Chapter 2 Life-cycle Asset Allocation of Ambiguity Averse Investors:
2.6 Computational Results
2.6.2 Term Life Insurance Demand
Intermón O
xfam
c
Dentro de los sectores sociales básicos la mayor parte de los recursos de dirige al fortalecimiento de la salud básica (39,19%), seguido de la educación básica (23,24%) y el suministro de agua potable (16,8%). Al igual que en 2004 se confirma la tendencia del crecimiento de los recursos desti- nados a educación básicafrente a la disminución de los gas- tos en el suministro de agua potable.
El aumento del peso de la educación básica también se puso de manifiesto dentro del conjunto de recursos destinados a la educación (174 millones de euros), en el que alcanzó un 25% del total. Este porcentaje, aun siendo todavía inferior al que supone la educación postsecundaria (universitaria y forma- ción superior técnica y de dirección), ha experimentado un continuo crecimiento desde 2001, año en el que se situaba alrededor de un 11%. También se observa un aumento
significativo en el total de la AOD bilateral neta. Mientras que en 1999-2003 la media se situaba alrededor el 1,5%, en 2005 los recursos destinados a la educación básica alcanza- ron el 3%. A pesar de que este incremento aún no es suficiente para alcanzar el 8% recomendado desde diversas instancias71, lo cierto es que ambos datos muestran un positivo cambio de rumbo que se ha visto reflejado en la estrategia sectorial revisada. Como muestra del compromiso serio con los acuerdos de Dakar y los Objetivos de Desarrollo del Milenio en educación, el Gobierno español debe consolidar y profundizar el esfuerzo realizado en los dos últimos ejercicios. Por el momento, anuncios como la priori- zación de la promoción de la educación primaria universal con especial atención a las niñas en el plan de acción de la cooperación española para África subsahariana brindan signos esperanzadores.
71Véase en la Proposición no de ley aprobada en 1999 en la Comisión de Cooperación y en la propuesta establecida en la CONGDE en 2004
El incremento de la atención a África subsahariana ha sido largamente reclamado en sucesivas ediciones de este infor- me y por tanto no podemos dejar de valorarlo positivamente. Sin embargo, cabe preguntarse por la sostenibilidad de este giro si tenemos en cuenta que esta particular distribución geográfica tiene su explicación en las operaciones del alivio de la deuda, que en este año se concentraron en la región de África subsahariana (61% del total), seguidas por Oriente Medio y norte de África (29,6%) y finalmente por América Latina (9,4%),(véase cuadro 10). Si eliminamos estas opera- ciones, la distribución geográfica vuelve a su habitual compo- sición. África subsahariana ocupa en torno a un 17%, similar al porcentaje de Oriente Medio y norte de África, mientras que América Latina recupera cuotas cercanas al 50%. Por lo tanto, podemos afirmar que en 2005, sin la distorsión creada por las actividades relacionadas con la deuda, se mantiene la marcada especialización regional de la cooperación española en América Latina y la escasa atención a África subsahariana.
La puesta en marcha del Plan África, marco de referencia del renovado compromiso del Gobierno con esta región, debe subsanar la falta de compromiso de la cooperación españo- la con la región que padece mayores niveles de pobreza.
Si tenemos en cuenta la coherencia de la distribución por países con las prioridades establecidas en el Plan Director resulta que en su primer año de implementación la concen- tración en los países prioritarios (45,3% de la AOD bilateral bruta especificada por países) fue menor que la del periodo anterior (61,5%) y bastante alejada del compromiso de con- centración del 70% en estos países. De nuevo las operacio- nes de deuda, que estuvieron dirigidas en un 80% hacia los países de atención especial y otros países en vías de des- arrollo, y los créditos FAD, que fueron destinados únicamen- te en un 41% a los países prioritarios, explican principalmen- te esta disminución. Estaríamos así ante la repetición de resultados que distorsionan la programación e incrementan la volatilidad de la ayuda.
Como es de esperar, la distribución de la ayuda española por niveles de renta confirma el análisis anterior.Si incluimos las operaciones de deuda, España destinó en 2005 el 56% de la
ayuda distribuible por niveles de renta a los países de renta media-baja frente al 24% a los países menos adelantados (PMA) y el 16% a los de renta baja. Esta distribución supon- dría que la cooperación española habría modificado sustan-
gráfico 10.DISTRIBUCIÓN DE LA AOD ESPAÑOLA Y DEL CAD POR REGIONES GEOGRÁFICAS
África subsahariana Centro y sur de Asia
Oriente Medio y norte de África Otros Asia y Oceanía
América Latina y Caribe Europa 1% 17% 48% 3% 9% 8% 5% 35% 15% 12% 15% 18%
AOD española, 2003-2004 AOD del CAD, 2003-2004
AOD española, 2005 AOD española sin operaciones de deuda, 2005
32% 20% 36% 2% 7% 17% 15% 50% 3% 11% 4% 9%
gráfico 11.DISTRIBUCIÓN DE LA AOD ESPAÑOLA Y DEL CAD POR NIVELES DE RENTA
P. menos adelantados P. renta baja
P. renta media-baja P. renta media-alta
AOD española, 2003-2004 AOD del CAD, 2003-2004
AOD española, 2005 AOD española sin operaciones de deuda, 2005
15% 16% 60% 9% 35% 23% 4% 38% 4% 24% 16% 56% 17% 10% 67% 6,00%
Fuente: OCDE:CAD (2006) y Seguimiento PACI 2005
cialmente el modelo de distribución mantenido hasta ahora y que habría cumplido con otro de los criterios establecidos en el Plan Director 2005-2008 para el reparto geográfico: desti- nar al menos el 20% de la ayuda a los PMA. Sin embargo, si descontamos dichas operaciones, observamos un esquema más continuista con ligeros cambios y retos aún pendientes para cumplir con los compromisos del Plan Director. Con un 67% del total de la ayuda la participación de los países de renta media baja se acentuaría en comparación con previos ejercicios, los países menos adelantados (17%) mejoraría levemente (14% en años anteriores) y la de los de renta media baja se reduciría hasta el 10% frente a un 16% en 2003 y 2004 (véase gráfico 11).
Estos últimos datos mostrarían dos tendencias contrarias respecto a la mejora de la orientación de la AOD hacia los países más pobres. Si sumamos el peso de la ayuda dirigido a ambos grupos de países en 2003-2004 y 2005, sin contar el alivio de la deuda, se observa una menor orientación a los países necesitados en el último año. Mientras que en 2003- 2004 el 30,6% de la ayuda fue dirigida a los países más pobres, en 2005 este porcentaje se redujo hasta el 27%.
Si medimos el porcentaje en relación al PNB, los datos de la OCDE del CAD señalan que en 2004 España dedicó al grupo de los países menos adelantados tan sólo el 0,04% de su
gráfico 12.% AOD SOBRE PNB DE LOS PAÍSES DEL CAD DESTINADO A LOS PMA, 2004
Portugal Noruega Luxemburgo Dinamarca Holanda Suecia Irlanda Bélgica Francia Reino Unido Suiza Alemania Finlandia Canadá Nueva Zelanda Australia Austria Italia ESPAÑA Estados Unidos Japón Grecia 0,00 0,10 0,20 0,30 0,40 0,50 0,60 MET A 0, 15% A OD/PNB Jim H olmes / I ntermón O xfam c Fuente: OCDE:CAD (2006)
72“La Unión Europea seguirá dando prioridad al apoyo a los países menos adelantados y a otros países de renta baja con el fin de lograr un desarrollo global más equilibrado, al tiempo
que reconoce el valor de concentrar las actividades de ayuda de cada Estado miembro en áreas y regiones en las que posean ventajas comparativas y en las que puedan aportar más a la lucha contra la pobreza”, Consenso Europeo sobre Desarrollo (2006).
73“En el marco de este consenso, España sigue impulsando la continuidad de la ayuda a los países de renta media baja, a la vez que se alinea con la ayuda europea a los países menos
adelantados de África”, Seguimiento PACI 2005.
PNB, una cuarta parte del compromiso asumido ante la comunidad internacional de destinar entre un 0,15% y un 0,20% del PNB a estos países. Este reducido ratio sitúa a España en los últimos puestos entre los donantes, superando únicamente a Grecia, Japón y Estados Unidos. A la luz de estos datos, de los compromisos internacionales y del énfasis dado a los países menos adelantados y de renta baja en el
Consenso Europeo sobre Desarrollo72 debemos volver a
subrayar la necesidad de que España dedique una mayor atención a los países con un menor nivel de desarrollo73.
Asimismo deberá asegurarse de que la AOD que reciben los países de renta media está dirigida a la reducción de la pobre- za y las desigualdades de forma que España contribuya a que la tendencia de avance de estos países hacia la consecución de los ODM se consolide.
En la descripción de los principales receptores de la coopera- ción española en 2005 observamos la similitud entre esta lista y la relativa a las operaciones de deuda (véanse cuadros 10 y 17). La deuda representó el 63% del total destinado a los diez países que recibieron en este año un mayor volumen de ayuda, y específicamente, para los tres primeros (Irak, Madagascar y República Democrática del Congo) supuso más del 95%. Por su parte, el peso de la cooperación reembolsable rondó el 10%
del total de la ayuda destinada a estos países. Por tanto, un año más los FAD, los microcréditos y la deuda son los instrumen- tos que determinan la aparición de los países en los puestos de preferencia.De los diez principales receptores de la ayuda este año, tres pertenecen al África subsahariana, dos de ellos son PMA (Madagascar y Senegal) y uno un país de renta baja (República Democrática del Congo). El resto, excepto Irak, se sitúan en América Latina y en los estratos de renta media con excepción de Nicaragua. Llama la atención que ninguno de los tres principales receptores de 2005 es país prioritario de la cooperación española,y en el caso de Madagascar tampoco país preferente o de atención especial. Esta circunstancia se explica de nuevo por el peso que la deuda representa en el total de cada uno de ellos.
Sin tener en cuenta las operaciones de deuda, ninguno de los diez principales países receptores pertenece a África subsa- hariana, ninguno de ellos es PMA y sólo Nicaragua es país de renta baja.En definitiva, la mayor orientación de la coopera- ción española a los países de menores ingresos y hacia África subsahariana se basa por el momento principalmente en decisiones adoptadas en la esfera internacional y asumi- das por España y no tanto en cambios en la distribución de la ayuda planificados por el Gobierno español.
cuadro 17.PRINCIPALES RECEPTORES DE LA AOD ESPAÑOLA EN 2005
2005
Irak (2) Madagascar Rep. Dem. Congo (2) Honduras (1) Senegal (1) Bolivia (1) Perú (1) Nicaragua (1) Ecuador (1) El Salvador (1) Total AOD bilateral neta (millones) % sobre AOD bilateral total FAD y microcréditos % FAD y Microcréditos sobre AOD recibida Bolivia (1) Perú (1) Nicaragua (1) Honduras (1) El Salvador (1) Ecuador (1) Territorios Palestinos (1) Guatemala (1) Indonesia (2) Colombia (2) Condonación deuda % CDE sobre AOD bilateral recibida % FAD y microcréditos + CDE sobre AOD recibida
PRINCIPALES RECEPTORES AOD ESPAÑOLA EN 2005 SIN ALIVIO DE LA DEUDA 1.618.483 0 -3.102.913 10.371.764 6.067.174 17.960.877 9.891.702 21.650.630 8.171.592 698.663 1,05% 0,00% -2,87% 13,57% 9,16% 33,48% 18,76% 44,79% 21,05% 2,04% 148.590.984 108.571.732 111.037.186 35.892.451 53.912.900 0 3.194.229 6.475.356 0 96,36% 99,63% 102,82% 46,95% 81,35% 0,00% 0,00% 6,61% 16,68% 0,00% 97,41% 99,63% 99,95% 60,51% 90,51% 33,48% 18,76% 51,40% 37,73% 2,04% 154.206.438 108.978.331 107.991.888 76.455.890 66.269.834 53.648.644 52.725.465 48.338.111 38.816.525 34.293.482 53.648.644 52.725.465 45.143.882 40.563.439 34.293.482 32.341.169 31.658.554 31.318.118 27.130.197 24.924.827 10,29% 7,27% 7,21% 5,10% 4,42% 3,58% 3,52% 3,23% 2,59% 2,29% 3,58% 3,52% 3,01% 2,71% 2,29% 2,16% 2,11% 2,09% 1,81% 1,66% 17.960.877 9.891.702 21.650.630 10.371.764 698.633 8.171.592 11.707.438 240.982 14.333.325 -5.949.779 33,48% 18,76% 47,96% 25,57% 2,04% 25,27% 36,98% 0,77% 52,83% -23,87% P aulette S ong / I ntermón O xfam c
De forma novedosa respecto a anteriores informes, este apartado analizará la actuación de los principales actores de la cooperación española en 2005, incluyendo tanto los órganos ejecutores (ministerios, cooperación descentralizada y ONGD) como el Consejo de Cooperación y el Parlamento.
La Administración General del Estado destinó en 2005, a tra- vés de 14 ministerios, 2.043 millones de euros a cooperación al desarrollo (84,1% de la AOD total). Los tres ministerios principales, por orden de peso en la cuota de participación en la AOD bilateral bruta, fueron el Ministerio de Economía y Hacienda (39,6%), bajo cuyo mandato recaen las operacio- nes de deuda y las contribuciones a organismos internacio- nales financieros, el Ministerio de Exteriores y Cooperación (36,03%) y el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio (17,6%).
A pesar del crecimiento experimentado por el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación, que pasó de gestionar 337,6 millones en 2004 a 457,3 millones en 2005 de la AOD bilateral bruta, el mayor peso sigue recayendo en los dos ministerios (anteriormente unidos) que juntos aportaron el 57,20% de los recursos. Siendo conscientes del sesgo crea- do por el alto volumen de las operaciones de deuda en este
año, es necesario hacer hincapié en la necesidad de mante- ner en los próximos años el incremento del protagonismo del principal organismo competente en materia de cooperación, el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación.
El resto de los ministerios tuvieron una importancia mucho menor en el total de la ayuda. El Ministerio de Defensa, con un 3% de la ayuda bilateral bruta, y el de Trabajo y Asuntos Sociales, con un 2%, tuvieron con mucha distancia las cuotas más altas de participación.
Entre los principales actores de la cooperación española se encuentran las comunidades autónomas (CCAA), diputacio- nes, ayuntamientos y otros entes públicos regionales y loca- les como los fondos de cooperación. Todos ellos forman parte de lo que denominamos cooperación descentralizada, la cual en 2005 sumó 385,2 millones de euros (25,7% de la AOD bilateral neta), un 23,3% más que en 2004 (312,4 millones de euros). Respecto a las previsiones publicadas en el PACI 2005, la AOD desembolsada fue inferior en 3,1 millones de euros debido a la infraejecución de las CCAA (14,5 millones de euros) que no pudo ser compensado por el incremento de la aportación de las entidades locales sobre lo previsto (11,4 millones de euros).
A pesar de todo, las CCAA destinaron en su conjunto 266,3 millones de euros, y así los recursos se incrementaron en un 20,3% respecto al año anterior. Si diferenciamos por comuni- dad, los montos totales y las clasificaciones del esfuerzo solida- rio de las CCAA apenas experimentaron variaciones. Más allá de los números, una valoración cualitativa nos muestra algunas novedades que comentaremos a lo largo de este apartado.
En términos absolutos, la Generalitat de Cataluña, la Junta de Andalucía, el Gobierno Vasco y la Junta de Comunidades