Chapter 4. Configuring the router
4.18 IP & MAC Binding
4.21.9 Statistics
La cuestión fundamental que se plantea en la Habilitación -entrando ahora en más detalle- es la versión medieval del problema de las categorías, el problema de la articulación del campo de ser en sus diversos dominios de realidad y los conceptos fundamentales que hay que emplear para describir esos ámbitos237. La teoría de las categorías es fundamental porque debe ayudar a pensar lo que son los objetos. Para llevar a cabo esta investigación, Heidegger parte de la idea de que hay dos esferas claramente diferenciadas con las que la filosofía tiene que tratar. Por un lado hay que considerar el reino del sentido, de la validez y, por el otro, el marco de la realidad, del ser sensible en general. La filosofía vive en la tensión permanente entre estos dos ámbitos. A lo largo de la Habilitación, Heidegger da muestras de decantarse por el de lo lógico, por el del sentido, es decir, por una postura que pudiese poner entre paréntesis las visiones del mundo concretas pero, por otra parte, le interesa sobremanera la cercanía al ámbito vital. Posteriormente habrá que tratar en qué sentido se desenvuelve esta tensión.
La primera parte trata la doctrina de las categorías y pretende lograr una fundamentación sistemática de la comprensión de la doctrina del significado. Uno de los textos fundamentales en los que se apoya Heidegger es Grammatica
speculativa sive de modis significandi. En el momento en que escribió la
Habilitación, este texto se le atribuía lógicamente a Scoto -de lo contrario
236 Cf. Ott, Hugo, Martin Heidegger. Unterwegs zu seiner Biographie, op. cit., p. 87/97. 237 Crowell, Steven, "Making Logic Philosophical Again (1912-1916)", op. cit., p. 55.
Heidegger no hubiese titulado su trabajo como lo hizo. Sólo después se ha sabido que el verdadero autor del escrito es Thomas de Erfurt238.
La primera respuesta que se ofrece a la pregunta de cómo se tiene noticia de que hay diferentes dominios de realidad apela a la realidad misma y a ningún otro criterio distinto de ella. Diciéndolo de otro modo, los distintos aspectos de la realidad no se pueden demostrar a apriori, recurriendo a una instancia previa o al margen de las leyes de la realidad misma (cf. GA 1, 255). De esta idea, que atraviesa todo el trabajo, interesa fundamentalmente el modo en que se puede acceder a ella. Uno de los textos clave que Heidegger escribe en estos momentos iniciales dice lo siguiente:
El hecho de que hay un ámbito de realidad, todavía más, que existen distintos ámbitos de realidad no se puede mostrar aprióricamente, por una vía deductiva. Las facticidades sólo se dejan mostrar. ¿Cuál es el sentido de esta mostración? Lo que se muestra está en su sí mismo ante nosotros, puede, dicho plásticamente, ser captado inmediatamente, no necesita un rodeo sobre otra cosa [...] Sobre lo inmediato no puede haber dudas, probabilidades ni engaños, porque como inmediato no hay nada entre él y la comprensión (simplex apprehensio). / Puesto que sólo por el camino de la mostración se puede llegar a saber algo sobre los ámbitos de realidad, no se puede decidir de antemano sobre el número y la totalidad de lo indicado. Por eso es también indiferente principalmente qué ámbito se caracteriza primero en la mostración. Prácticamente se buscará comprender lo dado en primera instancia, aquello con lo que más confianza tenemos. Lo que está más cercano podría ser la realidad empírica en la que nos movemos diariamente, lo dado en el espacio y en el tiempo, la realidad física natural [...] [Sin embargo] metódicamente lo dado primero e inmediatamente es el mundo sensible, el "mundo entorno" (GA 1, 213)239.
238 Sheehan, Thomas, "Heidegger´s Lehrjahre", en Sallis, J. C., Moneta, G. y Taminiaux, J.
(eds.), The Collegium Phaenomenologicum: The First Ten Years, Phaenomenologica, vol. 105, Kluwer, Dordrecht, Boston, London, 1988, p. 77.
239 "Daß es einen Wirklichkeitsbereich gibt, mehr noch, daß deren verschiedene vorhanden sind, läßt sich nicht apriorisch, auf deduktivem Wege beweisen. Tatsächlichkeiten lassen sich nur aufweisen. Was ist der Sinn dieses Aufzeigens? Was aufgezeigt wird, steht in einem Selbst vor uns, kann, bildlich gesprochen, unmittelbar erfaßt werden, es bedarf keines Umweges über ein anderes [...] Über das Unmittelbare kann es keine Zweifel, Wahrscheinlichkeiten und Täuschungen geben. Denn als Unmittelbares hat es gleichsam nichts zwischen sich und der Auffassung (simplex apprehensio). / Weil nur auf dem Wege des Aufweisens ein Wissen um die Wirklichkeitsbereiche zu gewinnen ist, so kann auch nicht von vornherein über ihre Anzahl und die Vollständigkeit des Aufgezeigten
En este texto está, de manera embrionaria y quizá poco reconocible, el pensamiento de lo que con el paso de los años acabará tomando el nombre de indicación formal. Con respecto a las últimas palabras, Heidegger en este momento también está dando pasos en los que no se siente completamente seguro y así reconoce que, aunque se debería empezar por la consideración del mundo entorno, no lo va a hacer porque prefiere desarrollar en primer lugar una serie de cuestiones generales240. El texto, en todo caso, es una declaración de principios del Heidegger temprano. En primer lugar, se muestra beligerante frente a la filosofía trascendental, y en realidad sus palabras se pueden ver como un alegato general contra toda la filosofía realista o idealista emprendida hasta entonces. En segundo término, aparece una teoría implícita de la verdad, la verdad de la captación simple que no es la que se funda en el juicio, sino que quiere dejar atrás la equivalencia con la verdad de la proposición y se quiere apartar también de la idea de la correspondencia. En tercer lugar, se muestra la existencia de un ámbito primario,
entschieden werden. Deshalb ist es auch prinzipiell gleichgültig, welcher Bereich beim Aufweis zuerst charakterisiert wird. Praktisch wird man jedoch das zunächst Gegebene zu erfassen suchen, das, was uns am meisten vertraut ist. Das Zunächstliegende dürfte die empirische Wirklichkeit sein, in der wir uns täglich bewegen, das in Raum und Zeit Gegebene, die physische Naturwirklichkeit. [...] methodisch ist das zuerst und unmittelbar Gegebene die sinnliche Welt, die "Umwelt"". Fehér ha llamado la atención sobre la importancia de este texto. Cf. su "Phenomenology, Hermeneutics, Lebensphilosophie: Heidegger´s Confrontation with Husserl, Dilthey and Jaspers", op. cit., p. 79.
240 Gadamer cuenta una curiosa historia acerca de la posible influencia sobre Heidegger en
el tratamiento del tema del mundo entorno antes de Ser y tiempo. L. Goldmann quiso convencerle de que Heidegger había tomado muchos elementos de Lukács. Gadamer, por su parte, le aseguraba que Heidegger no había leído Historia y conciencia de clase antes de
Ser y tiempo. Algún tiempo después dió con la pista de una posible explicación. Se percató
del giro antiidealista y pragmatista que dio Emil Lask, del que luego hablaremos, a su última obra. Lukács había tomado muchos aspectos de la obra de Lask, con lo que no era extraño que después se pudiesen establecer puntos de confluencia con Heidegger, ya que éste también admiraba a Lask. Por tanto el autor al que hay que remitirse en todo caso es a éste último, puesto que Heidegger parecía haber entrevisto que se movía por direcciones nuevas antes de caer en el frente de Guerra. Cf. Gadamer, Hans-Georg, "Erinnerungen an Heideggers Anfänge", op. cit., pp. 23-24. Por su parte, Fehér también ha puesto de manifiesto la raíz común laskiana de algunos aspectos de Lukács y de Heidegger. Considera que el hecho de que Lask apareciese valorado positivamente en obras tan críticas con la filosofía de su tiempo como las de Heidegger y Lukács es algo que hay que tener muy en cuenta. Cf. Fehér, István, M., "Lask, Lukács, Heidegger. The problem of irrationality and the theory of categories", en Macann, C. (ed.), Martin Heidegger. Critical assessments. Vol. II: History of
de aquello que se ha de indicar, del que no se puede disponer y del que de antemano no se puede decir ni el número ni establecer el contorno completo de sus límites. Este territorio aparece como una zona indisponible y de alguna manera incalculable. En cuarto lugar -muy relacionado con lo anterior-, si aquello que importa en este momento, el ámbito indeterminado pero determinante que es incalculable, presenta estas características, un modo de expresión que quiera agotarlo y quiera rendir cuentas de su totalidad de manera directa está abocado al fracaso. Por eso, Heidegger empieza a hablar de la necesidad de la mostración, del camino que posteriormente tomará la forma definitiva de la indicación. Esto aparece ya implícitamente, no como un recurso desesperado y puramente negativo ante la multiplicidad de lo real, sino como el modo positivo más adecuado de poder dar cuenta de ello. En último lugar, la alusión al mundo entorno (Umwelt) hay que tenerla presente porque deja ver que Heidegger estaba empezando a anticipar lo que en 1919 aparecerá de una forma revolucionaria como el "mundear" (es weltet). Sobre los distintos aspectos de este texto, que no se pueden perder de vista en lo que sigue, se desarrollan los primeros capítulos de la Habilitación. Heidegger comienza haciendo notar que, aun cuando no se sepa nada de los ámbitos de realidad, siempre se puede decir que se está frente a algo, frente a un objeto. Por eso todo ámbito de objeto es un ámbito de objeto. Es decir, aunque el carácter de realidad no esté determinado de un modo pleno, en todo caso sí se puede decir que está dado un "algo" (cf. GA 1, 214). En este sentido, para Heidegger el ens es un momento que se mantiene siempre en lo que se tiene delante, en tanto que de cualquiera de las cosas con las que se tiene relación cabe decir que son. Por esta razón, se puede decir de él que es la condición de posibilidad del conocimiento de los objetos en general (cf. GA 1, 215). Su gran alcance es lo que hace posible pensar que el ens es más originario que los otros trascendentales, el unum, el
verum y el bonum, aunque éstos también se caractericen por no tener ningún
género sobre sí.
A Heidegger le está interesando particularmente que en la determinación de algo como un algo queda implicado a la vez que no es otra cosa. El hecho de que con algo en general esté dada también de alguna manera otra cosa recibe el nombre de "heterotesis" y es un elemento relevante a lo largo de toda la Habilitación. De este modo, lo unum como tal se puede entender con respecto a lo múltiple a partir de la relación de privación. De igual manera, lo múltiple, por su parte, también está privado de lo unum. Estas conexiones permitirán que lo uno sea definible por medio de lo múltiple y viceversa. Lo uno se relaciona con el objeto no determinándolo, sino dándole una determinidad a través de un modo privativo de
significado, en tanto que cualquier objeto es uno y no es otro (cf. GA 1, 225). La heterotesis pone de manifiesto de modo general que lo uno como trascendental pide, con igual originariedad, lo múltiple. Sobre esto se apoya Heidegger para decir que la heterotesis es el origen verdadero del pensamiento (cf. GA 1, 130).
Heidegger considera que la mera negación no es suficiente para explicar la relación que se da entre lo uno y lo múltiple. Si se niega que algo sea uno, no por ello se obtiene automáticamente lo múltiple. Más bien, la dirección de la negación queda encauzada en el no-algo. Tomando uno de los ejemplos que nos ofrece, la negación de algo como no-blanco no llega en ningún caso al negro, sino que se dispersa y se extiende a todo ente y no ente excluido el blanco.