Se conoce como el Proyecto Panhispánico un ambicioso proyecto dirigido por López Morales que tiene como objetivo estudiar el léxico disponible de los hablantes nativos del español, a ambos lados del Atlántico, que todavía no hayan iniciado sus estudios universitarios. Según la página web DispoLex30, su finalidad principal es elaborar diccionarios de Disponibilidad léxica de distintas zonas hispanohablantes.
En la reunión de los investigadores participantes en el Proyecto Panhispánico, celebrado en Bilbao en 1999, se llegó a un acuerdo sobre algunas pautas metodológicas que deberían seguir los participantes para garantizar la homogeneidad de los datos y facilitar la comparación entre distintas zonas del habla hispana. Se trata de criterios comunes sobre: los centros de interés, la prueba, el número de encuestados,
condicionantes extralingüísticos y criterios de edición de los datos. Ahora, conviene
estudiar la metodología que propone el proyecto presentada en el artículo de Samper Padilla, Bellón Fernández y Samper Hernández (2003), y que además se seguirá, en ciertos aspectos, en la investigación presentada aquí.
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DispoLex es una página web destinada a los investigadores y otros interesados en la
disponibilidad léxica. Su objetivo es “servir como medio de contacto e información a todas las personas que investigan la disponibilidad léxica o, simplemente, que tienen algún tipo de interés o curiosidad por ella”. Además, ofrece la posibilidad de incorporar materiales a un banco de datos donde se pueden realizar los cálculos estadísticos más habituales de disponibilidad léxica (Bartol Hernández, Hernández Muñoz y Lucas Lastra, s.f.).
5.3.1. Los centros de interés
Para llegar a conocer el léxico disponible de los hablantes, se ha elaborado una encuesta, de carácter asociativo controlado, que se basa en 16 centros de interés que son, como explican Samper Padilla, Bellón Fernández y Samper Hernández (2003, p. 47) “unos estímulos temáticos relativamente amplios que persiguen provocar las respuestas de los sujetos entrevistados”. A lo largo del tiempo, en investigaciones de disponibilidad léxica, no todos han empleado los mismos centros de interés. Algunos se han ajustado a otros, o incluido más o menos, dependiendo del investigador. En el Proyecto Panhispánico se siguen los criterios establecidos por los franceses, los pioneros en este campo de investigación, basando la encuesta en los 16 centros establecidos por ellos que según Gougeneheim (1967) “cumplían tanto la condición de la universalidad (y, por consiguiente, podrían interesar a los hablantes, independientemente de su estrato, situación o condición) como la de la coherencia interna” (Samper Padilla, Bellón Fernández y Samper Hernández, 2003, p. 48). Los 16 centros de interés que emplea el proyecto son los siguientes31:
1. ‘Partes del cuerpo’ 2. ‘La ropa’
3. ‘Partes de la casa (sin muebles)’ 4. ‘Los muebles de la casa’
5. ‘Alimentos y bebidas’
6. ‘Objetos colocados en la mesa para la comida 7. ‘La cocina y sus utensilios’
8. ‘La escuela: muebles y materiales’
9. ‘Iluminación, calefacción y medios para airear un recinto’ 10. ‘La ciudad’
11. ‘El campo’
12. ‘Medios de transporte’
13. ‘Trabajos del campo y del jardín’ 14. ‘Los animales’
15. ‘Juegos y distracciones’ 16. ‘Profesiones y oficios’
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Advertimos que pueden haber unos ligeros cambios en la denominación de los centros en las investigaciones como, por ejemplo, en el caso del primer centro de interés ‘Partes del cuerpo’ que puede aparecer como ‘El cuerpo humano’, ‘Partes del cuerpo humano’, etc. (Samper Padilla, Bellón Fernández y Samper Hernández, 2003).
5.3.2. La prueba
En el Proyecto Panhispánico, la prueba, o la encuesta, se organiza en listas abiertas y pone un límite temporal de dos minutos para cada centro de interés. Aunque las listas abiertas compliquen los cálculos estadísticos, en comparación con las listas cerradas, ofrecen sin embargo la posibilidad de realizar otros tipos de análisis, como sociolingüísticos. Además, no deciden de antemano el número de vocablos que debe introducir cada alumno aunque se controle el tiempo de reacción (Samper Padilla, Bellón Fernández y Samper Hernández, 2003).
5.3.3. El número de encuestados
Para aportar homogeneidad y mayor fiabilidad a los resultados de las investigaciones se ha fijado una muestra de 400 personas por área de estudio, que parece un número adecuado teniendo en cuenta el tamaño de las poblaciones estudiadas. Al coordinar el número de encuestados se puede evitar algunos inconvenientes, como por ejemplo, que las divergencias observables en relación con el número de palabras y de vocablos entre poblaciones no se deban al número de participantes (Samper Padilla, Bellón Fernández y Samper Hernández, 2003).
5.3.4. Los condicionantes extralingüísticos
Así pues, el Proyecto Panhispánico toma en cuenta varios condicionantes extralingüísticos que se aplican en todas las investigaciones del proyecto. Éstos son: el ‘factor sexo’, y las variables ‘nivel sociocultural’, ‘zona geográfica’ y ‘tipo de centro’. En las investigaciones en comunidades bilingües se contemplan, además de los condicionantes ya mencionados, otras variables específicas como: ‘lengua materna’, ‘lengua de uso
familiar’ y ‘modelo de enseñanza’.
El factor ‘sexo’ es una variable que se incluye en casi todas las investigaciones sociolingüísticas. Lo mismo se puede decir sobre las que estudian la disponibilidad léxica, ya que desde sus inicios, prácticamente todas las investigaciones de este tipo han tenido en cuenta las diferencias que se producen entre los sexos. En el Proyecto Panhispánico no se preestratifica este factor, por lo tanto, puede darse un desequilibrio entre los sexos, normalmente con superioridad numérica femenina. Como indican Samper Padilla, Bellón Fernández y Samper Hernández (2003) en la mayoría de las investigaciones, con algunas
excepciones en ciertas comunidades o centros de interés, se nota una gran homogeneidad entre las respuestas del sexo femenino y masculino.
Según afirman Samper Padilla, Bellón Fernández y Samper Hernández (2003) se considera a la variable ‘nivel sociocultural’ como una de las más importantes en las investigaciones sociolingüísticas, y paralelo a la variable ‘sexo’ no la preestratifica. En el proyecto se tiene en cuenta tres factores para determinar el nivel sociocultural: el nivel de estudios de los padres, su profesión y la renta familiar. Sin embargo, puede resultar difícil, especialmente en España, conseguir información sobre los ingresos familiares y para responder a esta dificultad se han seguido dos caminos, que tienen en cuenta o no los aspectos económicos, establecidos por un lado por López Morales (1999), el cual emplea tres indicadores: ingresos familiares, escolaridad y profesión de los padres; y, por otro, el de Samper Padilla y Hernández Cabrera (1997) donde se considera sólo el nivel educativo y la ocupación de los padres.
Por último, en el caso de las variables ‘zona geográfica’ y ‘tipo de centro’, en la primera se hace una distinción entre las perspectivas ‘urbano’ y ‘rural’ ya que algunas investigaciones han mostrado unas diferencias en el vocabulario de los encuestados dependiendo de su zona geográfica (urbana o rural). Al contrario, la última variable del Proyecto Panhispánico que se presentará aquí, ‘el tipo de centro’, no cuenta con una larga tradición ya que fue aplicada por primera vez en estudios de disponibilidad léxica en el español. En esta variable se hace una diferencia entre los centros educativos públicos y privados y hay investigaciones hispánicas que muestran una relevancia entre estos condicionantes (Samper Padilla, Bellón Fernández y Samper Hernández, 2003).
5.3.5. Otros condicionantes extralingüísticos en investigaciones de ELE
Dado que el objetivo de este trabajo es estudiar la disponibilidad léxica en alumnos de ELE cabe destacar los factores adicionales que se han aplicado en otras investigaciones parecidas. Las variables ‘nivel de estudios’, ‘conocimiento de otras lenguas’ y ‘lengua materna’ son comunes en estudios sobre alumnos de ELE (ver Carcedo González, 2000; Frey Pereyra, 2007; Samper Hernández, 2002; Šifrar Kalan, 2009). Al diferenciar entre los niveles de estudio, se puede estudiar la evolución del aprendizaje del vocabulario, y a través de las variables ‘conocimiento de otras lenguas’ y ‘lengua materna’ se tiene la oportunidad de analizar cómo el conocimiento de lenguas puede afectar al aprendizaje del vocabulario español además de destacar los errores interlingüísticos más importantes a
causa de la lengua materna de los informantes. Como otras variables que se aplican en investigaciones en alumnos de ELE se puede mencionar la ‘edad’, ‘nacionalidad’ y ‘método de enseñanza’ (ver Frey Pereyra, 2007; López Rivero, 2008; Pérez Serrano, 2009).
Ahora bien, en las páginas precedentes hemos tratado las investigaciones de la disponibilidad léxica y presentado el Proyecto Panhispánico de disponibilidad léxica y las pautas metodológicas que proponen. En los capítulos siguientes presentaremos la investigación de disponibilidad léxica en alumnos de ELE en Islandia, la cual se basa en la metodología presentada por el Proyecto Panhispánico y en otras investigaciones existentes en alumnos de ELE, especialmente en los trabajos de Carcedo González (2000) y Samper Hernández (2002).