2. Joint content-event model
2.1.2. Video modelling
Pueden servir de signo señal varias opciones; palmadas, chasquidos de dedos, apretón de manos, una frase cualquiera pero siempre conectada con el terapeuta o hipnólogo, el cual debe ser preciso y dejar claramente expresados las condiciones de su efectividad.
Veamos este ejemplo:
Pronto despertarás, muy pronto, cuanto yo te diga despierta suavemente, lo harás sin ningún problema; sin embargo, cada vez que yo te dé la señal CORO CORO, caerás irremisiblemente en el sueño hipnótico.
La despierto y apto seguido digo: "CORO CORO", "CORO CORO", y si la señal es efectiva, caerá en sueño hipnótico.
Esta señal tiene una ventaja incuestionable y es que sintetiza el trabajo del terapeuta y economiza tiempo. Ello evita que cada vez que haya que enfrentarse a un paciente al que estemos hipnotizando, tengamos que realizar todo el proceder como si fuera la primera vez.
Siempre ha de dejarse selectivamente la acción del signo-señal para la eficacia del acto hipnótico, bien para el terapeuta o para otra persona que ha de manejar el caso. Un ejemplo elocuente de ello es que podemos pasar la acción a un familiar o a otro médico, como ocurre en las embarazadas, a quienes tratamos como profilaxis psicológica para prepararlas a la hora del parto, dejándole la señal que recibirá la acción por el médico o del acompañante para proceder a un sueño hipnótico que le permitirá un parto seguro, relajado y feliz.
También lo usamos en casos de intervenciones quirúrgicas, para eliminar el estrés que implica una nueva hipnosis.
PRUEBAS Y ESCALAS PARA MEDIR LA SUGESTIBILIDAD HIPNÓTICA DEL PACIENTE.
La sugestibilidad constituye una característica de todo ser humano en mayor o menor cuantía y su reconocimiento y confirmación para el proceso hipnótico es un elemento de gran importancia. La sola presencia de un hipnólogo con los atributos de poseer un buen rol profesional, ya es un elemento de impacto y sugestión que debe ser aprovechado, partiendo del conocimiento de cómo es la persona a hipnotizar y del empleo de técnicas eficaces y sencillas, entre las que figuran las que mencionamos en este trabajo y que han demostrado su elevada efectividad.
PRUEBAS DE SUSCEPTIBILIDAD HIPNÓTICA.
La susceptibilidad hipnótica o sugestibilidad es la propiedad de respuesta ante la sugestión. Varía de un individuo a otro y en el mismo individuo de un momento o estado a otro, en dependencia de diversos factores psicológicos y fisiológicos.
Se conocen una serie de pruebas que han sido utilizadas por los hipnotizadores con vistas a detectar a aquellas personas que son susceptibles a la aplicación de determinadas técnicas hipnóticas. Estas pruebas nos dan una idea del grado de sugestibilidad de un sujeto.
Las pruebas que describiremos en este capítulo aplican recursos fisiológicos que facilitan unidos a la sugestión y establecer una combinación fisiopsicológica que favorezca la aparición espontánea de la sugestionabilidad del sujeto a quien se le aplican.
Las ventajas adicionales que tiene la aplicación de pruebas de susceptibilidad hipnótica son las siguientes, Fortalece el rapport entre el hipnoterapeuta y el paciente. Prepara al sujeto, psicológica y reflexológicamente para el relajamiento corporal completo, así como para las sugestiones verbales bajo las que tendrá que interactuar en el proceso de inducción hipnótica. Permite conocer cómo se comporta el individuo ante ciertas y determinadas sugestiones que se le van aplicando.
RECOMENDACIONES PARA EL USO DE LAS PRUEBAS DE SUSCEPTIBILIDAD HIPNÓTICA.
Aunque estas pruebas no son las únicas que existen sí son las más usadas. Además, nuestra recomendación parte de la experiencia práctica de haberlas aplicado a un número significativo de sujetos desde hace varios años y comprobar que miden efectivamente lo que se desea valorar, así como que nos permiten tener una visión general de la sugestionabilidad de aquellos a quienes se apliquen, para seleccionar los métodos de inducción hipnótica.
Una vez establecido el rapport y obtenidos los datos de la anamnesis del sujeto, se le explicará que se necesita su cooperación para realizar unas sencillas pruebas de reacción motriz que van encaminadas a conocer su capacidad de respuesta desde el punto de vista médico. Debe aclarársele al sujeto que estas pruebas son muy simples, que no tienen ningún tipo de contraindicación y que es necesaria su cooperación activa para que las mismas sean confiables. El paciente debe conocer que las pruebas se basan en el proceso de relajación; nunca se empleará el término hipnosis ni sugestión. Se le orientará que trate de comprender las consignas que se le darán y concentrarse en ellas.
Es importante crear en el sujeto una actitud científica hacia las pruebas, o sea, que las tome seriamente. Bajo ningún concepto el individuo se debe sentir desafiado a vencer o ser vencido en estas pruebas, por lo que es necesario poner énfasis en la importancia de la participación activa del mismo.
Las consignas deben ser dadas en un tono de voz bajo, preferiblemente como un susurro en forma mantenida y monótona, y con entonación imperativa. Nunca el sujeto debe recibir la impresión de que existe inseguridad por parte del terapeuta; para esto es necesario que la voz del operador sea pausada, firme y segura.
Cuando se emplace al sujeto a que trate de ir en contra de una sugestión mediante la consigna "Intente...", ésta se debe dar en voz baja y sugerir automáticamente, de modo imperativo y con una tonalidad de voz más fuerte, la consigna "No puede... imposible...”, para contrarrestar el efecto. La utilización de la voz en tono bajo obliga al individuo a concentrarse para poder captar las consignas del operador.
El entrenamiento y la práctica van indicando las distintas tonalidades que en cada momento se necesitan. Estas indicaciones son válidas también para el proceso de inducción hipnótica.
Cuando vayan a ser aplicadas las pruebas en sujetos del sexo opuesto con personalidad y neurosis histéricas, no se puede dejar de valorar la posibilidad de que aparezcan vivencias autosugestivas provocadas por la imaginación y la fantasía de este tipo de entidad nosológica, que impliquen comentarios infundados en contra del terapeuta. Para evitar posibles acusaciones, es
necesario realizar las pruebas en presencia de una persona del mismo sexo que la paciente, ya que siempre existe la posibilidad de que sujetos muy sugestionables entren en un estado hipnótico profundo. Al mismo tiempo, la presencia de un tercero tiene inconvenientes, ya que el paciente puede establecer resistencia por temor a hacer el ridículo, pero este riesgo es necesario correrlo para evitar las complicaciones señaladas. A continuación describimos las siguientes pruebas:
PRUEBA DE LA CAÍDA HACIA ADELANTE O HACIA ATRÁS.
Se le pide al paciente, puesto de pie, que cierre sus ojos, una bien los pies en talones y puntos y se relaje completamente. Una vez situado el paciente parado con los pies bien unidos, el cuerpo relajado, los brazos a los lados del cuerpo. Es importante que se realice la maniobra de levantar los brazos y soltarlos para comprobar que los mismos caigan relajados al suspenderlos, completamente pesados y abandonados, efectuando un movimiento de péndulo al caer.
Entonces se le dice: Yo pondré mis manos en sus hombros, y nos colocamos de frente si la sugestión es con la caída hacia adelante, siempre en el mismo sentido de la caída, y se le indica igualmente: Usted siente cómo su cuerpo se echa hacia adelante y no lo puede resistir y no tendrá miedo porque nada malo le pasará.
Hipnosis terapeutica. Teoria, metodos y tecnicas aplicadas. Sexta parte.3
Si la caída es hacia atrás, el hipnotizador se coloca detrás, pone sus manos en la espalda del paciente y hace que el cuerpo del mismo se apoye ligeramente sobre la mano, dando la sensación de sostén, el paciente debe mantener los ojos cerrados Inmediatamente se comienza con las sugestiones verbales: Su cuerpo debe estar relajado, descansando sobre las manos... no tenga miedo…deje todo su cuerpo relajado... los ojos cerrados…. No trate de abrirlos... los brazos flojos, piense ahora que lo están empujando hacia atrás... su cuerpo relajado... no tenga miedo...
Cuando se entienda que efectivamente el sujeto se encuentra apoyado sobre las manos y que el mismo las ha establecido como punto de equilibrio, se comienza a aflojar la presión que se tenía sobre la espalda y se continúa diciendo: Su cuerpo se inclina hacia atrás se inclina hacia atrás... No tenga miedo... Los ojos cerrados...
Siempre debe existir entre cada sugestión un intervalo de aproximadamente tres a cinco segundos y es necesario que la voz siga con la misma entonación y en forma imperativa.
Si nos encontramos con un sujeto sugestionable y, por ende, susceptible a la hipnosis, se podrá observar que cae hacia atrás. Esta prueba es efectiva para los sujetos que presentan un alto grado de impresionabilidad.
Si el sujeto es sugestionable, inclinará fácilmente su cuerpo en la dirección sugerida.
Puede ser que mientras siente su caída, despierte abruptamente por temor a dañarse, y será nuestro deber tomarlo y calmarle de inmediato.
PRUEBA DEL CUERPO OSCILANDO O DE OSCILACIÓN LATERAL.
Se coloca al paciente de pie con las piernas bien unidas, los brazos al lado del cuerpo, totalmente relajados. Es muy importante comprobar este último aspecto. Se le indica que no tenga miedo y se le da confianza, sugiriéndole que cierre los ojos y repitiendo que mantenga los pies bien unidos y el cuerpo relajado.
El hipnotizador debe situarse frente al sujeto, ponerle una mano en cada brazo y comenzar a hacer un movimiento oscilatorio. Se le indica que piense en una sábana en blanco o en la pantalla de un cine donde no estén proyectando ninguna película.
Posteriormente se comienza con las sugestiones verbales siguientes:..Sus brazos relajados... Los ojos cerrados... no tenga miedo... No se va a caer... los pies bien pegados... El cuerpo muy relajado... Cada vez más floja... Todos sus músculos sin ninguna contracción...
Cuando, se ha comprobado que el movimiento tiene cierta estereotipia, que las manos del hipnotizador no tienen que hacer mucha presión para que se produzca el movimiento, se le indica: Ahora piense que esta sobre un barco. Un barco que se mueve... que se mueve... usted se mueve como si estuviera en el barco... Para un lado y para otro se mueve... Se mueve...
Se retiran las manos de los hombros del sujeto y se le dan las siguientes sugestiones: Está muy bien. Continúe... el barco sigue su movimiento... usted se mueve... de la misma forma... de un lado para otro... de un lado para otro... ya su cuerpo se mueve y se balancea...para la derecha y para la izquierda...
Esto debe coincidir con los movimientos que el sujeto está experimentando.
Cuando en él existe cierto mareo, las oscilaciones tienden a ser circulares; entonces se indica: Ya es imposible parar, esos movimientos son automáticos... imposible parar....imposible parar....aunque usted quiera... no puede parar ese movimiento... imposible parar…imposible parar. Intente... no puede... imposible parar... imposible parar.
Estando de pie el sujeto, se le pide que una bien sus pies totalmente y que cierre sus ojos, aclarándole que sentirá como a partir de ese momento su cuerpo oscilará cada vez más y que nada malo habrá de sucederle. Cuando el cuerpo esté oscilando, se detiene el movimiento a través de una orden verbal o sujetándolo suavemente. Este es también un elemento o ejercicio demostrativo de sugestibilidad.
El porcentaje positivo que se obtiene con esta prueba en personas sugestionables es alto, pues el movimiento estereotipado con los ojos cerrados provoca cierto mareo, que al unirse con las sugestiones verbales producen cierta tendencia a que los movimientos se hagan involuntarios y respondan a las indicaciones verbales del hipnotizador.
PRUEBA DE LA CAÍDA POR PÉRDIDA DE LAS FUERZAS DEL CUERPO.
Puesto de pie, nos colocamos frente al sujeto, le pedimos que cierre sus ojos y decimos: "Ejerceré una presión sobre tu cabeza que cuando sea muy fuerte para ti significará que tus fuerzas te abandonan y caerás pero nada te pasará, pues te sostendremos".
Procedemos a oprimir con nuestras dos manos, aumentando la fuerza y será fácil observar cómo las personas se doblan o caen rápidamente porque no hay fuerza que los sostenga.
Para evitar caídas y daños físicos debemos contar con un auxiliar que pueda ayudarnos a sostener el cuerpo cuando éste caiga.
PRUEBA DE LOS BRAZOS EXTENDIDOS.
Se puede sentar al paciente o mantenerlo parado, pero los pies deben estar fuertemente unidos y los ojos abiertos, los brazos extendidos paralela y horizontalmente, de modo que las palmas de las manos estén vueltas hacia adentro y a una distancia de 15 a 18 cm entre sí. Inmediatamente después se comienza con las sugestiones verbales siguientes: Su cuerpo debe estar firme. Los pies unidos... las manos extendidas... cada vez más extendidas... sus manos comienzan a aproximarse.
.. Se aproximan poco a poco... las manos se pegan... se pegan….se unen... están firmemente unidas... apretadas... duras... pegadas... Muy pegadas. Imposible separarlas. Imposible separarlas. Están pegadas.
El hipnotizador debe tocar con un dedo ambos brazos y continuar diciendo: A medida que yo toco sus brazos... Se ponen cada vez más duros... Duros y extendidos... cada vez más duros y extendidos... Se pegan cada vez están más pegados... más pegados... más pegados..., imposible separarlos... imposible separarlos... están pegados.
Esta prueba mide también el grado de sugestionabilidad del sujeto, pero hemos comprobado que tiene menos efectividad que las otras pruebas.
Si se obtiene un resultado positivo con alguna de las pruebas aplicadas, es decir, si el sujeto se ha visto incapacitado para desobedecer la sugestión del hipnotizador, se debe comenzar con la aplicación de sugestiones que eliminen el fenómeno provocado y llevar al sujeto a su estado natural. Para esto se le indica relajamiento y se le debe felicitar por su cooperación con vistas a formar un reforzamiento de la conducta del mismo.
Por lo general, los pacientes que han respondido afirmativamente a estos ejercicios quedan condicionados para la aplicación de la hipnosis.
Es importante conocer que el hecho de que no se responda en forma afirmativa a las pruebas no implica necesariamente que el sujeto no pueda ser hipnotizado, sino que es poco susceptible a la hipnosis mediante los métodos habituales de inducción.