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CHAPTER 4: DATA ANALYSIS AND INTERPRETATION

4.3 SECTION 2: THEMES AND SUB-THEMES THAT EMERGED FROM THE DATA

4.3.5 Targets

Cada persona tiene rasgos físicos, emocionales e intelectuales que la hacen única. No los consideres como tus defectos o fortalezas, sino rasgos que ponen a prueba a ti y a los demás. Por ejemplo, las personas que nacieron con un "defecto genético" (que los hace ser diferentes en aspecto al promedio) no sólo llegan a la Tierra con estas cualidades para ponerse a prueba durante su vida, sino también a las personas que les rodean; básicamente, estas pruebas son ver más allá de lo obvio y llegar a ver su espíritu como es. Más comúnmente, hay otros problemas como los vicios. Personas que son adictas a un placer momentáneo, que los lleva a la exponenciación de un estado a un problema.

Por ejemplo, las personas alcohólicas llegan al extremo de suprimir su consciencia, a través de la inconsciencia del alcohol, es decir, de vivir en la realidad de un sufrimiento extremo, que provoca muy en el fondo placer al Ego y al Ego colectivo.

Otra forma en que los rasgos de una persona se vuelven un problema es en los aspectos comunes en la vida. Por ejemplo: la ira, el egoísmo, el chisme, la burla, etcétera. Todo esto que parece "normal" y se practica diariamente, sin saber que es la mayor causa de la fuerza del Ego colectivo. En ti está el poder de cambiar, en energía positiva, tu consciencia y la consciencia colectiva. Sin embargo, en el momento en que crees que puedes cambiar a alguien, es cuando toda esta energía se pierde.

El dejar a los demás ser es la única forma de actuar. Rodeándolos con tu presencia positiva es como de alguna forma, puedes ayudarles. No reaccionando. Es muy importante no reaccionar ante los estímulos del Ego de los demás, por ejemplo, en el momento en que escuchas que alguien empieza a criticar una situación, no cooperes en este juego. En el asunto de los vicios, la realización de que alguien es adicto proviene de sí mismo, del cansancio cronológico de una enfermedad que ha dañado y afectado negativamente el entorno. De igual forma, se tiene que dejar ser, pero no ser participes de ello, a menos que esté en peligro la vida.

Por ejemplo, si sabes que un drogadicto roba tiendas con el propósito de comprar droga, tienes que intervenir reportando a las autoridades del suceso, porque la vida de otras personas corre riesgo. Pero no abandones a la persona, aléjate de su Ego y acércate a su consciencia. Entiende que abajo de toda esa maraña de dolor está el verdadero ser de la persona.

2. Escuchar

El origen de todos los problemas del hombre es no aprender a estar solo. No podía estar solo en la cueva, porque los pensamientos en su mente le hacían ver cosas irreales. Necesitaba de otras personas para recordarse que la vida no era un sueño, sino algo real. El Ego necesitaba una confirmación de ser. Y con eso, viene la comunicación. Y el hombre se comunicó. Este acto consistía en hablar, escuchar y responder. Sin embargo, el Ego omite la parte medular, el escuchar.

Escuchar significa que te des cuenta que el sujeto existe, y tiene un mensaje que quiere darte. Parece muy simple, pero es difícil hacerlo. Por ejemplo, ¿cuándo fue la última vez que escuchaste el canto de un ave? Y si lo escuchaste, ¿qué crees que te quiso decir? Sólo porque sea un ave, y que no tenga una forma física como la tuya, no significa que no tenga un mensaje. Dios trata de comunicarte contigo, de la misma forma que un ave. No tiene el mismo aspecto físico, pero está alrededor de ti y tiene un mensaje que darte. Él no habla a través de los sonidos. Él se comunica con el silencio. Es por eso que el fin absoluto es estar en paz, estar en silencio. Porque a través del silencio puedes conectarte con Dios y escuchar su mensaje.

En esta vida, tienes la capacidad de estar con individuos con quienes hablas el mismo lenguaje. Y si existe un problema con el idioma, es posible traducirlo o aprenderlo. Pero de cualquier manera, no se escucha. Y en el no escuchar, es cuando no se entiende. Y por eso las cosas salen mal y se originan los problemas.

Utiliza tu corazón más que tus oídos para escuchar. Tus oídos son el órgano por donde los sonidos entran, y a menos que estés enfermo o tengas una discapacidad, puedes oír perfectamente lo que otras personas dicen. Mira muy adentro de ti mismo, y date cuenta si tu corazón escucha. ¿Qué sientes ahí, cuando escuchas algo hermoso? Hay una energía que se mueve alrededor de tu cuerpo, por el simple hecho de escuchar con tu corazón. No es algo que se puede aprender, sino que simplemente se da, y tienes que estar consciente de hacerlo.

En el momento en que te olvides que debes escuchar con el corazón, toma un respiro profundo, cierra los ojos por un instante y deja que tu espíritu te guíe. Cuando sabes escuchar, empiezas a responder a los mensajes de otra forma. Por ejemplo, cuando el aire te habla, respondes con una acción espontánea, de salir y sentir el aire, sin pensar en el tiempo, el lugar o las cosas pendientes que tienes que hacer. Cuando tomas un baño, sientes el agua caer en tus hombros, y tu cuerpo responde con la relajación de los músculos y de la mente atrofiada. Cuando escuchas el silencio, la voz de Dios, respondes amando. Amándote, amando a los demás, y especialmente amando la presencia infinita que se asoma a tu vida. Y amas porque escuchaste el mensaje, y aquello dentro de ti, tu consciencia, sabe que la única respuesta es amor.

3. Habla en su momento

Una vez que escuchas con el corazón, tienes que responder de alguna forma. En el caso del Ego, responde comúnmente con la negatividad. Reflexiona en tu vida, te darás cuenta que en los peores de tus momentos, has respondido con comentarios negativos hacia la situación, hacia los demás, hacia Dios y hacia ti. Es normal en el mundo del Ego, porque éste se alimenta de tu energía, del sufrimiento por el que pasas. Pero al final, sufres por propia decisión, porque no tienes la voluntad de detenerlo. Crees que si no sufres, perderás tu identidad. Es decir, si pierdes tu casa, muere un familiar tuyo, pierdes toda tu fortuna o te quedas sin trabajo, y no sufres por ello, ¿quién eres entonces? La respuesta es que eres tú, y no tu situación. El Ego trata de mezclar estos dos en uno, sin embargo, son cosas totalmente distintas. Todas las "situaciones" van a seguir trayendo problemas. Pero "Tú" no tienes problemas. Si se descompone tu carro en la mitad de la carretera a media noche, la situación tiene un problema que hay que arreglar, pero Tú no lo tienes. Tú estás más allá de la realidad que percibes a través de los sentidos, pero esta realidad excluye a Dios.

A través de los sentidos meramente no aparece Dios: tienes que ver más allá de lo "normal" para encontrarte a "Tú" ser, porque éste se encuentra donde este Dios.

¿Cómo me comunico con Dios? Con paciencia. Si en algún momento has leído la Biblia, encontrarás que en repetidas ocasiones se habla de "esperar". Para comunicarse con Dios, debes saberlo esperar. Si en este momento estás abatido por las cosas que te han pasado, el ser paciente puede traer la energía para pasar a otro punto, para el cambio.

Cuando eres paciente, dejas ir el pasado y el futuro. Te concentras en el ahora, y decides, por ti mismo y asumiendo la responsabilidad como exclusivamente tuya, vivir el momento sabiendo que al ser paciente, puedes liberarte de las cadenas de tu sufrimiento. Cuando sientas que todo está mal, y que parece que el mundo está en tu contra, y la fortuna se da la vuelta, dite a tu mismo "Acepto el momento, y espero". Recuerda que la espera no tiene que ver con el tiempo, sino con la contestación de Dios.

La espera significa que estas en paz y en paciencia contigo y con la situación, y decidir no mortificarte por el ahora, sino disfrutarlo, y saber que todo lo que crees que está mal pasará. Nada puede permanecer en un solo lugar; todo, el universo, el planeta, y las células de tu cuerpo están en movimiento constante. Es lo maravilloso del todo, que a pesar que parece no hacer nada, está haciéndolo todo.

La mejor forma de hablar y apoyar a los demás, es traer la presencia de Dios al momento. Estar ahí para la otra persona, a eso me refiero. Cuando estas presente, traes contigo la energía infinita, y ese campo de energía irradia por sí mismo, a la otra persona. De forma natural, a través de la intuición, sabrás que palabras decir. No estoy diciendo que te quedes callado y que no le digas nada, sino que dejes que tu intuición hable por ti; no trates de hablar con tu mente, porque eso trae la pobre energía que no deja que el cambio llegue. Las palabras sabias salen, al igual que el escuchar, del corazón.

 ¿Cuántas vidas tienes que pasar para despertar?

De acuerdo a muchas filosofías y religiones, existe un ciclo en donde los seres humanos, entendido como espíritus, seres inmateriales y unidos a Dios, están en un ciclo de venir a la Tierra, morir, y volver a regresar, sucesivas veces. Algunas filosofías contemplan este regreso en diferentes formas, no solo humana, sino como seres vivos de distintas índoles, como plantas, animales o espíritus. Todo esto puedes creerlo o no, los detalles de cómo regresas, cuántas veces o si acaso regresas no tiene importancia.

Si supieras que después de la muerte no hay nada, y todo se vuelve negro, seguramente entrarías al camino de la inseguridad, del miedo, del mal. Y en el otro caso, si supieras que vas a regresar otra vez, tendrás otra oportunidad, tal vez regresarías al camino de "no importa,

al fin voy a regresar", y tus acciones estarían llenas de irresponsabilidad

y de perjuicio ante tu propio Egoísmo.

Creo que por estas razones, nadie sabrá que hay después de la muerte. En sí, es dejar el momento presente, para vivir en un futuro extraordinario, es decir, la reencarnación.

Tus vidas, ya sean vidas en el sentido de reencarnar o en el sentido de todos los cambios que pasas durante el ciclo de crecimiento, están siempre cambiando. Pasas de estar en un cuerpo (reencarnar o crecer), de tener una forma de pensar (tu religión, donde naciste, etc.) y de amores que pasan por tu vida. Pero hay algo que no cambia, tu esencia, lo que eres "Tú".

Y el despertar de ese "Tú" es lo más importante. El "Yo", es el Ego, el que cree que yo soy donde vivo, yo soy lo que tengo, yo soy mis circunstancias. El despertar es el cambio de ver más adentro de ti, más allá de los límites de tus sentidos.

Más allá de la realidad limitada que ves, puedes descubrir que “existes” y “eres”.

 Existir

Para ver más allá, existes dentro y fuera de tu cuerpo físico. Recuerda que existen dos elementos básicos en la física; la materia y la energía. Considera que tu cuerpo físico es la materia, que al final tendrá su disfuncionalidad natural, es decir, el decaimiento de tu cuerpo durante el crecimiento, hasta su descomposición después de la muerte.

El cuerpo que tienes no puedes mantenerlo, porque existen las leyes de la naturaleza. De igual forma, todas las cosas que ves formadas por materia, se descompondrán y tendrán un fin, casi siempre para ser el principio de otra cosa. La semilla crece hasta ser un árbol. El árbol se corta para hacer madera. La madera se usa para hacer fuego. Y el fuego es energía que pasa a tu cuerpo. Es decir, la energía se transforma, y pasa a ti. Pasará lo mismo contigo. Naces, creces, te desarrollas, mueres, y tu energía que acumulaste durante tu vida, pasa a otra zona.

Contrario a tu cuerpo, tu espíritu es la energía de la física. La ley de Newton establece que la energía no se crea ni se destruye, solo se transforma. La energía de la Tierra está en la esencia de las cosas, todo lo que nos rodea tiene un fondo mas allá de los sentidos. Piensa en la esencia del aire. A través de tus sentidos, es sólo aire. Pero a través de la energía de tus pensamientos y de tu espíritu, el aire representa poesía, inspiración, relajación, meditación.

 Eres

Cuando descubras cuál es tu propósito en la vida por tu propia cuenta, descubrirás quién eres. Esto es muy distinto a existir. Tanta gente ha muerto, existiendo en un cuerpo, pero sin saber quiénes eran.

Después de estos días de reflexión personal, espero que esa pregunta se haya encendido. A la respuesta no se llega, sino se vive. Vive tus experiencias, tus situaciones, tus amores y tu momento. Vive la respuesta, vive para descubrir “quien eres”.

No veas todo este proceso como fácil o difícil, largo o corto, etc. Cuando ves la vida de esa forma, estás aceptando que la felicidad es un fin. Pero de esta forma nunca la alcanzaras, porque no se llega, se está.

No dices "por fin llegue a ser feliz", sólo dices "soy feliz". Este estado se alcanza en el Ahora, durante y en el camino de tu vida. No esperes llegar al final de tu vida para despertar, porque no lo harás. Usa esta vida, ahora, y despierta al mundo, a ti mismo, y a Dios, y date cuenta de la belleza y la pureza de estar vivo, de tener la oportunidad de "existir" y de "ser" al mismo tiempo. Vive tu vida como si fuera el último día, porque en realidad lo es. Cada minuto que pasa, muere la persona que eras y ahora, eres otra. Por eso es que puedes cambiar, cada día eres alguien nuevo, y puedes dejar atrás tu pasado, y dejar de pensar en tu futuro.

 Soy Despertar

Si en este momento estás consiente de estar despierto, espiritualmente hablando estás con Dios. Estás en lo que te rodea; en tu cuerpo, y fuera de él; en los demás; en este momento, eres despertar. Te seré sincero, cuando empieces a sentir esto, no va a durar mucho tiempo. Me pasó a mí muchas veces, y sigue pasando. Es por eso que te digo que el despertar es un camino.

No te derrotes cuando pierdas tu consciencia, el simple hecho de darte cuenta que no estás consciente, es el primer paso para recuperarte a ti mismo. Cuando te sientas perdido, empieza los 21 días otra vez. Sé que te puedes sentir decepcionado de haber perdido lo que te tardo tanto ser, pero date cuenta, que sentir pena por ti mismo es un mecanismo del Ego para no dejarte libre. Tú tienes el poder de cambiar tus pensamientos rápidamente. Usa tu energía interna. De ahí es de donde nace todo lo bello e iluminado en tu vida, dentro de ti. Lo que te pido es que creas en ti.

Cree en que ya tienes el poder de la vida. No lo pierdes nunca, solo crees haberlo perdido. Crees sentirte mal, crees que no vas bien por la vida, crees que nadie te quiere. Cuando piensas así, en realidad es que crees en el Ego más que en ti mismo. Crees en el YO más, que en TÚ. La vida te pondrá obstáculos para ver si realmente quieres lo que deseas.

Estos no son para tirarte y dejarte adonde estás, sino para ver si has dejado el Ego atrás, y eres TÚ en realidad; en ese momento, lo que deseas llega por sí mismo, no lo estas buscando frenéticamente; las cosas que antes eran un problema, ahora solo son momentos que aceptas y dejas pasar; nace de ti mismo decir que quieres amar a Dios sobre todo, nadie te obliga, ninguna religión, credo o persona.

Y por ti mismo te darás cuenta del propósito de la vida. A lo mejor antes de que lo descubras, tendrás que ganarlo todo, y luego perderlo; tendrás que amar, y dejar ir, sin entender bien la razón; lastimar a alguien tan dolorosamente, para entender que al único que lastimaste fue a ti mismo. Es decir, hasta que estés hasta abajo, dispuesto a morir para alcanzar a Dios, es cuando regresas a sus brazos y descubres el actuar verdadero de esta existencia: amar a Dios.

Si no lo aceptas, y te rindes a esta acción, en realidad no estás listo, y faltarán muchas cosas en tu vida para que llegues a este momento. No se trata de entenderlo, en el sentido del pensamiento, sino de "entenderlo" con tu espíritu, es decir, aceptarlo y rendirse. Hay una mente más grande que tu propia, una fuente de donde se crea todo. Todo lo creado viene de una idea, un pensamiento. Y estos se originan de Él a través de ti. Cuando descubras esto, tu potencial como espíritu es ilimitado, y tu vida como ser humano cobra sentido, tú has despertado.

¿Cuántas vidas tienes que pasar para que despiertes?...

… para que despiertes a la misma vida. Es inimaginable, es poesía, es música. Es mayor de lo que piensas, y menor de lo que crees. Es un símbolo, que significa todo y nada. Es aire, tierra, agua y fuego juntos. Es el aroma de una flor al amanecer, el cielo nublado con brillos de sol, el árbol que nunca se mueve. Es despertar la consciencia y darse cuenta de una cosa: SOY.

A través de los años, viví en una realidad que no era mía, pero la adopte porque creí que era la única. Viví a través de los recuerdos, a través de los deseos, a través de los demás, menos de mí. Era uno más, pero solo. Solo en el sentido de creerme separado del todo, del Dios. Él o Ella era algo ajeno a mí, alcanzable solo a través de la muerte. Mi vida corría como un sueño en el que quieres despertar, en el saber que todo es una ilusión. Me preguntaba ¿los sueños son una ilusión, o la vida lo es? ¿Porque hay sueños que disfruto y otros no? ¿Porque no disfruto mi vida? La verdad se encuentra en el despertar, pero no en un "despertarse en la mañana para existir". Es en el despertar de la consciencia.

Hay algo adentro de mi, que está oculto, no porque se esconda, sino porque estaba ciego, y ahora veo. Siempre estuvo ahí, siempre espero. Pasaron vidas, personas, situaciones, tiempos, sueños, y espero pacientemente sin moverse. Sólo a que me diera cuenta de ella; "Ni los

vientos del oeste, ni las aguas del norte ni las montanas me moverán",

decía. Sólo hasta que tuve todo lo que quise y lo perdí, es cuando me encontré. Desee regresar a mi pasado, negar lo que pasaba, sentir lo que otros me decían que tenía que sentir. Pero nada funcionó. Nada servía porque estaba despierto, y hablaba con los dormidos.

Nadie entendía el lenguaje que hablaba. Eran sólo "excusas para su