Para analizar el concepto de lo Informal es importante considerar brevemente en primer lugar su origen y evolución, haciendo referencia a algunos de los escritos y conceptos teóricos expresados por Balmond y destacando las principales etapas de su desarrollo.
Así, la primera referencia destacable tiene lugar a final de los años setenta, cuando Balmond participa en el proyecto de la Staatsgalerie, de James Stirling, y se cuestiona por primera vez la necesidad de recurrir sistemáticamente al empleo de patrones clásicos y sistemas estructurales preconcebidos, empezando a buscar una mayor libertad formal que de cabida a lo aleatorio y lo impredecible46.
Un tiempo después, a finales de los años ochenta, el inicio de la colaboración con Rem koolhaas le permite reflexionar sobre estos planteamientos y desarrollarlos en profundidad, en proyectos como el Kunsthal de Rotterdam o el Palacio de Congresos de Lille47. El objetivo ce
Balmond entonces es analizar las pequeñas diferencias en los puntos de partida de la configuración estructural que pueden conducir a sistemas no lineales y, en cierto sentido, impredecibles. Es en estos proyectos en los que aparecen las primeras manifestaciones de lo Informal, fundamentalmente basadas en la alteración de los órdenes estructurales clásicos (Fig. 3.7.).
Fig. 3.7. Alteración de celosías tipo vierendeel. ZKM. Karlsruhe, 1989. (Balmond, 1993: 93).
46 Ver apartado II.3. Staatsgalerie, Stuttgart. 47
En 1995, consecuencia de estas experiencias, Balmond presenta el manifiesto de lo Informal, en el que se refiere de manera concreta y precisa a estos planteamientos, estableciendo sus bases conceptuales fundamentales:
Lo Informal es oportunista, una aproximación al diseño que recoge un momento local y genera algo a partir de él.
Ignorando los sistemas preconcebidos o los patrones formales y los ritmos repetitivos, lo informal te mantiene en suspenso. Las ideas no están basadas en principios de jerarquías rígidas sino en una intensa exploración de lo inmediato.
No es algo ad hoc, que sería un collage, sino una metodología formada por distintos puntos de partida en evolución que, al aparecer, generan sus propias series de órdenes. [...]
Lo Informal tiene tres características principales: local, híbrido y yuxtaposición. Son ingredientes activos de una geometría animada que recoge lo lineal y lo no-lineal. Tanto la geometría cartesiana como la post Einsteiniana tienen cabida.48
En este manifiesto se apuntan ya los conceptos principales que sustentan el interés de Balmond por establecer nuevos ordenes y configuraciones estructurales, y se hace referencia explícita a las tres características de lo Informal: local, yuxtaposición e híbrido, que no son sino tres mecanismos que permiten modificar los sistemas clásicos de mallas y tipologías estructurales (Fig. 3.8.):
Fig. 3.8. Local, yuxtaposición e híbrido. (Balmond, 2002: 116 y 117).
• Local. Una acción determinada que se manifiesta más allá de sí misma y extiende su influencia. Un suceso particular que tiene su propia naturaleza y encuentra su justificación localmente.
• Yuxtaposición. Dos o más acciones independientes juntas, que interfieren entre sí, de manera que una influye en las demás y en conjunto definen una nueva entidad por efecto de lo adyacente.
• Híbrido. Superposición de dos o más acciones independientes. Unión de dos elementos locales: una cruz dentro de un círculo, una misma malla duplicada y girada.
48
A partir de las bases establecidas en el manifiesto de lo Informal Balmond continúa concretando y ampliando estos planteamientos, en proyectos como el Estadio de Chemnitz, en colaboración con Peter Kulka, o la ampliación del Victoria & Albert, con Daniel Libeskind, en los que comienza además a proponer el empleo de algoritmos matemáticos y geometrías no lineales como herramientas generadoras de la forma49 (Fig. 3.9.).
Fig. 3.9. Empleo de algoritmos matemáticos. Proceso de generación de la fachada fractal del proyecto de ampliación del Victoria & Albert. Londres, 1996. (a+u, 2006b: 86).
Lo Informal va adquiriendo así una mayor profundidad y concreción, a la vez que abarca nuevas representaciones, como queda de manifiesto en el artículo “La nueva estructura y lo Informal”, publicado inicialmente en 1997 con gran repercusión50. En este artículo Balmond analiza el
concepto estructural de sus proyectos recientes (Kunsthal, casa en Burdeos, ampliación del Victoria & Albert, estadio de Chemnitz) y ofrece una versión más precisa y completa de los parámetros que rigen lo Informal y de su aplicación a proyectos concretos:
En lo informal no hay reglas establecidas ni patrones fijados que puedan ser copiados ciegamente. Si hay un ritmo, éste está en las conexiones escondidas, inferidas e implicadas, pero que no pueden ser advertidas con evidencia. Las respuestas se basan en las relaciones entre los acontecimientos. Las situaciones híbridas se consideran puntos de partida válidos, y nunca accidentes fortuitos. Un acontecimiento al lado de otro no se considera algo excepcional, sino como una dinámica que emita unas vibraciones especiales.
Una traducción literal de la nueva ciencia a la nueva arquitectura no parece demasiado realista: sólo conduciría a una mimesis. Copiar la naturaleza o el caos acabaría pareciendo forzado. Es más interesante buscar las bases del paradigma que abarca el “riesgo”, y construir procesos internos que generen conflictos y choques. [...]. Hay que interpretar, en vez de asumir un concepto preestablecido.51
La publicación en 2002 del libro “Informal” supone la culminación de estas investigaciones y
49 Ver apartados II.7. Ampliación del Victoria & Albert, Londres. y II.9. Estadio de Chemnitz.
50 Balmond, Cecil. “New structure and the informal”. (Balmond, 1997). Posteriormente fue publicado en diversas revistas
de arquitectura. En 1999 fue publicado en castellano en la revista Quaderns (Balmond, 1999).
reflexiones, y constituye un auténtico manifiesto en defensa de lo no cartesiano y lo caótico como sistemas necesarios para redefinir las bases sobre las que diseñar las nuevas estructuras, de manera que sean capaces de dar una respuesta coherente a las formas distorsionadas, fracturadas y alabadas de la arquitectura contemporánea:
Existe mucho más en la estructura que el esquema estricto de viga y pilar. Las losas deben plegarse y actuar como líneas de esfuerzo vertical. Las vigas deben bifurcarse y cambiar de forma, los pilares pueden servir como vigas, los elementos están ahí para que la forma evolucione en caminos fascinantes. El reto es hacer de la estructura una nueva disciplina que re- estudie el espacio.
Actualmente la informática ha abierto una puerta y ofrece una libertad incomparable a la exploración. [...]. Pero las nuevas formas y elementos informes no son sino pura fachada si se sostienen mediante esquemas estándar de pilares y vigas. Para crear una integridad en la creación de formas libres se requiere un nuevo método de configuración, con puntos de partida flexibles.52
Desde entonces Balmond ha continuado trabajando en desarrollar estos planteamientos y en ampliar los posibles sistemas generadores de las formas estructurales, en gran medida como consecuencia de un interés y una dedicación creciente hacia los sistemas generativos basados en el empleo de algoritmos matemáticos y geométricos, como queda patente en el número monográfico de la revista japonesa a+u dedicado a Cecil Balmond en 2006 y en el nuevo libro de Balmond, “Element”, de muy reciente publicación53.