3.2 SOCIAL SUSTAINABILITY AND URBAN DEVELOPMENT IN AFRICA
3.3.5. The Abuja Urban Development Institutional Approach
Los miembros del Consejo administrativo, en una sesión “histórica” celebrada
durante el 20 de mayo y en la estuvieron representadas seis comunidades, votan la
Declaración de Independencia del país en las fronteras históricas establecidas en 1861,
y la formación de un gobierno democrático basado en los principios de libertad,
igualdad y fraternidad. La propuesta es seguida con júbilo en las grandes ciudades, pero
sería rechazada por insuficiente en los medios que apoyan la idea de una Nación-Estado
78
RABBATH, E., 1986, pp.293-296.
79
árabe. Estas dos posturas son la prueba de la existencia al menos de dos tendencias
nacionalistas que determinarán, desde entonces, los discursos y las actuaciones 80.
Finalmente el Consejo Supremo interaliado, reunido en San Remo, estableció los
mandatos de Francia e Inglaterra en Oriente Medio. Ciertos sectores del nacionalismo
libanés se enfrentarán al nacionalismo árabe; éste último desarrolla su propia lucha a
través del proyecto de la Gran Siria encabezado por el rey Faisal, un gran Estado árabe
medio-oriental con capital en Damasco, proyecto derrotado en dos años, desde 1918 a
192081.
Mientras, el 1 de septiembre de 1920 se crea el Estado del Gran Líbano con
capital en Beirut, e inmediatamente después se crea la Comisión administrativa del
Gran Líbano sobre una base comunitaria. Se nombran sus 15 miembros, así como los
elementos base para una organización político-administrativa. A nivel judicial se
reimplantarán los estatutos personales, mientras se lleva a cabo la reorganización del
país en todos los niveles, económicos, políticos o culturales.
Pero en este mismo año se hacen visibles los signos de la fragilidad sobre la que
se levanta el Líbano moderno. La incorporación al estado de ciudades como Beirut y
Trípoli implica la incorporación también de poblaciones mayoritariamente sunníes que
no se sienten participes del proyecto del Gran Líbano.
A principios de los veinte, la política francesa en el yebel druso contesta la
autoridad de los notables feudales, que animados por los nacionalistas sirios y los
intereses británicos se levantarán contra el Alto Comisionado francés. Esa misma
política tiene como misión principal la elaboración de un estatuto orgánico, conforme a
las disposiciones con las que la Sociedad de Naciones había establecido los mandatos.
80
AMOUM, D., 1997, pp.229-256.
81
En 1925 se comienza a confeccionar el estatuto orgánico, así como un texto
constitucional cuya redacción final se debe, esencialmente, a Michel Chiha y está
inspirado en el de la III República. Inspiración que se deja sentir en el modelo de
gobierno que será finalmente establecido: el republicano. El 23 de mayo de 1926 se
vota la Constitución libanesa; en su texto la autoridad mandataria es reconocida como
parte esencial del poder82. Tres días más tarde, es elegido presidente de la República el
greco-ortodoxo Charles Debbas, siendo esta una elección de compromiso. Debbas será,
de hecho, el único presidente no maronita en la historia del país. El día 29 se forma un
gobierno de siete miembros representando a las seis comunidades principales. Pero en
el yebel druso y en Damasco la oposición sigue aumentando.
Durante los años siguientes el Líbano va estableciendo los elementos de su
funcionamiento como Estado, y va vertebrándo su sociedad mediante una serie de
reformas, administrativas y judiciales, que la dotan de los instrumentos necesario para
su desarrollo. Al mismo tiempo, en el ámbito de la política se suceden los gobiernos y
las rivalidades bajo el control francés, con un transfondo permanente de las dos
tendencias nacionalistas que diseñan los dos Líbanos posibles: el Gran Líbano
independiente y el de una unión con Siria.
Entre las rivalidades políticas más importantes y significativas está la de Émile
Eddé y Bechara al-Jury83. Los dos optan por el cargo de presidente de la República,
ambos son nacionalistas maronitas y defensores absolutos de la independencia y de la
integridad del Líbano, pero representan también dos formas de entender el Estado. El
primero es partidario del pensamiento maronita tradicional según el cual la
supervivencia del Líbano depende de su unión con Francia; para al-Jury el Líbano, por
82
RABBATH, E., 1986, pp. 335-336 y 379-409. SALIBI, K., 1965, pp.165-168.
83
el contrario, no puede prescindir de su entorno, su visión resulta ser más integradora, y
probablemente más realista, en relación a la compleja situación libanesa.
Estas rivalidades políticas degeneran en serios problemas cuando se presenta la
candidatura a la presidencia del Cheij Muhammad al-Jisr, de confesión sunnita, ya que
este acto discute la preeminencia maronita y la política francesa. Finalmente, el 9 de
mayo de 1932 la Constitución es suspendida. Es un periodo complicado en el que la
parálisis política coincide con un clima de crisis económica que se arrastra desde el crac
de Wall Street en 1929, y en el que la insatisfacción de la población se generaliza.
La situación en Siria, donde las reivindicaciones de independencia total para la
Gran Siria histórica (que englobaría los territorios desgajados por el general Gouraud,
los cuatro cazas -distritos- restituidos al Líbano, y las ciudades del litoral: Beirut, Sidón,
Trípoli....), se ha convertido en una cuestión central para la política exterior francesa, lo
que repercute en la política libanesa, ya que la mayoría de la población sunní es
partidaria de la unión. Los hechos hacen visible la fractura social que se abre entre
libaneses y entre el nacionalismo libanés y el nacionalismo sirio, primer paso de un
nacionalismo árabe que choca en noviembre del 36 con la firma del acuerdo franco-
libanés, el cual pretendía alargar el mandato 25 años más.
En ese años de 1936 se fundan dos movimientos de juventudes con un destacado
carácter confesional: Al-Kataib al-lubnaniyya -las falanges libanesas- y su contrapeso
sunnita las Najjâdeh84; es un año marcado en el terreno de la política por la rivalidad
entre Eddé y Jury. Al año siguiente, es elegido para presidente del Consejo de
Ministros el sunní Jaireddin al-Ahdab; se trata de una acción histórica, porque con ella
se inaugura la costumbre de elegir al Primer Ministro entre las personalidades sunnies,
mientras se reserva el cargo de Presidente a un maronita.
84
El 1 de noviembre de 1939, la declaración de guerra en Europa se deja sentir en
El Líbano. El 21 de ese mismo mes es suspendida la Constitución y disuelta la
Asamblea de diputados. En Siria, el movimiento nacionalista se recrudece. La
complicada situación política en Francia, donde se han establecido dos poderes
legitimados, el del gobierno de Vichy y el de la Francia libre, se refleja en los territorios
del mandato y acelera el proceso independentista.
La guerra, y los intereses que se movilizan en torno a ella, hacen que el 8 de
junio del 41, miles de octavillas sean lanzadas sobre los territorios mandatarios
franceses, en ellas la Francia libre representada por el General De Gaulle, y en su
nombre el General Catroux declaraba la independencia del Líbano y de Siria; una
declaración de tal naturaleza aportaba a la Francia en lucha un nuevo poder que, hasta
ahora no había tenido en estas tierras, y modificaba, sustancialmente el teatro de
operaciones de Oriente Medio, comenzando con la gran ofensiva franco-británica
contra al ejército francés de Levante leal a Petain. El Líbano ha entrado también en la
guerra85.
Los acontecimientos posteriores responderán, desde otro punto de vista, a la
vieja rivalidad entre Francia e Inglaterra respecto al control de la zona. Gran Bretaña
intentará extender su control en el territorio bajo jurisdicción francesa, mientras que
Francia tratará por todos los medios, mantener su posición privilegiada en el Levante, y
esto llevará al representante francés en el Líbano a tomar medidas contraproducentes,
que avivarán los deseos de independencia.
El 21 de septiembre de 1943 es elegido presidente de la República Bechara al-
Jury, quien nombra como primer ministro a Riad as-Solh. Ambos establecerán las bases
del Pacto Nacional, acuerdo que debería asegurar al Líbano la soberanía total sobre su
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territorio, sin el recurso a una protección extranjera y el reconocimiento unánime de los
Estados vecinos a los que une su arabidad. El Pacto Nacional es el documento clave de
un Líbano nuevo, por el cual se inscribe en la convicción de una independencia total. El
8 de noviembre es revisada la Constitución y eliminada de ella los artículos referidos al
mandato. Las autoridades francesas toman medidas de represalia y encarcelan a los
miembros del gobierno libanés.
La política represiva francesa ha dado como resultado lo contrario de lo que
buscaba: la unión de casi todos los libaneses, a pesar de sus diferencias de base, en
torno a la idea de la independencia nacional. La difícil situación es aprovechada por
Gran Bretaña para aumentar su presencia en esta zona. Reorganizadas las relaciones
franco-libanesas, las tropas del país europeo abandonaran finalmente el territorio
soberano libanés en diciembre de 1946.
Los acontecimientos que acabamos de describir conforman un proceso político
de construcción nacional. Y es esa idea de la nación el eje principal sobre el que se
articula la modernidad de la sociedad libanesa.
Esa modernidad debería haber implicado no solo los aspectos estructurales de la
creación de un Estado, sino la elaboración de una conciencia nacional libanesa. Es en
este doble nivel en el que nosotros debemos desarrollar la relación entre los hechos y las
concepciones teóricas. Porque el resultado final fue una sociedad ordenada no en
relación a la idea de ciudadano, sino en función del carácter de minoría religiosa, que se
poder en el Líbano, y del que se derivan inhibiciones claves y contradictorias, que
impiden un concepto integral de lo libanés y que fomentan la atomización social.