1. Observación preliminar de la tarea asignada a la lógica
En Prolegomena zur Geschichte des Zeitbegriffs Heidegger señala que la fenomenología tiene la ocupación de rehabilitar el trabajo de las ciencias. El filósofo afirma que la relación fundamental de las ciencias con su objeto se ha vuelto problemática y, por ende, destaca la necesidad de reflexionar acerca de la estructura fundamental de las cosas con el fin de eliminar la vaguedad que los conceptos de las ciencias presentan en las bases de su investigación. A favor de esta idea argumenta que para descubrir el ámbito en el cual las cosas se manifiestan se torna imprescindible acceder a un método que no se encuentra en las ciencias particulares.54 De este modo cobra importancia su concepción de la lógica,55 puesto que le permite interpretar el sentido de las cosas en su estado original, es decir, en relación a la práctica a partir de la cual emerge su sentido. Heidegger menciona que: “…los
54 Por ejemplo, en el curso de 1925 figura que la tarea de la fenomenología “es alumbrar la realidad tal como ella se muestra antes de cualquier pesquisa científica.” (GA 20: 2/16) Luego, en el curso de 1927 Die Grundprobleme der Phänomenologie, Heidegger dice: “...la fenomenología no es una ciencia filosófica entre otras, tampoco es la propedéutica de las demás, sino que la expresión ‘fenomenología’ es la denominación del método de la filosofía científica en general.” (GA 24: 3/27) Ciencia que al final del curso denomina temporale o transzendentale Wissenschaft aludiendo, de este modo, a la develación de las estructuras y las posibilidades del ser a la luz de la temporalidad. (GA 24: 460/384)
55 Heidegger presenta sintéticamente en los Prolegomena la evolución de una Lógica científica en el ámbito contemporáneo, de la mano del positivismo de Comte y Stuart Mill, del trabajo de Lotze hasta las investigaciones del neokantismo, Dilthey, Brentano y Husserl. Este último plasmó en sus Logische Untersuchungen los frutos de doce años de dedicación a los objetos fundamentales de la lógica. Heidegger señala que con esta obra irrumpió en el mundo la investigación fenomenológica.
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estados de cosas se hallan en relaciones fundamentales determinadas con el propio hombre, porque las propias ciencias no son sino posibilidades concretas del Dasein, posibilidades concretas de expresarse acerca del mundo en el que está y acerca de sí mismo.” (GA 20: 6/19) El pensador plantea que la lógica tiene la tarea de comprender la génesis y la constitución56 de lo originario. Para llevar a cabo esta tarea hacen falta: 1) una base que permita interpretar su génesis a partir de la experiencia pre-teórica, 2) una exposición del modo de acceso a la realidad de antemano y 3) una caracterización de los conceptos que se vayan formando en la investigación. Este es el trabajo de la lógica originaria (ursprüngliche Logik) que Heidegger desarrolla a lo largo de las Marburger Vorlesungen (1923-1928).
Ante todo, debemos recordar que Heidegger se enfrenta a la concepción científica de la fenomenología y presenta su transformación hermenéutica con el objetivo de exponer una forma nueva de entender la noción de vivencia (Erlebnis) y su acceso a lo originario. El filósofo propone una ciencia originaria (Urwissenschaft) que estudia el comportamiento del Dasein y el sentido de la vivencia en su nivel pre-teórico. Así pues, se aparta de la fenomenología trascendental y de la necesidad de la reflexión para llegar a una comprobación (Ausweisung) de los actos. De esta manera, insiste en la revisión de la máxima de una vuelta a las cosas mismas para un acceso inmediato a ellas. Con la lectura de las Frühe Freiburger Vorlesungen (1919-1923) comprendimos, en el primer capítulo de esta investigación, que Heidegger se toma el trabajo de direccionar la fenomenología al ámbito de la hermenéutica para destacar la función de la configuración del sentido de la vivencia. En principio, el filósofo introduce la noción de Ereignis por medio de la caracterización de la vida fáctica y su relación con lo histórico. El fenómeno del Ereignis muestra la estructura compleja de la vivencia que, más allá del problema gnoseológico, dispone al Dasein y a lo vivido en la intimidad de su despliegue. El Ereignis da cuenta de la apropiación de lo previo y su configuración, puesto que por medio de esta noción se aclaran el sentido donado y el sentido producido en la vivencia. Bajo esta óptica, sugerimos la posibilidad de una comprensión dual del a priori en la obra del joven Heidegger, ya que la vivencia tiene un sentido de contenido y un sentido formal que prevalecen para nosotros en igual medida. Ambos sentidos confluyen en la constitución de la vivencia y justifican su
56 Como mencionamos en el primer capítulo, para Heidegger “constitución” (Verfassung) no significa producir sino hacer ver el ente en su objetualidad, distinta del sentido gnoseológico.
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circularidad a través del proceso de configuración. La reformulación de la concepción de la vivencia en el pensamiento de Heidegger nos facilitó descifrar cuál es la naturaleza dual del a priori. A propósito sostuvimos que el sentido de contenido de la vivencia es un rasgo fundamental que predetermina la experiencia del Dasein, del mismo modo que lo hace su aspecto formal. También, señalamos que el tiempo es un factor esencial para comprender este sentido del a priori. En este capítulo intentaremos dar cuenta de ello.
Gracias al concepto de Ereignis Heidegger desarrolla un modo distinto de acceso a lo originario que le permite, por medio de una objetivación pre-teórica, descubrir el a priori de la vivencia mientras se manifiesta y articula. Ahora bien, será la lógica la que llevará a cabo la tarea de la comprensión de ese a priori por medio del análisis de la vivencia en la estructura trascendental del Dasein. Esto quiere decir que Heidegger expone a la vivencia a partir de la lógica porque con ella logra: vislumbrar la configuración del sentido en su modo originario y aprehender la constitución de su estructura mediante la descripción analítica de la intencionalidad en su a priori. Describir la intencionalidad en su a priori es una forma de mostrar fenomenológicamente la estructura de la vivencia, teniendo en cuenta cómo se determina la significación del Dasein tanto en la intentio (intención del Dasein) como en el intentum (el objeto en el cómo de su ser intendido). (Véase GA 20: 60/68) Para esto es esencial descubrir al a priori en el ámbito de las cosas mismas.
Entre 1922 y 1924 el trabajo de Heidegger desemboca en un análisis sistemático de las estructuras de la vida fáctica. Lo novedoso de esta interpretación es la importancia que cobra la ontología en la caracterización hermenéutico-fenomenológica. La preferencia del estudio del aspecto práctico de la experiencia por sobre el aspecto teórico, se lleva a cabo en la investigación de Heidegger en contra de la interpretación epistemológica y a favor de una fundamentación ontológica. El filósofo indaga en los modos de comportarse del Dasein con el fin de descubrir cómo se construyen aquellos lazos significativos que modelan la estructura de la vivencia. En efecto, en el período de Marburgo el filósofo reduce la investigación del sentido de la vivencia al aproximarse al Dasein para descubrir la constitución de aquellas estructuras en la vida fáctica. Esto sucede porque Heidegger considera que la ontología y la lógica deben ser reconducidas a la unidad originaria del problema de la facticidad pero, en este caso, para realizar una hermenéutica del Dasein.
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En el curso de 1923, Ontologie. Hermeneutik der Faktizität, Heidegger insinúa que el término “ontología” simplemente lo utiliza al modo de una indicación acerca de lo que se estudia, el ser. En tal caso, la ontología está estrechamente relacionada con la fenomenología porque sólo a través de esta última se encamina correctamente la investigación. A partir de ahora la ontología -de la mano de la lógica- es la encargada de los dos problemas que desde 1919 se mantienen en la base de la investigación: la génesis y la constitución de lo originario. Heidegger aclara: “La fenomenología en sentido estricto es fenomenología de la constitución. La fenomenología en sentido amplio incluye también a la ontología.” (GA 63: 2/19) Esto sugiere que la tarea de la ontología se centraliza en la existencia concreta del Dasein. De este modo, a partir de la hermenéutica de la facticidad se hace accesible la constitución de lo originario en el cómo de su realización.
Previo al desarrollo de este capítulo, adelantamos aquí que para Heidegger la estructura trascendental del Dasein está formada por dos niveles de significación que distinguen la comprensión en los modos pre-teórico y teórico, es decir, original y derivado. Ambos niveles, inherentes a la constitución ontológica del Dasein, expresan dos modalidades de relación con la cosa: la relación práctica del trato cotidiano y la relación teórica de la objetivación. En este capítulo nos concentraremos en la lógica originaria para analizar específicamente estos dos niveles de significación. Al respecto, daremos ciertas precisiones acerca de la articulación del sentido con el fin de comprender mejor cómo se constituye el mismo en la estructura ontológica del Dasein y de qué manera actúan estos niveles en la estructura. Para esto discutiremos algunos aspectos de la constitución del Dasein por medio de un análisis de su estructura de comprensión y, además, tematizaremos la distinción del λόγοϛ apofántico y el hermenéutico. Por consiguiente, trabajaremos el sentido formal del a priori que adelantamos en el capítulo anterior, haciendo particularmente hincapié en la interpretación que Heidegger hace de Kant. Heidegger estudia especialmente en el período de Marburgo la doctrina kantiana porque cree encontrar allí los elementos necesarios para una fundamentación de la estructura trascendental del Dasein y la ontología misma. Además el problema del a priori se reformula a través de la lectura de Kant, dando lugar a una nueva comprensión de la relación entre el ser y el tiempo. Iluminándose para Heidegger, de este modo, su ontología fundamental.
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2. Φαινόµενον, λόγοϛ y mundo. Anticipo de la estructura fundamental del Dasein
Tenemos que examinar la interpretación que Heidegger hace de los conceptos griegos φαινόµενον y λόγοϛ para llegar a la concepción de mundo. Con esta noción Heidegger anticipa su interpretación del Dasein, ya que explora la relación del hombre con las cosas. En el primer curso de Marburgo, Einführung in die phänomenologische Forschung, el filósofo propone una tarea doble:
1) Fijar y abrir el horizonte dentro del cual cabe esperar determinados estados de cosas. Orientaciones provisionales de la mirada, dejar a un lado las expectativas erróneas. 2) Realizar una descripción concreta de los estados de cosas que paulatinamente se nos han hecho accesibles, lograr la familiaridad con los objetos y el tipo y el modo de tratar teóricamente con ellos. (GA 17: 1/20)
Heidegger considera que debe realizar un análisis genético de los conceptos φαινόµενον y λόγοϛ para destacar la tarea de la fenomenología, a saber, la de hacer ver por sí mismo (λόγοϛ) lo que en sí mismo se manifiesta (φαινόµενον). En este caso, para el filósofo la fenomenología se distingue de las ciencias porque es la única que en su nombre no menciona su objeto de estudio sino el modo de estudiarlo. (Véase, GA 20: 117/115) En efecto, el filósofo recurre a Aristóteles e interpreta que: “Φαινόµενον es lo que se muestra a sí mismo en sí mismo como existente; se topa con la vida en la medida en que, respecto de su mundo, esta está de tal modo que lo que ve, lo percibe en la αἴσθησιϛ.” (GA 17: 11/31) Con esta frase Heidegger retoma dos elementos fundamentales para su concepción de la ontología fenomenológica, su tema y método de estudio.57 Para el filósofo se complica la cuestión cuando la ciencia trata de captar expresamente la existencia tal como se muestra. El comportamiento del hombre de ciencia asume una posición que condiciona lo estudiado. En cambio, la fenomenología investiga de forma neutral y crítica su objeto de estudio, porque no impone teorías a la investigación e introduce la confrontación y apropiación a
57 Alejandro Vigo indica en su escrito Arqueología y aleteiología (2008: 117-119) que Heidegger inaugura en Sein und Zeit un tipo de filosofía que renueva con la ontología el tema de investigación que desde antiguo se conoce como el “ser del ente” y el método que por medio de la fenomenología plantea un acceso develativo “aleteiológico” de ese ser. La propuesta de Heidegger, según Vigo, es la de una ontología aleteiológica que se concentra en el método de apropiación y transformación, frente a la versión tradicional arqueológica que se remite al estudio de las causas y últimos principios. (Vigo retoma la determinación “aleteiológica” de la lectura de la fenomenología de Husserl y Heidegger hecha por Tugendhat y del uso del concepto en Lask.)
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través de la hermenéutica. De este modo, capta el contenido y la forma a priori de la vivencia develando lo originario sin determinarlo. Por más que en el proceso de actualización de ese a priori el Dasein matice su sentido al hacerlo propio, hay que destacar que el método fenomenológico desarma todo tipo de supuestos que pudieran reducir la comprensión en su etapa inicial. De este modo encontramos los posibles modos de acceso a lo que está ahí, τἀ ὂντα, y a su origen. No obstante, el filósofo indica que dado que el ser del ente se muestra ocultándose, cabe la posibilidad de confundirlo con aquello que no es. Este no es un fenómeno sino una apariencia (Schein); algo puede “mostrarse” (Erscheinen) o “mostrarse como…” (Erscheinung). Entonces, hay que distinguir el fenómeno genuino que se muestra en sí mismo del que es mera apariencia, una mostración engañosa de lo que es. A su vez hay que saber diferenciar al fenómeno que se muestra en sí mismo de la Erscheinung que no es una remisión en sí (el mostrarse a sí mismo) sino la ostensión de algo distinto, dado a que lo que es no se manifiesta (nicht erscheinen). Al fin y al cabo, tanto el Erscheinen como el Erscheinung derivan del fenómeno del mostrarse, éste tiene un sentido ontológico y los dos primeros un sentido óntico.58 Sin embargo, cabe destacar que en Prolegomena Heidegger sostiene que la fenomenología nada tiene, en el fondo, que ver con los fenómenos. Esto se debe a que no estudia aquello que aparece o meras apariencias, porque si no contradeciría la máxima de ir a las cosas mismas. Como dijimos anteriormente, su objeto de estudio se lo da la ontología.59 A propósito Heidegger nos dice: “Fenómeno no es nada detrás de lo cual hay algo; más exactamente: con respecto al fenómeno no se puede preguntar en absoluto por ningún detrás, puesto que lo que se da es justamente el algo en sí mismo.” (GA 20: 118/116) Esto no quita que el fenómeno se ofrezca encubierto, enterrado, enmascarado. Ya vimos en el primer capítulo que todo fenómeno requiere de un proceso de apropiación que implica descubrir el sentido original tras su aspecto derivado.60
Ahora bien, a partir del problema del acceso al φαινόµενον emerge el concepto de λόγοϛ, que tiene su ascendente en λἑγειν (discurrir, hablar). Heidegger explora, más allá de
58 Al respecto véase la explicación que Heidegger da en el curso Prolegomena §8.
59 Vigo (2008) explica con claridad que los fenómenos a los cuales Heidegger se refiere son aquellos que proceden de lo fáctico (óntico) pero que son estudiados de forma precedente en la estructura ontológica que posibilita su aparición.
60 Sobre esto, llegamos a la conclusión de que la vivencia se realiza una vez que el sentido pre-dado se configura de acuerdo a la experiencia particular de un Dasein en una situación hermenéutica.
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su aspecto fisiológico, el sentido del discurso (Rede)61 como voz (Stimme) en relación a la facultad del habla (Sprache), que tiene más bien que ver con la capacidad de articulación previa que con la emisión. De este modo, dice: “En la medida en que el hombre está en el mundo y quiere algo con respecto a ese mundo y con respecto a sí mismo, habla. […] El lenguaje es el ser del hombre mismo y su llegar a ser.” 62 (GA 17: 16/36) El λόγοϛ tiene la función de “mostrar algo en sí mismo por sí mismo” (ἀποφαἱνεσϑαι). De este modo, la interpretación heideggeriana del aspecto funcional del λόγοϛ abre el estudio metalingüístico del proceso de objetivación o, en otras palabras, transparenta el acceso inteligible al mundo. Dado a que presenta la voz -φωνή σηµαντιϰή- que muestra algo en su sentido original, asumiendo con especial énfasis la diferencia entre el λόγοϛ que significa (σηµαντιϰὀϛ) y el λόγοϛ que enuncia (άποφαντιϰόϛ). Con este interés de por medio el filósofo investiga los modos de articulación de lo significativo y su carácter constituyente en el mundo y el Dasein.
Heidegger encomienda la tarea encarnada en el concepto de λόγοϛ, de hacer visible aquello de lo cual se habla, a la lógica. El análisis de Heidegger acerca de la lógica parte de la pregunta por la verdad (αλἠϑεια). En principio, el filósofo presenta el estudio de la lógica filosofante (philosophierende Logik) para retomar y destacar la reflexión sobre lo productivo y lo viviente, en contraste con la tarea de la lógica tradicional de escuela (traditionelle Schullogik) que, por el contrario, se concentra según Heidegger en la repetición anquilosada de ciertas fórmulas y reglas que ya conocemos y que forman parte del inventario de cátedra habitual.63 En este último caso…
La lógica es la ciencia del pensar y de las leyes del pensar, más no del pensar en cuanto acontecer psíquico y de las leyes en cuanto regulación del proceso, sino
61 Acerca del análisis del concepto de λόγοϛ que Heidegger hace en su curso Logik, Bertorello dice que el filósofo “se esfuerza por mostrar que el λόγοϛ no puede ser reducido a la teoría del juicio de la lógica tradicional, al enunciado teorético de la forma S es P. Este tipo de enunciado es sólo una modalidad que el λόγοϛ puede asumir, y entre todas es la menos originaria.” (2008: 121) Bertorello considera que la traducción al alemán del λόγοϛ por Rede (discurso) es una estrategia de Heidegger para que el término no restrinja su sentido al enunciado y de este modo proponer un estudio del λόγοϛ por medio de una lógica originaria que ahonda en la génesis de la producción del sentido y la estructura del mismo.
62 Sofern der Mensch in der Welt ist, in ihr und mit sich selbst etwas will, spricht er. […] Die Sprache ist das Sein und Werden des Menschen selbst.
63 Estamos de acuerdo con la afirmación de Jesús Adrián Escudero en el prólogo a la traducción española del Natorp Bericht en el cual sostiene que: “Hay un tránsito de lo lógico a lo translógico que se inicia en la tesis de habilitación sobre Duns Escoto. Un puente que abandona la senda del sujeto cognoscente para abrirse paso a los plexos de significado en los que se halla sumergido ese mismo sujeto.” (2002: 16)
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del pensar en cuanto legalidad del objeto, de lo pensado en cuanto tal. Tradicionalmente por conocimiento se entendían los conocimientos acabados y aislados, formulados en enunciados, proposiciones o juicios […] Los juicios se llevan a cabo mediante el aprehender representativo o sin más intuitivo; por eso hay en ellos verdad y objetividad.” (GA 20: 105/105)
Por tal motivo Heidegger quiere descubrir los presupuestos implícitos en el problema de la verdad y mejorar la explicación de la perspectiva de la lógica filosofante por medio de una