• No results found

Using Individual versus Aggregate Sample Sizes to Compute Effect Sizes

ANALYSES OF LEARNING OUTCOMES

4.8.2 Using Individual versus Aggregate Sample Sizes to Compute Effect Sizes

Durante este primer año de la década de los cuarenta, muy cercana aún la pre- sencia de la Guerra Civil –con la losa omnipresente de la ideología de la Cruza- da y la Victoria–, y formando parte de la Asociación de Amigos de Vives, nues- tro autor se acercará a la obra del humanista valenciano, y publicará una recopilación de sus páginas morales y filosóficas con el título Pensamientos, acompañándolas con un extenso y documentado prólogo, editado en Madrid por Espasa-Calpe, dentro de la colección «Nueva Biblioteca Filosófica».

El libro contiene una amplia selección de «pensamientos, párrafos, pasajes; todo aquello que en pocas frases, a veces en pocas palabras, contiene el pensa- miento del gran humanista, disperso entre las páginas de aquellas obras a las que el lector corriente no le es dable llegar», como dice Guarner en el prólogo. De ocho obras vivianas, correspondientes a diversas traducciones (desde la de Juan Justiniano de la Instrucción de la mujer cristiana, editada en Valencia en 1528; a la de Juan Albentosa de la Introducción a la sabiduría, editada en Valencia en 1930), selecciona fragmentos de variada extensión, a los que acompaña final- mente con una documentada bibliografía de las obras de Vives.

Esta publicación formó parte de los actos celebrados en Valencia, a principios de junio de 1940, en conmemoración del cuarto centenario del fallecimiento de Vives. Los actos fueron organizados por la Universidad de Valencia y su Cátedra «Luis Vives» –creada en la segunda mitad de los años veinte, ligada al Centro Escolar y Mercantil y a la revista Cultura Valenciana, siendo sus grandes vale- dores Carlos Riba y el Marqués de Lozoya–, y en dicha conmemoración tuvo una especial relevancia el Instituto de España –integrado por las seis Academias ofi- ciales– y su secretario vitalicio, Eugenio D´Ors.

La conmemoración se clausuró con un acto en el claustro de la Universidad Literaria, al pie de la estatua de Luis Vives, en el que parlamentaron D´Ors, Zumalacárregui, Alcaide, y Manuel Machado leyó el poema que a continuación transcribimos. Como dice la nota de prensa del diario Las Provincias, «terminó el acto entonando todos con el mayor entusiasmo el himno Cara al Sol»:

A ti, de España luz y jerarquía, voz de Occidente renacer sonora...

A ti, de sol a brumas viajero, único Vives...

A ti, palabra y gesto fulgurantes clarín y espada, y entre las nubes rayo y entre las nieblas nórdicas vislumbre mediterránea!..

Ascua valiente del hogar hispano, gema brillante en el azar de Europa... De tu lejana siempre aureolado clara Valencia...

A ti, divino alumbrador de almas. España y tu ciudad en este otro Renacimiento, férvidas te ofrendan almas de gloria!

Como nos recuerda Bernabé Bartolomé Martínez, la figura de Vives contó con una lectura e interpretación desde el catolicismo integrista, ya en los años veinte y treinta, y tendrá su máxima expresión en la obra de Venceslao González Ontiveros –uno de los creadores, precisamente, de la Cátedra «Luis Vives», en Valencia en 1926–, Humanismo frente a Comunismo. La primera monografía

anticomunista publicada en el mundo, obra de un pensador español, el univer- salmente célebre humanista Juan Luis Vives que nació bajo el signo Imperial del Yugo y de las Flechas, el mismo año en que España descubrió el Nuevo Mundo,

publicado en Valladolid, en 1937. Según Bartolomé:

«...a partir de la guerra civil española 1936-39, desde los cuadros falan- gistas y del nacional-catolicismo, se proclama la universalización de los valores patrios, de la raza, de la hispanidad. La figura histórica de Luis Vives revestía todas las cualidades para ser propuesto como el modelo más adecua- do y representación completa para tantas aspiraciones».

En febrero de 1941 Guarner es nombrado director de número del Centro de Cultura Valenciana, en la vacante producida por el fallecimiento de Fernando Llorca.6

A ti, de sol a brumas viajero, único Vives...

A ti, palabra y gesto fulgurantes clarín y espada, y entre las nubes rayo y entre las nieblas nórdicas vislumbre mediterránea!..

Ascua valiente del hogar hispano, gema brillante en el azar de Europa... De tu lejana siempre aureolado clara Valencia...

A ti, divino alumbrador de almas. España y tu ciudad en este otro Renacimiento, férvidas te ofrendan almas de gloria!

Como nos recuerda Bernabé Bartolomé Martínez, la figura de Vives contó con una lectura e interpretación desde el catolicismo integrista, ya en los años veinte y treinta, y tendrá su máxima expresión en la obra de Venceslao González Ontiveros –uno de los creadores, precisamente, de la Cátedra «Luis Vives», en Valencia en 1926–, Humanismo frente a Comunismo. La primera monografía

anticomunista publicada en el mundo, obra de un pensador español, el univer- salmente célebre humanista Juan Luis Vives que nació bajo el signo Imperial del Yugo y de las Flechas, el mismo año en que España descubrió el Nuevo Mundo,

publicado en Valladolid, en 1937. Según Bartolomé:

«...a partir de la guerra civil española 1936-39, desde los cuadros falan- gistas y del nacional-catolicismo, se proclama la universalización de los valores patrios, de la raza, de la hispanidad. La figura histórica de Luis Vives revestía todas las cualidades para ser propuesto como el modelo más adecua- do y representación completa para tantas aspiraciones».

En febrero de 1941 Guarner es nombrado director de número del Centro de Cultura Valenciana, en la vacante producida por el fallecimiento de Fernando Llorca.6

6Carta en el ALG, según la cual el nombramiento se produjo en la sesión 15.02.1941.

Pero no sólo participa de la vida cultural de Valencia, en estos primeros años de posguerra, también sigue manteniendo contactos y relaciones con el ambien- te cultural madrileño. En una carta que le envía Rafael Ferreres el 19 de junio de 1942, le habla de las tertulias de Madrid:

«Nos reunimos algunas noches el imponderable Juanito Maciá, Ángel Lacalle, Rafael Martínez, y éste que humildemente se dirige a ti. También en la peña Azcoaga, a la que han concurrido Martín de Riquer y Guiller- mo Díaz-Plaja. Tu ausencia es presencia para nosotros. Flotas como leve caudal de recuerdos».7

De su relación con las tertulias madrileñas cabe destacar su pertenencia a una de las primeras que se creó inmediatamente después de la guerra civil: «Musa Musae». Parece ser que la idea de la tertulia partió de José Mª de Cossío y tuvo como especiales mentores a Manuel Machado y Gerardo Diego. En un principio las reuniones se establecieron en el café Lyon, en la calle de Alcalá, aunque sufri- ría varios desplazamientos, como los bajos de la Biblioteca Nacional, o el despa- cho del director del Museo de Arte Contemporáneo, Llosent Marañón.

Entre sus contertulios se encontraban: Eugenio D´Ors, José Mª Alfaro, Rafael Sánchez-Mazas, Leopoldo Panero, Ricardo Gullón, Luis Rosales, Luis Felipe Vivanco, Fernández Almagro, Luis Alonso Luengo, Dionisio Ridruejo, Pedro Mourlane Michelena, Eduardo Llosent Marañón, José Antonio Pérez Torreblan- ca, José Escassi, Primitivo de la Quintana, Ángel Barrios, Federico Sopeña, Darío Fernández Flórez, etc. Como puede verse, una tertulia cercana a los cua- dros de Falange Española, que tendría en la revista Escorial su plataforma publi- citaria y su campo de cultura.8

Rosales fue el autor de los nombres de la tertulia, ya que al de Musa Musae acompañaba otro, «Ocio atento», y los participantes poseyeron un carnet en el que, junto a un estilizado dibujo de Escasi, figuraba el nombre del contertulio y la firma de Manuel Machado. Por fortuna, Guarner guardó el suyo, hoy expues- to en su casa de Benifairó.

Nos recuerda Ricardo Gullón:

«...respondió al espíritu de concordia de don Manuel y de quienes compartían su deseo de ampliar el ámbito de la convivencia, reuniendo a

7BARTOLOMÉMARTÍNEZ, Bernabé, «Un rastreo bibliográfico sobre la figura y obra pedagó-

gica de Juan Luis Vives. 1492-1540», Revista complutense de educación, v. 3, número 1-2, 1992, pp. 119-144.

8Vid. GRACIA, Jordi, y RUIZ, Miguel A., La España de Franco (1939-1975). Cultura y vida

los escritores, sin distinción de ideas, o mejor dicho, de ideologías... en ella se leyeron poemas, prosa variada y hasta teatro».9

Allí se leyeron poemas y libros, entre los cuales hay que reseñar la traducción de Emilio García Gómez, Casidas de Andalucía.

Además de esta tertulia Lluís también menudeó las de los cafés Lyon, Gijón y Varela. Así lo recoge J. F. Yvars:

«figura activa de les tertúlies de l´època, freqüenta el Café Gijón i el Varela, conviu amb Dámaso Alonso, Gerardo Diego, Ruano, Balbín, Cani- lleros, Cossío, el diplomàtic Agramante... i reprén una antiga amistat amb Azorín, conegut en els anys joves a través de Gabriel Miró».10

La misma editorial que publicó su edición cidiana, Tipográfica Valenciana Jesús Bernés, publica el Romancero espiritual de Lope de Vega. También en Valencia, en la editorial Tipografía Moderna, dentro de la colección «Flor y Gozo», edita en un tomito las Poesías completas de San Juan de la Cruz.

La editorial valenciana Tipografía Moderna, de la calle Avellanas, lanzó tres colecciones de poesía española: «Flor y Gozo», «La Rosa y el Girasol», y «Los Cuatro Horizontes».

La primera, dedicada a poetas clásicos, editó, al menos, dieciocho volúmenes, contando entre sus colaboradores a Juan Lacomba (quien editó a Santa Teresa y Gaspar de Aguilar), Ricardo Juan Blasco (Villamediana), Jorge Campos (Bos- cán), Rafael Ferreres (Jorge Manrique y Gil Polo), Carola Reig (Fray Luis de León), Arturo Zabala (Herrera), José Manuel Blecua (Barahona de Soto), etc.

La segunda colección, dedicada a los poetas modernos, sólo publicó la edi- ción de Poesías de Espronceda, al cuidado de Juan Lacomba; y la tercera, dedi- cada a poetas contemporáneos, sólo ofreció el volumen Poesías de Juan Lacom- ba.

También por estas fechas estrecha su amistad y su relación cultural –en la organización de conferencias y en la edición de libros– con su gran amigo Gui- llermo Díaz-Plaja. El ALG conserva una extensa correspondencia de este autor, con cartas que abarcan desde 1936 hasta 1972. En una carta fechada en el año 40 le da las gracias por gestionarle una conferencia en el Instituto Alemán de Valen- cia cuyo tema fue «Algunos rastros goethianos en la literatura española», y le

9GULLÓN, Ricardo, «Luis Felipe Vivanco, joven», Cuadernos Hispanoamericanos, núme-

ro 311, Madrid, 1976, p. 272.

10YVARS, J. F, "Memoria de Lluís Guarner", en Homenatge a Lluís Guarner (1902-1986),

Valencia, 1988, p. 19. Cuando alude a «Canilleros», se refiere al Conde de Canilleros, Miguel Muñoz de San Pedro, quien tiene un artículo sobre sus recuerdos: «Recuerdos: El Café Varela», Revista Alcántara, año XVI, número 139, 1961.

los escritores, sin distinción de ideas, o mejor dicho, de ideologías... en ella se leyeron poemas, prosa variada y hasta teatro».9

Allí se leyeron poemas y libros, entre los cuales hay que reseñar la traducción de Emilio García Gómez, Casidas de Andalucía.

Además de esta tertulia Lluís también menudeó las de los cafés Lyon, Gijón y Varela. Así lo recoge J. F. Yvars:

«figura activa de les tertúlies de l´època, freqüenta el Café Gijón i el Varela, conviu amb Dámaso Alonso, Gerardo Diego, Ruano, Balbín, Cani- lleros, Cossío, el diplomàtic Agramante... i reprén una antiga amistat amb Azorín, conegut en els anys joves a través de Gabriel Miró».10

La misma editorial que publicó su edición cidiana, Tipográfica Valenciana Jesús Bernés, publica el Romancero espiritual de Lope de Vega. También en Valencia, en la editorial Tipografía Moderna, dentro de la colección «Flor y Gozo», edita en un tomito las Poesías completas de San Juan de la Cruz.

La editorial valenciana Tipografía Moderna, de la calle Avellanas, lanzó tres colecciones de poesía española: «Flor y Gozo», «La Rosa y el Girasol», y «Los Cuatro Horizontes».

La primera, dedicada a poetas clásicos, editó, al menos, dieciocho volúmenes, contando entre sus colaboradores a Juan Lacomba (quien editó a Santa Teresa y Gaspar de Aguilar), Ricardo Juan Blasco (Villamediana), Jorge Campos (Bos- cán), Rafael Ferreres (Jorge Manrique y Gil Polo), Carola Reig (Fray Luis de León), Arturo Zabala (Herrera), José Manuel Blecua (Barahona de Soto), etc.

La segunda colección, dedicada a los poetas modernos, sólo publicó la edi- ción de Poesías de Espronceda, al cuidado de Juan Lacomba; y la tercera, dedi- cada a poetas contemporáneos, sólo ofreció el volumen Poesías de Juan Lacom- ba.

También por estas fechas estrecha su amistad y su relación cultural –en la organización de conferencias y en la edición de libros– con su gran amigo Gui- llermo Díaz-Plaja. El ALG conserva una extensa correspondencia de este autor, con cartas que abarcan desde 1936 hasta 1972. En una carta fechada en el año 40 le da las gracias por gestionarle una conferencia en el Instituto Alemán de Valen- cia cuyo tema fue «Algunos rastros goethianos en la literatura española», y le

9GULLÓN, Ricardo, «Luis Felipe Vivanco, joven», Cuadernos Hispanoamericanos, núme-

ro 311, Madrid, 1976, p. 272.

10YVARS, J. F, "Memoria de Lluís Guarner", en Homenatge a Lluís Guarner (1902-1986),

Valencia, 1988, p. 19. Cuando alude a «Canilleros», se refiere al Conde de Canilleros, Miguel Muñoz de San Pedro, quien tiene un artículo sobre sus recuerdos: «Recuerdos: El Café Varela», Revista Alcántara, año XVI, número 139, 1961.

pide si, aprovechando el viaje, podría dar otra sobre «Ética y estética del Medi- terráneo», que preparó y dió en Lisboa. Le expresa su satisfacción de que Ferre- res sacase la cátedra y anima a Guarner, informándole, finalmente, que a su amigo común Ángel Valbuena le han destinado a la Universidad de Murcia.

Precisamente desde esta ciudad le escribirá Valbuena a Guarner, en 1944, a la pensión Ribas, adonde por entonces se encontraba, dándole la enhorabuena por su destino en el instituto de Algeciras y ofreciéndole saludos a Sánchez Castañer y Tamayo.