Chapter 4 METHODOLOGY RESEARCH
4.3 Survey Instrument Development
En la Provincia de Mendoza las políticas socioeducativas se enmarcan dentro de la Dirección General de Escue- las. Cada uno de los programas se articula con todas las direcciones de nivel. El equipo provincial impulsa fuerte- mente el trabajo conjunto entre todos los programas y las organizaciones que se encuentran en el territorio, ya que en el cotidiano hacer la construcción de vínculos permiten abordar cada una de las problemáticas socioeducativas. Se busca que cada una de las líneas de acción sea par- te de la escuela. Por ello, desde el equipo nacional se fueron incrementando tanto los recursos como el acom- pañamiento institucional en el trabajo in situ. De esta manera, se han sumado paulatinamente más escuelas a los programas, cada uno con sus particularidades pero todos con el mismo objetivo: fortalecer las trayectorias escolares de los alumnos y las alumnas.
En esta Argentina democrática, que cree en los dere- chos de los jóvenes, y como fruto de la expansión de derechos, en la provincia se desarrollan exitosamente los programas Parlamento Juvenil del Mercosur (PJM), Educación Solidaria, Mesas Socioeducativas para la In- clusión y la Igualdad, Centros de Actividades Infantiles (CAI), Centros de Actividades Juveniles (CAJ), y Orques- tas y Coros Infantiles y Juveniles para el Bicentenario. Estos programas se implementan en Mendoza en con- cordancia con los lineamientos educativos nacionales y dan cuenta de un avance constante en materia de in- clusión educativa. Se entiende por inclusión no solo el hecho de que los chicos estén dentro de la escuela, sino –y lo que es más importante– que se sientan parte de esa escuela; es decir, que pongan en valor la acción que como protagonistas ocupan hoy los estudiantes.
El Parlamento Juvenil del Mercosur(PJM) nació en 2010 y desde entonces comenzó a crecer con el espíritu de los jóvenes de secundaria. Contar con espacios de participa-
ticipan periódicamente de las Mesas Socioeducativas para la Inclusión y la Igualdad de los nueve municipios que forman parte del programa.
En concordancia con los lineamientos nacionales se im- plementa también el Programa Educación Solidaria que propone aprender haciendo. Esto conlleva una intencio- nalidad pedagógica junto a una solidaria, con conteni- dos de espacios curriculares articulados entre sí y pues- tos al servicio de necesidades de la comunidad. Desde su implementación son cada vez más las escuelas, de distintos niveles y modalidades, que aplican proyectos socioeducativos solidarios. Los protagonistas son los es- tudiantes, desde el momento mismo del diagnóstico de los problemas inherentes a su comunidad hasta la con- creción de los proyectos y su evaluación. El entusiasmo puesto de manifiesto en la acción que desarrollan en torno a cada proyecto se materializa en los resultados, tanto en rendimiento académico como en valores humanos. Asimismo, todos los años las escuelas participan del Pre- mio Presidencial “Escuelas Solidarias”, y son varios los proyectos que han sido premiados.
Las Mesas Socioeducativas para la Inclusión y la Igualdad se configuran como espacios de trabajo participativo para los diversos actores socioeducativos que entretejen –a par- tir de sus acciones, omisiones, aciertos y errores– la reali- dad que constituye la trama donde se desarrollan los pro- cesos educativos. Cuando una alumna o un alumno deja de ir a la escuela o retrasa su trayectoria educativa segura- mente manifiesta una serie de situaciones que se originan en la escuela pero también en la comunidad en la que vive. Trabajar el ausentismo como un problema interno escolar no alcanza y es allí donde adquiere sentido este programa. Trabajamos en dos grandes líneas: con las escuelas y con los municipios, tratando de construir las articulaciones ne- cesarias para que el abordaje de las problemáticas que in- ciden en el ausentismo sean abordadas en su complejidad, creando al mismo tiempo, oportunidades para la genera- ción de mecanismos de participación y autogestión. Per- miten el empoderamiento de la comunidad y el desarrollo en los sujetos de capacidades para el análisis de las situa- ciones y la elaboración de planes de acción colaborativos. ción para el debate sobre “la escuela secundaria que que-
remos” de un anhelo pasó a ser una realidad. Los mismos alumnos fueron dándole forma a las propuestas y consi- guieron hacer crecer el Programa, a tal punto que hoy está institucionalizado en casi todas las escuelas secundarias de distintas modalidades (sin ser obligatorio). Los delega- dos mendocinos de ese primer parlamento de 2010 en la actualidad siguen siendo parte del equipo provincial del PJM. Egresaron de la escuela secundaria, ingresaron a ins- titutos superiores o universidades, pero siguieron apoyan- do, difundiendo y organizando cada instancia de trabajo en todo el territorio provincial. Están comprometidos y con- vencidos de que estas acciones favorecen la inclusión y la formación de los jóvenes como ciudadanos que puedan alcanzar el mejor pensamiento crítico, el mejor sentimiento y las mejores decisiones. Por ello, desde el equipo de Po- líticas Socioeducativas fueron convocados a principios de 2013 para formar una Mesa de Gestión, una especie de “centro de egresados de parlamentarios”. Mendoza fue así la primera provincia en contar con este nuevo componente del PJM. Desde entonces los integrantes de la Mesa de Gestión, preocupados por la discusión seria y crítica de los jóvenes, comenzaron a organizar las instancias de deba- te parlamentario departamental. En el año 2014 se logró que el 80% de los departamentos, más de 1000 alumnos y alumnas, debatieran sobre “la escuela secundaria que queremos” luego de la instancia escolar y previamente a la provincial.
Por primera vez en La Paz se realizó el encuentro de- partamental de PJM. La radio abierta de los Centros de Actividades Juveniles transmitió en vivo, paso a paso, el debate de los alumnos y se concluyó con la lectura del documento a la comunidad oyente de la radio.
El 16 de setiembre, en homenaje a los jóvenes de la Noche de los Lápices, se realizó el Encuentro Provincial de Parla- mento Juvenil del Mercosur, donde participaron más de 600 alumnos y 150 profesores. Allí debatieron sobre la escuela secundaria que desean y contaron con la participación es- pecial de la secretaria de Derechos Humanos y la referente local de Madres de Plaza de Mayo, María Domínguez. Como actores fundamentales y representantes de los jó- venes todos los integrantes de la Mesa de Gestión par-
Estos espacios generan en sus participantes fortalezas ante situaciones sumamente adversas. La escuela no pue- de sola y, por lo tanto, se abre a la comunidad para pensar juntos las problemáticas que se manifiestan allí pero que se constituyen en el escenario complejo del territorio. Alrededor de 500 escuelas de todos los niveles están bajo el programa. Se articulan en nodos o redes ancladas en el territorio y, luego de diagnosticar las causas que están dificultando el desarrollo de las trayectorias educativas de los y las estudiantes, se plantean cursos de acción priori- zadas y ponen en común recursos para llevarlas adelante. Nueve son los municipios que participan del programa y cada uno de ellos articula, a través de las Mesas, con las escuelas. La mayoría de las Mesas Socioeducativas han tomado un gran protagonismo en las instituciones educativas y en la comunidad en particular. Este año, por ejemplo, con la Municipalidad de Lavalle y la Mesa de Gestión del PJM se creó el primer foro de jóvenes del departamento y se continúa trabajando en instancias de debate y participación con los alumnos de las escuelas albergue y del desierto de este departamento.
A las Mesas también se han sumado los padres y las madres de los estudiantes que asisten a las escuelas. En la actualidad, en el Departamento Las Heras más de 50 padres se reúnen mensualmente para abordar proble- máticas socioeducativas y generar diversas estrategias de convivencia, alfabetización y capacitación.
El programa implica pensar a la escuela desde otro lu- gar: como parte de la complejidad de la trama social en la cual se encuentra inmersa, y al mismo tiempo, avanzar en la concientización de la responsabilidad compartida por la escuela y la comunidad respecto a la garantía del goce del derecho a la educación y la realización de ac- ciones de restitución cuando esta se ve afectada. Esto posibilita cambios que, al institucionalizarse como cul- tura, las prácticas socioeducativas garantizan mayores posibilidades de transformación social.
*Es Referente de Políticas Socioeducativas de la provincia de Mendoza.