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Las escuelas hoy en día enfrentan grandes retos en el diseño de estructuras organizacionales acordes a los cambios y a las necesidades económicas, políticas, sociales, culturales que se han estado experimentado al paso del tiempo, pues implica encontrar un equilibrio entre la misión escolar y los propósitos educativos, la

organización de tareas de cada uno de los actores, el nivel jerárquico que se desea ejercer vertical u horizontal, el tipo de comunicación, así como la adopción de las estrategias para evaluar, las formas en cómo se reconocen los logros y las dificultades que se viven en las escuelas.

En este capítulo discutiremos la información recuperada con base al trabajo de campo que se realizó en dos escuelas secundarias de turno vespertino respecto a ¿Cuáles son los efectos de la estructura organizacional de la escuela actual sobre el trabajo del maestro?

Como se menciona en el capitulo anterior las coincidencias encontradas entre la escuela A y B hacen referencia a la importancia del uso de los materiales, a lo importante que son en la escuela las instalaciones, a la organización de los tiempo, las relaciones entre colegas, al conocimiento y dominio de la asignatura que imparte el docente así como a la influencia que ejercen los padres de familia en la educación de los alumnos.

La observación directa y participante permitió reconocer de la cultura escolar en las escuelas Ay B, que la figura del directivo es considerada desde una perspectiva administrativa y no académica, González (2003) menciona que la organización de la educación en la escuela secundaria implica un liderazgo instructivo del director, dado por la segmentación del trabajo entre los docentes de las distintas asignaturas, dificulta el desarrollo de una cultura escolar global, aspecto que determina la función del director. Por otro lado el aumento de las demandas en la mejora en la calidad educativa incluye nuevos proyectos y programas que aumentan responsabilidades, a su vez supone el

47 desarrollo de habilidades directivas para contrarrestar la complejidad de las tareas

directivas.

Los docentes manifiestan que si cuentan con el apoyo de los directivos para realizar sus tareas educativas en el aula, cuando se llega a solicitar autorización para desarrollar alguna otra actividad, siempre están dispuestos a escuchar planes y proyectos en beneficio de los alumnos, sólo que es necesario entregar un reporte de actividades realizadas, justificadas desde unos propósitos educativos desde su materia.

Sin embargo en ninguna de las dos escuelas los docentes hacen referencia a un acompañamiento académico o bien a la gestión de espacios de reflexión sobre la propia práctica en los que reciban una retroalimentación de colega a colega Fullan y

Stiegelbauer (2003, p. 191) hacer observaciones que permitan reorientar la práctica educativa al cumplimiento de la misión escolar y a los propósitos educativos que se persiguen para la mejora del centro escolar.

Se puede apreciar que para las escuelas A y B consideran que los espacios y en específico las instalaciones, es un factor que facilita el aprendizaje de los estudiantes, sin embargo, habría que reconocer que la función del docente se deja de lado y se sobre entiende que él sabe que es lo que tiene que hacer. Las instalaciones se vuelven importantes cuando el alumno de secundaria demanda que las clases sean diferentes, dinámica, sólo esperan que llegue la hora de asistir al laboratorio, a la sala de medios en el caso de la escuela B, en el transcurso del salón al laboratorio es una oportunidad de hablar entre los compañeros, cuando se llega a la sala de medios, los alumnos pueden participar en actividades prácticas.

En ambas escuelas el uso de los espacios de biblioteca, de computación,

laboratorio y talleres, se realiza bajo la organización de horarios que son asignados por la dirección escolar. En la escuela B además del uso de libros y cuadernos, los alumnos asisten a la sala de medios en donde las computadoras, reproductores de DVD, vídeos.

48 Es necesario que el alumno asista en sus horas asignadas a la sala de medios, para hacer uso de estos recursos, el maestro sabe que son un apoyo a sus asignaturas, sin embargo pareciera que son consideradas como visitas a las salas, se pretende que estos medios sean vistos como un apoyo al aprendizaje, sin embargo la falta de planificación por parte del maestro obstaculiza que se desarrollen proyectos educativos que impliquen al alumno a construir su aprendizaje de manera autónoma (Chavarría, 2004).

El uso de los materiales

En la escuela A y B se observa el uso en el aula de libros de texto, cuadernos, algunas láminas que ilustran el tema, los materiales son considerados como un elemento determinante, aspecto en el que las dos escuelas coincidieron como indispensables para la presentación de los contenidos y para el aprendizaje de los alumnos, al referirnos al término materiales, los docentes entrevistados consideran que los libros de texto, salones, pizarrones, planes y programas de estudio, fotocopias, vídeos, biblioteca escolar, sala de medios, acceso a la Internet, entre otros recursos materiales son indispensables, pues sin estos el docente al entrar al aula y no contar con estos, no tendría ninguna actividad que desarrollar desde esta organización.

La falta de una cultura técnica Fullan y Stiegelbauer (2004, p. 109), una orientación analítica, una seria participación y reflexión entre maestros, crea una ambigüedad entre lo que se persigue y lo que se hace. Se reconoce que esta cultura organizacional vienen desde las autoridades educativas, al administrador se le solicita que los alumnos hagan uso de los espacios y de los materiales, tiene que reportar como es que se están utilizando, a su vez el administrador le comenta al director que tiene que utilizar los espacios y reportar las actividades realizadas, el director bajo el paradigma del administrador o de su misma formación colocar horarios para su uso, el docente escucha la necesidad de cumplir con su tarea educativa y retoma el horario de asistencia a la sala de medios como una organización de la escuela, pero no como una necesidad educativa de vinculación curricular, en donde la creación de proyectos implique el uso de estos espacios. De esta forma la planeación del docente se adapta al uso de estos medios

49 y no los medios a sus estrategias de enseñanza, dando pauta a una desvinculación entre las actividades que se llevan a cabo en la escuela y el cumplimiento de los propósitos educativos (perfil de egreso).

Dar significado a las acciones que se realizan al interior de la escuela, es uno de los problemas más fundamentales en la educación hoy en día, las personas no tienen un significado claro, coherente, acerca de la finalidad del cambio educativo, qué es y cómo funciona Fullan y Stiegelbauer (2004, p. 14). Por lo tanto la superficialidad, la confusión, el fracaso de programas de cambio, resistencia injustificada y mal dirigido da como consecuencia que las personas que participan se vean afectadas. Desde esta perspectiva habría que reflexionar si el problema son los materiales o las propuestas educativa que plantea el docente en cada una de sus clases, habría que preguntar a cada uno de los docentes si tiene en claro que propósitos educativos persigue y si es que sabe cómo puede llegar a lograrlos. La confianza que se deposita en el trabajo que desempeña el docente en el aula, está fundamentada en el conocimiento que este pueda tener de la materia que imparte, se da por entendida la tarea que debe desempeñar en el aula, bajo estos referentes se comprende que para el docentes, la escuela es el espacio para ejercer su función.

Esta ha sido una de las áreas de mejora más descuidadas en las escuelas, el director no se siente con el derecho de preguntarle al docente que persigue y como pretende lograr que los alumnos adquieran los aprendizajes esperados de la asignatura que imparte, por su parte el docente se siente amenazado y con falta de credibilidad cuando escucha un cuestionamiento de este tipo por parte de su autoridad.

En este sentido los materiales ocupan un lugar privilegiado ya que los docentes reconocen que el uso de materiales apoyan el cumplimiento de sus metas educativas, dejando entre ver la importancia que le asignan pues está determinada por el tipo de organización que llevan de sus clases, el tipo de trabajo que el directivo pide y permite que se lleve a cabo en la escuela.

50 El director

Los directores comentan que a pesar de que los recursos están disponibles los docentes no hacen uso de estos espacios, de esta forma se ve la necesidad de asignarles un horario para que los utilicen, desde el punto de vista del docente se reconoce al

espacio como apoyo importante, pero se observa que se dificulta encontrarle una relación entre las actividades que se pueden desarrollar y la utilidad de estos materiales, pues se concretan a solicitar que se busquen definiciones de palabras o información del tema que se está abordando.

La creación de una misión y visión institucional se ve como un acto tan cotidiano en la escuela, tanto que carece de reflexión y análisis, el director por su parte no le da el énfasis necesario para poder involucrar y responsabilizar al docente desde su materia en el cumplimiento de la visión y misión institucional, en ocasiones no está tan convencido e involucrado en las funciones y tareas de cada uno de los participantes de la escuela Hargreaves (2003) comenta que debido a la aparición del contexto de la postmodernidad, las voces de quienes antes no eran escuchadas, rechazados e ignorados poco a poco se ha incorporado la idea de que todos los grupos tienen derecho a hablar por sí mismos, con su propia voz, en el cambio y la investigación educativa, se ha otorgado cada vez mayor respeto y autoridad a la voz del profesor antes no escuchada y devaluada. Escuchar la voz del profesor con el fin de contribuir a la mejora de la educación de los alumnos, con el fin de entablar un diálogo constructivo que permita la toma de decisiones y de compromisos conjuntos.

La falta de liderazgo académico por parte del director, no le permite definir en realidad que es lo que quiere lograr, que tiene que hacer cada uno de los actores y en qué tiempo se pudiera lograr. En este sentido Schmelkes, (1995) el director es el responsable de todo lo que pasa en la escuela, claro que para esta tarea es necesario compartir

responsabilidades pero ante todo ideales y fines educativos semejantes. Hargreaves (2003) si no se comprende de su voz lo que quiere, tampoco se entenderá su enseñanza. Cuando un docente se integra a una escuela el director lo presenta ante el colegiado, le da

51 la bienvenida y se le brinda todo el apoyo necesario para el cumplimiento de su labor, labor que cada quien sabe, se supone que como acaba de egresar de una escuela normal o bien viene de otra escuela “sabe que es lo que tiene que hacer” en este sentido se supone que conoce cuales son los fines de la educación que se persiguen y sabe cuál es la misión de la escuela, de esta forma se inicia con un ciclo de trabajo que desde un principio no se sabe a ciencia cierta lo que necesita cumplir y como lo va a cumplir. En este caso el uso de los materiales es necesario como apoyo pero no visto como un medio para el

desarrollo de las habilidades, actitudes y conocimientos en los alumnos de secundaria.

Y es que todos en la escuela trabajan, en mucho de los casos hacen la tarea que les corresponde, desde el punto de vista que se quiera ver, sin embargo todos tienen idea, suponen cual es su papel en la escuela, pero la falta de diálogo y de conocimiento de los fines educativos institucionales, provocan que las actividades que se desarrollan día con día carezcan de una relación con la misión institucional, se comienzan a proyectar por la falta de interés en el cumplimiento de un programa de estudio, los sucesos imprevistos del ciclo escolar orillan al docente a vivir y a sentir una desvinculación entre las materias que imparte y la pertenencia a un trabajo institucional.

Bajo el supuesto de que al realizar cada uno las tareas que por ende le

corresponden, al finalizar el ciclo escolar se tendrá la oportunidad de reconocer que la misión institucional se cumplió, de no ser así se podrá argumentar que lo que hizo falta en este ciclo escolar se retomará para el siguiente, recalcando en las responsabilidades de los demás, comentando de las funciones de sus colegas y en las mejoras que se podrían hacer.

El alumno por su parte es el responsable de su aprendizaje, la falta de

aprovechamiento se debe a los problemas que trae de su casa, se tiene como supuesto que al final de ciclo escolar el alumno como arte de magia desarrolla todas las habilidades, actitudes y conocimientos que se solicitan en el perfil de egreso, por otra parte, todo lo que el alumno logra es gracias a la intervención del docente o de los docentes que intervinieron en su educación.

52 El conocimiento de los docentes

La aparición de nuevas formas de organización social económica y política ha provocado una crisis estructural cuyas dificultades radican en el funcionamiento, en el marco de estos cambios en el proceso de desarrollo social, la articulación de la educación y el conocimiento con la formación del ciudadano ha de ser revisada, Tedesco (2002). La presencia o ausencia de los conocimientos condicionan en la medida en que se proyecten en los centros escolares en el cumplimiento de los propósitos educativos. La diferencia entre las escuelas tradicionales y las modernas radica en el papel de la reflexión, mayor conocimiento de la vida social no implica mayor control, al contrario hay mayor nivel de incertidumbre.

El papel de la educación y del conocimiento en la formación del ciudadano implica incorporar en los procesos educativos una mayor orientación hacia la

construcción de aprendizajes, de la capacidad de construir valores, de construir la propia identidad. Hargreaves (2003) la complejidad del conocimiento y la sofisticación

tecnológica contribuyen a romper el asilamiento , la auto-suficiencia individual y crean espacios para la cooperación que permitan espacios para la comunicación y asunción de responsabilidades, sin embargo la escuela también crea estos espacios para la saturación de actividades, la superficialidad y la pérdida de reflexividad.

Cuando se implementa de forma acrítica determinadas estrategias de enseñanza, como la instrucción directa, el aprendizaje cooperativo o la enseñanza orientada al dominio de un conocimiento o destreza, sobre la presunta base sólida de la investigación educativa y de la sabiduría de los profesores se exige a los alumnos acepten el saber con las normas de los científicos expertos Hargreaves (2003)

(Salinas y Pérez, 2008, p. 10) Muchos de los aspectos relacionados con la metodología, podemos situarlos en la zona de tensión entre la tradición didáctica, de donde podemos hallar fundamentos, y la necesidad de adaptarse a la actualidad, se supone la incorporación de cambios metodológicos, centradas en los alumnos para el

53 aprendizaje en la red, estrategias didácticas centradas en los alumnos, la evaluación, el método de proyectos, el estudio de casos, el aprendizaje basado en problemas, el

aprendizaje basado en la investigación social y el trabajo colaborativo, siendo algunos de estas metodologías básicas que son necesarias incorporar a la intervención educativa cotidiana.

Otra de las coincidencias encontradas en la escuela A y B hace referencia al conocimiento que el docente tiene de la asignatura que imparte, se reconoce como rasgo indispensables para la tarea de educar, el dominio, las habilidades, la preparación, los años de servicio, sin embargo la falta de conocimiento, de habilidades, de aplicación de lo que el maestro sabe, de dominio del tema obstaculizan el logro de la misión escolar.

En este sentido se puede comentar que el conocimiento de la materia es una parte indispensable para el trabajo con los alumnos, pero que hace falta que el docente se reconozca como parte importante en el trabajo de una institución, en donde se requiere aprenda a trabajar en colegiado, cumplir y saber opinar, evaluar el trabajo, sobre todo rendir cuentas del trabajo realizado. En donde reconozca y valore su función formativa considerando los valores, actitudes, habilidades y no sólo los conocimientos. Sin embargo los conocimientos pueden ser el pretexto por el cual invitar, motivar al alumno se interese por ser mejor cada día, y con ello llegar a conocer la verdad de la vida.

Durante la estancia que se tuvo en la escuela se observó que los docentes al término de sus clases permanecen en un salón de maestros, en donde algunos de ellos a provechan para saludarse, para informarse de eventos sindicales, para llenar documentos que se solicitan en la dirección, el reloj situado en medio de la pared, indica el momento para retirarse al grupo que le corresponde e impartir la cátedra a los alumnos. Retomo este punto aquí porque me llama la atención la actitud de los maestros al estar en la escuela pareciera que seguimos teniendo la idea de que somos proveedores del conocimiento, que los alumnos tienen derecho a escucharnos hablar durante todo el tiempo sea necesario para escuchar la cátedra, Tomlinson (2003) hace una comparación entre la escuela tradicional y el aula diversificada, clasificando algunas de los rasgos que

54 las caracterizan, en la cual encontramos que en la escuela tradicional el profesor es considerado como aquel que predomina la instrucción total de la clase, las guías curriculares y los libros de texto marcan las pautas para la enseñanza, se concentra el aprendizaje sobre datos y habilidades descontextualizadas, el profesor es el que resuelve los problemas en el aula; en este sentido las características del aula diversificada

mencionan el aprendizaje trata de dar sentido a las habilidades y a los conceptos básicos, se presentan tareas que presentan opciones múltiples, se emplean múltiples técnicas docentes, los alumnos trabajan con el profesor para establecer objetivos individuales y de toda la clase.

Tomlinson (2003) nos ayuda a separar los rasgos observables entre la escuela tradicional y el aula diversificada, en lo que identificamos que algunas de las

características identificadas en la escuela corresponden a la escuela tradicional, en este sentido la estructura organizacional de la escuela influye para que el docente siga fomentando practicas rutinarias para que el alumno adquiera un conocimiento, pues los docentes en ambas escuelas mencionan que reciben todo el apoyo del director para impartir su clase y por otro lado se observa que rara vez el director asiste al aula a observar el trabajo que se está realizando con los alumnos, con el fin de mejorar las prácticas y definir propósitos educativos a nivel institucional.

Trabajo en colegiado

La escuela A reconoció como importante las relaciones entre los colegas y la figura del director, manifiestan retraso para aquel docente que no se involucra en eventos organizados por la misma institución, se observa en primer momento que el trabajo en colegiado se considera como la participación de los docentes en eventos institucionales y no al trabajo académico que de repuesta a las problemáticas que enfrentan en el aula, para

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