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4.2 Modeling techniques

4.2.2 Visual models

La investigación indica que sería adecuado la implementación de un currículo por competencias, es pertinente en esta instancia revisar lo que Tobón (2006), comenta respecto a qué es una competencia y la necesidad de su uso en la educación:

Son múltiples las razones por las cuales es preciso estudiar, comprender y aplicar el enfoque de la formación basada en competencias. En primer lugar, porque es el enfoque educativo que está en el centro de la política educativa colombiana en sus diversos niveles, y esto hace que sea necesario que todo docente aprenda a desempeñarse con idoneidad en este enfoque. En segundo lugar, porque las competencias son la orientación fundamental de diversos proyectos internacionales de educación, como el Proyecto Tuning de la Unión Europea o el proyecto Alfa Tuning Latinoamérica. Y tercero, porque las competencias constituyen la base

fundamental para orientar el currículo, la docencia, el aprendizaje y la evaluación desde un marco de calidad, ya que brinda principios, indicadores y herramientas para hacerlo, más que cualquier otro enfoque educativo (p.1).

Este autor de igual manera aclara que la formación por competencias no es un modelo pedagógico sino un medio o práctica que favorece la educación y la formación integral, mediatizando la calidad de la ciencia o saber y las necesidades del contexto, al respecto afirma:

Las competencias son un enfoque para la educación y no un modelo pedagógico, pues no pretenden ser una representación ideal de todo el proceso educativo, determinando cómo debe ser el proceso instructivo, el proceso desarrollador, la concepción curricular, la concepción didáctica y el tipo de estrategias didácticas a implementar. Al contrario, las competencias son un enfoque porque sólo se focalizan en unos aspectos específicos de la docencia, del aprendizaje y de la evaluación, como son: 1) la integración de los conocimientos, los procesos cognoscitivos, las destrezas, las habilidades, los valores y las actitudes en el desempeño ante actividades y problemas; 2) la construcción de los programas de formación acorde con los requerimientos disciplinares, investigativos, profesionales, sociales, ambientales y laborales del contexto; y 3) la orientación de la educación por medio de estándares e indicadores de calidad en todos sus procesos. En este sentido….el enfoque de competencias puede llevarse a cabo desde cualquiera de los modelos pedagógicos existentes, o también desde una integración de ellos. (p.2)

El mismo Tobón (2008), en otro texto relacionado con el diseño de currículos por competencias argumenta las bondades de asumir la enseñanza por competencias, pues a la luz de sus indagaciones se reconoce que hay múltiples ventajas entre las cuales se destaca:

1) las competencias se abordan desde el proyecto ético de vida de las personas, para afianzar la unidad e identidad de cada ser humano, y no su fragmentación; 2) las competencias buscan reforzar y contribuir a que las personas sean emprendedoras, primero como seres humanos y en la sociedad, y después en lo laboral-empresarial para mejorar y transformar la realidad; 3) las competencias se abordan en los procesos formativos desde unos fines claros, socializados, compartidos y asumidos en la institución educativa, que brinden un para qué, que oriente las actividades de aprendizaje, enseñanza y evaluación; 4) la formación de competencias se da desde el desarrollo y fortalecimiento de habilidades de pensamiento complejo como clave para formar personas éticas, emprendedoras y competentes; y 5) desde el enfoque complejo la educación no se reduce exclusivamente a formar competencias, sino que apunta a formar personas integrales, con sentido de la vida, expresión artística, espiritualidad, conciencia de sí, etc., y también con competencias (p.4).

Por su parte Ruiz, Jaraba y Romero (2005), en una disertación aplicada a la formación de profesionales de la psicología en Colombia afirman que:

En este orden de ideas, la universidad, en su proceso de formación académica y en sus áreas de especialización profesional, tiene unos objetivos claros con el profesional que egresa de ella y se sumerge en el contexto local, regional, nacional e internacional, el cual debe responder a los retos del mundo del trabajo. En general, el sector educativo es responsable de incidir en variables asociadas a la generación

del capital humano, donde se hace necesario contar con personas que posean unos modelos mentales orientados a los resultados, a la calidad, al aprendizaje continuo, a la creatividad, el manejo del riesgo y la incertidumbre y que hayan desarrollado competencias básicas, ciudadanas y laborales, prioritariamente de tipo general, que les permitan emplear sus recursos cognitivos para trabajar, aprender conocimientos, desarrollar habilidades y destrezas específicas y moverse en campos y acciones variadas bajo principios éticos. Esta situación no exime a la formación profesional en Psicología, la cual, como ejercicio profesional, según autores como Ardila (1993) ha sido también partícipe de las tendencias de transformación expuestas: De contar con campos de aplicación claramente definidos e identificables, ha pasado a desenvolverse en una multiplicidad de formas de ejercicio profesional. Además, el tradicional modelo de empleo por vinculación a una empresa está cediendo terreno ante formas más independientes de relación laboral, como el outsourcing o la prestación personal de servicios. También, dentro de las instituciones en las que están empleados, los psicólogos han visto expandirse y diversificarse sus campos de acción, debido a la inclusión de nuevas tecnologías y la generación de nuevas exigencias aparecidas desde diversos frentes. Las estrategias de prevención y promoción en Psicología de la Salud, el uso de técnicas e instrumentos neuropsicológicos en el ámbito educativo o los estudios e intervenciones en Psicología del Consumidor, cada vez más comunes en los departamentos de mercadeo, son muestra de la ampliación del horizonte de intervención del psicólogo y un llamado de atención a la universidad con respecto a la necesidad de replantear sus modelos de formación profesional en Psicología (p. 72)

Es por tanto necesario reconocer que la implementación de un currículo que privilegie la formación por competencias posibilitará grandes ventajas para la formación del profesional de la psicología de la Universidad de Nariño pues permitirá como mecanismo entre otras ventajas: incluir otras áreas de formación profesional y disciplinar, posibilitar la implementación de procesos de nacionalización e internacionalización, mejorar la interdisciplinariedad en beneficio de la formación profesional, múltiples beneficios en la proyección laboral, además de los que se podría obtenerse en cuanto a formación de posgrado se refiere.

Los resultados indican que en el Programa de Psicología de la Universidad de Nariño, si bien se menciona y se habla de formación por competencias (por evidencias encontradas en el PEP), no se observa correspondencia con lo hallado en el currículo práctico, ni en lo que corresponde a la formación y menos aún en lo que se refiere para la evaluación, (lo anterior se corrobora en lo plasmado en los microcurriculos). Algunos docentes afirman que incluyen en sus propuestas de formación este esquema de formación, sin embargo lo encontrado evidencia que no es así.