El problema surge a raíz de la cantidad de recursos económicos y ambientales que el país puede ahorrar en cada presentación a los comicios electorales.
Actualmente el Ecuador gasta cerca de 16 millones de dólares en procesos electorales (Cuadro 6). En los siguientes párrafos se explica cuantos procesos electorales se han realizado en los últimos 6 años y su gasto promedio anual, así como en contraparte se analizará cual sería el gasto por concepto de infraestructura para sufragar si se aplicara en el país un Sistema Informático de Votación. Adicionalmente, se indicarán los factores que han permitido que Brasil tenga éxitos en cuanto a su sistema electrónico de votación y se lo comparará contra el ahorro que podría tener usar nuestro propio Sistema de Votación Web.
Desde el año 2004 hasta la fecha, en el país se han realizado más de 10 llamados a Comicios Electorales, tanto a nivel nacional como a nivel de regiones y/o provincias.
Las elecciones antes mencionadas, nos dan como resultado un gasto promedio por elección de $10‟037,806.3 y una cifra de $110‟415,869 (Cuadro 7) como monto total en los sufragios, rubros que podrían ser destinados a otras áreas sociales o productivas del país si se contará con un sistema configurable y automatizado.
En Brasil, desde el año de 1996 se realizan votaciones totalmente automatizadas a través de Urnas Electrónicas,
“En las elecciones pasadas se instalaron 91 mil centros y 255 mil mesas electorales (computadoras) para que más de 125 millones de brasileños eligieran al presidente y a los gobernadores de estados, entre otras autoridades. ¡Y no hubo un solo incidente en todo el país! A las diez de la noche, poco más, poco menos, ya todos los brasileños sabían los resultados, a pesar de la diferencia de dos horas entre determinadas regiones del país. A esa hora, sentado en su casa viendo la televisión, ya el presidente Lula sabía que tenía que ir a una segunda vuelta. No hubo muertos, apresados, robos de urnas, secuestros, ni nada de lo que siempre sucede en nuestro país.
El sistema electoral de Brasil, totalmente electrónico, goza de la confianza absoluta de candidatos y electores.
En Puerto Alegre, donde votan más de 7 millones de personas, acudimos a tres centros. Primero fuimos a un sector pobre, luego a uno de clase media y finalmente donde vota la gente de mayor nivel económico. En todos los casos las filas eran enormes. La disciplina y la alegría no dejaban lugar a dudas. Los únicos militares que vimos en todo el recorrido, tres en total, andaban con nosotros. No vimos delegados políticos en los centros de votaciones molestando y creando situaciones difíciles. No había tensión, ni temor.
Muchos van a votar en familia, incluyendo a los niños que acompañan a sus padres hasta la urna. En muchos casos son los niños quienes marcan los números de los candidatos. En los centros de votación no hay pleitos entre delegados. No se producen impugnaciones. Nadie se queja, ni denuncia un "fraude colosal". Nadie pide recontar votos, ni revisar actas. Los resultados son aceptados por todos los candidatos y los ciudadanos. Algunos candidatos perdieron por márgenes muy escasos. Y sin embargo aceptaron la derrota dignamente.
La campaña electoral está regulada por ley. Las ciudades no pueden ser embadurnadas. Los candidatos se promueven con los números asignados por el tribunal electoral, muy difundidos, porque así la gente podrá votar por ellos en las computadoras.
Votar es muy fácil. Un ciudadano vota en menos de un minuto cuando tiene que escoger entre muchos. En la segunda vuelta brasileña, votar será cosa de 10 o 15 segundos. “, cita el periodista Juan Taveras Hernández de Diario Digital de Brasil (23)
Estudios y resultados de procesos electorales en Brasil indican que el sistema electrónico de votación de Brasil no permite fraudes (23). Las urnas electrónicas están diseñadas para que las elecciones sean totalmente confiables, inobjetables; estas urnas cuentan con su propio sistema de energía y no están conectadas a ninguna red
ya sea Internet o una red solo del país. Cada computadora es única, y posee un sistema de seguridad impenetrable (23).
En las elecciones seccionales del 2004, Ecuador también realizó pruebas piloto de voto electrónico (22). Brasil prestó 700 máquinas para realizar el proceso electoral con 59 mil ciudadanos (0,7% del padrón electoral). No se realizó la evaluación del sistema por presupuesto y por problemas en cuanto a la entrega de los resultados. El E-Vote brasileño tuvo falencias luego del cierre de las votaciones y además no implementaron suficientes equipos para el procesamiento (22)
El costo promedio de una urna electrónica es de $2600 (35). Realizando una comparación del gasto de una urna electrónica versus un sistema seguro de votación por Internet, tendríamos resultados muy provechosos para nuestra economía. (Cuadros 8, 9, 10, 11, 12)
Dentro del impacto ambiental se calcula que por cada votación se utilizan 18 Tn de arboles de gran tamaño, semejante a 2 Ha. de árboles talados para el proceso, lo que va en contra de los planes de reforestación y áreas verdes que impulsan los cabildos municipales.
Por cada votación es bastante dificultoso transportar a muchas personas a sus respectivos recintos parroquiales, punto que estará contemplado dentro del siguiente proyecto investigativo.
El tiempo en el escrutinio de votos es bastante lento, mientras que un proceso automático podría determinar los mismos resultados en menor tiempo y con un bajo índice de error.