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B. Analysis of the Influence of Parameter and Scale Uncertainties on a Local

2. Study Background

Los datos utilizados en este trabajo, corresponden a información proveniente de los partes de pesca de la flota argentina, y fueron suministrados integralmente por el Departamento de Estadística de la Dirección Nacional de Pesca y Acuicultura (DNPyA). A partir de la base oficial se seleccionaron los registros de capturas totales anuales y capturas de merluza anuales, para un total de 639 buques, que en el período comprendido entre enero de 1989-diciembre de 2001, registraron alguna captura de merluza. Luego –tras descartar los registros correspondientes a buques surimeros, poteros, palangreros, tangoneros y vieireros– se agrupó al resto de los 571 buques arrastreros en dos flotas principales: a) la flota de buques fresqueros (464 buques; incluyendo las embarcaciones costeras) y b) la flota de buques congeladores (108 buques).

Antes de estratificar las flotas dentro de cada grupo arrastrero –fresquero o congelador– se descartaron los registros correspondientes a buques para los que no se dispuso de datos seguros de eslora y/o de TRB, o cuando la eslora era inferior a los 7,90 m. Este procedimiento dejó fuera del análisis a 44 fresqueros y 20 congeladores; luego se dividió cada flota en los estratos que se indican en la Cuadro 5.

En la Cuadro 6 se presenta una síntesis de las capturas totales y de merluza, acumuladas durante el período 1989-2001, discriminadas por flotas y estratos, donde se observa que en este trabajo se analiza más del 90 por ciento de la información de capturas disponible para merluza y más del 80 por ciento de la correspondiente al

C = a + b ln (TRB) +

ε

[1] C = C (1 −e −a (TRB)) +

ε

˜ [2] C ˜ ε˜ C; y C = a + b ln (TRB) +

ε

[1] C = C (1 −e −a (TRB)) +

ε

˜ [2] C ˜ ε˜ C; y

CUADRO 5

Características estructurales de los buques de las flotas fresquera y congeladora analizados en este trabajo

Fresqueros

Fresqueros A (146 buques) Rango Media DS* CV* %

Eslora (m) 8 - 19 15 2 16 TRB (t) 4 - 121 25 13 49 Fresqueros B (137 buques) Eslora (m) 19 - 28 24 3 12 TRB (t) 42 - 270 94 35 37 Fresqueros C (60 buques) Eslora (m) 29 - 39 33 2 7 TRB (t) 77 - 533 198 79 40 Fresqueros D (57) Eslora (m) 39 - 65 51 7 14 TRB (t) 226 - 891 467 167 49 Congeladores Congeladores A (21 buques) Eslora (m) 27 - 59 45 19 19 TRB (t) 140 - 755 438 41 41 Congeladores B (53 buques) Eslora (m) 58 - 84 70 7 10 TRB (t) 331 - 2001 438 180 41 Congeladores C (14 buques) Eslora (m) 84 - 111 95 8 8 TRB (t) 1 445 – 3 278 2 264 584 26

Fuente: Datos de la DNPyA.

* DS = Diferencia significativa. CV = Coeficiente de variación. Cifras redondeadas.

CUADRO 6

Capturas acumuladas de merluza y totales para el período 1989-2001, discriminadas por flota y por estrato, consignando el porcentaje de capturas no analizado por inconsistencia entre los datos y los criterios utilizados en el trabajo

MERLUZA (ton) TOTALES (ton)

Total 5 424 851 Total 9 096 775

Total arrastreros 5 210 589 Total arrastreros 8 065 627

Otras flotas 214 262 Otras flotas 1 031 148

No analizado del total 3,95% No analizado del total 11,33%

Total fresqueros 3 169 043 Total fresqueros 4 920 400

Fresqueros A Fresqueros B Fresqueros C Fresqueros D 95 153 7 849 952 611 707 1 446 910 Fresqueros A Fresqueros B Fresqueros C Fresqueros D 325 592 1 562 766 855 130 1 604 707

Otros fresqueros 230 323 Otros fresqueros 572 207

No analizado de fresqueros 7,27% No analizado de fresqueros 11,63 %

Total congeladores 2 041 547 Total congeladores 3 145 227

Congeladores A Congeladores B Congeladores C 251 800 1 539 432 164 273 Congeladores A Congeladores B Congeladores C 370 275 2 138 726 530 747

Otros congeladores 86 043 Otros congeladores 105 482

No analizado de congeladores 4,21% No analizado de congeladores 3,35%

Capturas analizadas 90,22% Capturas analizadas 81,21%

conjunto de las especies, tomando en cuenta los buques que declararon alguna captura de merluza en el período considerado.

5.2 Observaciones sobre la calidad de los datos

Al no estar corregidas por sub-declaraciones ni por descartes, las cifras de desembarque que se utilizan en este trabajo podrían considerarse, en principio, mínimos teóricos de las capturas reales efectuadas (si bien existe la posibilidad de que hayan habido casos de sobre-declaraciones, las misma estarían lejos de compensar los defectos anteriores). Por otra parte, los datos utilizados no discriminan el status legal de los buques que efectuaron las capturas, pudiendo haber estado habilitados, o no, para la pesca de merluza.

En cuanto a la calidad de la información, el jefe del Departamento de Estadística de la DNPyA manifestó que la misma está en función inversa a su antigüedad (Monsalvo, comunicación personal); apreciación que coincide con evaluaciones independientes realizadas por el autor (Verona, 1998). Esto se debe entre otras causas a que el sistema de información pesquera recién comenzó a conformarse a partir de 1990 (en 1992 el Grupo de Estadística llegó a grabar 6 347 partes de pesca, lo que se estima correspondió a poco más del 20 por ciento del total, cifra que ascendió a 27 259 registros en 1996, representando aproximadamente el 90 por ciento de los partes de pesca de la flota nacional).

Las circunstancias señaladas motivaron que las autoridades solicitaran a los particulares la presentación de información sobre las capturas realizadas, con carácter de declaración jurada, como una alternativa para reconstruir la base de datos requeridos, a partir de 1989, para instrumentar la asignación inicial de cuotas de captura (ver 7.3 Política pesquera). Tras una primera publicación de esos datos (Resolución 23/2001 del Consejo Federal Pesquero) se habilitó un proceso de observaciones y revisiones, los que después de ser evaluados dieron lugar a la publicación de datos rectificados (Resolución 2/2002 del Consejo Federal Pesquero), que arrojaron un 10,1 por ciento de diferencias absolutas respecto del primer cómputo y un 2,3 por ciento de disminución en términos de capturas totales para el período «enero de 1989-diciembre de 1996». Tras la publicación de este segundo listado también se habilitó un plazo para que los particulares hicieran observaciones al mismo.

Finalmente, cabe consignar que en 2000, la Autoridad de Aplicación contrató a la Universidad de Buenos Aires para realizar sendos trabajos de consultoría externa, uno para auditar la legitimidad de los permisos de pesca y otro para auditar la calidad de los partes de pesca. En ambos casos se detectaron severas irregularidades (SIGEN, 2003), de difícil solución técnica en sede administrativa, lo que hace prever que cualquier decisión basada en la información disponible podrá ser recurrida por vía judicial. Luego, por Resolución 23/2001, modificada por la Resolución 1/2002, el Consejo Federal Pesquero definió las capturas legales de merluza para el período 1989-1996, sobre las que se procederá a ponderar la participación de cada buque a los fines de la asignación inicial de cuotas.

Con todas las deficiencias que encierra la información oficial, de momento es la única disponible y en lo que sigue este trabajo la asume como tal. Por lo tanto, la validez de los análisis, conclusiones y recomendaciones a los que se arriba están condicionados por las circunstancias apuntadas.

5.3 Procedimiento de análisis 5.3.1 Índices de capacidad de pesca

Teniendo presente las limitaciones de los datos disponibles, la obtención de un índice de la capacidad de pesca es una solución de compromiso entre aquellas deficiencias y la complejidad intrínseca que encierra el concepto.

Según Lindebo (1999) las dificultades de definir capacidad de pesca radican en que se la puede expresar en términos de insumos (número de buques, eslora, TRB, capacidad de bodega, potencia del motor principal, costo del buque) o de productos (captura, esfuerzo, costo de operación), donde además, algunas de estas variables son estáticas (como el TRB o la capacidad de bodega) y otras dinámicas (como la experiencia de la tripulación o el esfuerzo de pesca, cuando varía el tiempo dedicado a la actividad).

Por su parte, Gréboval y Munro (1998) establecen dos enfoques principales para definir el tema: uno desde una perspectiva tecnológica y otro desde una perspectiva económica. A estas dos perspectivas Cunnigham y Gréboval (2001) añaden la perspectiva social.

De acuerdo con Kirkley y Squires (1999) la capacidad de pesca puede ser definida como «la captura potencial que podría ser obtenida utilizando toda la tecnología y

el capital disponible con la máxima eficiencia». Los mismos autores proponen una

definición alternativas cuando dicen que capacidad de pesca «es el máximo nivel de

capital disponible en una pesquería que es totalmente utilizado con la máxima eficiencia técnica en un período de tiempo determinado, bajo determinadas condiciones de mercado y de estado de los recursos».

Después de haber organizado y conducido una serie de talleres técnicos sobre el tema desde 1997, la FAO define capacidad de pesca como «la captura máxima obtenida

por una flota, en un período de tiempo determinado, si está siendo totalmente utilizada, dadas las condiciones del recurso en términos de biomasa y estructura de edades y la tecnología empleada».

En base a los comentarios y definiciones anteriores a continuación se describe el procedimiento seguido en este trabajo para obtener estimadores de capacidad de pesca, basados en datos de captura (C) y tonelaje de registro bruto (TRB), para analizar la actividad de la flota que operó sobre merluza en el período 1989-2001. Si bien la elección de estas variables no necesita mayor justificación, las mismas coinciden con las empleadas en los trabajos del INIDEP comentados más arriba (vide supra, apartado 2).

A los fines mencionados, primero se calcularon las sumatorias de las capturas anuales de merluza, a las que se designó mediante la expresión ∑Ci (merluza) (donde i representa un año cualquiera dentro de la serie que va desde i = 1 hasta i = n) y por otro, la sumatoria de las capturas anuales totales, ∑Ci (total) (como suma de merluza + resto; donde «resto» representa las capturas de especies distintas a merluza, obtenida por todos los buques que hubieran declarado capturas de merluza en al menos uno de los n años del período analizado).

Por separado se calcularon las sumatorias de los TRB de los buques para los años en que hubiesen declarado desembarques de merluza. A este valor se lo denominó ∑TRBi (merluza). En forma equivalente se calcularon los valores de ∑TRBi (total), pero ahora incluyendo en la suma los TRB de todos los buques que hubieran declarado capturas de merluza en al menos uno de los n años del período analizado.

A continuación se calcularon los cuocientes ∑Ci/∑TRBi, para cada uno de los n años de la serie y se identificó el máximo valor de ∑C/∑TRB (= Máx ∑C/∑TRB), tanto para merluza como para el total.

De los valores calculados se derivaron dos índices de capacidad de pesca (Q). Uno, designado Qi (merluza), resultó de dividir:

∑Ci (merluza)/∑TRBi (merluza) ÷ Máx (merluza) ∑C/∑TRB [3]

Procediendo de un modo similar se obtuvieron los Qi (total), para cada uno de los años del período analizado, empleando una variante de la ecuación [3]:

∑Ci (total)/∑TRBi (total) ÷ Máx (total) ∑C/∑TRB [3’]

Tanto para merluza como para el total, los valores de Qi están comprendidos en el rango 0 ≤ Qi ≤ 1.

5.3.2 Eficiencia operativa

Mientras Qi (merluza) y Qi (total) son índices de la eficiencia de captura por unidad de TRB, relativos a una capacidad máxima de captura obtenida por esa flota en el período considerado, para merluza y para el total, respectivamente, todavía cabe expresar la eficiencia operativa de la flota sobre una especie objetivo (como merluza) a través del siguiente procedimiento:

Qi (merluza|total) = ∑Ci (merluza)/∑TRBi (merluza) ÷ Máx (total) ∑C/∑TRB [4]

De esta manera, la ecuación [4] permite calcular la eficiencia de captura de merluza por unidad de TRB con relación a la capacidad máxima de captura de esa flota, expresada en términos del conjunto de las especies que la integran. A partir de aquí se puede obtener una medida de la eficiencia de utilización de la capacidad de pesca total sobre la especie objetivo a través de la siguiente expresión:

EObjetivo = Qi (merluza) ÷ Qi (merluza|total) [5]

Por último, se puede calcular los Qi promedios para el período de n años considerado mediante:

∑Qi/n, [6]

Los valores obtenidos mediante la expresión [6] son una medida de la «utilización de la capacidad» (UC), para el período considerado. Mediante la relación entre la utilización de la capacidad de pesca sobre la especie objetivo y la total se calculó un índice de Eficiencia Relativa:

ER = UCObjetivo ÷ UCtotal [7]

Por último, dado el interés por contar con una expresión que pondere el exceso de capacidad de pesca se calculó el índice (ECP) a través de la expresión:

ECP = 1 —UCObjetivo, [8]

La ecuación [8] es válida bajo un supuesto de preferencia que asume la existencia de una única especie objetivo para el buque, estrato o flota en consideración, durante todo el período considerado. Este último índice combina las expresiones de exceso de capacidad de pesca propuestas por Cunningham y Gréboval (2001) empleando variables de entrada y de salida. Según [8] existe exceso de capacidad de pesca sobre una especie objetivo toda vez que ECP > 0. Como los valores de ECP también son relativos, se ubican en el rango 0 < ECP < 1, de allí que toda vez que interese conocer magnitud absoluta del exceso de capacidad de pesca habrá que referir el valor de ECP al Máx ∑C/∑TRB del período de tiempo sobre el que fueron calculados.

Recapitulando:

- los Qi, son índices de eficiencia de captura por unidad capacidad de pesca;

- los índices EObjetivo, son una medida de la eficiencia de utilización de la capacidad

de pesca, o eficiencia operativa de un buque o flota, sobre una especie objetivo; - los valores UC, estiman la utilización de la capacidad de un buque o flota

determinada;

- ER mide la utilización relativa de la capacidad de pesca aplicada sobre la especie

objetivo; y,

- ECP estima el exceso de capacidad de pesca bajo el supuesto de una única especie

objetivo.

- Para todos los índices, su dependencia respecto de las condiciones del recurso y la tecnología empleada, está ponderada por el valor que toman ∑Ci (merluza) y ∑Ci (total). Los índices presentados reúnen las características referidas por Lindebo (1999) para ser empleados como estimadores de la capacidad de pesca (Qi), de la eficiencia operativa (EObjetivo) o de la utilización de la capacidad (UC). Estos índices resultan de cuocientes entre variables de salida (capturas) y variables de entrada (TRB), donde la primera es una variable dinámica y la segunda una variable estática. Finalmente, los índices propuestos son congruentes con las definiciones de capacidad de pesca más usuales, ya que se basan en medidas de captura obtenida por un buque, estrato o flota, en un

período de tiempo determinado… [con relación a una situación de aprovechamiento máximo]…, dadas las condiciones del recurso y la tecnología empleada».

6. INTERVENCIONES, REGULACIONES Y POLÍTICA PESQUERA