3. PRESENT STATUS OF IBEX IN THE ITALIAN ALPS
3.4 Status and evolution of population size
Tal como lo decía en el apartado anterior, de la que ha sido considerada como la primera imagen fotográfica en la historia, sabemos, además de su fecha, que fue tomada desde la ventana de una casa de provincia en el Grass (Saint-Loup-de-Varrenes) cerca de París y curiosamente su autor, Nicéphore Niépce, pasaría a la historia por poco más que la invención de un dispositivo para la fijación de “la imagen de los objetos por efecto
81 Horkheimer y Adorno refiriéndose particularmente a la ilustración nos dicen que “el pensamiento reducido al dominio del mundo inmediato recae en mitología, pues ésta es representación simbólica de lo existente” (HORKHEIMER/ADORNO.1969.81). Este argumento va a ser definitivo en la aparición de la fotografía y el punto central de nuestra hipótesis de la “fotografía como herramienta del pensamiento mágico”. Este punto lo desarrollaremos en el siguiente capítulo .
de la luz”82, método al que llamaría Heliografía, y que en realidad distaba mucho de lo que muy poco tiempo después se convertiría en el primero, pero todavía incipiente dispositivo fotográfico83.
Hijo de un terrateniente francés, con posterioridad a la revolución, las finanzas familiares ya no se encontraban en tan buena condición, lo cual llevó, tanto Nicéphore como a su hermano Claude a buscar en la actividad de inventores un medio de subsistencia (en 1807 ya habían patentado el Pireolóforo, un combustible de ignición para barcos –GERNSHEIM.1968.Pág.51-). Lo cierto es que podríamos enmarcar la figura de estos dos personajes bajo el esquema de inventores románticos. Una imagen sostenida a tal grado que, Nicéphore tras la muerte de Claude, casi consumió lo que todavía quedaba de la fortuna familiar en el perfeccionamiento de la Heliografía. Precisamente sería esta la razón por la cual Nicéphore tendría que recurrir al apoyo económico de quien se convertiría en su socio, Luis Jacques Mandé Daguerre84 y quien, tras la muerte repentina Niépce el 5 de julio de 1833, no sólo perfeccionaría el sistema heliográfico, sino que le daría el acabado final a un nuevo sistema para la fijación de imágenes, procedimiento al que llamaría Daguerrotipo85.
El genio de estos inventores consistió en conjugar en un solo dispositivo una serie de elementos que se encontraban dispersos (la cámara oscura, la óptica, la química), y que eran utilizados desde tiempo atrás en las más diversas aplicaciones. No es por lo tanto ningún secreto que los componentes básicos de la fotografía ya eran ampliamente conocidos y utilizados.
82 La publicación de ésta primera noticia la realiza el 8 de diciembre de 1827 en el reporte de la Real Sociedad. Se encontraba en Londres atendiendo a su hermano enfermo (quien moriría poco tiempo después) y procurando, además del reconocimiento, un patrocinio para continuar con las investigaciones. (GERNSHEIM.1968.Pág.61).
83 En julio de 1822 realizó la primera heliografía a partir de la copia por contacto de un grabado del papa Pio VII. Solo hasta 1826 realizaría la primera imagen del natural (8 horas de exposición) utilizando la cámara oscura y usando como emulsión -en ambos casos - un preparado de betún de judea que luego se pasaba por un baño de aceite de lavanda, lo cual disolvía el betún en aquellas zonas donde no había sido expuesta a la luz. (GERNSHEIM.1968.Pág.52) El resultado era un positivo directo, es un procedimiento propiamente litográfico. Todavía no había logrado ningún resultado con las sales de plata porque precisamente no había encontrado un procedimiento para la fijación de la imagen. 84 No es casual que Daguerre ya fuese famoso por la invención y comercialización del Diorama. Junto con el pintor Boutón inauguraron (el 11 de julio de 1822) en París, un espacio escénico para la proyección realista de ambientes –el diorama-.(GERNSHEIM.1968.Pág.16). El teatro estaba abierto entre las 11 y las 4 pm debido a que se utilizaba la luz natural como fuente para los efectos lumínicos, eso sumado al juego de transparencias de las pinturas, los efectos sonoros y una guía muy precisa, creaba una sensación muy realista de los espacios representados. (id.Pág.20) El espectáculo caus ó furor en París. Luego también fundarían un Diorama en Londres, el 29 de septiembre de 1823. (id.Pág.20). 85 A través del óptico Charles Chevalier Daguerre conoce el trabajo de Niépce. Después de varios años de comunicaciones por carta y recelos, Niépce y Daguerre suscribieron un contrato el 14 de diciembre de 1829. En el se especifica que las investigación se destinarán al perfeccionamiento del sistema heliográfico.(GERNSHEIM.1968.Pág.62). A la muerte de Nicéphore, su hijo Isidore se haría cargo de las inv estigaciones, pero poco contribuiría. Realmente sería Daguerre el que desarrollaría un procedimiento más rápido y práctico.
Desde el punto de vista técnico tan sólo hacia falta un paso, la fijación, la retención de la fugaz imagen en un soporte permanente86. Hasta el momento se había logrado producir imágenes por efecto de la luz pero al poco tiempo éstas desaparecían. La contribución de Niépce primero, luego de Daguerre –y posteriormente de un número mayor de inventores - es, desde este punto de vista, básicamente técnica. Es por eso que a la hora de hablar de la invención de la fotografía se tendría que plantear como la solución a un problema técnico en la implementación de un dispositivo tecnológico que historicamente estaba destinado a aparecer.
Ahora, si aceptamos que en la fijación de la imagen se encuentra el componente definitivo de la invención del dispositivo fotográfico y que la primera imagen fotográfica fue aquella desde la ventana del taller de Niépce87, ¿qué fue lo “fijado” por esta primera imagen que resultó tan determinante en la historia de los medios de representación?
La imagen no sorprende mucho. Con dificultad se distinguen una serie de edificaciones que sobresalen sin mucho detalle en medio de las sombras. En este sentido lo sorprendente no es la imagen, ni siquiera el proceso de retención que la hizo permanente, lo sorprendente e inédito era el procedimiento utilizado para la producción de la imagen, esto es, un artificio tecnológico aparentemente automático.
Tal vez la mejor manera de apreciar la dimensión de tal cambio lo podemos encontrar en una descripción del modus operandi de otro de los primeros inventores, el británico Henry Fox Talbot88. Descripción del método que utilizaba en la producción de sus “imágenes fotogénicas”:
86 Daguerre, un hábil comerciarte, consciente de lo impráctico de un procedimiento que necesitara de tanto tiempo para su exposición y sobre la base de las últimas experiencias de Niépce, experimenta con sales de plata. En 1835 anuncia que ya lo ha descubierto, pero en realidad sólo hasta mayo de 1837 encontraría la solución con un nuevo sistema químico. A este procedimiento lo llamaría Daguerrotipo y lo que finalmente pudo resolver fue precisamente el problema de la fijación (lo curioso es que sólo necesitó de sal común).(GERNSHEIM.1968.Pág.72-76). No está muy claro el modo como Daguerre descubrió la acción del hiposulfito de sodio diluyendo las sales de plata. Muy probablemente el dato lo obtuvo del inglés John Hershel quien en 1819 ya había publicado la acción de este agente en las sales de plata; sin embargo solo hasta el 1º de febrero Talbot es instruido por Hershel en la materia, quien luego publicaría su descubrimiento en la Compte-rendu de la academia de las ciencias. (NEWHALL.1983.Pág.21). El 15 de mayo de 1839 Daguerre publica la primera noticia del invento del daguerrotipo, pero sólo hasta el 20 de agosto del mismo año aparece un manual ilustrado de 79 páginas y con la oferta de venta de un número limitado de aparatos por la exorbitante suma de 1000 francos (del manual solo se conoce que haya sobrevivido una copia en la Colección Kodak de Rochester N.Y.). (GERNSHEIM.1968.Pág.81 y 97).
87 Es muy significativo que todos los pioneros tomaran sus primeras imágenes usando como marco las ventanas de sus talleres.
88 En 1835 H.F.Talbot ya se encontraba experimentando con un procedimiento fotográfico distinto al inventado por Niepce y Daguerre. Alrededor de 1840 ya se encontraba realizando imágenes “fotogénicas” por el procedimiento de negativo-positivo, invento que patentaría con el nombre de calotipo. (SHAAF.2001.Pág.14)
“Descubrió que el papel de dibujo fotogénico sensibilizado con cloruro de plata y nitrato de plata en exceso daba una imagen mucho más densa que cada uno de sus compuestos por separado.
Adoptó un formato de cámara muy pequeño para concentrar la luz disponible en una pequeña zona del plano focal.
Utilizaba objetivos con una abertura relativamente grande (f4).
Era paciente, consciente de que se podría necesitar una exposición larga (entre una hora y un día).
Elegía motivos brillantes... por ejemplo el cielo le servía para perfilar sobre el fondo oscuro, el tejado de su casa...
Podía ver el potencial del negativo para hacer copias e invertir tanto la escala tonal como el “handedness” de la imagen”.
Descubrió un método de fijado que estabiliza suficientemente las imágenes como prueba duradera de su logro... En consecuencia, trató los dibujos fotogénicos con una solución concentrada de sal común y comprobó que se detenía el oscurecimiento al exponerse a la luz.” (WARE.2001.Pág.29).
La primera característica relevante en la descripción del procedimiento de Talbot, es el gran número de condicionantes impuestos a la hora de siquiera proponerse realizar una imagen por medios tecnológicos. En este sentido su proceso creativo toma distancia del acercamiento subjetivo del pintor o del dibujante a su medio de trabajo. En Talbot el método se aproxima más a la configuración de una reseña instructiva en cuyo seguimiento se prevé unos resultados ya calibrados con anterioridad. Para entender esto basta con consultar cualquier guía turística en la que 7 o 10 pasos bastan para resolver el problema de una toma fotográfica típica (muy simple en comparación con el instructivo de Daguerre de 79 páginas o el de Talbot, no tan extenso pero también muy complejo). Por supuesto en el caso del pintor también podríamos encontrar un manual de, por ejemplo, la técnica de la pintura al óleo, sin embargo existe una diferencia que en el método de Talbot se revela sin mayor atención; se trata del numeral 4o (“era paciente, consciente que podía necesitar una exposición larga –entre una hora y un día-“). En este punto se está describiendo el acto del clic, por supuesto la concepción que tenemos ahora del clic como algo instantáneo en 1840 era impensable89. Lo interesante del caso es que aquello que Dubois determina como la acción sustantiva del acto fotográfico y que la define en su
naturaleza propia, con la receta de Talbot se muestra en su pleno automatismo y se evidencia la actuación del fotógrafo en toda su dimensión de mero operario.
¿Qué hacía Talbot durante una hora o durante todo un día, mientras se estaba produciendo la imagen en la cámara? Probablemente dibujando, como era su afición. O más valdría decir intentando dibujar, porque esta es precisamente la motivación básica que llevaría a Talbot a diseñar el aparato fotográfico. Buscaba un dispositivo técnico que le permitiera resolver su problema de la falta de talento para el dibujo y de este modo conseguir una imagen que lo hiciera sentirse a gusto con el parecido de la representación quirográfica. Según consta en su diario “entre 1821 y 1835 Talbot siempre llevaba una cámara oscura y una cámara lúcida” como artículos básicos en sus viajes europeos (GRAY.2001.Pág.43). Tambien también existen variados registros en su diario de la frustración ante su incapacidad para dibujar “correctamente”, aún utilizando los aparatos ópticos que le facilitaban calcar el paisaje en una pantalla, “...en la práctica difíciles de manejar, porque la presión de la mano y el lápiz sobre el papel tendían a mover y a desplazar el instrumento” (id.Pág.42).
A la postre, tanto las intenciones de Talbot como las de Niépce fueron muy similares, ambos pretendían encontrar un dispositivo que les permitiera resolver una incapacidad ante el dibujo y encontraron en la fotografía la herramienta técnica que les permitía solucionar el problema90. En este sentido es muy revelador el título del texto realizado por Talbot entre 1844 y 1846: “The Pencil of Nature”. Lo cual contrasta con la advertencia que tan sólo en la portada ya previene al lector:
Las láminas de la presente obra están impresas únicamente mediante la intervención de la luz, sin ninguna ayuda del lápiz. Son imágenes solares y no grabados, como puede pensar alguien.” (ROBERTS.2001.Pág.233)
En el contenido del “Lápiz de la Naturaleza” es evidente que la intención Talbot, ya con cámara en mano, es construir una especie de inventario de opciones. Por lo variada de la colección de las imágenes parece que quisiera enumerar las distintas posibilidades de un medio que permite remplazar al dibujo, al grabado o a la pintura y que por su naturaleza además resulta muy adecuado para realizar un ejercicio similar de coleccionismo. Con este apunte enlazamos de nuevo con el argumento ya presentado de la directa relación del dispositivo fotográfico y el proyecto moderno. Henry Fox Talbot
90 Para resolver su inhabilidad para el dibujo Niépce recurrió a la litografía, técnica a través de la cual concibió el procedimiento heliográfico (GERNSTEIN.1968.Pág.52).
era un hombre muy ilustrado. Precisamente una de las fotografías contenidas en “The Pencil of Nature”, se podría presentar como una especie de autorretrato a la mejor usanza del romanticismo. Se trata de una fotografía de su biblioteca, convertida al final en una especie de alegoría de sí mismo. También se debe decir que Talbot había desarrollado una gran afición por la botánica. Desde joven había realizado variados inventarios e incluso en Lacock, había cultivando algunos especimenes que luego utilizaría para sus dibujos fotogénicos (ROBERTS.2001.Pág.116); de alguna manera, la que se había convertido una afición de clase, le había proveído de los conocimientos químicos que luego utilizaría para la invención de la fotografía. Henry Fox Talbot estaba empeñado también en la construcción del proyecto moderno:
Consigue que las fuerzas de la naturaleza trabajen para ti, y no te sorprendas de que tu obra se haga rápidamente y bien... Hay algo en esta velocidad y perfección que es maravilloso. No en vano ¿Qué es la naturaleza sino un gran terreno de maravillas que superan nuestro entendimiento? (ROBERTS.2001.Pág.115).