5.3 Predicting and understanding transitions
5.3.1 Theme one: Personal characteristics
En los últimos años, en la región centroamericana se ha proliferado en dimensiones inimaginables
lo que se ha llamado “crimen organizado transnacional”. Fenómeno que ha repercutido en la vida
económica, política, social, cultural y ambiental de la región. En términos financieros y según datos
de la UNODC109, lo que transita en términos financieros por los países de la región,
fundamentalmente los más cercanos a la frontera con México, podría superar los ingresos lícitos
más importantes de la vida económica de éstos países. En términos políticos existe una presencia
activa del crimen organizado en los diversos órganos de los Estados e influyen de manera directa
en su funcionamiento. Como lo señala la UNODC110: “Centroamérica y el Caribe, y en particular los países del Triángulo Norte, se enfrentan con niveles de violencia extremos, agravados por la delincuencia organizada transnacional y el tráfico de drogas. Según estudios realizados, El Salvador, Guatemala y Honduras tienen hoy en día una de las tasas de homicidio más altas del mundo. Por consiguiente, no cabe duda de que estos problemas transnacionales constituyen desafíos capitales para los países de la región y para la comunidad internacional en su conjunto. Las redes criminales y sus actividades amenazan la estabilidad, socavan las instituciones democráticas y perjudican la actividad económica tan importante para la región”. Como ha
concluido la UNODC en su informe: Delincuencia Organizada Transnacional en Centroamérica y el
Caribe: Una Evaluación de las Amenazas111 (se recomienda su lectura), para la región el control del
crimen organizado se ha transformado en uno de los principales retos y desafíos de sus
gobernantes y de la comunidad internacional. Entre las principales conclusiones que resalta el
informe están:
El principal problema delictivo es el tráfico de cocaína, incluyendo los grupos que éste ha
empoderado y la violencia asociada con este flujo.
Mientras el tráfico de cocaína ha catalizado innegablemente la violencia en algunas áreas, el
problema de seguridad en la región es mucho más profundo, enraizado en una débil
gobernanza y poderosos actores sub‐estatales.
La cocaína ha sido traficada a través de Centroamérica durante décadas, pero la importancia
de la región en este flujo aumentó espectacularmente después del año 2000 y de nuevo
después de 2006, debido a un incremento de la aplicación de la ley sobre las drogas en
México.
La implementación de la nueva estrategia de seguridad mexicana en 2006 ha interrumpido el
abastecimiento de cocaína al mercado estadounidense, forzando a los vendedores a reducir la
pureza y a aumentar los precios. Estos cambios han socavado profundamente la demanda
estadounidense de droga, pero aún no han reducido la violencia asociada con el flujo. 109 http://es.wikipedia.org/wiki/Oficina_de_Naciones_Unidas_contra_la_Droga_y_el_Delito 110 UNODC, 2012: Delincuencia Organizada Transnacional en Centroamérica y el Caribe: Una Evaluación de las Amenazas 111 www.unodc.org/documents/toc/Reports/TOCTASouthAmerica/Spanish/TOCTA_CA_Caribb_resumenEjecutivo_ES.pdf
En respuesta al creciente ambiente inhóspito en México, los traficantes han trasladado su
enfoque hacia nuevas rutas a lo largo de la frontera entre Guatemala y Honduras, luchando
por nuevas plazas a lo largo de la región. El desplazamiento hacia el Caribe sigue siendo una
amenaza.
Además del tráfico de cocaína, estos grupos están implicados en un amplio rango de
actividades de delincuencia organizada y en la manipulación de políticos locales. Si disminuyen
los flujos de cocaína, estos grupos buscarán ingresos en otras formas de delito del que se
obtiene una ganancia material, como la extorsión, lo que podría aumentar los niveles de
violencia.
La cocaína ha exacerbado el conflicto entre estos grupos, los cuales continuarán usando la
violencia para controlar sus áreas de influencia hasta que sean desalojados,
independientemente del curso del tráfico de cocaína. El cambio a largo plazo requerirá
mejoras en la gobernanza en dichas regiones desatendidas para que no emerjan estas
autoridades sustitutas.
Abordar los flujos transnacionales requiere cooperación a nivel internacional. La completa
implementación de la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada
Transnacional y sus Protocolos, y la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción es
fundamental.
Abordar la violencia es una cuestión aparte. Los gobiernos nacionales necesitan desarrollar
capacidades para afirmar su control sobre la totalidad de sus territorios y consolidar la
democracia a través de la justicia.
Los programas destinados a fortalecer capacidades entre los encargados locales de aplicación
de la ley no producirán los rápidos resultados esperados, debido a la existencia de una
corrupción generalizada. La comunidad internacional debe hacer lo que pueda para
complementar la capacidad de la justicia penal local.
Se deben explorar estrategias intersectoriales para la prevención del delito. La delincuencia
afecta a todos los aspectos de la vida, y por lo tanto, se debe desarrollar un plan multi‐agencial
de prevención del delito, incluyendo la participación del sector privado.
De acuerdo a estudios realizados por la UNODC, para los habitantes de la región, el crimen y la
violencia criminal es uno de los problemas más importantes que existe. La UNODC concluye que a
partir del 2006 (año en el que el Gobierno mexicano implementó su nueva estrategia de seguridad
nacional) el tráfico de droga habitual que se canalizaba directamente por México comienza a
transitar vía los países centroamericanos, tocando zonas controladas por grupos organizados ya
existentes, convirtiéndose en una lucha por control territorial de las distintas organizaciones. Es
decir, la causa principal de la violencia no es el flujo de cocaína sino el control territorial de los
distintos grupos en disputa112. De acuerdo a la UNODC el tráfico de cocaína es la actividad más
lucrativa por la delincuencia organizada en la región, pero no es la única actividad: está el tráfico
de armas, el negocio del tráfico de migrantes, la trata de personas, la prostitución, la extorsión, el
secuestro, la violencia, entre otros.
Como se observa en los gráficos siguientes, la mayoría de ciudadanos/as de los países de la región
ubica a la delincuencia y al desempleo como los más importantes problemas que afrontan los
gobiernos y la población en general. Se puede observar como Nicaragua es el país que registra
menos delincuencia en comparación con el resto de países de Centroamérica y es el que más
afronta el desempleo. Con relación a la incautación de cocaína en la región de acuerdo a UNODC,
112
el promedio de cocaína incautada por año supera las 80 toneladas, siendo el 2007 y el 2008 los
años con más retención de droga. Para el caso de México, el 2007 fue el año de más incautación y
es a partir de 2008 a la fecha que los porcentajes de retención son relativamente inferiores con
relación a Centroamérica. Es importante resaltar que Centroamérica hasta el 2006 era “una
estación de reabastecimiento para los cargamentos que transportaban cocaína hacia el norte113”.
Es a partir del 2006 que la región centroamericana se transforma en zona de tránsito de droga.
UNODC registra que por la vía de “El Salvador transita relativamente poca cocaína hoy en día – menos del 2% de la que cruza por Guatemala. Aunque recientemente ha sido eclipsado por Honduras. El Salvador ha sufrido de manera constante las tasas de homicidios más altas en la región. Debido a varias razones, y de manera totalmente independiente al flujo de cocaína, la competición entre los grupos ha sido más intensa en El Salvador. En cambio, en Guatemala y Honduras sí hay una clara conexión entre las áreas de tráfico en disputa y las tasas de homicidios. Algunas de las áreas más violentas del mundo se encuentran a lo largo de la costa hondureña y en ambos lados de la frontera entre Guatemala y Honduras”114.
Gráfico 36, ¿Cuál es el problema más importante que enfrenta su país en 2010?
Gráfico 37, Incautaciones de cocaína en Centroamérica y México: 2000‐2011
Fuente: gráfico extraído de UNODC, 2012: Delincuencia Organizada Transnacional en Centroamérica y el Caribe: Una Evaluación de las Amenazas
Como se observa en los gráficos siguientes con datos de la UNODC, en el 2010 Honduras tenía la
tasa más alta de homicidios a nivel mundial, teniendo una tasa de 82 homicidios por cada 100,000
habitantes, seguido de El Salvador con 65. Belice y Guatemala tienen una tasa de 42 y 41
respectivamente. Con relación a los homicidios en el norte de Centroamérica (El Salvador,
Guatemala y Honduras), según la UNODC, se pude apreciar como Honduras tiene un
comportamiento ascendente de manera permanente, el resto de países su comportamiento es
irregular. 113 Ibídem. 114 Ibídem.
Gráfico 38, Las 10 tasas de homicidios más altas en el mundo a 2010
Gráfico 39, Tasa de homicidios en el norte de Centroamérica, 2000‐ 2011
Fuente: gráfico extraído de UNODC, 2012: Delincuencia Organizada Transnacional en Centroamérica y el Caribe: Una Evaluación de las Amenazas
En términos generales, cuando se analiza el problema de las drogas, generalmente solo nos
detenemos a reflexionar sobre su origen, tráfico y distribución. Siguiendo las reglas de mercado,
entre más demanda mayor oferta. Y es el caso de los países potencialmente consumidores.
Estados Unidos es uno de los más demandantes de cocaína. En el 2011 se consumieron 178
toneladas. De igual forma, de acuerdo al dato de la UNODC, en el 2010 había 1.5 millones de
consumidores. Con relación al consumo, siempre quedan vacíos de información sobre cuáles son
las medidas que los gobiernos asumen para erradicar la drogadicción en sus ciudadanos/as. Sin
duda, en la media que la demanda disminuye, la oferta también tenderá a caer.
Gráfico 40, Toneladas de Cocaína Pura consumidas en los Estados Unidos: 1988‐2011
Gráfico 41, Número de consumidores de cocaína actuales en los Estados Unidos, en millones: 2005‐2010
Fuente: gráfico extraído de UNODC, 2012: Delincuencia Organizada Transnacional en Centroamérica y el Caribe: Una Evaluación de las Amenazas
En términos monetarios, el tráfico de droga (cocaína) tiene una gran relevancia para los países de
la región. En el 2010, el valor de la cocaína transitando por Guatemala fue de 4,046 millones de
dólares. Y con relación al PIB, el porcentaje que representa la cocaína que transita por cada país es
realmente significativo: para Nicaragua representa el 14% de su PIB, para Honduras el 13 y para
Guatemala el 10%.
Gráfico 42, Valor de la cocaína transitando por los
países centroamericanos, 2010 (millones de dólares)
Gráfico 43, Porcentaje del PIB representado por el
valor de la cocaína transitando por cada país, 2010
Fuente: gráficos extraídos de UNODC, 2012: Delincuencia Organizada Transnacional en Centroamérica y el Caribe: Una Evaluación de las Amenazas