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Poner al grupo a trabajar Introducción

En este capítulo describo un modelo de la terapia Gestalt con grupos, que contrasta en gran medida con el modelo clásico de la “silla caliente”. Mientras que el modelo de la “silla caliente” nos ofrece una manera de hacer terapia Gestalt individual “uno a uno”, en un ambiente de grupo (y hasta ese punto no se trata en realidad de un modelo de terapia de grupo), el modelo de proceso de grupos Gestalt coloca al grupo mismo al centro del escenario. En este acercamiento más que el terapeuta con su personalidad y técnica, es el grupo mismo y su dinámica quienes son considerados como el principal instrumento de crecimiento y cambio para los miembros. El modelo de proceso de grupo ha sido desarrollado a lo largo de los últimos años por los terapeutas Gestalt (nosotros incluidos) que tenemos un interés específico en sumar el trabajo con grupos y la dinámica de grupos a nuestro entrenamiento Gestalt. Pretende combinar dos tradiciones: el acercamiento psicológico individual de Fritz Perls y sus colegas clínicos, y el acercamiento de “sistemas” de científicos sociales como Kurt Lewin. Los dos hombres están vinculados por su interés compartido en el trabajo de los grandes psicólogos Gestalt como Wertheimer, Koffka y Kohler. Tanto Perls como Lewin adoptan de estos escritores un acercamiento holístico: la convicción de que “el todo es mayor que la suma de sus partes”. También comparte un gran énfasis en la importancia central del campo organismo / medio ambiente:

Ningún individuo es autosuficiente; el individuo sólo puede existir en un campo ambiental. Inevitable y constantemente, el individuo forma parte de algún campo. Su comportamiento es una función de la totalidad del campo, que lo incluye tanto a él como a su medio ambiente. La naturaleza de la relación entre él y su medio ambiente determina el comportamiento de los seres humanos... El medio ambiente no crea al individuo, ni crea el individuo a su medio ambiente. Cada uno es lo que es, cada uno tiene su propio carácter particular, a causa de su relación con el otro y con el todo.

Este párrafo, escrito por Perls, describe claramente el punto de vista que sostenían tanto él como Lewin de que no podemos estudiar la psicología humana aislando a la gente. Cómo somos es el producto de la totalidad del campo: nosotros mismos, nuestro medio ambiente, y la interacción constante entre ambos. Lewin prosiguió a aplicar estas reflexiones al campo de la psicología y la acción social; Perls concentró su interés en la psicología individual. En sus escritos define a la psicología como el funcionamiento del contacto / frontera dentro del campo organismo / medio ambiente, y esto sigue siendo el enfoque central de la psicoterapia Gestalt. El modelo de proceso de grupo Gestalt desarrolla estos tres temas haciendo énfasis en la interacción y el contacto entre los miembros el grupo durante la terapia, y tomando en consideración al grupo como un sistema social, o mini - comunidad. La labor del grupo es utilizar su propio proceso para crear un espacio que ofrezca una máxima posibilidad de incrementar el awareness (darse cuenta) y explorar el contacto; el desarrollo de un estilo de trabajo que permita que

Teoría de Campo de Kurt

Lewin

esto suceda en “un medio ambiente que responde”, (usando la adecuada frase de Frew), parece una extensión natural y hasta inevitable de los temas e ideas centrales de la Gestalt así que veamos cómo funciona.

Cuadro 5. Influencias del modelo Manchester

El modelo de proceso de grupo Gestalt

Nuestra versión del modelo puede resumirse de la siguiente manera:

I. El grupo es considerado como un sistema social donde se juzga que el funcionamiento del individuo está vinculado inseparablemente del funcionamiento del grupo.

II. El proceso del grupo, y el creciente awareness (darse cuenta) de ese proceso por parte de los miembros del grupo, es el vehículo más importante para el cambio terapéutico en el grupo.

III. El proceso del grupo no es estático, sino que cambia a lo largo del tiempo, pasando por etapas claramente identificables al desarrollarse el grupo.

IV. El papel del terapeuta es el de facilitar el desarrollo del grupo como un sistema social de un modo tal que permita a los miembros asumir la responsabilidad del proceso de grupo, y de su propio aprendizaje dentro del ambiente de grupo.

Ahora examinaré cada una de estas afirmaciones: El grupo como sistema social

Psicología Individual Psicología Social Sociología Terapia Gestalt de Fritz Perls

La mayor parte de los problemas que la gente trae a la terapia son (o comienzan siendo) problemas de adaptación social. Durante toda nuestra vida estamos sujetos a enormes presiones para que nos conformemos, por parte la familia, amigos, el gobierno, los medios, y todo un amplio rango de instituciones sociales. Estas presiones (frecuentemente contradictorias entre sí) están diseñada para producir conformismo; para canalizar el enorme potencial y rango del infante hacia los relativamente estrechos y restringidos canales del “buen ciudadano”. Por supuesto, el infante no tiene ningún deseo de ser restringido de esta manera; pero puesto que durante varios años dependerá de los otros para la satisfacción de sus necesidades físicas y emocionales, no tiene más opción que seguir adelante con este proceso de socialización.

Pero no todos se conforman plenamente. Algunas personas se ajustan “mal” a su medio ambiente, y terminan en la cárcel o en un psiquiátrico. Y todos nosotros, sin excepción, pagamos algún precio por nuestra inconformidad. Fritz Perls consideraba que nuestra incapacidad de realizar y continuar con los ajustes “necesarios” era la raíz de los problemas psicológicos. Afirmaba que la supervivencia exigía la capacidad para adaptarse a los cambios constantes del medio ambiente.

Cuando el individuo se vuelve incapaz de alterar sus técnicas de manipulación e interacción, surge la neurosis. Cuando el individuo se queda congelado en una forma obsoleta de actuar, se vuelve menos capaz de cumplir con ninguna de sus necesidades de supervivencia, incluyendo sus necesidades sociales. [2]

Perls (a diferencia de Lewin) no tuvo mucho interés en explorar otra solución para este conflicto: ¡cambiar a la sociedad y no a la gente! Pero esto aparte, es obvio que es correcto el punto de vista de que los problemas de adaptación individual pueden ser provocados por la interacción social, y de que una terapia de grupo es un (pero sólo un) lugar donde podernos reexaminar y revalorizar nuestras formas de relacionamos con los demás: El grupo es en si mismo un pequeño laboratorio social que encarna todas las tensiones entre los individuos y “el sistema” que se experimentan en el exterior. En el grupo, cada miembro lucha por encontrar una manera de estar en y ser del grupo que le permita preservar un sentido de sí mismo.

El precario equilibrio entre nuestra individualidad y nuestra naturaleza social, y nuestros continuos intentos por preservar ese equilibrio son la materia prima para la interacción del grupo. EI acercamiento de proceso de grupo pretende desarrollar el medio ambiente del grupo de tal manera que ofrezca una máxima posibilidad para explorar, experimentar y aprender sobre estos asuntos. Este medio ambiente terapéutico se crea ayudando a los miembros del grupo a cobrar consciencia de todos los niveles en los que están funcionando. En el grupo...

...los procesos fenomenológicos ocurren simultáneamente en los tres niveles: el nivel intrapersonal, el nivel interpersonal y el nivel de sistema. Con el proceso al nivel de sistema me refiero a los patrones dinámicos de interrelación que se desarrollan entre las personas a lo largo del tiempo y que crean una manera de estar juntos. Estos procesos de sistema crean un medio

ambiente social que afecta la manera en que se sienten sobre sí mismos y los demás quienes están dentro de ese sistema, así como la manera en que se comportan dentro de ese medio ambiente. [3]

Las partes del “proceso de grupo” que son únicas para cada grupo son los sentimientos, pensamientos y acciones de los miembros individuales, la interacción constante entre los miembros; y las preocupaciones y el comportamiento del grupo en su conjunto. Estos son los procesos que explican que grupo sea más que la suma de sus partes. En la terapia de proceso de grupo buscamos aumentar el awareness de los miembros de todos estos niveles, como ilustra el siguiente ejemplo:

Martín está en su segunda sesión de un grupo semanal. Hasta ahora ha permanecido sentado en silencio en un extremo de la habitación evitando el contacto visual con otros miembros del grupo. Cuando el facilitador le pregunta lo que le está sucediendo se mueve incómodamente y dice que siente poca cosa. Es evidente que le resulta difícil mirar al facilitador. Se le anima a que note su respiración poco profunda y constreñida, su postura encorvada y la falta de contacto visual y físico con el resto del grupo. Pronto comienza a respirar más profundo y reporta sentir algo en el estómago. Ahora tiene un mejor contacto visual con el facilitador, y cuando se le pide que mire a los otros miembros del grupo, parece interesarse por Susan, otro miembro del grupo. Después de explorar más su interacción con Susan, decide ir a sentarse a su lado y tomarle la mano. Desde este nuevo ángulo es capaz de mirar más abiertamente al grupo y revisar su temor expresado de que los está “aburriendo a todos”. Otros miembros del grupo le dan la bienvenida al grupo y le dan retroalimentación. Alentados por el facilitador, comparten sus sentimientos cuando primero entraron al grupo y los temores que aún tienen. Ahora Martín escucha atentamente y es evidente que tiene un mayor contacto con los miembros del grupo. Un miembro del grupo señala que la llegada de Martín significa que ahora hay más hombres que mujeres en el grupo y expresa su preocupación sobre los efectos de esto sobre ella y el grupo, otros miembros del grupo recogen este tema y lo exploran al alejar el grupo su atención de Martín, quien ahora está evidentemente más involucrado en lo que está sucediendo en el grupo.

Esto representa un típico ejemplo de lo que sucede en un grupo de proceso de grupo Gestalt. (En contraste con el modelo de la silla caliente), vale la pena señalar lo siguiente:

I. La manera en que se anima a los miembros del grupo a que exploren su

Awareness y del contacto a todos los niveles: con ellos mismos, con los

demás y con el grupo en su conjunto.

II. Un tema importante para un individuo (unirse al grupo) es desarrollado corno un tema no sólo para él, sino para el resto del grupo; se les alienta a que compartan su propia experiencia al unirse, y a que reaccionen a Martín como nuevo miembros.

III. Los miembros del grupo, y no sólo el facilitador, juegan un papel crucial en ayudar a Martín a trabajar este tema. La terapia surge del proceso de grupo, e incluye a todos los presentes.

Desarrollo de grupos

Un tema central en el estudio de las dinámicas de los grupos pequeños es el del desarrollo de grupos. El proceso de grupo no permanece constante ni cambian al azar; al desarrollarse a lo largo del tiempo, los grupos tienden a pasar por etapas distintas e identificables. En cada etapa predominan ciertos tipos de comportamiento, así como ciertas preocupaciones individuales y de grupo, y si se le alienta a hacerlo, el grupo tenderá a trabajar estos asuntos hasta llegar a algún tipo de resolución (que suele ser temporal). Si no se logra estar consciente de la etapa de desarrollo del grupo, eso puede tener importantes consecuencias terapéuticas, ya que no se puede obligar a los individuos a examinar temas que ellos y el grupo aún no están listos para manejar, y las cosas pueden quedarse incómodamente atascadas. Para evitar esto, tanto el facilitador corno los miembros del grupo deben ser sensibles a lo que está sucediendo en el grupo.

Hay muchas teorías distintas sobre el desarrollo de los grupos pequeños, y este no es el lugar para examinarlas con detalle. En lugar de ello, me gustaría examinar brevemente un sencillo modelo de tres etapas originalmente propuesto por Irving Yalom y aplicado por Joseph Zinker a un contexto Gestalt [4].

Etapa Uno: Orientación

Típicamente, al comenzar a conocerse los miembros entre sí, los grupos comienzan por un periodo de contacto superficial y exploración mutua. Los miembros no están muy seguros de cómo proceder en lo que bien puede ser una situación social poco usual, y no saben lo que se espera de ellos. También pueden portar consigo expectativas reales o irreales, así como temores, que distorsionan su percepción de la situación. Hay altos grados de ansiedad y los miembros del grupo tienden a mirar hacia el / la facilitador / a en busca tanto de protección como de un modelo de comportamiento dentro del grupo. En esta etapa hay poca confianza, y sólo uno o dos espíritus más aventureros tienden a pensar siquiera en arriesgarse y embarcarse en un trabajo terapéutico individual.

Etapa Dos: Conflicto

En esta etapa los miembros están comenzando a encontrar su sitio e identidad en el grupo, y tienen interés en descubrir las reglas y normas de comportamiento del grupo. La interacción ‘confluente” del inicio ha disminuido, para verse reemplazada por una interacción más abierta y significativa entre los miembros, que puede incluir enfrentamientos. En esta etapa el/la facilitador / a en particular se verá muy desafiado / a, y su capacidad para manejar esto sin ponerse indebidamente a la defensiva será crucial para ayudar al grupo a progresar.

Etapa Tres: Alta cohesión;

Un grupo capaz de reunirse durante una cantidad razonable de tiempo comenzará a desarrollar formas habituales de relacionarse que pueden llevar a que el grupo se quede estancado en esta etapa de desarrollo. Sin embargo, algunos grupos logran encontrar reservas frescas de energía y movilizar esto hacia una nueva exploración, que conllevará la ruptura de roles y expectativas estereotipadas. Entonces el grupo podrá avanzar hacia la etapa de alta cohesión, donde hay mucho trabajo terapéutico. Zinker describe esta etapa de la siguiente manera:

La elevada cohesión de un grupo Gestalt se caracteriza por la confianza interpersonal, la capacidad de interesarse por el otro y de confrontarlo, y el respeto por el nivel de desarrollo individual de los demás. Ningún individuo es valorado por encima de los demás. Cada uno tiene algo especial que aportar y que tomar del grupo. El dar y el recibir se funden en una unidad funcional. Hay un interés continuo en explorarse mutuamente con seriedad y paciencia. El proceso le toma a cada persona tanto tiempo como sea necesario (dentro de los límites de tiempo asignados). Las personas son capaces de compartir, con una relativa facilidad, sus reacciones emocionales al comportamiento de los demás, en lugar de aconsejar o predicar. El trabajo del grupo se vuelve más claro, más certero temáticamente y elegante en sus resoluciones. [5]

La idea de las etapas de desarrollo es importante si vamos a entender lo que está sucediendo en el grupo en cualquier momento en particular. La etapa de desarrollo alcanzada por un grupo tiene un gran efecto en lo que puede lograrse terapéuticamente: lo que es apropiado y sencillo en una etapa bien puede ser casi imposible en otra.

Sin embargo, en esta área hay una brecha entre la teoría y la práctica. Los grupos no siempre avanzan nítidamente de una etapa a la otra, y quizás no pasen por las etapas en el orden esperado. ¡Los comienzos y los finales son los únicos puntos relativamente fijos en la vida del grupo! Los grupos también tienden a circular por todas las etapas para después volver a comenzar de nuevo, enfrentando temas que no se resolvieron la vez anterior. Finalmente, los grupos necesitan de tiempo, habilidad y suerte para desarrollarse en la forma en que esperamos que lo harán, y uno o más de estos ingredientes puede faltar. Sin embargo, no hay duda de que la familiaridad con las etapas de desarrollo de grupo es parte esencial del estuche de herramientas de un terapeuta de grupo.

La facilitación en el grupo de proceso de grupo Gestalt

Para ahora ya ha quedado claro que el facilitador de un grupo Gestalt de proceso de grupo juega un papel bastante diferente al facilitador de un típico grupo de “silla caliente”. Lo que se requiere es de un estilo de facilitación que utilice los principios y prácticas de la Gestalt dentro de un marco que reconozca el papel central del proceso en la vida del grupo. Resumiré, para abreviar, este modelo de facilitación en forma de una serie de principios:

I. El terapeuta considera que el establecimiento de un sistema social funcional y saludable es una importante contribución a su labor terapéutica.

II. El terapeuta considera que el grupo “no es sólo una colección de individuos, sino poderoso medio ambiente psicosocial que afecta profundamente los sentimientos, actitudes y comportamientos de los individuos dentro de ese sistema y,-a la inversa, se ve profundamente afectado por los sentimientos, actitudes y comportamientos del individuo dentro de ese sistema”.

III. En general, el terapeuta funcionará-de una-manera facilitadora, más que autoritaria, alentando a los miembros a responsabilizarse de si mismos y del proceso del grupo mediante una participación activa en las labores y la toma de decisiones del grupo.

IV. El terapeuta buscará aumentar el darse cuenta (awareness) de los procesos individuales y de grupo por parte de los miembros del grupo, y alentará la interacción en el grupo como una forma de ayudar a los miembros a explorar la forma en que establecen y retiran el contacto dentro del ambiente del grupo. V. Cuando el enfoque está en los individuos del grupo, el terapeuta buscará

“incrustar” su trabajo dentro del contexto de grupo, destacando las causas y consecuencias del comportamiento del individuo para todo el sistema de grupo.

VI. El terapeuta “modelará” conductas que ayuden al desarrollo del grupo, como apertura, honestidad, apoyo y enfrentamiento.

VII. El terapeuta adaptará su papel a las necesidades cambiantes del grupo, adoptando un papel cada vez menos prominente al aprender el grupo a movilizar sus propios recursos.

Un grupo maduro prácticamente carecerá de facilitador, en el sentido de que las funciones de liderazgo serán compartidas por todos los miembros, y el papel del terapeuta se convertirá en el de un consultor cuyas habilidades están disponibles para el grupo según sea necesario.

Conclusión

En los Capítulos Dos y Tres presenté dos acercamientos bastante distintos a la terapia Gestalt con grupos que representan los dos extremos de un espectro. En el modelo de la silla caliente, derivado en gran medida del ejemplo de Fritz Peris, los miembros del grupo en gran medida trabajan de uno a uno con el terapeuta, actuando el resto del grupo como espectadores simpatizantes. En contraste, en un grupo de proceso de grupo la terapia se lleva a cabo con el grupo entero, tratando de desarrollar su potencial como medio ambiente terapéutico, y el principal papel del terapeuta es el de facilitar este proceso.

Quedará claro que mis propias inclinaciones tienden hacia el extremo de proceso de grupos de este espectro de estilos terapéuticos por dos razones. La primera es que me es más aceptable ideológicamente; prefiero una manera de hacer terapia que ofrezca la máxima oportunidad de apoderar a los clientes, alentándolos a responsabilizarse de sus propias vidas. Considero que el acercamiento de la silla