5.3 Predicting and understanding transitions
5.3.3 Theme three: Place and space
En la última década, la región ha tenido un repunte sin precedentes de extractivismo, explotado
principalmente por empresas transnacionales. Como lo han planteado diversas organizaciones
sociales: “las industrias extractivas de capital transnacional en complicidad con los gobiernos y el sistema financiero internacional, están en un proceso de expansión destructivo e invasor de nuestra región utilizando estrategias coercitivas y manipuladoras, el cual provoca el despojo de tierras, desplazamiento de poblaciones, impactos negativos al medio ambiente, conflictos socio ambientales nacionales e internacionales, provocando el rompimiento del tejido social, la perdida de la identidad y la violación a los derechos humanos fundamentales, principalmente el derecho al agua y la libre determinación de los pueblos” 121.
Las organizaciones sociales y de los Pueblos Indígenas vienen denunciando que los derechos de los
pueblos originarios (indígenas y afrodescendientes) están siendo sistemáticamente violados al no
hacer valer las leyes internas y los convenios internacionales, como el Convenio 169 de la OIT, y la
Declaración de las Naciones Unidas Sobre los Derechos de Los Pueblos Indígenas,
fundamentalmente porque los efectos directos del extractivismo se está dando en los territorios
indígenas y en plena destrucción de los recursos naturales: La región centroamericana es un
territorio ambientalmente vulnerable, con alta densidad poblacional en crecimiento, por lo que las
actividades extractivas contribuyen a acelerar la pérdida de los bienes naturales esénciales para la
vida122.
Como lo plantea José Seoane123 (2012): … “el proceso que se denomina como “ofensiva extractivista” en América Latina, definido como un renovado ciclo de profundo y acelerado avance de la expropiación, mercantilización y depredación de los bienes comunes naturales de la región, en tanto estrategia del capital frente a la crisis global de acumulación que signa actualmente al sistema. El agronegocio, la minería a gran escala, la explotación de hidrocarburos no convencionales, la industria forestal‐pastera y la construcción de megaproyectos de infraestructura (carreteras, gasoductos, termoeléctricas, represas, etc.) son actividades paradigmáticas de esta nueva ola de saqueo, dependencia y recolonización característica de las últimas décadas. Si la valorización de las riquezas naturales como commodities en los mercados financieros del mundo, constituye uno de los principales mecanismos de la recomposición neoliberal; las luchas
121 http://humboldt.org.ni/sites/default/files/Pronunciamiento_Miner%C3%ADa_Centroam%C3%A9rica_Dic2013.pdf 122 Ibídem. 123 Para consultar el ensayo de José Seoane (2012): Neoliberalismo y ofensiva extractivista Actualidad de la acumulación por despojo, desafíos de Nuestra América, hacer en el siguiente link: http://revista‐ theomai.unq.edu.ar/NUMERO%2026/Seoane%20‐%20Ofensiva%20extractivista.pdf
socioambientales que emergen y se multiplican en territorio latinoamericano expresan algunas de las potencias emancipatorias más promisorias del continente”.
El modelo extractivista actual está siendo impulsado desde el capital trasnacional. Al respecto,
José Seoane plantea que este capital está representado por unas pocas decenas de mega
corporaciones que promueven este nuevo ciclo de mercantilización, privatización y control de los
bienes comunes de la naturaleza y de los territorios donde se asientan, a escala mundial. Se suman
a esta ofensiva extractivista, capital trasnacional “que también operan en el contexto regional, ya sea de manera asociada o competitiva con aquel, una serie de grandes grupos económicos de base nacional que tienen una proyección regional e internacional”124.
Desde los movimientos sociales y pueblos indígenas se vienen realizando demandas políticas a
nivel regional y por país en torno a los efectos perversos del modelo extractivista. A continuación
presentamos estos pronunciamientos:
Pronunciamiento ante la avanzada del modelo extractivista en la región Centroamericana125: Las organizaciones que trabajamos en defensa de la vida y la integridad del territorio
centroamericano, nos hemos reunido en el Encuentro Regional: “Experiencias y perspectivas
de luchas sociales ante la explotación minera de metales”, realizado en Managua, Nicaragua, a
la opinión pública nacional e internacional: A los Gobiernos: a) Crear e implementar políticas
de desarrollo que favorezcan a las necesidades de sus ciudadanos y ciudadanas, bajo un marco
de respeto de los derechos humanos fundamentales, económicos y sociales sobre todo el
derecho a la vida, a un ambiente saludable y al agua. b) El respeto a las decisiones de los
pueblos y comunidades que se han pronunciado por medio de consultas comunitarias, y otros
mecanismos de expresión democrática popular, tradicionales y no tradicionales en contra de
la industria extractiva en Centroamérica. c) Implementar procesos de integración donde se
promuevan y cumplan los tratados y convenios de protección de nuestros bienes naturales
compartidos para evitar la generación de conflictos socio ambientales. d) Garantizar la
integridad física de quienes se manifiesten abierta y pacíficamente en defensa de la vida y de
nuestros bienes naturales. e) Hacer valer de forma objetiva el Convenio 169 de la OIT, y la
Declaración de las Naciones Unidas Sobre Derechos de Pueblos Indígenas. Hacemos un
llamado a la población en general, organizaciones de sociedad civil, iglesias, movimientos
sociales, y la comunidad internacional, a unirse en el trabajo de defensa de la vida y la
búsqueda de alternativas económicas que aporten sin destruir los bienes humanos y naturales
de nuestra región. “Centroamérica no se vende, se ama y se defiende”. No a la industria
extractiva en Centroamérica. Managua, Nicaragua 5 de diciembre de 2013.
Encuentro de Pueblos de Mesoamérica: Si a la Vida, No a la Minería: 126 redes, desde la
diversidad que caracteriza la región mesoamericana, nos hemos encontrado los días 17 al 20
de enero de 2013 en la comunidad zapoteca de Capulálpam de Méndez para analizar las
problemáticas relacionadas con la minería en nuestros territorios, asimismo hemos
compartido experiencias de defensa y resistencia a los megaproyectos mineros impulsados
por el capital trasnacional. Las voces participantes hacemos la siguiente Declaración: 124 Ibídem. 125 http://humboldt.org.ni/sites/default/files/Pronunciamiento_Miner%C3%ADa_Centroam%C3%A9rica_Dic2013.pdf 126 http://www.ceicom.org.sv/index.php/es/mineria/281‐encuentro‐de‐pueblos‐de‐mesoamerica‐si‐a‐la‐vida‐no‐a‐la‐ mineria
Actualmente vivimos bajo un modelo económico y político basado en el despojo y la
extracción acelerada de nuestros bienes comunes como los minerales, agua, bosques,
petróleo, aire, gas, carbón, conocimientos, a través del despojo y mercantilización de nuestros
territorios ancestrales.
Bajo la imposición de este modelo extractivista, los pueblos herederos de
Mesoamérica luchamos contra un proceso hegemónico transnacional de destrucción de
nuestras propias estructuras sociales, económicas, políticas y culturales.
Para su implementación los gobiernos han firmado una serie de convenios
multilaterales, tal es el caso del Plan Mérida, el Tratado Traspacífico, Proyecto
Mesoamericano, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte entre otros, que se
traducen en reformas estructurales, agrarias, energéticas, laborales, educativas, hacendarias,
de seguridad e impartición de justicia con el respaldo del poder político, militar y financiero
representado por las empresas, el estado y las instituciones financieras multilaterales. En este
sentido, los gobiernos al optar por el capitalismo depredador, o asociarse con las empresas
internacionales, se convierten en enemigos de nuestros pueblos.
Frente a dicho modelo extractivista, hemos definido tejer nuestras resistencias,
mediante el fortalecimiento de nuestras estructuras comunitarias como las asambleas,
autoridades comunitarias, manteniendo el control del territorio comunal y el fortalecimiento
de nuestra memoria histórica.
El tiempo en que el gobierno representaba un poder absoluto es un asunto del
pasado, es necesaria una nueva relación con el gobierno, en donde los pueblos indígenas
decidan el destino de sus territorios.
Frente a la gran amenaza que representa la industria minera para nuestra región
mesoamericana, hacemos un llamado a los pueblos y comunidades de Honduras, Guatemala,
El Salvador, Puerto Rico, Argentina, Canadá y México para fortalecer nuestras redes de
resistencia y generar alianzas amplias basadas en nuestros saberes, donde la defensa del
territorio constituye la base de nuestra articulación.
Por la defensa de la vida, nuestros espacios sagrados, nuestros bosques, ríos, montes,
manantiales y nuestros hijos e hijas, exigimos: a) Cambiar el modelo económico y político
actual que permite la depredación de los territorios. Así como un cambio en la política
autoritaria, colonial, militar y patriarcal ejercida por los gobiernos. El respeto a las decisiones
de los pueblos deberá ser parte fundamental en una nueva relación con los estados‐gobiernos.
Esto significa el ejercicio del derecho a la libre determinación de los pueblos indígenas,
campesinos y rurales. a) La cancelación de todos aquellos proyectos mineros donde las
comunidades están en desacuerdo con el modelo extractivista en la región mesoamericana.
c) Se respeten los procedimientos de consulta comunitaria, que constituyen una práctica
ancestral de los pueblos para la participación y toma de decisiones, asimismo que sus
resultados sean considerados vinculantes; estas consultas representan un derecho sustantivo
de protección de los derechos fundamentales de los pueblos indígenas. d) Generar
mecanismos para garantizar que los territorios fronterizos estén libres de proyectos mineros y
evitar conflictos binacionales que atenten contra la armonía y políticas de buena vecindad en
la región mesoamericana. e) Justicia para todas las defensoras y defensores de los territorios
que han sido criminalizados, amenazados, agredidos y asesinados en la región
mesoamericana. Por la Defensa de Nuestros Territorios: Si a la Vida, No a la Minería en la
Región Mesoamericana.
MIGRACIÓN
Tema de trascendental importancia por su impacto socioeconómico en la región son las causas y
efectos de la migración. Como plantea Abelardo Morales127: “Las migraciones transnacionales en Centroamérica ponen al descubierto sinnúmero de formas de exclusión que materializan las expresiones extremas de la desigualdad”. En su reflexión, Abelardo Morales hace referencia a que
las migraciones han constituido un eje central de las transformaciones económicas, sociales y
culturales experimentadas en Centro América. De acuerdo a Morales, “aunque la migración se ha trazado como una práctica social emergente para contener la pauperización, su impacto real también implica una nueva ruptura y se traduce en la ampliación y la aparición de viejas y nuevas desigualdades”. En la actualidad, las migraciones se han transformado en una forma de vida
económica y social en nuestros pueblos. Los tipos de migraciones han sobrepasado las
tradicionales prácticas de migraciones internas en los países. Ahora tenemos las migraciones
transnacionales, las transfronterizas, las extrarregionales. Como se refiere Morales, “la expresión más reciente de ese encadenamiento ha sido la formación de dinámicas de migración de relevo, no sólo entre mercados de trabajo, sino también entre microrregiones y entre países, en las que se intercalan los tres flujos mencionados”128. Los efectos económicos de las distintas migraciones, se
ha transformado para la región en una condición inevitable para garantizar la estabilidad
financiera de los países. Al respecto, Abelardo Morales plantea que las migraciones generan una
doble función económica: “…como fuerza de trabajo, aunque en condiciones de inserción precaria, y como emisores de remesas a sus países de origen. De esta manera, contribuyen simultáneamente al mantenimiento de rubros poco competitivos de las economías de los países receptores, pero también a la estabilidad macroeconómica de los países de origen que se benefician de tales remesas”129.
De acuerdo a INCEDES130, “el resultado de la aplicación de tres décadas de un modelo económico liberal devino en la pérdida de la carrera por el desarrollo económico, lo que generó problemas sociales de diversa índole. La migración apareció no como problema, sino como una nueva circunstancia regional estructural… La migración se ha constituido en característica estructural ‐si bien heterogénea para los países de la región‐ pues existen sectores y actividades económicas que dependen fuertemente de la disponibilidad de fuerza de trabajo migratoria estacional o permanente; por ejemplo, algunas ramas de la agricultura, la construcción inmobiliaria y ciertos servicios, como el turismo”.
En la perspectiva local, el efecto de las remesas financieras que envían los migrantes a los países
(comunidades y familias) se transforma en una estrategia de sobrevivencia familiar, pero al mismo
tiempo, generan grandes beneficios financieros de los sectores económicos que controlan la
economía en los países (bancos, comunicaciones, transporte, otros servicios). 127 Centroamérica: los territorios de la migración y la exclusión en el nuevo siglo. Se puede consultar en: www.revistafal.com/index.php?option=com_content&view=article&id=1669:centroamerica‐migracion‐y‐ exclusion&catid=156&Itemid=490 128 Ibídem. 129 Ibídem. 130 Incides/Sin fronteras: Informe regional: Análisis de las migraciones laborales actuales y los procesos de armonización legislativa en CA, México y RD.
La realidad de las personas migrantes representan en sí una gran contradicción en la lógica
política, económica y social, en sus países de origen, como en los países de destino. Cuando se
hace referencia de los impactos que generan las migraciones en términos económicos, sin reservas
se hace un reconocimiento al rol en las economías de los países. Pero al mismo tiempo son
altamente excluidos y marginados. Al respecto Morales plantea: “… además de las condiciones propias del régimen laboral, las personas migrantes son excluidas por su condición jurídica, que es una especie de discapacidad legal para reclamar derechos que pueden existir formalmente pero que no se aplican; asimismo, son objeto de la estigmatización social, el rechazo cultural y la xenofobia. La exclusión tampoco es uniforme, pues, aparte de las desigualdades socioeconómicas, jurídicas y culturales, existen otras relacionadas con el género, la edad y otros atributos no reconocidos socialmente, sino estigmatizados”131. De aquí que los propios Estados no logran
definir políticas públicas acordes a la realidad y necesidad de sus connacionales migrantes. Los
Estados asumen débiles o inexistentes medidas de protección y respeto hacia las personas
migrantes: “… la gestión gubernamental de las migraciones se caracteriza por la contradicción entre el oportunismo económico en torno a la apropiación política y económica de las remesas, y la securitización expresada en la adopción de políticas sustentadas en la seguridad nacional y distanciadas de las normas internacionales de protección a los trabajadores migrantes”132.
Es en este marco en el cual existe una amplia y diversa movilización en defensa y protección de los
derechos de la población migrante. Como plantea Morales, “queda el reto de encarar los desafíos que este proceso entraña para el fortalecimiento de la ciudadanía en sociedades polarizadas y democracias precarias”133.
Como lo podemos apreciar en los siguientes gráficos, para los/as mesoamericanos/as el país más
priorizado continua siendo Estados Unidos. Con datos del 2010, se establece que cerca de 3
millones de ciudadanos/as de Centroamérica vivían en Estados Unidos. Un gran porcentaje de
migrantes están considerados como irregulares.
Gráfico 44, Número de los migrantes
internacionales residentes, 2010
Gráfico 45, Detenciones en México de migrantes
irregulares de Guatemala, El Salvador y Honduras,
2001‐2010
Fuente: gráficos extraídos de UNODC, 2012: Delincuencia Organizada Transnacional en Centroamérica y el Caribe: Una Evaluación de las Amenazas
131 Ibídem. 132 Ibídem. 133 Ibídem.
Para el período 2001‐2010 como se puede observar en el gráfico sobre detenciones en México,
miles de centroamericanos/as son detenidas por año y generalmente deportadas a sus países de
origen (o las fronteras más inmediatas). De la región la mayoría de migrantes provienen de
Honduras, El Salvador y Guatemala. La detención anual en los últimos años ha descendido con
relación al 2004‐2005. El promedio para Guatemaltecos/as por año alcanza los 38,000; la
detención anual de migrantes de Honduras se estima en 30,000; y la de salvadoreños/as en 15,000
personas.
En el siguiente cuadro se registran datos al 2010 sobre la migración desde la región de
Centroamérica hacia Estados Unidos134. Se puede apreciar que el país que más flujo tiene es El
Salvador, seguido de Guatemala y Honduras. El número de visas que aprueban son muy inferiores
a la cantidad de migrantes que la solicitan. El número de indocumentados por año sobrepasa los
40,000 por año. Países Flujo de migrantes en 2010 Visas de inmigrantes aprobadas en el puesto Indocumen-
tados (C+D) Individuos que cruzan la frontera de EEUU y México Sin Papeles Individuos que sobre pasan tiempo de visa (B-C) Visas de No inmigrante emitidas Deportaciones en la frontera C+D A B C D E F Costa Rica 2,226 949 1,277 217 1,059.6 45,323 133 El Salvador 18,615 7,640 10,975 1,623 9,351.3 30,455 995 Guatemala 15,550 4,860 10,690 4,896 6,829.9 59,368 3,001 Honduras 11,965 3,236 8,730 2,532 6,197.3 38,057 1,552 Nicaragua 6,380 1,432 4,948 354 4,594.3 16,518 217 Panamá 2,984 602 2,382 162 2,220.1 31,502 99 Región 60,267 18,719 41,549 9,785 31,764.1 221,223 5,997
Fuentes: a Estimaciones del autor (ver metodología); bd Departamento de Estado de EEUU, Informe de la Oficina de Visas 2012; c Anuario de estadísticas de
migración2012; e migrantes sin visa.
De acuerdo a Manuel Orozco135, “más de 60,000 personas emigran de Centro América cada año, enfrentan dificultades en el proceso y al asentarse en el país huésped establecen vínculos con el país de origen de diferente tipo. Las remesas, de hecho, equivalen a casi el 15 por ciento del PIB de muchos países. Lamentablemente, entre las autoridades la percepción general de la migración y el desarrollo no siempre es la más adecuada. En muchos casos las respuestas son reactivas y se centran únicamente en las remesas de dinero y la movilidad de los indocumentados, los aspectos más visibles de la migración”.
Con relación a la distribución de los inmigrantes procedentes de los países de Centroamérica,
como se puede observar en el cuadro siguiente136, con información del 2010, coloca a Estados
Unidos como el país de mayor destino para la mayoría de países (con excepción de Nicaragua).
Para el caso de Nicaragua, Costa Rica es el país con más flujo de migrantes nicaragüenses. 134 Cuadro extraído de: http://www10.iadb.org/intal/intalcdi/PE/2014/13560.pdf 135 Inter American Dialogue, 2013: Migración y Desarrollo en América Central: Percepciones, Políticas y Nuevas Oportunidades. Manuel Orozco con Julia Llanura 136 Cuadro extraído de: http://www10.iadb.org/intal/intalcdi/PE/2014/13560.pdf
País de origen Países y regiones de destino
Estados Unidos Costa Rica Resto de Centroamérica Mundo
(#) (%) (#) (%) (#) (%) (#)
Costa Rica 127.035 70 55.689 30 182.588
El Salvador 1.168.000 85 9.926 1 195.990 14 1.373.916
Guatemala 781.000 75 4.196 257.666 25 1.042.862
Honduras 447.000 72 7.179 1 168.616 27 622.795
Nicaragua 236.000 36 316.658 48 103.685 16 656.343
Panamá 146.371 84 1.027 1 27.735 16 175.133
Fuente: Naciones Unidas, obtenida del Centro de Investigaciones para el Desarrollo sobre Migración, Globalización y Pobreza (Migration DRC).
En términos económicos, en el cuadro siguiente137 se puede apreciar los montos que llegan a los
países en calidad de remesas. En el 2012, el país con la mayor remesa era Guatemala con 4.3 mil
millones, seguido de El Salvador con 3.6 mil millones de dólares y Honduras con 2.8 mil millones. 1980 1990 2000 2010 2012 Costa Rica $4.000.000 $47.703.000 $120.383.770 $509.000.000 $530.000.000 El Salvador 10.880.000 $322.105.088 $1.750.700.000 $3.539.500.000 $3.650.000.000 Guatemala $26.000.000 $106.600.000 $563.438.700 $4.127.000.000 $4.377.000.000 Honduras $2.000.000 $50.000.000 $409.600.000 $2.527.000.000 $2.862.000.000 Nicaragua $11.000.000 $73.554.000 $320.000.000 $966.000.000 $1.053.000.000 Panamá $65.000.000 $110.000.000 $160.000.000 $297.000.000 $592.000.000 Centroamérica $118.880.000 $709.962.088 $3.351.911.619 $12.065.500.000 $13.064.000.000 Fuente: Bancos Centrales de cada país.
De acuerdo a INCEDES138, son muchos los desafíos que existen para lograr conocer, entender y
generar propuestas sobre el fenómeno de la migración. Por su importancia y dimensión se ha
logrado generar mayor investigación la migración que tiene como destino Estados Unidos (y
México como país de tránsito), pero se ha avanzado poco en conocer la migración intrarregional y
la que se genera en los propios países. Sobre la realidad del fenómeno de la migración Incedes
hace las siguientes conclusiones y sugerencias para armonizar una legislación laboral y migratoria
para un mejor ejercicio de los derechos laborales en favor de los/as trabajadoras/res migrantes de
la región:
Hasta ahora los diferentes Estados en la región han sido omisos en diseñar verdaderas
políticas migratorias con enfoque de derechos humanos como responsabilidad compartida de
los Estados de origen y destino de las personas migrantes.
Una de las líneas generales es que debe haber una homologación “hacia arriba”, es decir, un
umbral mínimo de reconocimiento de derechos que deben adoptar los países como
estándares mínimos.
Una de las tareas importantes consiste en que las políticas migratorias de los países de la
región deben hacer visible a la y el trabajador migratorio, al reconocerlo de manera económica 137 Cuadro extraído de: http://www10.iadb.org/intal/intalcdi/PE/2014/13560.pdf