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6. Chapter 6: Summary, Conclusions and Future Work

6.3. Thesis conclusions

Una vez identificadas las fallas como fuentes generadoras de sismos, los estudios de peligrosidad sísmica requieren definir un modelo que refleje el comportamiento y la geometría de las fuentes sísmicas, debido a que, generalmente, las fallas existentes no se conocen con el nivel de detalle requerido para definir modelos particulares que representen la sismicidad asociada, lo que impide la inclusión de las mismas como fuentes independientes en el cálculo de la peligrosidad. Como se mencionó en el Apartado 2.2.1.3.1 del Capítulo de Estado del arte, el método más ampliamente utilizado para la modelización de las fuentes sísmicas consiste en identificar zonas sismogénicas para contemplar aquella sismicidad que no está claramente asociada a las fallas identificadas. Las zonas sismogenéticas son áreas dentro de las cuales se asume que existe un potencial sísmico uniforme espacial y temporalmente, esto es, la probabilidad de ocurrencia de un evento de cierta magnitud es la misma en cualquier punto de la zona y en cualquier instante. La utilización de un modelo

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independiente del tiempo y uniforme en el espacio trata de representar el conocimiento actual sobre la sismicidad futura y sus características en esa área.

La subdivisión de un territorio en zonas sismogenéticas de características sismotectónicas comunes se denomina zonificación. La delimitación de zonas sísmicas requiere englobar en una misma zona aquellas fallas o estructuras geológicas que puedan generar patrones similares de sismicidad. Dicho de otra forma, los límites deben separar zonas capaces de generar terremotos cuya magnitud máxima y recurrencia sean bien diferentes.

La diferencia entre los criterios utilizados para la definición de las zonas sismogénicas causa una notable variación en la combinación de factores dentro del procedimiento para la definición de la zonas sismogénicas de un territorio, lo que ha generado la existencia de distintas zonificaciones para modelizar las fuentes en un mismo territorio, propuestas por diversos autores. Estos criterios se basan principalmente en la distribución de la sismicidad y la localización de los dominios o estructuras geológicas. (García-Mayordomo et.al. 2015).

A continuación se describen las zonificaciones más utilizadas en los estudios de peligrosidad de la Península Ibérica, siendo las de García-Mayordomo et al. (2010) y (2012b), desarrolladas a partir de la reunión científica IBERFAULT 2010, las propuestas como más idóneas, por involucrar la participación y opinión consensuada de diferentes expertos en las áreas de tectónica activa, paleosismicidad y sismotectónica. Además, consideran critrios sísmicos, geológicos, tectónicos y reológicos a la hora de la definición y caracterización de las zonas, dando distintos pesos a cada tipo de datos.

Desde la década de los 80, se han desarrollado zonificaciones para España y zonas adyacentes, siendo una de las primeras la publicada por Martín (1983) (Figura 3.4.a), a partir de datos geológicos y sismológicos, validado mediante un análisis de homogeneidad sísmica. Posteriormente, se desarrollaron zonificaciones como la IPEEE (1993) (Figura 3.4.b) dentro del contexto del estudio de peligrosidad para plantas nucleares españolas y la de Molina (1998) (Figura 3.4.c) basada en un modelo de grandes zonas y uno detallado a escala local, diferenciando zonas de sismicidad superficial y de sismicidad más profunda. En el año 2002, se definió una zonificación para realización del Mapa de peligrosidad sísmica de la Norma de Construcción Sismorresistente de España NCSE-02 (Figura 3.4.d). Otra zonificación destacable fue la desarrollada en el proyecto GSHAP (Giardini et al., 2003) con el fin de combinar zonas oficiales de diferentes países para obtener un mapa de peligrosidad mundial. Este proyecto fue posteriormente actualizado por el proyecto SESAME.

La sismicidad del norte de África puede tener influencia en el movimiento esperado en el Sudeste de la Península, por lo que cabe mencionar las zonificaciones propuestas por Aoudia et al. (2000) y Hamdache (1998), desarrolladas para la región del Atlas y norte de Argelia.

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Entre las zonificaciones desarrolladas en los últimos daños se encuentra la desarrollada por Bernal y asociados, basado en los trabajos de peligrosidad realizados por sus autores en la década de los 90 y la primera década del siglo XXI, modificada en IGN-UPM, 2013.

Figura 3.4. Zonificaciones sísmicas propuestas por diferentes autores para la Península Ibérica. a) Martín (1983) b) IPEEE (1993), c) Molina (1998) Y d) NCSE-02 (2002).

La zonificación más utilizada, actualmente, en estudios de peligrosidad es la de García Mayordomo et al. (2012) (GM2012). Esta zonificación se ha diseñado de forma secuencial y está basada en un proceso de Juicio de Expertos fundamentado en la metodología SHAC (1997). La primera versión es la denominada IBERFAULT (García-Mayordomo et al. 2010), basada en la metodología de zonificación propuesta por García-Mayordomo y Giner (2006), en la que se analizan seis temáticas diferentes: cartografía geológica y tectónica, morfología del relieve, espesor de corteza, flujo térmico y sismicidad histórica e instrumental, para definir las zonas sismotéctonicas o bien para poder ajustar zonificaciones ya propuestas o publicadas. Existió una zonificación intermedia denominada SHARE consensuada con el Proyecto Europeo SHARE (Seismic Hazard Harmonization in Europe), en la que se introdujeron ligeras modificaciones de forma, fundamentalmente en las zonas transfronterizas.

La zonificación de García-Mayordomo et al. se considera el resultado de un trabajo bien desarrollado y documentado, que hace uso de información geofísica relevante. El trabajo se realizó a través de un proceso inicial de interacción basado en juicio de expertos españoles, sometido después a consenso con otros expertos de Francia y Portugal para las zonas fronterizas y finalmente, objeto de revisiones

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y ajustes posteriores como consecuencia de las discusiones mantenidas en las reuniones de la Comisión de Seguimiento de los trabajos para la realización del Nuevo Mapa de Peligrosidad Sísmica de España y la incorporación de los últimos datos científicos existentes.

A pesar de que la versión más reciente y utilizada de la zonificación de García-Mayordomo es la publicada en el año 2012 (GM12), la zonificación de GM10 sigue siendo útil en el caso de estudios de peligrosidad donde se implementen las fallas como fuentes independientes en el cálculo, por ser una zonificación especialmente diseñada para su uso con modelos híbridos de zonas y fallas. Por ello finalmente se proponen ambas para un estudio de peligrosidad probabilista en el ámbito nacional, dependiendo del método de modelización de fuentes seleccionado.

La Figura 3.5 muestra las zonificaciones publicadas por García-Mayordomo (2010) y García- Mayordomo (2012).

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CARACTERIZACIÓN DE LAS FUENTES SÍSMICAS

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