5: INTEREST RATE CHANNEL OF MONETARY POLICY: ANALYSIS OF THE PASS-
5.5 Empirical Analysis and Discussions
5.5.1 The Linear Model
5.5.1.3 Stylised Deductions from the Linear Models
Los fenómenos naturales tienen una importante relación con el desastre, pero sus impactos tienen que ver más con el estado general de vulnerabilidad de la sociedad que con las
características del fenómeno en sí mismo [Carabias y Landa, 2005; Landa et al., 2010].
El estudio de la vulnerabilidad de los sistemas sociales ha sido la base para la planeación de acciones encaminadas a mitigar los efectos y prevenir los impactos del cambio climático. La comprensión de los elementos que intervienen en el análisis de la variabilidad climática es fundamental para crear herramientas que beneicien a la población, saber cómo usarlas y hacer extensiva su aplicación a todos los sectores para las que fueron diseñadas.
El término de vulnerabilidad, usado por la comunidad cientíica en temas de cambio climático, funge como un instrumento de análisis de las acciones enfocadas a mejorar el bienestar de las personas a través de la reducción del riesgo [Adger, 2006], considerando el tipo de amenaza al que puedan encontrarse expuestos. Estos tres elementos (vulnerabilidad, amenaza y riesgo) son aspectos que determinan la condición social ante eventos resultantes del cambio climático, pues de éstos depende el grado en que un fenómeno pudiera o no ser dañino al bienestar humano.
…históricamente, las consecuencias (de eventos extremos) son diversas para los grupos sociales: desde cambios que favorecieron las actividades vitales de los grupos humanos y que fueron fructíferamente aprovechados, hasta situaciones que se transformaron en eventos desastrosos [García, 2006:29].
Los desastres, apunta García [2006], son procesos que evolucionan de acuerdo con las condiciones críticas preexistentes y se convierten en desastrosas para un grupo social al presentarse una amenaza natural, no se concibe a los desastres como el resultado de una relación lineal causa-efecto, sino como un proceso complejo, multicausado, multifactorial y
Así, el IPCC [2001], deine a la vulnerabilidad como la susceptibilidad de poder soportar los efectos de los eventos climáticos extremos, aunada a la exposición, sensibilidad y capacidad de adaptación de un sistema. En reportes posteriores, el Panel incluye las características sociales que inluyen para que pueda tener capacidades de prevención, de acción durante un evento y de recuperación de los efectos, además de reconocer que la vulnerabilidad es resultado de diversas condiciones y procesos históricos, sociales, económicos, culturales, políticos, institucionales, naturales y ambientales” [IPCC, 2012].
La vulnerabilidad ante cambio climático se establece por medio de índices o criterios diseñados para un cierto sistema en particular. Por ejemplo, Romero y Maskrey [1993], deinieron algunos criterios que determinan la vulnerabilidad de una población ante los desastres, como:
1. Tipo de terreno en los que se encuentra una vivienda (si está propenso a deslizamientos, avalanchas, etc.).
2. Infraestructura no resistente a ciertos eventos.
3. Falta de condiciones económicas que permitan satisfacer necesidades humanas.
El papel de las dinámicas sociales, de acuerdo a la CEPAL [Pizarro, 2001], repercuten fuertemente en la conformación de la vulnerabilidad, principalmente las relacionadas a las condiciones de pobreza y de concentración del ingreso, generando un aumento de la indefensión y de inseguridad para una gran mayoría de personas que cuentan con ingresos medios y bajos, lo que viene a propiciar una notable exposición a riesgos, principalmente en zonas urbanas.
No obstante, Blaikie et al. [1996] consideran que la población puede estar exenta de padecer
riesgos, aunque exista la amenaza, y esto signiica que la vulnerabilidad es cero, o bien, puede ser vulnerable y no padecer ningún evento que lleve al desastre. El Modelo de Presión y Liberación, propuesto por Blaikie [Op. Cit.] plantea algunas presiones que intervienen en
la vulnerabilidad de una comunidad (igura 2)12.
12 Este modelo plantea cómo los desastres se presentan cuando las amenazas naturales afectan a la gente
vulnerable, donde sus condiciones son resultado de procesos sociales y causas ajenas al desastre. La idea de la “liberación” se usa con la inalidad de reducir el desastre: “al atenuar la presión, la vulnerabilidad tiene que
Los sistemas sociales que contribuyen a disminuir la vulnerabilidad tienen que ver principalmente con el uso del suelo (crecimiento poblacional y destrucción de los recursos naturales), factores económicos (infraestructura no apta para enfrentar ciertos eventos), culturales (ideologías que signiiquen barreras de acción) y políticos (aplicación de estrategias efectivas).
Sumado a lo anterior, otro de los criterios utilizados para determinar la vulnerabilidad ante cierto desastre, es la amenaza, la cual es relacionada con el fenómeno natural que aparece en un tiempo y espacio determinado [García, 2006]. EL PNUD ha reconocido que las amenazas pueden ser externas (naturales) o propias de las dinámicas sociales (desempleo, crisis económicas, conlictos sociales, etc.); incluso, el Informe sobre Desarrollo Humano, 2014 ha llegado a considerar a la misma vulnerabilidad como una amenaza para el desarrollo humano [PNUD, 2014].
Figura 2 - Presiones que resultan en desastres.
La construcción de índices de vulnerabilidad ha sido uno de los caminos que muchos investigadores han tenido que recorrer para determinar los factores que intervienen en la propensión o susceptibilidad a ser afectado cierto sistema por las amenazas climáticas. Ibarrarán et al. [2008] reieren al Modelo de Índices de Vulnerabilidad y Resiliencia (VRIM, por sus siglas en inglés) como una manera de integrar las variables relacionadas al cambio climático y así determinar la resiliencia de una región13. En dicho modelo, se consideran los sectores más sensibles a los efectos climáticos, tales como: el hídrico, salud, alimenticio, ecosistemas y asentamientos, los cuales están expuestos a las variables climáticas y su capacidad adaptativa dependerán de los recursos humanos, la capacidad económica y la capacidad ambiental. Así, cuando la sensibilidad de un sector sea alta, la capacidad de recuperación será baja y, de igual manera, cuando la capacidad de respuesta sea alta, la recuperación lo será también.
Sin embargo, no es posible ver cada uno de los factores que afectan a un sistema en especíico por separado. La vulnerabilidad y la amenaza están siempre en función del riesgo. De acuerdo
con García [2006], el riesgo es referido a las condiciones del entorno físico y socioeconómico
y depende de la exposición a la amenaza, la cual pudiera incrementar la vulnerabilidad, lo que pone al grupo social en peligro. A partir de esta airmación, el riesgo es considerado propio del estudio social, mientras que la amenaza y la vulnerabilidad aún en ciertas investigaciones se mantienen al margen de este campo. Aunado al estudio social del cambio climático, el desastre es el factor a evitar y se toma como meta de prevención y de reacción.
El riesgo de sufrir un desastre no está determinado solamente por la posible ocurrencia de fenómenos peligrosos, sino también por la forma en que las sociedades se han desarrollado y cómo éstas se organizan y se preparan para enfrentarlos y recuperarse de ellos [Neri y Aldunce, 2008].
La vulnerabilidad es, en cierto sentido, la causa del daño, determina el grado de riesgo ante una amenaza, y esto es lo que pudiera convertir un fenómeno en desastre. En este tono, todos los aspectos conciernen a la acción social y no directamente al proceso natural de la
13 La resiliencia es deinida por Ibarrán et al. [2008] como la habilidad de un sistema social o ecológico para
absorber disturbios, conservando la misma estructura básica y los modos de funcionamiento, la capacidad de
variabilidad climática: La verdadera amenaza se presenta cuando existe la posibilidad de que una condición climática tenga la capacidad de afectar a un sistema [Neri y Aldunce, 2008]. En síntesis, la vulnerabilidad es la condición de un sistema susceptible a ser afectado por una amenaza. La amenaza es el evento a ocurrir con posibilidades de causar daños a una población. El riesgo es la probabilidad de ser afectado dadas las condiciones de vulnerabilidad. Dicha probabilidad es la que genera incertidumbre sobre la ocurrencia de un evento amenazante y el grado de riesgo que éste signiica; es esa incertidumbre el punto focal de la interpretación del riesgo.
Cardona [2001:10] presenta una revisión sobre distintos enfoques del riesgo: de las ciencias naturales, las aplicadas y las sociales con el in de lograr un mejor entendimiento y aplicabilidad en la toma de decisiones. Deine el riesgo de forma general como el “potencial de pérdidas que pueden ocurrirle al sujeto o sistema expuesto, resultando la convolución de la amenaza y la vulnerabilidad”.
De esta manera, lo relaciona con las ciencias naturales para puntualizar que son los fenómenos geodinámicos e hidrometeorológicos los que inluirán en la amenaza o peligro al que se someta el sujeto; sin embargo, este conocimiento no será suiciente si los parámetros sólo se basan en el potencial de consecuencia o pérdidas provocadas por los fenómenos naturales. En las ciencias aplicadas, por su parte, se interpreta el concepto de riesgo desde una perspectiva analítica sobre la modelación probabilística de la amenaza y la estimación del daño (costos), lo que permite considerar al riesgo como una variable objetiva y que se puede cuantiicar. Desde las ciencias sociales, el riesgo se basa al percibir a las personas en su rol activo en la construcción del signiicado del riesgo y en el papel de la comunicación como papel transformador al convertirse en una apreciación, lectura o “imaginario” donde se consideran las percepciones, actitudes y motivaciones individuales y colectivas. Los estudios sociales [Greenpeace, 2009; González Martínez, 2009; IPCC, 2014] relacionados con el cambio climático consideran la determinación de líneas de acción que ayuden a reducir la vulnerabilidad y, por lo tanto, el riesgo.
2.3 Gestión del riesgo y prevención del desastre: bases para la adaptación al cambio