicación entre el director y los docentes es fluida y expedita. Asimismo, entre profesores y alumnos existen buenas relaciones, existe colaboración y compromiso mutuos entre las que componen las características organizacionales de la escuela.
El factor clave para una estabilidad dentro del clima escolar es el director pues es un factor clave del logro de la eficacia escolar, pues es el principal promotor de los logros escolares; dentro de su rol esta la orientación, en una escuela eficaz se orienta claramente hacia los aspectos académicos de la labor escolar por sobre los administrativos y de relaciones. Su interés principal es conducir la escuela hacia una educación de calidad.
Es importante recalcar el nivel de liderazgo, tanto de directores como maestros de las escuelas con estabilidad se caracteriza por su capacidad de promover y mantener iniciativas de mejoramiento del servicio educativo de la escuela, y porque éstas encuentren acogida.
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Valoran las innovaciones y el cambio, ejercen un liderazgo flexible, promoviendo el trabajo en equipo y la toma de decisiones en consulta con el equipo de profesores en las distintas áreas del quehacer de una escuela. (Murillo, 2003)
1.2.5.3.1. Organización (OR).
Importancia que se le da al orden, organización y buenas maneras en la realización de las tareas escolares.
1.2.5.3.2. Claridad (CL).
En la escuela y específicamente en el aula, el docente tiene que desde un comienzo poner las reglas de juego, esto es dar unas normas con la suficiente claridad para que sean comprendidas y acatadas por los estudiantes y de las consecuencias de su incumplimiento. Características:
- Conocimiento del reglamento por parte de los alumnos de un establecimiento educativo. - Comprensión de los deberes que tiene el estudiante.
- Cumplimiento de normas.
- Responsabilidad de los actos dentro del establecimiento. - Aplicación en la vida diaria.
La evaluación de las normas que se debe llevar en la institución educativa es primordial, con ello se mide el cumplimiento o desorientación de las mismas, ya sea por diversas circunstancias e incluso adversas, esas normas no sólo la deben cumplir los estudiantes sino también los directivos, docentes, estudiantes y padres de familia ya que en un establecimiento debe existir normas para toda la comunidad educativa en sí.
La claridad se refiere a la explicación precisa de las normas en una institución para que estas sean aceptadas en beneficio de todos. También se puede añadir que dentro del proceso de enseñanza aprendizaje se debe enfocar de manera clara y precisa cada uno de los contenidos expuestos.
1.2.5.3.3. Control (CN)
Esta sub escala tiene que ver con la anterior, ya que es el Grado en que el profesor es estricto en sus controles sobre el cumplimiento de las normas y en la penalización
de los
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infractores. Resumiendo a Imaicela, J.P (2012), La claridad se refiere a la explicación precisa de las normas en una institución para que estas sean aceptadas en beneficio de todos.
También se puede añadir que dentro del proceso de enseñanza aprendizaje se debe enfocar de manera clara y precisa cada uno de los contenidos expuestos. Es tal la trascendencia educativa de las clases que cualquier centro docente cuida con especial esmero que se desarrollen en las mejores condiciones de orden y eficacia, una clase no sólo es un lugar donde se imparten enseñanzas, sino también, es el momento oportuno de promover y desarrollar los valores humanos. Nada de lo que sucede en las clases debe escapar al interés y atención de los directivos del centro. Antes al contrario: los objetivos de aprendizaje, las mismas actividades de los alumnos y todo el entramado de relaciones interpersonales que allí se dan, en cuanto que es ámbito de convivencia de profesores y alumnos, constituyen una parte sustancial del proyecto educativo.
1.2.5.3.4. Dimensión de cambio
Si bien el cambio es algo que compete a todo el sistema educativo de un país, también es cierto que gran parte de la responsabilidad para el cambio la debe dar la institución y preferentemente los docentes, en su trabajo concreto en el aula. La promoción del cambio corresponde y afecta a todas las personas de la comunidad educativa involucradas en la educación escolar, pero debe recaer significativamente en los procesos y tareas que den credibilidad al desarrollo puntual del aprendizaje de cada individuo.
Para ello cada centro debe disponer de los recursos suficientes y de la infraestructura necesaria para que cada agente en la escuela sea protagonista de cambios. Las autoridades del plantel, por el status que manejan debe ser los principales actores que den propuestas de cambio ya que tienen la oportunidad de disfrutar de una visión general más completa de lo que ocurre en el centro.
La Dirección, pues es el elemento clave para promover o impedir cambios en los centros escolares. Al menos por esas dos razones: la primera, simplemente por el lugar que ocupan esas personas en la organización, y por el nivel jerárquico y autoridad que se asocie al cargo, al menos formalmente. La segunda tienen que ver con el hecho de que las personas que están en la Dirección, dada la naturaleza de su trabajo, son las personas que conocen y
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manejan más información relativa al centro y disponen de un mayor número de contactos y relaciones internos y externos.
1.2.5.3.5. Innovación (IN).
La innovación es el grado en que los alumnos contribuyen a plantear las actividades escolares, la variedad y cambios que introduce el profesor con nuevas técnicas y estímulos a la creatividad del alumno. La innovación en todo el centro escolar y entre los miembros de la comunidad educativa contribuye además de a un mejor conocimiento, a una mejor justificación del uso de los recursos y, por otra parte, será más conocida cuando más haya sido construida participativamente. Otra forma de divulgar las innovaciones consiste en darlas a conocer a los colegas de otros centros. Los sistemas y canales son muy diversos. Algunos de ellos especialmente los que utilizan medios escritos, están infrautilizados por diferentes causas: porque no se tiene el hábito o las facilidades para registrarlas por escrito, por el celo entre profesionales a los descubrimientos, por tratarse de un colectivo profesional que suele leer muy poco en relación a su propia profesión. (Antúnez, 2000)
1.5. Gestión pedagógica.
Pe sar e futuro de otra a era es a iar a el prese te Hervé “érie
[Elaboración propia del autor: Espinoza Fernández, Luis Oswaldo ]
1.5.1. Concepto
Es una parte, la parte o el elemento de concreción de la Gestión educativa. Recordemos que la gestión educativa se determina en los siguientes elementos:
Gestión Educativa. Sistema Gestión Institucional. Estructura. Gestión Escolar. Com unidad Educ ativa. Gestión Pedagógica. Aula
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Y tiene que ver específicamente con las formas en las que el docente realiza los procesos de enseñanza, cómo asume el currículo y cómo al mismo tiempo lo traduce o convierte en una planeación y ejecución didáctica dentro del aula, cómo evalúa y además como concretiza y realiza su actuar con sus alumnos y con los padres de familia y de esta manera garantizar el proceso de enseñanza aprendizaje.
Aparentemente puede parecer un elemento más de la gestión educativa, pero su importancia va mucho más allá. No se limita a una reflexión sobre las acciones y los recursos, o sobre las condiciones física y materiales de las aulas y demás elementos que se ven implicados en el proceso de enseñanza aprendizaje, sino que implica una reflexión seria sobre la concreción efectiva de los fines educativos, aplicación de enfoques curriculares, estilos de enseñanza, ritmos y formas de aprendizaje. Es más bien un nivel de concreción de todos los elementos de la gestión educativa para establecer una relación real entre la teoría y la práctica educativa.
El aula, y todos los espacios físicos y estructurales de la educación formal deben ser la aplicación de los principios generales de la misión educativa. La gestión pedagógica no implica solamente un conjunto de reflexiones de carácter teórico, sino que se refiere a la práctica cotidiana del proceso de enseñanza aprendizaje.
La gestión pedagógica está ligada a la calidad de la enseñanza y su responsabilidad reside principalmente en los docentes y los actores directos del proceso de enseñanza- aprendizaje. El éxito escolar reside en lo que sucede en el aula, es decir en la gestión pedagógica, en el quehacer diario y en la forma en que se organizan actividades, experiencias y procesos para el desarrollo de los procesos educativos. En muchas ocasiones el éxito no depende tanto de las condiciones contextuales al proceso, sino a la gestión que realiza el profesor dentro del aula (Gestión pedagógica), a su capacidad de planeación didáctica, a la calidad de someterse a procesos de autoevaluación y evaluación externa, etc.
Bien lo expresaVázquez HerreraEvangelina (2010) en la revista “Programa de Escuelas de Calidad. Alianza por la Calidad de la Educación”, al referirse a la gestión pedagógica como un elemento vinculado estrechamente al maestro y al aula.
Todo ello supone una capacidad de inventiva que le es característica al profesorado y, además de manifestarse en una metodología, se refleja en la capacidad de convertir las
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áreas de aprendizaje en espacios agradables, especiales para la convivencia y óptimos para el desarrollo de competencias. Así, el clima de aula determina, en gran medida, el impacto del desempeño docente y está ligado a las relaciones interpersonales, las normas de convivencia, el trato entre compañeros de grupo y la actitud colectiva frente a los aprendizajes; por lo tanto, el clima de aula es un componente clave en el aseguramiento de resultados de la tarea pedagógicas en detrimento de otros factores asociados, como las tecnologías, los recursos didácticos y la optimización del tiempo dedicado a la enseñanza”.
Además la forma como enseña el maestro, tiene que ver también con la forma como aprenden los estudiantes o qué necesitan para hacerlo. Este elemento fundamental de la gestión pedagógica está ligado a sendos procesos de evaluación de los ambientes educativos y las principales características y condiciones de los alumnos para el proceso, los tiempos y los ambientes o climas para lograrlos.
Como podemos ver la gestión pedagógica se enmarca dentro de todo el proceso de la gestión educativa, pero se pone al nivel mismo de la realización del proceso. Implica reflexiones serias sobre el maestro y su liderazgo escolar, el ambiente o clima que se puede lograr en el aula, la corresponsabilidad de los actores educativos (Padres de familia), la planeación escolar, los procesos de evaluación, etc.