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Strategic Added Value at the programme level

Los teóricos49 coinciden en que el papel de los medios de comunicación masiva, de la

política y de los políticos ha cambiado: hablan de la mediatización de la política, del político como comunicador permanente y de los medios como cuarto poder/actor político. ¿Qué significa esta transformación política-mediática para la democracia? Para José Luis Exeni (Exeni, 2005) es una cuestión que causa una polarización en mediófilos y

mediófobos. Mientras los primeros consideran la mediatización como condición de la democracia, los últimos temen un gobierno de los medios y una “tiranía” de la comunicación. Es decir, tanto la reelección como la mediatización y el papel de los medios dividen las opiniones respecto a sus consecuencias para la democracia; o la mejoran o ayudan a desestabilizarla. Sin embargo, más allá de las posibles consecuencias positivas o negativas para la democracia, cabe preguntarse por el rol de los medios respecto a los valores atribuidos a la práctica democrática.

Otras publicaciones se centran en la personalización de la política. Así, la compilación

Los telepresidentes: cerca del pueblo, lejos de la democracia (Rincón, 2008) editada por

49 Tanto Bumler/Kavanagh (Blumler y Kavanagh, 1999) como Manuel Castells (Castells, 2009) observan una tendencia hacia la personalización de la política en el contexto europeo y anglo-americano, que es reforzada por los medios de comunicación. En cuanto al contexto latinoamericano: (Landi, 1991), (Martín- Barbero, 2001).

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Omar Rincón describe en 12 crónicas cómo los presidentes con ayuda de la televisión se presentan como los héroes de telenovela, los únicos capaces de salvar a la patria. Mediante a su omni-presencia tanto en la radio como en la televisión – medios que les ofrecen la posibilidad de establecer un contacto en vivo y directo con la población; en cambio la prensa implica tener intermediarios porque son los periodistas que transmiten o redactan el mensaje – buscan imponer su discurso y callar discursos alternativos. Por eso Rincón los ve cerca del pueblo y lejos de la democracia. Es una perspectiva cercana a la mediófoba, donde la farándula y el infotainment se imponen en detrimento de la misión de brindar información objetiva y seria para que los ciudadanos puedan formar su propia opinión.

Aparte de la personalización de la política y el papel de los medios en ella, se analiza la relación medios-democracia-poder con enfoque en la perspectiva de los periodistas, declarando la información como campo de batalla de los medios masivos y el gobierno por el relato del país. En la compilación ¿Por qué nos odian tanto? Estado y medios de comunicación en América Latina (Rincón, 2010) el editor Omar Rincón parte de la suposición que los medios de comunicación influyen tanto en los modos de política como en los de gobernabilidad y democracia; también da por hecho la política como espectáculo y la democracia mediática. En 18 relatos periodísticos sobre la relación político-mediática en 18 países latinoamericanos, escritos entre noviembre del 2009 y marzo del 2010 los autores, todos periodistas, afirman que en la era de los grandes conglomerados mediáticos regidos por intereses capitalistas, la calidad periodística es baja mientras la pérdida de credibilidad es alta, prevalece el infotainment frente a la investigación y por ende los periodistas se quedan sin lugar (Magrini y Rincón, 2010, p. 318). La compilación parece más bien tener como objetivo la caracterización y descripción actual de la relación medios-Estado/gobierno en cada uno de los 18 países. Las afirmaciones se basan en experiencias propias, informes de ONGs como Reporteros sin fronteras y entrevistas – a

menudo ni siquiera se detalla la fuente con datos bibliográficos. Ana Lucía Magrini y Omar Rincón concluyen que la relación medios-gobierno varía desde un Estado Comunicador en un extremo hasta la dominación de la política por los medios privados en el otro y que tanto los periodistas como los ciudadanos se quedan por fuera. Al igual a Exeni esperan que la inclusión de los ciudadanos y un fortalecimiento de lo público mejoren la democracia: “La esperanza: «ciudadanizar» la política y la comunicación,

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abrirse al diálogo entre los diferentes, mejorar la participación de los ciudadanos y hablar con cara descubierta.”. (Magrini y Rincón, 2010, p. 328) Una vez más se analiza la relación medios-poder político en cuanto a sus consecuencias para la democracia, indicando una creciente personalización de la política y una tendencia a la mediocracia

que limita el papel de los ciudadanos a el del auditorio pasivo; pero fuera del contexto reeleccionista y sin dar cuenta de las concepciones y prácticas democráticas – otra prueba de la originalidad de esta investigación doctoral.

La caracterización del contexto colombiano está a cargo de Margarita Martínez (Martínez, 2010) que con base en entrevistas con periodistas colombianos y teóricos como Germán Rey resalta que hay pocos medios en manos de pocos dueños y afirma que los medios de comunicación y el gobierno trabajan como aliados en el proyecto de hegemonía política, orientados por el neoliberalismo y privilegiando los más adinerados. Se trata de una descripción general sobre medios y democracia en Colombia lo que demuestra que hace falta un estudio sistemático y más a fondo del tema.

La perspectiva periodística también prevalece en la obra Luz, Cámara…¡Que gobiernen! de Martín Dinatale y Alejandra Gallo (Dinatale y Gallo, 2010), ambos periodistas argentinos. Basándose en más de 100 entrevistas con periodistas, voceros, ex presidentes, politólogos, académicos y especialistas en comunicación política, analizan la relación prensa – gobierno en siete países latinoamericanos.50 Sin embargo, al centrarse en la

comunicación presidencial, tratan más bien la relación prensa – gobernante. Según Dinatale y Gallo el discurso presidencial se caracteriza por la identificación de un enemigo común – en general la prensa –, un lenguaje llano y popular, identificándose de inmediato con la masa y por la relación directa – o por medio de un canal estatal o de periodistas amigos del poder – con el pueblo (Dinatale y Gallo, 2010, p. 61). Tal discurso presidencial se desarrolla en el marco de la sociedad de espectáculo; para los autores la crisis y la baja credibilidad de los partidos políticos tradicionales en conjunto con “el auge de liderazgos presidenciales personalistas-populistas y el avance de los medios como actores políticos ayudados por la ola tecnológica de Internet y concentración mediática” (Dinatale y Gallo, 2010, p. 36) conforman una mezcla peligrosa para la democracia: “Y

50 Se trata de los siguientes países y entonces gobernantes: Álvaro Uribe, Colombia; Hugo Chávez,

Venezuela; Los Kirchner, Argentina; Ignacio Lula Da Silva, Brasil; Evo Morales, Bolivia; Rafael Correa, Ecuador; Felipe Calderón, México (Dinatale y Gallo,2010, p. 18).

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una de las contradicciones que más claramente movilizan hoy la política, al mismo tiempo que la limitan deformando profundamente la democracia, es su relación con los medios de comunicación”. (Dinatale y Gallo, 2010, p. 30) La política y los medios de comunicación están luchando por el poder; Dinatale y Gallo creen que el poder político quiere recuperar el espacio que la prensa ha ocupado durante muchos años para convertirse en el nuevo actor de la modernidad51 y consideran en especial el

comportamiento hostil de los presidentes hacia la prensa en casos extremos como una forma moderna de dictadura. Lamentablemente no especifican cuál es o era dicho espacio y papel que ocupó la prensa y usan “prensa” y “medios de comunicación” casi de manera sinonímica.

Analizando el discurso presidencial de Álvaro Uribe en Colombia destacan el alto contenido militar y económico, la evocación menuda del narcotráfico y el terrorismo como amenazas públicas, y la clara definición de su política de alineamiento con los Estados Unidos. Sorprendentemente, al contrario a los otros seis presidentes, Uribe no utiliza los medios estatales para desarrollar su mensaje porque cuenta con el apoyo de los grandes medios privados – la mayoría de los medios de comunicación colombianos son propiedad de grupos privados –, sobre todo RCN radio y televisión (Dinatale y Gallo, 2010, p. 168). El Tiempo, Caracol Televisión y W radio son calificados como medios entre adulación y crítica, mientras Noticias Uno, El Espectador y Semana figuran entre los medios críticos. Según los resultados del análisis, los periodistas colombianos generalmente no cuestionan al poder; sin embargo, en junio de 2009 se denuncia un aumento de acciones legales contra columnistas de opinión críticos por calumnias e injurias.

Aunque los dos periodistas argentinos buscan dar un mapa de la situación en cada uno de los siete países, lo hacen de manera tan dispersa, saltando en un mismo párrafo de país a país o incluso a otro tema, que no logran dar una visión coherente de cada nación. Como en la compilación de Omar Rincón mencionada anteriormente prevalece una vista crítica del complejo político-mediático, o, para hablar con Exeni, domina una perspectiva mediófoba: Los medios de comunicación ponen sus intereses encima de la calidad

51 Como Omar Rincón describen la pauta publicitaria como instrumento útil para ganar influencia o incluso como medio de represión (Dinatale y Gallo, 2010, p. 81).

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periodística, compitiendo o aliándose según conveniencia con el poder político – a costo de la democracia, los periodistas y ciudadanos en general. Además se evidencia que en los estudios mencionados prevalece la pregunta por la figura del gobernante y los medios en detrimento de la democracia; más no se analiza las relaciones entre medios y valores sobre la práctica democrática que estos promueven directamente. Cabe preguntarse si sería posible indagarlas de manera más directa.

Combinar los intereses económicos de los medios con su papel de guardián de la democracia genera tensión. Para Angelika Rettberg, dicha tensión marca la relación entre medios y política (Rettberg, 2011, p. 1). En su compilación Medios, democracia y poder

(Rettberg y Rincón, 2011) Rettberg reúne en colaboración con Omar Rincón estudios acerca de la influencia de los medios sobre la formación de opinión, respecto a la función social de los medios de comunicación, en cuanto a los medios de comunicación y la gobernabilidad democrática en Colombia y acerca de los medios de comunicación como vehículo de poder de las luchas por la hegemonía política en Latinoamérica, entre otros. Los autores compilados sustentan que la función social de los medios de comunicación es brindar información equilibrada, integral e imparcial con el fin de que los ciudadanos puedan juzgar, que se forme una opinión pública y que se mejore la gobernabilidad democrática quitándole al gobierno el monopolio de las estadísticas como afirma Daniel Coronell (Coronell, 2011, pp. 171ss). Mientras García y Wills afirman que en Colombia frente a la televisión la influencia de la prensa escrita sobre las opiniones es menor o incluso inexistente (García y Wills, 2011, p. 143), el periodista Daniel Coronell sustenta que los periódicos tienen más poder en la toma de decisiones porque es la élite que lee la prensa. La mayoría de los análisis de la relación entre medios, democracia y poder recompilados por Rettberg y Rincón se concentra en el impacto de la televisión sobre su audiencia y los reportes periodísticos sobre el conflicto armado en Colombia. Aunque se trata de estudios de caso valiosos, solamente resaltan aspectos parciales; al final el papel de los medios de comunicación en relación con la política, la reelección y la democracia en Colombia no se aclara.

El neopopulismo presenta otra tendencia de análisis de dicha relación, así, Alejandra Valdés coincide con Omar Rincón, Oscar Landi (Landi, 1991) y Jesús Martín-Barbero (Martín-Barbero, 2008) en que la política y la democracia se han convertido en un

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espectáculo en América Latina. Afirma que la comunicación es vista como un campo de batalla en el neopopulismo: Cada candidato trata de imponer sus símbolos e imágenes, critica fuertemente al oponente y recurre a estrategias de mercadeo político, dirigidas sobre todo a la televisión. Además, Valdés observa un incremento de nuevos métodos de comunicación bastante personalizados entorno del líder (Valdés, 2007, septiembre, p. 30). Resumiendo, en Colombia el análisis de la relación entre medios, política y democracia se centra en la perspectiva periodística de batalla por la hegemonía que es ejercitada entre medios y política – dejando por fuera los periodistas y los ciudadanos –, el conflicto armado o en temas específicos como la estrategia mediática de Álvaro Uribe Vélez (Rincón, 2005, septiembre).52 En cuanto a la última, basándose en estudios de caso,

análisis de contenido de programas televisivos y en entrevistas con periodistas y teóricos colombianos, los estudios coinciden en que la comunicación es esencial para el gobierno de Uribe: Gracias a la presencia casi permanente del presidente en los medios colombianos, sobre todo en la televisión, promoviendo su Política de Seguridad Democrática, logró “fomentar la confianza, la cooperación y solidaridad de los colombianos hacia la política de gobierno del presidente Uribe y hacia el país”. (Peña, 2008, pp. 11s.) Más que hacia la política de Uribe, la comunicación está enfocado en su persona. Él es el gran protagonista de los Consejos Comunitarios, transmitidos en vivo, busca el contacto directo con la población, por ende los análisis de su estrategia mediática/comunicacional hablan de una política de la imagen (Peña, 2008, p. 7) y de un régimen de comunicación política (Gómez, 2005, p. 112). Ninguno de los estudios explicita el papel de los medios en la discusión sobre los dos proyectos reeleccionistas y cómo ésta da pistas sobre los imaginarios en torno a la práctica democrática en el país. Teniendo en cuenta la perspectiva de Exeni, según la cual los medios son a la vez difusores, escenario y protagonistas, resulta interesante que en los estudios prevalece el análisis de los medios como difusores y protagonistas – pero no existe una mirada que fortalezca su reflexión como escenarios o arenas del debate público sobre la democracia.

52 María Jimena Duzán no sólo hace énfasis en la estrategia mediática de Álvaro Uribe, sino ofrece también una visión general de su modo de gobernar (Duzán, 2004).

69 2.1.4 Recapitulación

Hemos visto que existen varios análisis de las democracias latinoamericanas en cuanto a su calidad y grado de consolidación, pero que rara vez se encuentra una descripción más allá de las calificaciones. Más de cincuenta años de sangrientos enfrentamientos entre ejército, guerrillas y grupos paramilitares han marcado profundamente a Colombia, el conflicto interno es uno de los temas centrales en la academia y un común punto de partida: Desde el conflicto armado no sólo se analiza la democracia colombiana, sino también el cubrimiento de los medios y la comunicación política e indirectamente la reelección inmediata – los éxitos en la lucha contra las FARC presentados por el gobierno Uribe eran un fuerte argumento pro-reeleccionista.

El debate sobre la reelección presidencial inmediata en América Latina gira alrededor de las consecuencias para la democracia, teniendo en cuenta el predomino del sistema presidencial como forma de gobierno: ¿mejora la democracia o lleva al autoritarismo o incluso, en el peor caso, a la dictadura? Como en casi todos los países latinoamericanos que volvieron a permitir la reelección o están en el proceso, la reciente reforma reeleccionista en Colombia tiene nombre propio: Álvaro Uribe Vélez. De pronto por eso también el debate reeleccionista en círculos y publicaciones académicos se convirtió en una discusión subjetiva, personalista y poco sistémica. Aunque existen estudios sobre ambos proyectos reeleccionistas uribistas con enfoque en el papel de la prensa, se centran en hechos y fechas muy particulares y ninguno compara los dos proyectos. Además en su mayoría se trata de artículos de opinión o editoriales de revistas universitarias. Es decir, falta un análisis teórico y sistemático del tema.

La mayoría de los textos reseñados acerca de la relación entre medios de comunicación, política y democracia en Latinoamérica, o más específico en Colombia, observa una creciente massmediatización de la política; por un lado una política del espectáculo y por el otro, programas de noticias televisivas que brindan infotainment en vez de información. En discusión está el papel de los medios que varía desde el cuarto poder y guardián de la democracia hasta el del súbdito en una sociedad autoritaria y parroquial. Los puntos de análisis más frecuentes respecto a la relación medios de comunicación - política presentan la lucha por la hegemonía de poder e información, la tensión entre los intereses económicos de los medios y su papel crítico, el conflicto armado y el neopopulismo. Cabe

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anotar que muchos estudios se concentran en el análisis de los medios audiovisuales, sobretodo en la televisión. Aunque la mayoría de los textos revisados acerca de tal relación advierte que los desarrollos recientes tanto en la política como en los medios de comunicación – crisis de los partidos, personalización de la política, grandes corporaciones mediáticas con marcados intereses económicos, infotainment y “farandulización” de los noticieros, menos periodismo de investigación – tienen consecuencias serias para la democracia y las explicitan, tampoco describen las prácticas democráticas. Se utilizan los datos empíricos extraídos de análisis de caso, entrevistas, análisis crítico de discurso y encuestas para prever el futuro de la democracia o para elaborar una visión de una democracia mejor en el futuro.

De lo anterior puede concluirse que hasta la fecha faltan estudios que relacionen el papel de los medios con las prácticas democráticas ligadas a la coyuntura reeleccionista tanto en Colombia como en América Latina en general. Es decir, la pregunta cómo el debate mediático sobre la reelección refleja unos sentidos/representaciones sobre la práctica democrática en Colombia no se ha realizado. Por lo tanto, al revisar la literatura académica pertinente al tema como se ha hecho en este capítulo, se puede demostrar que esta tesis doctoral se justifica por su originalidad.

Hay escasez en la literatura respecto a estudios sobre la relación medios-democracia y a análisis de la democracia ligada a la coyuntura reeleccionista. La personalización de la política domina los estudios comunicativos de la democracia, que escasamente van más allá de esta vertiente de investigación. En cuanto al papel de los medios y las consecuencias para la democracia, llegan a conclusiones muy generales. Se pueden distinguir dos posturas: O los medios de comunicación democratizan la democracia o la debilitan buscando de instalar una mediocracia.

Una conclusión que también salta a la vista al analizar las publicaciones acerca de la reelección: Unos afirman que ésta mejora la democracia volviéndola participativa mientras otros temen una democracia personalista. Es decir, o se estudia la democracia desde una perspectiva comunicativa o desde el momento específico de la reelección – sin darse cuenta de que tanto la reelección como la mediatización y el papel de los medios dividen las opiniones respecto a sus consecuencias para la democracia. Volviendo a los estudios sobre la reelección, cabe destacar que se publicaron análisis particulares más no

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estudios que comparan los dos proyectos reeleccionistas de Álvaro Uribe Vélez y los debates respectivos incluyendo un análisis de tales discusiones.

Además, el intento de comprender la democracia desde la reelección y el enfoque en la prensa escrita – mejor dicho, en los diarios de divulgación nacional El Tiempo y El Espectador, que se encuentran más alejados como herramientas estratégicas de la mirada del tele-presidente Álvaro Uribe y que por esa razón tienen más libertad de información y discusión frente a la televisión (Hobsbaen, citado en Castro, 2005, p. 135) – resultan novedosos.

Mi investigación se acerca al estudio de John Carey al analizar el debate reeleccionista en cuanto a los argumentos anti- y pro reeleccionistas y también al incluir un resumen breve de los antecedentes históricos. No obstante, mi trabajo se centra en dos proyectos