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The student visa program

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The use of education agents is extensive and risky

3 Student visa policy settings

3.1 The student visa program

Federación Acción Campesina Colombiana.

Febrero 26 de 2009

Christophe Kenderian:¿Cuál es el motivo de su paso por Burdeos?

Mario Cardona Marín: He venido invitado por el grupo de Amnistía Internacional en mi condición de dirigente de la Confederación General del Trabajo, Presidente de la Federación Acción Campesina Co- lombiana y defensor de los Derechos Humanos. He venido a compartir una serie de actos, entre ellos la

inauguración de una calle en el municipio de Cenon1; a la calle le han puesto el nombre de Elsa Alvarado, una defensora de Derechos Humanos que fue asesi- nada junto con su esposo cuando estaban haciendo una investigación sobre ciertas desapariciones for- zadas. En la inauguración se encontraban el alcalde

y los concejales de Cenon. Para mí ha sido un motivo de orgullo el hecho de que me hayan invitado a esa inauguración, pues en Colombia no hay una calle, ni un barrio, ni una casa, ni una sede que lleve el nom- bre de un defensor de derechos humanos, cuando se sabe que a diario son asesinados.

CK: En el caso de Colombia, ¿qué tiene que ver el hecho de ser sindicalista con la defensa de los Dere- chos Humanos?

MCM: Se ha convertido en una responsabilidad dual. Defendemos los derechos económicos y socia- les, defendemos el empleo y la estabilidad laboral; pero a la vez, nos hemos tenido que convertir en de- fensores de la vida, en defensores del Derecho Inter- nacional Humanitario, para que a los sindicalistas no se les siga asesinando, torturando, desapareciendo. Por lo tanto, tenemos un doble trabajo y un doble riesgo.

CK: ¿Hay muchos casos de asesinatos y desapari- ciones de sindicalitas en Colombia?

MCM: Todos los días. En los últimos 23 años, 2.800 sindicalistas fueron asesinados. En el año 2007 asesinaron a 39, en el 2008 a 49, y en lo que va corrido de este año, 4 sindicalistas han sido ase- sinados2. Colombia posee el 60% de los asesinatos a sindicalistas cometidos en todo el mundo.

MO: ¿Cómo explica esta trágica realidad colom- biana?

MCM: Es una realidad muy grave. Una democra- cia que no respete la oposición, que no respete el reclamo de la justicia, que no respete las libertades sindicales, es una democracia enferma.

CK: A nivel organizativo, ¿quiénes ponen en peli- gro la vida de los sindicalistas y de los movimientos sociales en general?

MCM: Los grupos paramilitares que han sido aus- piciados por el Estado y que trabajan en coordina- ción con los militares en ejercicio. Para nosotros, los crímenes de los paramilitares no son crímenes de la delincuencia, sino crímenes de Estado. Nos han de-

2 El 12 de mayo 2009, la Confederación Sindical Internacional

denunció cinco nuevos casos de asesinatos de sindicalistas co- lombianos ocurridos durante los meses de abril y mayo, y tres más en el mes de junio. Ver artículos: “Continúan los asesinatos en Colombia”; “Colombia: Otros dos sindicalistas asesinados”; y “No cesan los asesinatos en Colombia” (disponibles en: www. ituc-csi.org). El 2 de julio, el Coordinador Nacional Agrario de Colombia denunció el asesinato de un miembro de la Asociación de Campesinos del Bajo Cauca antioqueño ASOCBAC. Ver comu- nicado en el sitio de la Agencia de los Pueblos en PIE: “Asesinado Líder Campesino del CNA y de la Minga Social y Popular de Re- sistencia” (disponible en: www.agenciaenpie.org).

clarado la guerra porque dicen que el sindicalismo es lo mismo que la guerrilla. Dicen que los sindicalistas somos el brazo político de la guerrilla o que somos guerrilleros en ejercicio.

CK: Entonces, ¿dónde están ustedes, en el medio, como rehenes?

MCM: Estamos justo en el medio, pues de los 70.000 muertos en los últimos 20 años, un 90% es de la sociedad civil.

CK: ¿Qué hace la justicia frente a esas violaciones de los Derechos Humanos?

MCM: Hay un nivel de impunidad muy alto. De los 2.800 sindicalistas asesinados, sólo se han iniciado las investigaciones de 1.100 casos. De estos, en los últimos años sólo se han encontrado los responsa- bles en 90 casos. O sea que no logramos tener resul- tados concretos frente a esa situación. La justicia no opera, no obra.

MO: Hoy en día, ¿cuál es la capacidad de acción de los que luchan por la defensa de los Derechos Hu- manos?

MCM: En medio de todo este clima de violencia, Colombia sigue siendo un país muy dinámico. Exis- ten más de 1.200 organizaciones sindicales, socia- les y de defensa de los Derechos Humanos. Tene- mos 3 grandes centrales obreras, 11 organizaciones de campesinos, una organización muy grande de indígenas, una de afro-colombianos, y miles de or- ganizaciones de desplazados. En esa dinámica, con- tinuamos resistiendo, tenemos una gran capacidad de resistencia. Hoy abogamos para que los actores armados se sienten a dialogar. Hay que presionarlos. Nosotros decimos que en Colombia no sólo se debe negociar la paz, también hay que negociar un nue- vo modelo de desarrollo, un modelo incluyente que permita la redistribución de las riquezas. Mientras Colombia siga siendo el país más inequitativo del mundo, el conflicto continuará. Y en medio de todo esto, hoy en día muchos tenemos que estar por fuera del país para salvaguardar nuestras vidas; pero otros siguen luchando allá.

CK: ¿Piensa usted que lo que describe es conse- cuencia del conflicto armado en sí? ¿Hasta qué punto el conflicto armado le sirve de argumento a las políti- cas de gobierno del presidente Uribe?

MCM: El conflicto naturalmente tiene mucho que ver con la situación actual. Es un conflicto que dura desde hace más de 40 años, que es alimentado por el narcotráfico, por intereses muy oscuros que vienen de los fabricantes de armas, intereses que vienen de

países que exportan químicos para el procesamien- to de la hoja de coca. Hay muchos intereses de por medio. Por eso creemos nosotros que los hombres de la guerra se necesitan mutuamente. En ocasiones decimos que las FARC necesitan a Uribe y Uribe ne- cesita a las FARC.

CK: Al ver los procesos políticos de países vecinos como Venezuela y Ecuador, ¿cómo explica el hecho de que Colombia vaya a contracorriente de lo que está pasando en la región?

MCM: En primer lugar, porque los países que han logrado dar el salto a la democracia y a tener unos gobiernos de izquierda democrática no tienen un conflicto como el nuestro. Ese es uno de los pro- blemas. Los candidatos de la derecha en esos países no tienen un ejército de paramilitares que obligue a la gente a votar por determinados candidatos. En Colombia, hubo sitios donde los paramilitares no dejaron que se presentara más de un candidato a la alcaldía o a la gobernación. Ese fenómeno no se presenta en Venezuela, ni en Ecuador, ni en Bolivia.

En segundo lugar, una concentración tal del po- der como la que tienen los medios de comunicación y los medios económicos en Colombia tampoco exis- te en esos países. Además, Colombia ha creado una legislación totalmente a favor de la oligarquía. Histó- ricamente, hemos tenido un Senado de terratenien- tes, de paramilitares, de industriales, de gente que sólo se dedica a defender sus propios intereses. Ese fenómeno no ha pasado en otros países.

Tampoco tienen una guerrilla tan intransigente como la nuestra. Siempre que la guerrilla comete un acto en contra de la población civil, se convierte inmediatamente en un asenso político para la dere- cha. Pero además el pueblo colombiano está cansado de una guerra y de una guerrilla que a nombre del pueblo comete errores y avasalla a la población civil. La semana antepasada asesinaron a 10 indígenas3, entraron en un territorio sagrado. Los indígenas y los afro-descendientes de Colombia tienen territo- rios sagrados, o de propiedad colectiva, y ellos han expulsado de ahí a todos los actores armados, inclu- sive a los del Estado. Y esta guerrilla, dizque del pue- blo, asesina y sale descaradamente a reconocer su

3 Según la Organización Nacional Indígena de Colombia, la

masacre ocurrió entre el 4 y el 6 de febrero 2009 en una comuni- dad Awá, en el resguardo Tortugal Telembí, en la zona selvática del departamento de Nariño. EL 12 de febrero, en un artículo publicado por la ONIC, la Unidad Indígena del Pueblo Awá seña- laba que desde 2008 se había reactivado la presencia de grupos paramilitares en la región, se había radicalizado el accionar de la insurgencia, y se había incrementado la militarización del Esta- do. Ver artículo “Colombia: Continúa masacre de indígenas Awá. Las FARC serían los responsables” (disponible en: www.servindi. org/actualidad/7466).

crimen. Asesinó esos 10 indígenas en un lugar donde quiere mantener el control de un corredor hacia el mar para sacar cocaína. ¿Le están haciendo el favor a quién? Esa es la pregunta.

CK: ¿Es posible pensar hoy que el conflicto armado en Colombia se acabe de una vez por todas?

MCM: Nosotros estamos construyendo desde la base, desde las localidades, un proceso de democra- cia. Estamos construyendo un tejido social, a pesar de la guerra y a pesar de que maten a los líderes sociales. Estamos construyendo un partido alter- nativo, el Polo Democrático Alternativo, que existe desde hace muy poco tiempo, pero que ha tenido re- sultados muy importantes. Estamos buscando alian- zas con los demócratas del país. Sería arriesgado hablar de fechas y hablar de un futuro inmediato. Es complicado por la situación misma del país, pero tenemos la esperanza. Los Estados Unidos y los ca- pitalistas del mundo han globalizado la economía, han globalizado la guerra y la ignominia, nosotros estamos globalizando la esperanza.

CK: ¿Qué alternativa representa el Polo Democrá- tico Alternativo? ¿Sienten ustedes un verdadero apo- yo popular por parte de la sociedad civil?

MCM: En lo sitios donde nos dejan ir, donde nos permiten hacer política abierta, el pueblo nos respal- da. Ejemplo de ello es que hemos derrotado a Uribe en la capital de la República en dos ocasiones, y sus candidatos han perdido por muchos votos de dife- rencia con nosotros. ¿Por qué? Porque en Bogotá se puede hacer política de manera abierta. En regiones apartadas de la patria es imposible, porque allá man- dan los caciques, mandan los paramilitares, pero donde haya garantías es posible encontrar respaldo. El pueblo se está despertando, el pueblo quiere nue- vas alternativas y lo está demostrando.

Asociación Francia–América Latina

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