Indudablemente, la utilización de células derivadas de embriones o fetos humanos conlleva una serie de problemas éticos y religiosos que han estimulado la búsqueda de otras alternativas, como la utilización de células madre obtenidas a partir de tejidos adultos. El dilema moral del estudio de las células madre, reside en que sólo hay dos formas de cosechar esas células tan preciadas: a partir de los embriones o de los individuos después de nacer. Aunque la última opción, que es la menos problemática, ha tenido resultados prometedores en las pruebas experimentales efectuadas sobre animales, cada vez hay más investigadores a favor del uso de la primera opción, la más problemática, alegando que las células obtenidas a partir de embriones podrían producir resultados mejores.
La Iglesia católica y los defensores del derecho a la vida alegan que el uso de embriones para obtener células madre es inmoral, dado que significaría quitarle la vida a un ser humano, y, por consiguiente, debería prohibirse el procedimiento. Los científicos alegan que negar a los investigadores el uso de embriones podría implicar
intentaría aprovechar los posibles beneficios para la medicina que supone ésta investigación.
La obtención de células fetales implica los problemas relacionados con el uso de tejidos fetales para fines de investigación o de tratamiento. En este campo se contempla la utilización de fetos abortados espontáneamente y el empleo de los resultantes de abortos voluntarios.
Aparentemente no hay contradicciones que manifiesten sobre el uso de fetos
humanos procedentes de un aborto espontáneo que no se ha podido evitar, pero frecuentemente éstos no se pueden utilizar, pues han permanecido muertos por varios días antes de ser abortados y generalmente sus células ya no son viables.
En el caso de los abortos voluntarios, la opinión es que se tomen las medidas
indispensables para evitar que los abortos se hagan con la finalidad de proporcionar material para la investigación o con fines terapéuticos. Así se han relacionado varias situaciones que de existir al menos una de ellas, harían inaceptable la utilización del tejido fetal. Entre estas tenemos las siguientes:
1. La madre no otorgó la correspondiente autorización.
2. La petición del consentimiento a la madre es anterior a la decisión irrevocable de interrumpir el embarazo.
3. La embarazada tiene alguna relación con el posible beneficiario del tratamiento.
4. La mujer recibirá alguna compensación o beneficio al dar el consentimiento.
5. El aborto ha sido programado en función del uso posterior del tejido fetal.
6. La posibilidad de que el feto sea usado como donante ha impedido de alguna manera que la mujer revocase su decisión de abortar.
Aquí las opiniones están divididas entre aquellos que no ponen objeciones para la utilización del material fetal si se cumplen las restricciones establecidas y los que de todas formas se oponen a su uso como lo hace la iglesia católica. Se ha expuesto que aprobar el aborto voluntario equivale a una autorización para privar de la vida a un ser humano, y que esto es éticamente inaceptable.
El aborto inducido o interrupción voluntaria del embarazo (IVE), consiste en
provocar la interrupción prematura del desarrollo vital del embrión o feto para su posterior eliminación, con o sin asistencia médica, y en cualquier circunstancia social o legal. Se distingue del aborto espontáneo, ya que éste se presenta de manera natural. A lo largo de la historia de las prácticas abortivas, se estima que en el mundo se realizan entre 42 y 46 millones de abortos anuales (entre el 20 y el 22% de los 210 millones de embarazos que se producen en el mundo al año) lo que representa, para quienes consideran al embrión como vida humana, la principal causa de mortandad en la especie. El aborto a su vez genera opiniones contradictorias; dentro de su contexto intervienen principios éticos, morales, jurídicos, religiosos, médicos, prácticos, y de
salud pública. No es fácil establecer prioridades entre valores éticos conflictivos, pero si es necesario reflexionar sobre principios moralistas y filosóficos de derecho que legitiman la necesidad de proteger los derechos humanos de las mujeres y su autonomía como seres individuales.
En el mundo existen culturas, ideologías y religiones con distintas actitudes con respecto al instante exacto en que el embrión se transforma en un ser humano con alma. Hay tradiciones que creen en la hominización, que es el momento en que el óvulo fecundado se convierte en persona, ocurre en algún instante después de la concepción; otros opinan que la vida no comienza sino cuando el feto es viable.
Algunas religiones no se oponen al aborto: estiman que debe permitirse bajo ciertas condiciones. Otras lo dejan a la discreción de la persona de acuerdo a lo que dicte su conciencia y unas terceras lo condenan totalmente.
El trato que se le ha dado al aborto no sólo difiere entre las distintas comunidades religiosas, sino que ha suscitado numerosas polémicas en el interior de las mismas. Dichas controversias han cambiado a lo largo de la historia y continúan siendo objeto de una constante discusión en el cual no hay unanimidad de opiniones.
Pensamientos religiosos:
En el caso de la jurisprudencia islámica, existe desacuerdo en cuanto al momento exacto de la instalación del alma en el cuerpo y el desarrollo del feto, un grupo permite el aborto hasta los 120 días, otros los prohíben en etapas más tempranas.
Dentro del judaísmo, si bien se exige el aborto cuando peligra la vida de la madre, existe una gran oposición entre los distintos movimientos en cuanto a permitir el aborto por razones terapéuticas.
En el Judaísmo sobre el aborto se señala: hay desacuerdo en la tradición judía en cuanto a permitir el aborto en caso de malformaciones fetales. En éstos casos el aborto no se justifica por las dificultades que deberá enfrentar la criatura, sino por el sufrimiento mental o emocional para la madre que resulta de continuar el embarazo. El factor determinante es, pues, la mujer y no la condición o futuro del feto.
En la Iglesia católica romana, la posición que establece que la vida existe desde el
momento de la concepción no siempre ha sido la misma. En La Historia de las ideas sobre el aborto en la Iglesia Católica se advierte: antes de 1869 la mayoría de los teólogos enseñaban que el feto se convertía en un ser humano con alma a partir de los 40 días a veces más tarde después de la concepción. La postura de la jerarquía eclesiástica de condena absoluta al aborto ha sido cuestionada por teólogos católicos que piensan que es permisible en las primeras etapas de gestación.
Los pontífices catalogaban y definían la práctica del aborto como una falta grave, la cual era castigada con la excomunión. Así como también se referían que la vida de la madre y la del feto son igualmente sagradas, que nadie tiene el poder ni la autoridad para destruirlas. Otro pontífice refrendó esta argumentación dándole normas a la rigidez de la Iglesia frente a este asunto del niño por nacer. La vida humana es sagrada desde su origen, indicó Juan XXIII.
Benedicto XVI, también condena el aborto y expresa: Es necesario ayudar a tomar conciencia del mal intrínseco del crimen del aborto que, al atentar contra la vida humana en su inicio, es también una agresión contra la sociedad misma. Los políticos y legisladores, como servidores del bien social, tienen el deber de defender el derecho fundamental a la vida, fruto del amor de Dios.
Como vemos, la Iglesia no ha cesado de reprobar el aborto.
La mayoría de las iglesias e instituciones vinculadas a otros cultos religiosos, han declarado su punto de vista frente al aborto en forma clara. La más fuerte posición es la organización Pro-Vida, cuyos líderes provienen principalmente de la católica.
Sin embargo dentro de las mismas asociaciones, hay quienes no están de acuerdo con la posición oficial de la Iglesia. Por ejemplo dentro de la Iglesia Católica, hay grupos que en la actualidad defienden el aborto durante el primer trimestre y han hecho notar que en algún momento la iglesia aceptó la idea aristotélica de que el alma no entra al cuerpo hasta después de 40 – 80 días de la concepción. Santo Tomás de Aquino ratificó esta idea.
Con excepción de la católica, la mayoría de las iglesias que tienen la posición Pro- Vida, aceptan el aborto en casos excepcionales como cuando la vida de la madre está en riesgo de muerte. Judíos ortodoxos, protestantes evangélicos, luteranos y mormones creen que la vida comienza en el momento de la concepción y, por lo tanto, que el feto es digno de derechos y protección. Para éstos grupos, la meta es detener las leyes que legalizan el aborto.
Otras casas de Dios, como Unidad de Cristo, Metodista, Episcopal y Presbiteriana han adoptado abiertamente la posición pro-elección, que consideran que la definición del momento en que la vida humana se inicia es una cuestión que no está establecida. Por lo tanto, entienden que se debe permitir a la mujer ejercer su libertad personal y seguir sus creencias morales y religiosas. Consideran además que el bienestar de la mujer es una prioridad sobre el bienestar del niño y creen que la legalización del aborto asegura la salud de la mujer.
Sostienen también que el aborto es una opción ante circunstancias especiales y no debe ser usado como un método ordinario de planificación familiar.
Como se advierte en las discusiones sobre la sexualidad hoy, existen dos facciones:
Pro-vida, en contra del aborto y su legalización, el movimiento Pro-vida se preocupa por los derechos y el estado de un embrión como un humano de temprana edad. Este movimiento cree que las investigaciones relacionadas con las células madre, instrumentaliza y viola lo que llaman la santicidad de la vida y deberían ser consideradas como un asesinato. Las ideas fundamentales de aquellos que se oponen a éstas investigaciones son la defensa de lo que llaman inviolabilidad de la vida humana y que la vida humana empezaría cuando un espermatozoide fertiliza un ovulo para formar una sola célula.
Pro-elección, a favor de la regulación del aborto. Ambos grupos están bien organizados y totalmente convencidos de sus respectivas posiciones. En cada uno de ellos hay seguidores más o menos extremos. En Pro-vida hay quienes no solo están en desacuerdo con el aborto sino con todo tipo de métodos anticonceptivos que no sea el natural o del ritmo.
En Pro-elección algunos consideran el aborto como una fórmula de planificación familiar. En el intermedio, hay acuerdo en que los métodos anticonceptivos modernos y la educación sexual son indispensables para disminuir el aborto, y que este puede ser aceptado en circunstancias extremas. Pro-elección considera que la mujer tiene total derecho a controlar su cuerpo y, por tanto, a decidir si continúa o termina un embarazo. Cree que la existencia humana es buena y debe preservarse, pero que la calidad de vida es más importante y, por tanto, el aborto, es en muchos casos la menos mala de las decisiones. Además estiman que, como no hay un consenso social ni claridad sobre el momento en que empieza la vida, el Estado no debe legislar en este terreno, sino que debe dejar la decisión a la mujer que es quien tiene derecho a decidir sobre su cuerpo y lo que acontece dentro de él.
Tanto Pro-vida como Pro-elección están de acuerdo en el valor y la dignidad de la existencia humana, pero no están de acuerdo en cuándo la vida se inicia y en la relativa importancia que se da a la calidad y a la supervivencia por sí misma. La tendencia mundial claramente se está orientando hacia la legalización del aborto en casos tales como malformaciones del feto, peligro de muerte de la madre o violación. El ordenamiento jurídico sobre el aborto en cada país, puede ser considerado un derecho o un delito dependiendo de las circunstancias.
CONCLUSIONES
Una vez terminado el presente tema de investigación doy a conocer el cumplimiento de los objetivos planteados a través de las conclusiones.
Los objetivos específicos perseguidos fueron:
1. Establecer las características e importancia de las células medre.
Es importante tomar en cuenta los conceptos básicos que se expusieron a lo largo de éste trabajo de investigación, a través de un análisis minucioso de las definiciones para poder afianzar y comprender de una mejor manera el tema en estudio.
¿Qué son las células madre?
Las células madre se definen como células progenitoras capaces de regenerar uno o más tipos celulares diferenciados, con la capacidad de autorenovarse.
¿Qué es un cigoto?
El cigoto, resulta de la fusión de los materiales de los núcleos de dos gametos, se trata pues de una célula totipotente de gran especialización, capaz de producir un espécimen perfecto y único con todos sus tejidos.
¿Qué es una mórula?
Es el estado embrionario formado de una masa sólida en una esfera compacta con blastómeros de igual tamaño que confluyen en la parte central, dando el aspecto parecido a una mora.
¿Qué es un blastocisto?
El blastocisto o blástula es el estado embrionario que se produce como resultado de la segmentación del óvulo fecundado, está formado por unas 180 células, tiene forma de esfera hueca, su interior está rellena de una masa celular interna (m.c.i), conocida también como células madre embrionarias, de allí que el blastocisto se considera como una fábrica de células madre.
¿Qué es una gástrula?
La gástrula es el estado embrionario resultante del proceso de gastrulación que sufre la blástula. En los humanos la gástrula aparece después de la nidación en la tercera semana del embarazo donde ya están definidas tres capas germinales primarias: ectodermo, endodermo y mesodermo.
¿Qué es una neúrula?
esbozos embrionarios, que darán lugar al sistema nervioso como al tubo neural, en la etapa de neurulación.
Las células madre poseen dos características principales que son:
- Tienen la capacidad de dividirse indefinidamente y diferenciarse a distintos
tipos de células especializadas, no solo morfológicamente sino también de forma funcional. Es decir pueden crear, reponer los tejidos y órganos dañados con la capacidad de autorenovarse.
- A las células madre se las puede identificarlas mediante la expresión de ciertos
marcadores en la superficie celular, la expresión de factores transcripcionales, receptores de factores de crecimiento o la misma producción de ciertas sustancias.
Hay ciertas características que son comunes a distintos tipos de células madre, en general, las células madre de distintos tejidos poseen características específicas que permitirán distinguirlas.
Importancia:
Todos los autores investigados coinciden en que el interés por la utilización de las células madre en los últimos años ha crecido de forma rápida a raíz de la identificación, caracterización y aislamiento de las células madre embrionarias humanas y de las expectativas de algunas formas prematuras. Los avances y conocimientos de la ciencia sobre el futuro de las células madre es enormemente prometedora, pues su popularización deriva grandes expectativas de terapias innovadoras, ya que éstas podrían ser capaces de tratar innumerables patologías que hoy en día son incurables. Así como también podrían generar órganos completos, reparar tejidos dañados por medio de trasplantes. De igual manera la investigación de células madre puede cambiar significativamente el modo en que se desarrollan nuevos medicamentos, todo esto gracias a su enorme potencial de diferenciación que poseen. Las razones para la aislación de células madre son innumerables, lo cierto es que, hoy por hoy, una enorme cantidad de laboratorios a lo largo del mundo centran su actividad investigadora en descubrir nuevas propiedades de las células madre, las cuales pueden ayudarnos a entender mejor su biología y usarlas en un futuro próximo para diagnosticar y tratar cada vez más enfermedades de manera efectiva. Las investigaciones permanentes que se realizan, demuestran que las células madre son la medicina del futuro y sobre todo una nueva herramienta para la investigación básica. Solamente la investigación seria y continuada podrá contribuir a medio o largo plazo a determinar la utilidad terapéutica real de las células madre.
Importancia comercial:
En torno a éste tema, hoy en día se han creado en el mundo bancos de sangre de cordón umbilical, públicos y privados, donde la madre puede depositar la sangre del
cordón umbilical de su hijo, pudiendo ser utilizadas en cualquier momento por el dueño de ellas o algún receptor compatible (hermanos, padres y familiares).
En los bancos públicos, las personas donan las células de los cordones umbilicales, lo hacen de manera desinteresada, tampoco se les cobra la admisión de las células ni su mantenimiento, su uso está abierto a cualquier persona compatible del mundo que las necesite. Por el contrario, las personas que optan por utilizar bancos privados para el almacenamiento de las células madre de cordones umbilicales, pagan una cierta cantidad de dinero por la extracción de las células y otro cargo anual por su conservación, éstas células pueden ser utilizadas en el futuro por el propietario, por algún familiar o aquel que él autorice. Estas empresas aseguradoras están dedicadas a ejercer sobre lo que algunos denominan la última frontera humana: diseño y fabricación de embriones, células, tejidos y órganos humanos.
La explotación comercial de embriones y el almacenamiento de las células madre se ha convertido en un próspero negocio para éstas empresas, su plan comercial oculto, se está imponiendo hacia otros países a través de doctores alternativos, algunos laboratorios e internet, etc.
Con todos éstos argumentos demuestro haber logrado un conocimiento científico sobre mi primer objetivo.
2.
Diferenciar los principales tipos de células madre
.Con relación a los diferentes tipos de células madre, según su estado evolutivo se clasifican en dos grupos:
Células madre adultas o somáticas: son células multipotenciales, capaces de
originar las células de un órgano específico tanto en el embrión como en el adulto ya formado. Son células especializadas que están restringidas en su capacidad de diferenciación, su función es generar nuevas células que reemplacen a otras que se perdieron por procesos normales, por daño hístico o por enfermedad. Estas células poseen un gran potencial y sus facilidades son mayores que las células embrionarias, puesto que se pueden partir de células del propio individuo y por tanto con la misma carga genética, evitando manipular y destruir embriones, la cual no genera controversias éticas y además ofrece mejores beneficios.
Células madre embrionarias: son aquellas células que se derivan de la masa
celular interna del embrión de los mamíferos en su etapa de blastocisto, las mismas que son capaces de generar cualquier tipo células especializadas que conforman nuestro cuerpo. Su función principal es la formación de un individuo nuevo, una característica fundamental de éstas células es que pueden mantenerse (en el embrión o en determinadas condiciones de cultivo) de forma indefinida, manteniendo una población estable de células madre.
Tanto las células madre embrionarias como adultas poseen ventajas y desventajas tales como: