Chart 3: Hermeneutic circle
4.2.1. Theme 1: Taking responsibility
En relación al objetivo específico uno, los resultados del estudio muestran: que la ocurrencia anual desde 2013 – 2017 de los accidentes de trabajo con riesgo biológico en el personal de enfermería, va en aumento
año tras año, lo que significa que, de cada 100 sujetos 3 sufrieron accidentes
de trabajo con riesgo biológico.
Estudios prevalentes realizados, señalan que la franca disminución de
accidentes de trabajo con riesgo biológico, es debido a las constantes
capacitaciones, entrenamiento, evaluaciones permanentes que se hacen a
los trabajadores y la actitud del personal de enfermería en el cumplimiento
de las normas de bioseguridad como elemento esencial para disminuir este
tipo de accidentes.
La tabla 01 ”Factores Personales e Institucionales del Personal de Enfermería del HRL-2016”, indican el sexo mayor accidentabilidad es el femenino con un 88%, las edades de los participantes de un intervalo de 20
a 40 años es un 90%, en lo que respete a la ocupación profesional tenemos
un 90% son enfermeras, el tiempo de servicio con un 69% se encuentra en
el intervalo de 2 años a más, por lo que concierne a la carga de trabajo con
un 89% es de 6 horas diarias o 36 horas semanales o su equivalente a 150
horas mensuales y por último el descanso post guardia con dos días es un
62% y un 4% esta los tres días de descanso.
La población femenina es quien más opta por esta profesión
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su parcialidad en cuanto al género, ya que las evaluaciones revelaron que
capacidades relativas al trabajo no se trataron como capacidades, sino como
cualidades intrínsecas a la mujer, y por tanto no se miden ni se cuantifican y
como resultado lo hacen invisible. La teoría feminista ayuda a explicar la
complejidad de los procesos constitutivos de las profesiones sanitarias, ya
que las categorías de género y relaciones de poder están en la base
conceptual de la mayoría de los trabajos.
En cuanto a la edad en sí misma, no es fuente de riesgo es una
característica que modera la experiencia. Se convierte en un factor de riesgo
cuando se halla acompañada de situaciones de desventaja en el trabajo o
de actitudes sociales negativas que contribuyen a la disminución del ejercicio
laboral de cada profesional.
La tendencia de los accidentes en los profesionales de enfermería y
técnicos de enfermería, se debe a que constituyen la población mayoritaria
en la institución y del equipo de salud, ya que son los que permanecen más
tiempo con los pacientes y llevan a cabo la atención directa en el día a día,
por ende, están más en contacto con materiales punzocortantes y fluidos.
Las enfermeras tienen la facultad sobre sus actos en tanto que aplica
conocimientos que le son propios, una ciencia propia, es un profesional
legalmente habilitado y responsable de sus actos profesionales.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT), sostiene sobre las
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de todo período de tiempo es de realizar actividades que contribuyen a la
producción de bienes y servicios ya sea en programación del día, semana o
mes en que se realiza, es decir, por la mañana, tarde o noche, de lunes a
viernes, durante los fines de semana, en horas extraordinarias, entre otras.
La combinación de la programación de las horas de trabajo con el tiempo
laboral y con información sobre su carácter fijo o variable permite derivar una
amplia serie de formas de ordenación del tiempo de trabajo.
Así mismo la carga de trabajo, es la cantidad de actividad que puede
ser asignada a una parte o elemento de una cadena productiva sin
entorpecer el desarrollo total de las operaciones, puede estar formada por
una o varias unidades mínimas de trabajo.
Los descansos post guardia, según el Art. 1º Considérese guardia
aquella actividad realizada en cumplimiento de necesidades imprescindibles
del servicio, comprendiendo actividades múltiples y diferenciadas de las
efectuadas en jornadas ordinarias, sin exceder de doce (12) horas. La
guardia hospitalaria se cumple con presencia física y permanencia en el
servicio. De la jornada legal de trabajo Art. 2º La jornada legal de trabajo
ordinario es de seis (06) horas diarias ininterrumpidas, o su equivalente
semanal de treinta y seis horas (36) o mensual de ciento cincuenta (150)
horas en turnos rotativos de mañana, tarde y noche. En esta jornada está
comprendido el trabajo de guardias hospitalarias (12 horas). El Art. 20º Al
término de la Guardia Hospitalaria, debe considerarse el descanso Post
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con días Domingos o feriados debiendo el servidor tomarlo en forma
obligatoria.
Mientras que los factores institucionales: los materiales de protección
disponibles en el servicio tenemos un 82% solo guantes y mascarillas en el
ambiente laboral hospitalario con adecuada ventilación, iluminación,
protección y pintado de paredes un 51% y por último las capacitaciones en
salud ocupacional de 1 a 2 por año un 60%.
En cuanto los factores institucionales, los equipos de protección
personal es una protección especial que se usa para crear una barrera el
trabajador y los microbios. Esta barrera reduce la probabilidad de tocar,
exponerse y propagar microbios. El equipo de protección personal (EPP)
ayuda a prevenir la propagación de microbios en el hospital, protegiendo a
las personas y a los trabajadores de la salud de infecciones
intrahospitalarias. Por ello que la mayoría de los accidentes de trabajo con
riesgo biológico relacionados a la no utilización de barreras de protección
física, por falta de concientización del personal sobre las precauciones
estándar y sistemas de protección, asimismo por la rapidez de culminar
todas las actividades; por otro lado, la institución no emplea estrategias para
alcanzar la estandarización de las acciones y la falta de sensibilización para
el uso de elementos de protección.
En el entorno laboral de los hospitales se localiza un amplio abanico de
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psicosociales, los cuales pueden provocarles daños o enfermedades, en
mayor o menor medida, en su práctica diaria. Otros se centran en las
medidas de protección a los riesgos físicos insuficientes, resaltando el
entrenamiento del personal implicado como medida fundamental para la
prevención. La exposición a radiaciones, la luz artificial, la temperatura,
ventilación, ruidos y gases, también puede ser motivo de desarrollar algún
tipo de problema en la salud de los trabajadores.
En el estudio de Gambino, sostiene que, en Latinoamérica, existe
escasa capacitación en bioseguridad y que, en la actualidad, las condiciones
de trabajo en el sector salud no son adecuadas, debido a la inestabilidad
laboral; enfatiza que las condiciones no adecuadas incluyen la escasa
capacitación en la prevención de accidentes y el no contar con medidas para
disminuir los riesgos del ambiente laboral (equipos de protección,
infraestructura adecuada, normativas sobre bioseguridad). La capacitación
en bioseguridad favorece a la disminución de los riesgos de las posibilidades
de accidentes que puede presentarse en el centro del trabajo del profesional
de salud.
En la tabla 02 “Ocurrencia de Accidentes Punzocortantes en el HRL- 2016”, la frecuencia de accidentes punzocortante un 58% es de 1 a 4 accidentes punzocortantes (APC) entre el año 2015 – 2016, el objeto que produjo el APC con un 40% son las agujas hipodérmicas y las ampollas de
vidrio un 34%. Las circunstancias en que se produjo el APC, el
40
al procedimiento en que ocurrió el APC, aplicando inyectable o venoclisis un
45% y un 14% en la toma de muestra; el servicio laboral donde ocurrió el
APC de mayor porcentaje tenemos a medicina hospitalización con un 27%,
seguido las unidades de cuidados intensivos con un 22%, y el servicio con
un 4%. Finalmente, en la protección individual durante el APC un 35% solo
tenían guantes, mascarillas, lentes y mandil.
El personal que labora en establecimientos de salud, como cualquier
trabajador, está expuesto a sufrir algún tipo de accidente. La particularidad
del personal de salud es que presenta un mayor riesgo de sufrir accidentes
con material biológico, ya sea por contacto con material contaminado o con
líquidos o secreciones corporales; lo que aumenta el riesgo de contraer
enfermedades infecto-contagiosas como la infección por el VIH, hepatitis B
o hepatitis C. Cabe destacar que entre los diferentes tipos de accidentes
laborales que ocurren en el sector salud, los accidentes punzocortantes son
las que más se presentan y se reportan. Los registros de muchos países
evidencian que los profesionales de enfermería son los más expuestos y los
que tienen mayores accidentes de trabajo punzocortante reportados,
básicamente por la utilización de dispositivos con agujas en el trabajo
habitual que realizan en la atención de pacientes en los establecimientos de
salud.
Es así que, dentro de los resultados se observa la relación a la
ocurrencia de los accidentes punzocortantes relacionados con los factores
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La tabla 03 “Ocurrencia de Accidentes Punzocortantes Relacionado con el Factor Personal: Sexo en HRL-2016”, el sexo femenino en un intervalo de 1 a 4 años APC entre el año 2015-2016 son el 50%, mientras que un 8%
el sexo masculino casi nunca tiene APC. El objeto que produjo el APC con
35% fueron las agujas hipodérmicas manipuladas por sexo femenino,
mientras que un 3%, el sexo masculino produjo el APC con hojas bisturí. Las
circunstancias que se produjo el APC al reencapsulado de las agujas por el
sexo femenino es un 47% y un 3% el sexo masculino tuvo APC al momento
del armado y desarmado de aguja o bisturí. Procedimiento en que ocurrió el
APC aplicando inyectable o venoclisis es el sexo femenino con un 41% y un
1% tuvo APC en toma de muestras. En cuanto al servicio laboral donde
ocurrió el APC el 25% es medicina hospitalización por parte del sexo
femenino y un 3% el sexo masculino del servicio de las unidades de cuidados
intensivos. Y por último la protección individual durante el APC en el sexo
femenino es un 30% que tuvo guantes, mascarillas, lentes y mandilones,
mientras que un 2% el sexo masculino solo estaba con guantes y
mascarillas.
La población femenina es quien más opta por esta profesión
(enfermería). Según la OIT (Organización Internacional del trabajo) ha visto
su parcialidad en cuanto al género, ya que las evaluaciones revelaron que
capacidades relativas al trabajo no se trataron como capacidades, sino como
cualidades intrínsecas a la mujer, y por tanto no se miden ni se cuantifican y
como resultado lo hacen invisible. La teoría feminista ayuda a explicar la
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que las categorías de género y relaciones de poder están en la base
conceptual de la mayoría de los trabajos.
En la tabla 04 “Ocurrencia de Accidentes Punzocortante Relacionado con el Factor Personal: Edad de los participantes en HRL- 2016”, el intervalo de 20 a 40 años con la frecuencia de 1 a 4 APC entre el año 2015-2016 es
un 53%; el objeto quien lo produjo el APC es un 40% de las personas que
se encuentran entre las edad de 20 a 40 años; las circunstancias que se
produjo el APC oscila entre la edades de 20 a 40 años el acto de
reencapsular un 43%. El procedimiento en que ocurrió el APC aplicando
inyectable o venoclisis es un 42% entre las edades 20 a 40 años. El servicio
donde se produjo en medicina hospitalización con 27% está entre los 20 a
40 años. Y por último la protección individual durante el APC es un 28% que
tuvo guantes, lentes, mascarillas y mandilones entre las edades 20 a 40
años.
En cuanto a la edad en sí misma, no es fuente de riesgo es una
característica que modera la experiencia. Se convierte en un factor de riesgo
cuando se halla acompañada de situaciones de desventaja en el trabajo o
de actitudes sociales negativas que contribuyen a la disminución del ejercicio
laboral de cada profesional.
La tabla 05 “Ocurrencia de Accidentes Punzocortantes Relacionado con el Factor Personal: Ocupación Profesional de los participantes en HRL- 2016”, en la frecuencia de 1 a 4 APC entre el año 2015-2016 un 50% son de
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enfermería; el objeto que lo produjo el APC son las agujas hipodérmicas un
37% por parte de enfermería; las circunstancias que se produjo el APC es
un 49% el reencapsulado por las enfermeras y en el procedimiento de
aplicación de inyectables o venoclisis es un 37%; en el servicio de las
unidades de cuidados intensivos con un 22% se produjo APC y por último la
protección individual durante el APC es de 35% solo tenían guantes,
mascarillas, lentes y mandiles.
En cuanto a la ocurrencia de accidentes punzocortantes son los más
frecuentes en el personal de enfermería, pues son ellos quienes utilizan
dispositivos de punción como es la aguja hueca, ya que es uno de los
instrumentos que más manipula en su actividad diaria, al permanecer más
horas con los pacientes realizando procedimientos de riesgos como
canalización de vías periféricas, percutáneas y fistulas, administración de
medicamentos vía parenteral y asistencia de actos quirúrgicos y extracción
de muestras. En este contexto los dedos de las manos son los principales
afectados. Asimismo, cabe mencionar que existen factores que pueden
desencadenar un accidente de este tipo: como estar cansados, nerviosos,
distraídos, estar sometidos a sobrecarga de trabajo obtener poca
experiencia.
La tabla 06 “Ocurrencia de Accidentes Punzocortantes Relacionado con Factor Personal: Tiempo de Servicio de los participantes en HRL-2016”, tenemos a los de 2 años a más casi nunca tiene APC en un 43%; el objeto
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años a más. Las circunstancias que se produjo el APC en el reencapsulado
es 41% participantes con 2 años a más. Y por último el procedimiento en que
ocurrió fue aplicando inyectables o venoclisis en unos 23% participantes con
2 años a más, y estos pertenecen al servicio de medicina con un 12% y
estuvieron protegidos con un 28% con guantes, lentes, mascarillas y
mandilones.
Por lo que la carga de trabajo, es la cantidad de actividad que puede
ser asignada a una parte o elemento de una cadena productiva sin
entorpecer el desarrollo total de las operaciones, puede estar formada por
una o varias unidades mínimas de trabajo.
Por otro lado la relación de la ocurrencia de accidentes relacionados
con los factores institucionales, se muestran en las siguientes tablas.
La tabla 07 “Ocurrencia de Accidentes Punzocortantes Relacionados con el Factores Institucional: Materiales de Protección Disponibles en los Servicios del HRL-2016”, donde la frecuencia de accidentes punzocortantes se dan de 1 a 4 entre los años 2015- 2016 en un 44%, teniendo cada
trabajador solo guantes y mascarillas como EPP, con el objeto de se produjo
están las ampollas de vidrios con el 26%, al procedimiento que realizaban
fue un 39% la aplicación de inyectable o venoclisis, servicio donde ocurrió
con más afluencia es medicina hospitalización con un 21%.
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protección física posiblemente sea, por falta de concientización del personal
de enfermería sobre las precauciones estándar y sistemas de protección,
asimismo por la rapidez de culminar todas las actividades, por otros lado tal
vez sea porque la institución no emplea estrategias para alcanzar la
estandarización de las acciones, no invierten en la educación permanente
del personal de enfermería y la falta de sensibilización para el uso de
elementos de protección.
La tabla 08 “Ocurrencia de Accidentes Punzocortantes Relacionados con el Factor Institucional: Ambiente Laboral Hospitalario” con un 34% contaban con adecuada ventilación, iluminación, protección y pintado de
paredes los ambientes de trabajo, donde se produjo accidente laboral de 1
a 4 entre los años 2015-2016. Mientras que un 20% se encuentran las agujas
hipodérmicas causantes de accidentes laborales aun contando con un
adecuado ambiente de trabajo, las circunstancias en que se produjeron es
el momento del reencapsulado con un 31%, o en la aplicación de inyectables
o venoclisis con un 25%, y el servicio donde se produjo es medicina
hospitalización con un 16% con solo guantes y mascarillas con 42%.
El entorno laboral de los hospitales se localiza un amplio abanico de riesgos
que pueden ser biológicos, físicos, químicos, ergonómicos y psicosociales,
los cuales pueden provocarles daños o enfermedades, en mayor o menor
medida, en su práctica diaria. Otros se centran en las medidas de protección
a los riesgos físicos insuficientes, resaltando el entrenamiento del personal
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radiaciones, la luz artificial, la temperatura, ventilación, ruidos y gases,
también puede ser motivo de desarrollar algún tipo de problema en la salud
de los trabajadores.
Finalmente, tabla 09 “Ocurrencia de Accidentes Punzocortantes Relacionados con el Factor Institucional: Capacitaciones en Salud Ocupacional”, vemos que de 1 a 2 capacitaciones por año con la frecuencia de accidentes de 1 a 4 entre los años 2015-2016 es de 37%, un 24% solo
son agujas hipodérmicas, al momento del reencapsulado con un 37%, o
aplicando inyectables y el servicio donde ocurrió es medicina hospitalización
con un 17%, y que contabas con solo guantes y mascarillas un 47%.
En el estudio de Gambino, sostiene que, en Latinoamérica, existe
escasa capacitación en bioseguridad y que, en la actualidad, las condiciones
de trabajo en el sector salud no son adecuadas, debido a la inestabilidad
laboral; enfatiza que las condiciones no adecuadas incluyen la escasa
capacitación en la prevención de accidentes y el no contar con medidas para
disminuir los riesgos del ambiente laboral (equipos de protección,
infraestructura adecuada, normativas sobre bioseguridad). La capacitación
en bioseguridad favorece a la disminución de los riesgos de las posibilidades
de accidentes que puede presentarse en el centro del trabajo del profesional
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V. CONCLUSIONES
Dentro de los factores asociados con la ocurrencia de accidentes con
material corto-punzante entre el personal de enfermería está principalmente
en las circunstancias en que se produjo el APC, el reencapsulado de la
aguja. Teniendo como base la NT-015 de bioseguridad-MINSA-2004 donde
menciona en unos de sus artículos no reencapsulado de las agujas.
La ocurrencia de accidentes laborales de tipo lesiones percutáneas se
relacionan con factores personales e institucionales manifestado por la
sobrecarga de trabajo, ambiente laboral, falta de equipos de protección
personal y dispositivos para eliminar el material biocontaminado o
punzocortante.
El elevado y aumento continuo de reporte de accidentes laborales
indica el no cumplimiento de la norma de bioseguridad, la capacitación
actualizada en la manipulación de instrumentos punzocortantes y/o
biocontaminados, y la misma demanda diaria de pacientes que se atienden
en los diferentes servicios incrementando el riesgo ocupacional.
El género de mayor grado de accidentabilidad es el femenino con un
88%, el intervalo de edades es de 20 a 40 años con ocupación de enfermeras
con un 90%, el instrumento que lo produjo son las agujas hipodérmicas en
un 35%, al momento de reencapsulado con 47%, con más de 2 años de
servicio 43%, usando EPP solo guantes y mascarillas en sus actividades un
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VIII. RECOMENDACIONES
1. Presentar los resultados de la investigación a la dirección ejecutiva del
hospital regional Lambayeque, a la dirección de servicios de salud, a las
jefaturas y coordinaciones de las áreas del nosocomio, con la finalidad de
mejorar las institucionales, personales y condiciones laborales del personal
enfermería.
2. Frente a los resultados de la investigación se recomienda plantear
estrategias en capacitar y realizar las inspecciones en los diferentes
servicios, verificando el cumplimiento de las normas de bioseguridad siendo
el elemento esencial para disminuir este tipo de accidentes instrumento
cortopunzante ya que menciona el no reencapsulado de agujas, doblar o
romper de forma manual. Tras su uso se deben eliminar en cajas de
bioseguridad, contenedores resistentes a los pinchados para su traslado a
las zonas de limpieza y desinfección.
3. Continuar realizando investigaciones en el área de la enfermería del
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BIBLIOGRAFÍA
Tenasee K., Padilla M. (2009). “Salud y Seguridad de los Trabajadores del Sector de Salud. Manual para Gerentes y Administradores”. 1 ed. Washington, DC. 20037; Martínez, M. (2011). “Prevención de Accidentes Laborales con Objetos Punzocortantes y Exposición Ocupacional a Agentes Patógenos de la Sangre en el Personal de Salud.