6 MODELLING LANGUAGE EXTENSION PROTOTYPES
5.7 VALIDATION THEME AND ELEMENTS
HABENCIA, EN UNA POSIBLE TESIS DOCTORAL.
Introducción
Adán Pérez.- El jueves 2 de diciembre del 2004 tuvimos una entrevista telefónica a las 12:00 del medio día, el Dr. Agustín Basave Fernández del Valle y un servidor, Adán Pérez Treviño, con la finalidad de iniciar un encuentro de diálogo y asesoría para la tesis doctoral: Implicaciones éticas de la ocurrencia colectiva. Ese día hablamos sobre las implicaciones de la teoría de la habencia en la propuesta de la ocurrencia colectiva. Las sugerencias del Doctor Agustín fueron investigar en las obras completas de Ortega y Gasset, la mención del término ocurrencia; así mismo, él comentó que recientemente la teoría de la habencia ha sido revalidada por medio de algunos organismos de Francia y Alemania que han incluido esta teoría en algunos de los manuales de filósofos cristianos.
Entrevista personal, 6 de diciembre, 2004.
Adán Pérez.- Grabaré la entrevista… si no le incomoda.
Muchísimas gracias Doctor, mire, le voy a dejar por aquí el escrito del que le platiqué por teléfono el pasado jueves…
Basave.- ¿Cuántas hojas tiene?
Adán Pérez.- Son catorce hojitas… pero lo que me interesa, que usted me hiciera favor de revisar, sería la parte final. En lo que es en la metodología yo estoy trabajando lo que es un contexto, y en ese contexto es donde estoy tratando de abordar lo que es la “Teoría de la Habencia”...
Basave.- Sí.
Adán Pérez.- Y tratando de indagar...
Basave.- Usted tiene el libro por supuesto…
Adán Pérez.- Claro, claro que sí, el Tratado de Metafísica, éste que aparece citado aquí La teoría de la habencia de Limusa, en la edición del ‘82...
Adán Pérez.- Básicamente es ahí, no sé si usted tenga en algún otro documento también abordado lo que es el tema…
Basave.- Pues es en el Tratado de Filosofía, ahí está condensado lo de la teoría de la habencia. Tengo una entrevista que me hizo una revista alemana, en el Alemán y en el Español, ahí en el apéndice viene que cuáles eran mis aportaciones en las diferentes ramas de la filosofía, las voy enumerando… las publica La Concordia una revista alemana.
Adán Pérez.- OK, Correcto.
Basave.- Bueno, vamos a ver, ¿Qué es lo que quiere preguntarme? ¿Quiere que lea esto primero?
Adán Pérez.- No, básicamente esto es como un apoyo...
Basave.- Bueno esto lo voy a ver…
Adán Pérez.- Y me gustaría que si usted tuviese tiempo en algún otro rato le pudiera echar un vistazo.
Basave.- Sí, yo lo veo. Si se trata de unas cuantas líneas ahorita mismo…
Adán Pérez.- Sí. Básicamente, mire, en el planteamiento del problema, cuando yo le platicaba, como estoy haciendo el doctorado en estudios humanísticos con especialidad en ética en el TEC de Monterrey….
Basave.-Estudios Humanísticos….
Adán Pérez.- Estudios Humanísticos, con especialidad en Ética. Ese es el nombre del doctorado; eminentemente es filosófico. Yo tengo licenciatura en filosofía por la Universidad Pontificia y le recordaba que...
Basave.- Con el Padre Ostos ahí…
Adán Pérez.- Si, estuvimos por ahí...
Basave.- Un buen amigo.
Adán Pérez.- Si, y pues me tocó tener clase con usted en el Seminario, antes de...
Basave.- De “Actualización filosófica”.
Adán Pérez.- De actualización filosófica. Ahí, evidentemente, conocí la teoría de usted, la “Teoría de la Habencia”. Y cuando, en aquel entonces, yo tenía la necesidad de hacer la “Universa Filosófica” en el Seminario, para concluir mis estudios, yo me inspiré un poco en algunas ideas que usted decía en la “Teoría de la Habencia” y empecé a abordar lo que es “La Ocurrencia” como una alternativa epistemológica que va muy de la mano, o yo intentaba hacerla muy de la mano, con la “Teoría de la Habencia”. Estaba muy en pininos, era una cuestión de lo que uno alcanza a estudiar en el seminario, que es relativamente poco; sin embargo, cuando tengo la oportunidad de estudiar licenciatura en la Universidad yo seguí, pues, con esta intuición, tratando de desarrollarla y tratando ve ver si hubiese alguna conexión o algún sustrato metafísico que pudiera permitirme hablar de ocurrencia. Es ahí donde estuve hurgando, buscando en algunos materiales, y sin embargo, el único sustento que yo alcanzo a ver fue la “Teoría de la Habencia” de usted, como un sustrato en ese sentido.
Basave.- Mire, lo único que no me pareció sostenible, de lo que me dijo usted por teléfono simplemente, es que la ocurrencia sea fruto de un ente colectivo, la ocurrencia siempre es fruto de un individuo, no importa que pierda su nombre. Se trata de algo semejante al refranero popular, no sabemos quién es el autor del refrán, quizás con el tiempo se va perfeccionando, se va volviendo más agudo, mejor perfilado; pero, eso no nos hace suponer que no tenga un autor, los autores siempre son personas humanas de carne y hueso, individuos. El
ente colectivo no piensa, no existe una sociedad pensante, la sociedad no piensa, la sociedad es un conjunto de relaciones, en la convivencia, y se partiría de un hecho fundamental, y yo lo pondría con guiones, ser-todos- juntos-en-el-mundo. ¿Verdad? Somos seres-todos-juntos-en-el-mundo. Entonces dentro de ese conglomerado a alguien se le ocurre algo y los demás lo aprueban o lo desaprueban. Si la ocurrencia es inteligente o llega hasta el grado de genial, pues entonces pasa a ser patrimonio de la colectividad y se pierde ya el autor...
Adán Pérez.- El autor queda anónimo y queda la idea pululante.
Basave.- Queda anónimo… Y pulula, sí. La ocurrencia tiene, a mi modo de ver siempre, un elemento creativo. Es una dosis, probablemente modesta, porque no se trata de un invento, no se trata de un descubrimiento, se trata simplemente de algo que pasa en la mente, de un chispazo de la inteligencia humana que cristaliza en algo que llama la atención, en una concepción… Puede ser una ocurrencia cómica, puede ser una ocurrencia política, que luego tiene trascendencia bastante fuerte, etcétera.
Vamos a suponer. Se habla en este momento, ...pero esto no me lo vaya a poner como cosa mía, pero es un típico caso…
Adán Pérez.- No, no se preocupe.
Basave.- Se habla de que se quiere hacer una especie de fiesta cultural, el “Foro Cultural Mundial” para el 2007. Bueno, ¿Está preparado Monterrey para eso? Esa fue una ocurrencia política. ¿Para qué? Para saltar a la presidencia de la República; pero, resulta que Monterrey tiene muchos analfabetas, tiene circulación, tiene un cinturón de miseria, tiene unas inundaciones con cada tormenta; no digo sismos ni ningún fenómeno extraordinario de la naturaleza, con una tormenta hay personas… por ejemplo hay un enfermero que trabajaba conmigo, no podía ir a mi casa por que vivía en Escobedo, y el camión no pasa, no puede pasar. Se llevaban los muebles arriba a la terraza para salvar el colchón, salvar la cama y salvar todos los muebles. ¿Ahí puede haber una sociedad de conocimiento? Puede haber una sociedad de conocimiento, pues, como una ocurrencia de cierto modo buena políticamente, mala desde el punto de vista de la justicia ¿Porqué? Porque en realidad en estricta justicia hay prelaciones. Primero, haga un drenaje pluvial, profundo, por que Monterrey se inunda de la noche a la mañana con cualquier tormenta y tiene catástrofes, perdidas para los pobres. Segundo, haga primero una distribución mejor de la riqueza, hay tareas apremiantes, enseñen a leer y a escribir a los que no lo saben, a todos los paracaidistas que nos rodean ¿verdad? y no está dadala infraestructura. Ahora, ante esa ocurrencia de un político surge otra ocurrencia, del pueblo.
En cartas del pueblo a El Norte, sale alguien que habla que, qué terquedad, que obcecación hablar que en Monterrey, con tantos problemas prioritarios, de un despilforrum ahí está la ocurrencia. De un despilforrum de la cultura, de un despilfarro. ¿Lo va a asimilar? vea usted, la cultura del regiomontano medio está pa’ llorar, pero fatal, ¿verdad? y ahí van a hacer un foro de la cultura, y luego una ciudad de conocimiento, la ciudad del conocimiento no se hace por decreto, mire, que fuera la ciudad del conocimiento en Viena o en Praga, oiga, pues sí. Ya tienen las estructuras, o en una ciudad española, que ahora está muy rica y potente España, pues se puede hacer como en Barcelona. Bueno ¡pero aquí! es casi risible, cómico y notoriamente injusto.
Entonces creo que usted puede trabajar en las ocurrencias, viendo incluso, lo que generan en la sociedad. Yo le estoy poniendo ahorita un ejemplo, ¿eh? una ocurrencia política y una ocurrencia popular de crítica a la ocurrencia política. Son dos ocurrencias ¿no?, ocurren en el tiempo; es decir, suceden en el tiempo, se producen.
Adán Pérez.- Exacto. De hecho es lo que yo estoy tratando de indagar… como que ahorita estoy a nivel de proyecto…
Basave.- Bueno, pero mire, que quede bien esto, que no… por que lo que le decía por teléfono, eso de decir: la sociedad tiene por norma, esta sociedad, …las normas las establecen los legisladores, que son individuos de carne y hueso también. La sociedad no piensa, no quiere, la sociedad no ama...
Basave.- La sociedad no podemos hipostasiarla, sería una tontería hipostasiar la sociedad y decir con las ideas sociales… hay convencionalismos sociales. Distinga al convencionalismo social, lo que se usa, de costumbres. Aquí para ponernos de luto, una corbata negra; antes era un traje negro o una cinta en la solapa o en la manga. En China se visten de blanco, eso es convencional. ¿Verdad? Los convencionalismos sociales no son ocurrencias, también ocurren en el tiempo, entonces primero, el significado de ocurrencia. Acuda al Diccionario de la Real Academia Española para tener bien la definición, y algún diccionario filosófico si la tiene también. Usted ya tiene un libro, “Ideas y Creencias”, donde también habla de ocurrencias.
Adán Pérez.- “Ideas y Creencias”
Basave.- Si, digo, hay que buscar en las obras completas, el índice temático. A ver, ¿Qué más me quiere comentar?
Adán Pérez.- Sí mire, yo le comentaba que mi intención era precisamente indagar ese proceso social en donde una idea se socializa o pierde, a lo mejor, la autoría de un solo individuo y queda pululante en el ambiente social, por ponerle algún ejemplo, (discúlpeme las metáforas que tiene uno que emplear un poquito en esto cuando se habla de la sociedad), entonces existen, evidentemente, algunas posturas que ontologizan a la sociedad, que le dan una entidad o la hipostasían -a la sociedad-. Yo evidentemente, no estoy de acuerdo con esa parte; sin embargo, sí me parece que existe o que tiene lugar en la existencia el que esa idea se quede de algún modo en las conciencias individuales.
Basave.- Si se queda.
Adán Pérez.- ¿Verdad? Es ahí donde yo quiero indagar, si a esa idea que se queda en las conciencias individuales colectivizadas se le puede llamar que hay una idea o que hay una ocurrencia colectiva, o una ocurrencia colectivizada, si queremos llamarle y de ahí…
Basave.- Esa, lo que le decía por teléfono, esa idea, esa ocurrencia, está en la habencia.
Adán Pérez.- Está en la habencia.
Basave.- Hay ideas, quiere decir, que lo omnienglobante, el ámbito total de la finitud, el todo, ¿verdad? porque la habencia es totalitaria, no en el sentido político; en el sentido filosófico.
Adán Pérez.- Filosófico, sí.
Basave.- Es el primum cognitum, el primum noeticum. ¿Verdad? Primero, si ando yo, por ejemplo, en una parte que no conozco y oigo un ruido: ¿Quién está ahí? ¿Hay alguien? Después defino su quidditas, su quididad eso ya viene después. Pero primero: ¿Quién? ¿Quién está? ¿Quién es? ¿Hay alguien o no hay alguien?
Adán Pérez.- Correcto, excelente. Ahora, yo ahí comulgo plenamente con usted.
Basave.- ¿Verdad? Todo lo habido y por haber. Ahorita podemos sectorizar la habencia; pero, eso no quiere decir que podamos visualizar toda la habencia, porque está la habencia patente y la habencia virtual. Y en la habencia virtual, por ejemplo, supongamos que existen extraterrestres, yo no digo que no, no me pronuncio con seguridad científica ni por el pro ni por el contra, simplemente digo: no se ha llegado a demostrar hasta el momento que existen seres extraterrestres. Es posible que los haya y es lógico pensar en esa posibilidad pero no hay certeza. Muy bien, en caso de que existieran, pues ahí están en la habencia.
Adán Pérez.- Claro, hay. Están ahí.
Basave.- Hay. “Hay extraterrestres” “no hay” ahí está el primum cognitum, ahí está, en el recipiente, ahí está mucho más amplio que el ser, ¿verdad?. El ser, que incluso también hipostasiado... por eso, no existe ningún ser en bruto, no existe ningún ser en absoluto, ni existe un super ser que esté entre los entes, no… Existe
simplemente el ser en el ente y no lo saquemos fuera del ente… ahí está otra hipóstasis ¿verdad?... En la historia de la metafísica se empieza en la edad media con el ens commune, el ens incomuni y luego se llega hasta Heidegger, en donde Heidegger habla también de, en Identitätund Differenz, habla de, en Identidad y diferencia, habla del ser que se va hablando en la historia y el hombre como pastor del ser; todo esto es mítico. No existe un super ser, no existe. El ser está en los entes, si se trata de entes reales, si se trata de seres reales; o bien, dentro de una esfera de la ontología, pues pueden estar también en entes de razón, en el mundo eidético, de Husserl, por ejemplo.
Adán Pérez.- Ahora, en ese sentido a lo mejor hablar de una metafísica centrada en ser, nos hace mucho ruido cuando queremos hablar de la sociedad o de los procesos colectivos por que uno tiende a hipostasiar o a ontologizar estas situaciones como sociedad o conciencia colectiva y demás.
Ahora, si nosotros nos basamos en una teoría de la habencia, me parece, si usted estuviera de acuerdo, que es mucho más simple decir: “es que la sociedad, independientemente de si sea ente o no lo sea, la sociedad está, hay sociedad, entonces la sociedad es un habente, la sociedad como tal es un habente. Ahora, la conciencia colectiva, ahí es donde quisiera yo seguir indagando si a la conciencia colectiva también podemos llamar que es un habente.
Basave.- ¿Quién tiene la conciencia colectiva? Cada individuo.
Adán Pérez.- Cada individuo.
Basave.- ¿La sociedad como tal tiene conciencia?
Adán Pérez.- No. Se habla de conciencia, por ejemplo en Durkheim, conciencia colectiva…
Basave.- ¡Ah!, pero…bueno…
Adán Pérez.- Pensando en que la sociedad fuera un ente, pero vamos a desprendernos de esa parte…
Basave.- No, pues y ya antes en Voltaire, también el espíritu de las naciones… pues, si en realidad, no tienen espíritu, hombre… Entonces eso son fantasmagorías, no pasan de fantasmagorías.
Adán Pérez.- Ahora, precisamente por eso yo quiero desprenderme de la metafísica, llamémosle tradicional, centrada en entes, para abordar mi tema desde un punto de vista, pues digamos, Basaviano, si el adjetivo pudiera apropiarse…
Basave.- Sí…
Adán Pérez.- …y entonces hablar de que no me va a interesar a mi escudriñar la ontologización de una sociedad, de una conciencia colectiva, ni mucho menos, de la ocurrencia, sino simplemente manifestar que es un habente que tiene una serie de relaciones que se generan para nosotros como un fenómeno digno de estudio, y ese fenómeno digno de estudio, pues entenderlo.
Basave.- Mire, el ser de los entes son los entes. No sería, y lo digo, más que la presencia situacional en la habencia de algo, pero no hagamos esa diferencia entre ser y ente como que el ser es un supra ente o que existen los intersticios del ente, de los entes, eso es pura mitología. No hay absolutamente ningún... Poniéndose a pensar en todo esto hay un filósofo argentino que llega hasta a decir que es el “ser en bruto” ¡Qué bruto!, el decir: el “ser en bruto”. ¿Cuál ser en bruto? No hay ningún ser en bruto.
Todos los entes reales... Hay entes reales y entes ideales, esa es otra cosa, y hay valores, la teoría de los valores también. Pero los valores incluso tienen una base en la realidad. Yo puedo hablar de belleza por que hay pasajes bellos, porque hay mujeres bellas, porque hay belleza en cuadro, por que hay belleza en bellas artes; por eso hablo de belleza, es decir, la belleza depende de la valio-bellosidad, de la valiosidad de los entes reales, está en los entes. No son tampoco los valores que ahí andan flotando y menos incognoscibles por el
conocimiento. Todo conocimiento es conocimiento por la razón o, no es conocimiento. ¿Verdad? que sea un impulso, un dinamismo la emoción o el sentimiento: sí, lo acepto. ¿Verdad?
Adán Pérez.- Ahora por ejemplo, cuando hablamos de la ocurrencia ¿podemos nosotros decir: la ocurrencia, pensando primero en términos individuales, es un habente que se da en habentes finitos concretos personales?, pero también podemos hablar de que el mero proceso de ocurrencialidad en el ser humano, ¿es un proceso dado en la habencia?
Basave.- Sí. Dado en la habencia. Describa usted primero, en breve, qué es la habencia, cuáles son sus principios, los primeros principios. Sí, como hay primeros principios lógicos, hay primeros principios metafísicos, los que señalo ahí: [refiriéndose a su libro Tratado de Metafísica] El principio de presencia o que presenta las partes –si hay partes hay todo-, el principio de articulación, el de sintaxis, el principio de contexto, el principio de sentido, etcétera. Los cinco que voy señalando.
Tengo por ahí... Déjeme ver si le pueden sacar una copia. Presenté en, no recuerdo si fue en Moscú o… no, no fue en Moscú, fue en el último congreso que yo asistí. Después me enfermé y ya no fui al de Turquía. Presenté en Boston uno: fenomenología y habencia. Pero eso no lo presenté… simultáneamente había un congreso de fenomenología que me invitaron, y un congreso mundial de filosofía, y entonces ahí expongo toda la fenomenología, que no es una sabiduría, y luego me despido de ella y me voy a la habencia, por que no me resuelve los últimos y más significativos problemas de la vida. Acuérdese que tiene sectores… déjeme ver si…, es muy breve la ponencia, algo le puede ayudar, si hay copia, se la doy.
Adán Pérez.- Excelente. Claro, claro que sí.
Basave.- [Al teléfono con su secretaria: Mire, hay una ponencia mía, es un artículo, pero lo puse en Boston, que lo llevé que se llama: “La Fenomenología y la Habencia”, o “Fenomenología y Habencia”, ¿se acuerda? Sáquele una copia y se la voy a dar aquí al licenciado Pérez.]
Adán Pérez.- Muchas gracias, le voy a agradecer mucho su material invaluable, sobre todo porque de alguna