APPENDICES
APPENDIX 17: Two discarded sub themes
En la modelización económica de cualquier proceso de producción hay un excesivo número de factores; puesto que no es posible medirlos todos, se miden, únicamente, los más significativos (Lassibille & Navarro Gómez, 2004). La literatura sobre los determinantes del rendimiento académico y producción de educación (Arcia, Porta, & Laguna, 2004; Carnoy, 2007; De la Orden, Oliveros, Mafokozi, & Coral González, 2001; Edel-Navarro, 2003; Fullana, 1992; Lassibille & Navarro Gómez, 2004; Ronquillo, Saurina, & Solé, 1997)ha puesto de manifiesto que las entradas en los procesos de producción educativos se pueden clasificar en 5 grupos principales:
- El contexto político y social. La situación política y social del lugar donde está situado el centro educativo y donde, a priori4, viven sus estudiantes es un condicionante importante para el rendimiento académico. En este sentido, la situación del mercado laboral y las tasas de desempleo pueden jugar un papel importante en la creencia de que merezca la pena estudiar o no en los estudiantes y por tanto en su rendimiento académico (Carnoy, 2007).
- Las características del centro educativo. Este grupo de entradas incluye las características de los centros educativos y de los medios que disponen. Son características específicas de cada centro y las que los caracterizan (Carnoy, 2007). Por tanto, son las características que
4 En educación a distancia es más fácil que el lugar del centro y el lugar de residencia del alumno no
30
explicarían las diferencias de rendimientos entre diferentes centros si se mantuviesen constantes las demás entradas (Lassibille & Navarro Gómez, 2004). Entre estas entradas se encuentra la titularidad y/o gestión pública o privada del centro, el nivel de autoridad de la dirección, el grado de descentralización de su estructura administrativa y pedagógica, la calidad del personal de gestión, el modo de organización de la jornada (mañana, tarde, partida), las dimensiones de la escuela y los recursos físicos disponibles (ordenadores, bibliotecas, laboratorios…).
- Las características del aula. Son las entradas que caracterizan el proceso productivo en el interior de cada una de las clases/aulas (Carnoy, 2007). Así pues, dentro de esta categoría se encuentran variables como la calidad del personal docente que da la clase (formación, cursos de reciclaje, experiencia, tiempo y recursos que usa para preparar las clases), el número de horas dedicadas a cada asignatura, el tipo de materiales utilizados en el aula, el número de estudiantes por aula o el nivel de motivación y actitud de los compañeros. - El entorno familiar del alumnado. Este grupo de entradas se refiere a las condiciones, los
bienes y las actitudes que en el seno de la familia, participan en la producción de valores escolares (Lassibille & Navarro Gómez, 2004). Este tipo de variables son de especial importancia en educación preuniversitaria, pero también lo son en la universitaria, sobre todo si se tiene en cuenta que el rendimiento académico en un momento determinado es un concepto acumulativo que refleja el historial del estudiante. Dentro de estas variables tiene un papel destacado el nivel socioeconómico de las familias, normalmente medido como ingresos y educación de los padres ya que estas variables están muy correlacionadas con el resto de éste grupo. El resto de variables lo conforman: las expectativas de los padres respecto a la educación de los hijos, el interés de los padres en la educación de los hijos (tiempo que los padres dedican a apoyar los estudios, hábitos culturales transmitidos…), los recursos disponibles en casa para el estudio (libros, ordenadores, espacio físico), o la composición de la familia.
- Las características del individuo. Son los recursos propios del individuo, lo que define al estudiante. Las entradas más típicas en las funciones de producción son el género, la edad, la etnia/raza y la educación previa. Sin embargo, puede haber otras, que por su dificultad de medida son pocas veces introducidas en los estudios como las capacidades innatas del estudiante o sus capacidades adquiridas: la motivación, hábitos y expectativas. Dentro de las características del individup se pueden incluir también el estado de salud, o la adaptación social al centro de estudios (amistades, pertenencia a grupos…). La omisión de
31
estas variables puede introducir un sesgo de selección y en los estudios empíricos de las funciones de producción hay que estar atentos y argumentar que no estén correlacionadas con la variable de interés de la que se quiere conocer el efecto sobre el rendimiento si no se quiere sesgar el resultado de ésta. En este sentido, dada la correlación entre entorno familiar y motivación, un sesgo habitual es sobreestimar la influencia directa del entorno familiar en el rendimiento, cuando en realidad viene generada por variables intermedias como la motivación y las expectativas.
A priori, la validez de cualquier descubrimiento hecho mediante el uso de funciones de producción asume que se han incorporado todas las entradas utilizadas en el proceso productivo. Pero, esta asunción es difícil de cumplir ya que es casi imposible listar todos los factores y conseguir una medida de cada factor. No obstante, si se focaliza la atención en una variable determinada no es necesario incluir todas las variables para no sesgar las estimaciones, sino que basta con incluir todas las variables confusoras, definidas como aquellas que estén a su vez correlacionadas con la variable de interés (del que se quiere conocer el efecto) y con el output/rendimiento académico (Winship & Morgan, 1999).
Como se ha visto, una de las entradas más importantes del proceso de producción educativa son los estudiantes. La literatura ha demostrado como dos de sus características son claves a la hora de predecir el éxito académico:
- Las habilidades cognitivas innatas de los estudiantes. - El estatus socioeconómico de su familia (Rothstein, 2004).
Tal y como se ha argumentado en el punto anterior, los centros de educación públicos tienen restricciones a la hora de escoger a sus estudiantes. Por este motivo, los estudios que usan funciones de producción educativas habitualmente se han centrado en el estudio de la influencia de algunos inputs controlables por el centro y/o las políticas educativas5 en el rendimiento académico de los estudiantes controlando las dos variables anteriores para evitar sesgos de selección. Algunos de estos inputs son:
- La cantidad de recursos disponibles por estudiante:(Hanushek, 1997; Perez & Socias, 2008; Rice & Schwartz, 2008))
5
Aunque normalmente estos estudios se han centrado en países desarrollados también existe literatura sobre las especificidades en países en desarrollo: por ejemplo: (Bedi & Marshall, 1999; Carnoy & Marshall, 2006)
32
- La gestión pública o privada de los centros educativos.(Derek, 1998; McEwan & Carnoy, 2000)
- Las características y capital humano del profesorado. (Boyd, Lankford, Loeb, Rockoff, & Wyckoff, 2008; Clotfelter, Ladd, & Vigdor, 2007; Aaronson, Barrow, & Sander, 2002; Eberts & Stone, 1987; Hill, Rowan, & Ball, 2005)
- El tamaño de la clase.(Angrist & V. Lavy, 1999; Betts & Shkolnik, 1999; Christopher Jepsen & Rivkin, 2002; Dee & West, 2008; Krueger, 2002)