Wenger (1997a) planteó cuatro tipos de medidas de la red social que describimos a continuación. El primer enfoque recoge información sobre cada miembro de la red, teniendo en cuenta aspectos como el tipo de relación, la frecuencia de contacto y el apoyo intercambiado con la persona focal. Estas medidas permiten recoger una gran cantidad de información, pero a menudo son difíciles de utilizar y requieren una gran cantidad de tiempo.
En segundo lugar, las medidas proxy de distintas propiedades de la red (p.ej. disponibilidad de un confidente, tener amigos, etc.). Estas medidas han sido las más utilizadas en la literatura debido a su simplicidad con muestras grandes de sujetos. Sin embargo, se trata de aspectos específicos de la red social que no describen la complejidad de relaciones ni permiten recoger información sobre los niveles de apoyo dado y recibido.
En tercer lugar, algunos investigadores miden las redes de forma parcial, teniendo en cuenta a aquellas personas que proporcionan ciertos tipos de apoyo o realizan funciones determinadas dentro de la red social. En este método se confunde el tipo de apoyo con el número de personas en la red. A modo de ejemplo, McCallister y Fischer (1978) piden a los sujetos: “nombre a las personas que le ayudan con las tareas del hogar” o “nombre a las personas que le dan consejo en decisiones importantes”.
Por último, los estudios que desarrollan tipologías de redes sociales en función de su estructura y funcionamiento utilizan técnicas estadísticas de análisis de conglomerados que permiten agrupar a las personas en función de dichas características. Recientemente también se ha incluido la evaluación de la red social como un indicador cualitativo de los distintos tipos de redes sociales (Fiori, Antonucci y Akiyama, 2008; Fiori, Smith y Antonucci, 2007).
En este trabajo nos centramos en el primer tipo de medidas propuestas por Wenger (1997a), que permiten describir de forma exhaustiva los aspectos estructurales, funcionales y evaluativos de la red social, así como las propiedades específicas de cada vínculo. Dentro de este enfoque, se han utilizado dos métodos principales para recoger información sobre las redes sociales. El primero se ha denominado “enfoque de dominio específico” y ha sido utilizado en el estudio longitudinal holandés sobre las redes sociales y el envejecimiento (van Tilburg, 1999). El segundo es el “método jerárquico” propuesto por Antonucci (1986) dentro del modelo teórico del convoy, que recoge información sobre la red social en tres círculos de proximidad percibida.
En el enfoque de dominio específico se solicita información sobre las personas en la red social a partir del tipo de relación o el parentesco con el sujeto entrevistado. En el estudio LSN se identifica a los miembros de la red social teniendo en cuenta el parentesco o el tipo de relación (p.ej. cónyuge, hijos, hermanos, otros familiares, vecinos, amigos y otros). Se pide a los sujetos que enumeren a todas las personas que sean importantes para ellos y con las que tengan un contacto frecuente dentro de cada tipo de relación. Después se recoge información sobre el género, la edad y la frecuencia de contacto con cada miembro de la red social. Por último, se plantean preguntas específicas sobre el apoyo dado y recibido de tipo emocional e instrumental para los 10 miembros de la red con los que se mantiene una mayor frecuencia de contacto (Dykstra, 1990; van Tilburg, 1995).
En el enfoque jerárquico se recoge información a partir de la cercanía percibida con el sujeto entrevistado. Antonucci (1986) propuso un método para analizar la estructura y la composición de las redes sociales en función de tres círculos concéntricos de proximidad. Este método difiere de aquellos que miden la red social y el apoyo de manera general o siguiendo una clasificación basada en los roles o en el parentesco. Se permite a los sujetos describir sus redes sociales de acuerdo a sus propios sentimientos personales de cercanía a partir de un diagrama en el que se muestran los tres círculos concéntricos. De este modo se evitan sesgos de deseabilidad social, ya que no se pregunta por relaciones específicas, como los hijos o el cónyuge, que los sujetos pueden no querer incluir en su red social debido a problemas en la relación o a la ausencia de apoyo.
Dentro de este enfoque, los miembros de la red social se definen como “personas importantes en su vida en este momento”. El círculo más íntimo lo constituyen “aquellas personas tan cercanas que sería difícil imaginar la vida sin ellos”. El segundo círculo son las personas de confianza que se definen como “aquellos no tan cercanos pero que todavía son importantes”. Por último el círculo más alejado serían los conocidos o “personas que no se han mencionado antes, pero suficientemente importantes como para incluirlos en la red social”. Posteriormente, se mide el apoyo como los intercambios de ayuda entre la persona focal y cada miembro de su red social. Esta orientación ha sido criticada debido a la variación individual en el significado subjetivo de la cercanía en las relaciones sociales. Sin embargo, permite representar la red social de acuerdo con las percepciones de los sujetos que son el objeto de nuestra investigación y evita sesgos de deseabilidad social en la inclusión de relaciones que no son significativas para la persona.
En este tipo de medidas de la red social se pueden incluir preguntas sobre el apoyo dado de forma simétrica a las del apoyo recibido. De este modo se
obtiene una visión más global y completa del apoyo que es más representativa de la realidad de las personas mayores. En los últimos años se está prestando una mayor atención a los aspectos recíprocos de las relaciones sociales y algunos estudios incluyen medidas del apoyo proporcionado a otros (van Tilburg, 1995, Liang, Krause y Bennett, 2001).