CHAPTER 2 – LITERATURE REVIEW
2.4 Understanding substantive knowledge
2.4.2 Substantive concepts
Toledo (Toledo 1997) expone algunas de las ideas básicas acerca de la erosión en materiales no
cohesivos:
1. El proceso se inicia en singularidades, con progresión del proceso hacia aguas arriba a
partir de ellas.
2. La zona crítica a tales efectos es donde se producen los máximos gradientes hidráulicos
en dirección de salida del espaldón, es decir, en el pie de presa.
3. Este mecanismo se produce de forma acoplada con procesos de deslizamientos
superficiales.
4. La protección frente a este mecanismo se basa en una escollera en el pie de presa de
tamaño adecuado.
Stephenson demuestra que la estabilidad a deslizamiento por arrastre es más crítica que la
estabilidad al vuelco en partículas aisladas sometidas a un caudal de agua en un plano horizontal
(Stephenson 1979).
Deduce una ecuación de estabilidad frente al arrastre de una partícula aislada situada en un plano
inclinado y sometida a un caudal de agua paralelo al talud. Los ensayos de comprobación
realizados indican que existe movimiento generalizado de partículas en esas condiciones. Con
velocidades sensiblemente inferiores a las teóricas comienzan movimientos de recolocación de
partículas sobre el talud.
Se representan de forma gráfica las distintas fases de la puesta en obra de escollera en corrientes
de agua y por tanto, sometidas a arrastre.
1. Fase de vertedero. Ecuación del vertedero en pared gruesa con Cd variando entre 0,54 y
Estado del arte
caudal unitario y y0 el calado sobre la coronación. A medida que la presa crece en altura
la velocidad sobre la coronación aumenta y es más sensible al arrastre de material.
2. Fase de filtración por el cuerpo de presa. Se dan criterios de dimensionamiento de la
escollera situada sobre el talud del espaldón.
3. Cierre del desvío del río. Se establecen conclusiones sobre la maniobra de cierre del
desvío, momento en el que se comprueba que resulta necesario piedras más gruesas y
con mayores taludes para estabilizar el conjunto.
Skoglund realiza ensayos de sobrevertido para analizar la erosión interna en las capas de
transición con distintas granulometrías llegando a la conclusión de que ésta no se produce si la
granulometría del material está bien seleccionada (Skoglund, Solvik 1995). Si no es así la erosión
comienza muy rápidamente.
También se analiza la erosión externa en las distintas zonas clave del espaldón cuyas zonas más
inestables son la que se presentan a continuación en la Figura 20.
Figura 20. Zonas críticas del espaldón en el sobrevertido. Alzado. (Fuente: Skoglund y Solvik 1995)
Hartung describe los problemas que genera el sobrevertido (Hartung, Scheuerlein 1970): Presiones instersticiales en el espaldón (efecto de deslizamiento en masa) Migración de partículas del cuerpo de presa, lo que tradicionalmente se ha
considerado como erosión interna.
Erosión de la superficie del espaldón por las altas velocidades que alcanza el agua
que circula en superficie. Este caudal lo caracteriza como altamente turbulento y
aireado y postula que la rugosidad de la superficie disipa una buena parte de la
energía potencial.
Estado del arte 1,2 2 Ec. 30 siendo:
Vc: velocidad crítica a la que la piedra empieza a moverse
γs : peso específico de la piedra
γw : peso específico del agua
ds : el diámetro equivalente de la piedra
σ: factor de aireación definido como la relación entre el peso específico de la mezcla de agua y
aire y el peso específico del agua.
: ángulo del talud con la horizontal
Entre los estudios más importantes realizados en los últimos años destaca la investigación
liderada por EBL‐Kompetanse (consorcio noruego de empresas privadas), que realizaron distintos
ensayos de rotura de presas de materiales sueltos entre 2001 y 2003, con presas de altura
cercana a los 6 m (Lövoll 2004). Los más relacionados con la temática de la tesis son los ensayos
adicionales de rotura por percolación (through flow) realizados en gravas de tamaño máximo 60
mm y en escollera, sin núcleo impermeable, el primero con tamaño comprendido entre 300 y 400
mm (granulometría homogénea) y, el segundo, con escollera bien graduada de 500 mm de
tamaño máximo. En estos casos se ensayaron la estabilidad del pie de presa de aguas abajo y la
de los repiés añadidos a la presa. La ventaja principal de estos ensayos es que, por su tamaño, se
construyeron con las técnicas habitualmente utilizadas en la construcción de presas de escollera
por lo que el grado de compactación y la anisotropía del cuerpo de presa serán muy similares a
una presa real. Tienen el inconveniente de haber sido realizados sin las condiciones de control del
ensayo propias de un laboratorio pero ofrecen interesantes resultados. Además, no reflejan los
ángulos de rozamiento de la escollera, lo que impide extraer conclusiones sobre el deslizamiento
en masa. En el estudio de rotura frente a la percolación (denominado como Test 1) del espaldón
de escollera se documentan los deslizamientos como muy rápidos, estabilizándose la masa
deslizada con un nuevo ángulo en el pie de presa. Este análisis es coincidente con lo indicado por
Parkin en su publicación sobre aliviaderos construidos en el espaldón (Parkin 1963). En el caso del
ensayo realizado con escollera gruesa (Test 4), cuyo propósito principal era analizar la rotura por
Estado del arte
disponibles en el ensayo. Aparentemente, no llegó a saturarse el espaldón lo suficiente como para
que las presiones intersticiales provocaran el deslizamiento.
Entre las conclusiones del estudio destacan el interés por el concepto de inicio de la rotura y su
importancia a la hora de mejorar la seguridad de la presa. También se postula la dependencia de
la resistencia al sobrevertido del método constructivo utilizado. Finalmente, se establece que la
progresión de la rotura varía de forma importante, siendo lenta y gradual al inicio y muy rápida y
violenta en su parte final.
Odemark también analiza la campaña de ensayos realizada por EBL Kompetanse. En su artículo se
centra en el ensayo de drenaje y estabilidad frente a la percolación en escollera hecho en
Noruega durante 2002 (Test nº4) con escollera uniforme de tamaño entre 300 y 500 mm. El
ensayo pretende ser una prueba en prototipo de un repié de una presa real (Odemark 2004).
Presenta los actuales criterios de la normativa Noruega de presas, que establecen un caudal de
percolación de 10 m3/s y un caudal unitario por longitud de repié de 0,5 m3/s/m que ha de ser
resistido por el repié de presa. Con esta medida se persigue incrementar la seguridad de la presa
frente a grandes filtraciones o eventuales sobrevertidos.
Durante el ensayo el caudal que circuló por el pedraplén de 6 m altura y talud 1,5 que constituía
el modelo fue de 30 m3/s, equivalente a 1 m3/s/m, con un ligero sobrevertido y con un grado de
saturación apreciable, según se puede constatar en las fotos del ensayo. No tuvo daños
apreciables según el autor. Odemark compara la formulación de arrastre con varios autores e
indica que la de Solvik está muy del lado de la seguridad. Propone la formulación de Robinson
como más ajustada a los resultados obtenidos en la campaña.
Jenssen y Soreide estudian la rotura por percolación del espaldón de presas en modelos físicos de
entre 0,6 y 1,2 m de altura. Entre las variables que incluye en su análisis destacan el efecto
producido por la inclinación de las laderas, por la diferente gradación de las granulometrías y por
la compactación o no del material (Jenssen y Soreide 2004).