8.2 Simulation architecture
8.2.2 The e-Response simulator
Definir agendas de investigación, desarrollo tecnológico e innovación para cadenas productivas ha requerido de un proceso ordenado, lógico y sistemático que se concreta en una metodología específica y contextualizada para tal fin, que hoy es reconocida a nivel país. La metodología se estructuró tomando aportes tanto internacionales como nacionales. Los internacionales estuvieron a cargo de los consultores brasileros Antonio María Gomes de Castro y Suzana María Valle Lima, vinculados a la Empresa Brasilera de Investigación Agropecuaria - EMBRAPA, con amplio conocimiento en análisis y diagnóstico de cadenas productivas, así como en prospectiva. La visión internacional fue enriquecida con aportes nacionales provenientes del Programa de Prospectiva de Colciencias y de la experiencia de cuatro grupos de trabajo: la Fundación Andina para el Desarrollo Tecnológico y Social –TECNOS-, el Centro de Pensamiento Estratégico y Prospectiva de la Universidad Externado de Colombia, el Observatorio de Ciencia y Tecnología y el Grupo de Investigación y Desarrollo BioGestión de la Universidad Nacional de Colombia, quienes propusieron la incorporación de otras herramientas de gestión tales como el benchmarking y la vigilancia, las cuales permitieron fortalecer los procesos de identificación de nichos de mercado, priorizar productos para las cadenas, caracterizar países y cadenas competidoras, así como conocer las capacidades nacionales de investigación en cada uno de los sectores abordados.
Como resultado de la integración de los diferentes aportes, el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, conjuntamente con el Grupo BioGestión de la Universidad Nacional, generaron una metodología que permite articular los resultados obtenidos a partir de la implementación de diversas herramientas. La articulación se realiza a través de un sistema de inteligencia, orientado a direccionar el manejo de la variable tecnológica. Este sistema está basado en tres componentes o subsistemas estrechamente interrelacionados (Castellanos, Torres & Rosero, 2005; Torres & Castellanos, 2008), tal como se muestra en la Figura 9.
Figura 9. Sistema de inteligencia tecnológica para la generación de agendas de investigación y desarrollo
Fuente: Castellanos, Torres y Domínguez (2009-b)
El primer subsistema corresponde a la implementación de herramientas de gestión tecnológica, las cuales son seleccionadas en función de los objetivos perseguidos y en concordancia con las características de la información, es decir, considerando si se trata de información endógena o exógena, del pasado, presente y/o futuro, de su dinámica, de su formalidad o informalidad, y su origen (primaria o secundaria). Para la definición de agendas de investigación se consideran herramientas como el análisis de desempeño, el benchmarking, la vigilancia tecnológica, la vigilancia comercial y la prospectiva. El segundo susbsistema se centra en la generación de conocimiento a través de la transformación de datos en información con valor estratégico; y el último, en la formulación e implementación de estrategias, que para el caso se consolidan en la agenda de investigación. Estos componentes no son etapas secuenciales, sino que se complementan entre sí por ser un proceso complejo con corrientes de retroalimentación que permite la generación de conocimiento para la toma de decisiones.
De esta manera, el enfoque metodológico permite definir las necesidades de investigación, establecer estrategias y proyectos, y aumentar la capacidad para la toma de decisiones de los actores. La Figura 10 presenta la estructura metodológica utilizada en la definición de agendas, la cual tiene como soporte el sistema de inteligencia descrito anteriormente. Dicha estructura posee cuatro componentes principales: (1) contexto del estudio, (2) análisis del desempeño de la cadena, (3) análisis del entorno competitivo y (4) formulación de la agenda de investigación y desarrollo para la cadena productiva.
El primer componente busca elaborar el contexto del estudio, el cual consta de la introducción, que presenta generalidades sobre el proceso; posteriormente se profundiza en la definición del problema y se establecen los límites del estudio para definir el alcance que va a tener la agenda. En esta etapa se debe realizar un proceso de priorización del producto, mercado objetivo y cadena competidora; todo lo anterior se articula con el establecimiento de un marco conceptual que involucra los principales aspectos relacionados con la metodología, al igual que términos y situaciones propias de la cadena estudiada.
Figura 10. Componentes del estudio de definición de agendas de investigación y
desarrollo tecnológico en cadenas productivas.
Fuente: Castellanos et ál. (2009-b)
Seguido a esto, el análisis de la cadena productiva aborda dos aspectos: el primero corresponde al análisis del agronegocio, donde se examina la dinámica del negocio agrícola a través de variables como producción, consumo, importación, exportación y precios, tanto a nivel mundial como nacional; este análisis tiene como finalidad conocer el mercado actual para la cadena, las perspectivas de desarrollo de productos y la identificación de posibles mercados (Lima et ál.,
2000). El segundo aspecto es el análisis de desempeño de la cadena productiva, que se realiza a partir de la construcción del modelo de cadena y considerando criterios como eficiencia, calidad y competitividad, como resultado se obtiene un panorama del funcionamiento real de la cadena, así como sus oportunidades y limitaciones.
Posteriormente se desarrolla el análisis del entorno competitivo de la cadena, a través de diferentes aspectos. El primero es la identificación y análisis de estructuras organizacionales e institucionales de referencia, lo cual permite
identificar brechas existentes entre las estructuras líderes y Colombia. El segundo abarca el análisis de tendencias mundiales de investigación y desarrollo tecnológico, así como de mercados, lo cual permite evaluar la pertinencia de los proceso de investigación que se adelantan en el país con relación a la cadena productiva, conocer la posición del país en el contexto mundial de investigación y determinar las características más relevantes de los mercados. Como tercer elemento se incluye la identificación de las capacidades nacionales de investigación y desarrollo, que arrojan la capacidad de respuesta que se tiene como país frente a las necesidades de investigación. Finalmente, se incluye el análisis prospectivo con el objetivo de explorar futuros posibles y establecer un futuro apuesta que se convierte en el foco orientador para la toma de decisiones. Las tres fases anteriores confluyen en la última fase donde se consolida la agenda de investigación, a través de las demandas tecnológicas y no tecnológicas. Dichas demandas serán analizadas en los capítulos 4 y 5 del presente libro.
Las cuatro etapas descritas son acompañadas de la generación de consensos y apropiación del conocimiento en la cadena. El lector que desee profundizar en la metodología puede remitirse al Manual Metodológico para la Definición de Agendas de Investigación y Desarrollo Tecnológico en Cadenas Productivas publicado por el MADR, el cual se encuentra disponible en www.minagricultura.gov.co.
El manual está organizado de forma didáctica para ser accesible a diferentes tipos de públicos, tales como agricultores, productores, comercializadores, consumidores finales, entes decisores, investigadores, entre otros. Este emplea como estrategia de aprendizaje la presentación de casos destacados en los cuales se implementaron y articularon las herramientas; adicionalmente, cuenta con secciones de talleres de trabajo que tiene el propósito de afianzar el conocimiento formalizado y presenta consejos prácticos, los cuales permiten la reflexión sobre puntos críticos de desarrollo de la metodología. De esta manera se constituye en una guía pedagógica para los futuros procesos planteados.
2.3 ALCANCE DE LA DEFINICIÓN DE AGENDAS ELABORA-