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2.4.1. Definición

El juego lingüístico explora el sentido y valor de las palabras, se asocian de modo espontaneo las palabras, para ver que muestran, que aparece al jugar con ellas, consiste en desentrañar, buscar y sacar los secretos de las palabras, analizando, descomponiéndolas, profundizando en las frases, en la combinación de palabras, en el uso de rimas y otros recursos literarios.

Para conocer el concepto de juego linguistico se lo enfocará desde el punto de vista literario y educativo, Mardones (1991) en su libro incluye el concepto de Wittgenstein que considera que

El lenguaje como un juego lingüístico. Como todo juego, el lenguaje tiene unas reglas que se han de respetar y cumplir para que tenga sentido. El juego lingüístico designaría, pues, el contexto de sentido, o sea, el marco significativo de una palabra, que depende de su uso en el lenguaje. Aquí se daría una relación entre juego lingüístico y uso, y, en este sentido, el juego lingüístico remite a una "forma de vida" o contexto típico. (pág. 403) Los conjuntos de actitudes expresivas pueden ser consideradas juegos lingüísticos, definidos como modalidades estructurales del habla, o procesos diversos para el uso de las palabras según algunas reglas, por ejemplo en las rimas o trabalenguas, donde la repetición es una norma para denominarlos así, también una característica es la repetición de vocablos, de letras, de jugar con ellas, para que el texto o la lectura se vuelvan más atractivas para el lector.

El juego constituye un método, una herramienta didáctica – pedagógica que propicia la asimilación consciente y entretenida de los conocimientos. Se utiliza para el desarrollo y perfeccionamiento de hábitos y habilidades lingüísticas, es de gran utilidad para contribuir al desarrollo del pensamiento, de las cualidades morales, volitivas, de la conducta y la formación de convicciones, todo lo cual estará en dependencia de su estructura y de las tareas que los educandos tengan que cumplir. (Díaz, 2012, pág. 98)

Los juegos lingüísticos no son solo infantiles sino de carácter social para los adultos, son dinámicos y abiertos, porque quienes son oyentes, podrán ser creadores, y utilizarlos en su entorno escolar, y en la mejora de su pronunciación, el hablante adquiere experiencia que incluso puede inventar nuevos, muchos docentes por ejemplo enseñan a sus alumnos rimas o adivinanzas y los motivan a crear otras, como parte de su expresión literaria, según Luque (2007) “el inventario de juegos posibles en una lengua es amplísimo y probablemente inagotable pero los juegos más fáciles, espectaculares e impactantes probablemente son reinventados una y otra vez por distintos hablantes”. (págs. 104 - 105)

El juego lingüístico puede venir implícitos en el lenguaje, por ello se definen como parte de método de enseñanza aprendizaje, del desarrollo de habilidades y de la comunicación.

La importancia del juego lingüístico en el desarrollo del lenguaje es amplia por ello Díaz (2012), hace hincapié en que es una herramienta idónea que ayudará al lograr la asimilación de “conocimientos, desarrollar los principales hábitos y habilidades lingüísticas, la competencia comunicativa, los elementos de motivación, competencia, participación y emulación de los educandos, y al mismo tiempo, resultan vías eficientes para resolver importantes tareas de carácter educativo”. (pág. 97)

El juego es usado de manera frecuente en la literatura infantil busca justamente que los niños se diviertan con lo escrito y se interesan, la rima es el elemento característico de los escritores, porque es interesante atractivo y ayuda al niño al juego entre palabras, combinación de letras, usando recursos interesantes como los trabalenguas, las retahílas, adivinanzas, entre otros.

Hay otros autores que definen el juego lingüístico como un instrumento didáctico para Badia & Vilà (2005) “es un medio privilegiado para la comunicación y la expresión oral y escrita que asegura una participación activa por parte de los alumnos. Permite que la

lengua se use en el aula de forma reflexiva y regulada pero al mismo tiempo de forma desinhibida”.

Los juegos se repiten y se recrean con los amigos, en los programas de carácter educativo, en el entorno escolar, en anuncios, son parte del contexto social, promovidos a través del lenguaje, donde las palabras son los instrumentos para comprender los significados y mejorar el manejo del vocabulario.

Los juegos lingüísticos como las adivinanzas y trabalenguas, servían para que las sociedades rurales, ocuparan su tiempo libre, se entretuvieran en los ratos de ocio e incluyeran a los niños en la poesía, la lírica de tipo tradicional como la de muchos autores de la literatura española, utiliza la poesía como una forma de jugar con las palabras, por ende, el juego y la poesía están vinculado entre sí.

2.4.2. Funciones del juego lingüístico

La raíz de la poesía y del discurso narrativo busca un conocimiento profundo de las palabras, por ende, el juego linguistico debe cumplir con varias funciones enfocadas dentro del estilo literario:

 Trata de explorar el sentido y el valor de las palabras, para producir sensaciones a las personas que los juegan.

 Se asocian de un modo espontaneo las cosas, los objetos a traves del registro de palabras.

 Se juegan con las palabras para ver que muestran, que es lo que aparece al jugar con ella.

 Analizar, descomponer y reconstruir las palabras dentro del juego linguístico.

 Imaginar de donde han venido las palabras, designandoles una nueva realidad y asociarla a otras palabras.

 Buscar la armonia de las palabras que se complementan de manera indagtaoria.

Estas funciones se basarán en el tipo de juego, mientras algunos buscan cambiar el orden de las palabras, otras buscan combinarlas para crear rimas e incluso crear nuevas palabras, los escritores son expertos en hacerlos, dandoles un explendor que permita que el mensaje sea más atractivo al lector.

El juego creativo del lenguaje implica redefinir, reinventar nuevos léxicos, nuevas palabras, recreando de manera original las palabras para adentrarse al juego lingüístico, por ejemplo, los trabalenguas que crean nuevos términos para ser originales y atractivos.

Para entender justamente sus funciones se incluyen dos ejemplos de trabalenguas, donde se han creado palabras o se han combinado de manera inteligente y divertida, justamente cumpliendo con el concepto de reinvención, que determinan el juego lingüístico.

Ejemplo 1 Con Silva no silba nadie porque Silva es muy mi amigo.

El que con Silva silbase, silba con Silva y conmigo.

Ejemplo 2 Tengo una gallina pinta,

perlinta, pelizanca, repitiblanca; con sus pollitos pintos,

perlintos, pelizancos, repitiblancos. Si la gallina no fuera pinta,

perlinta, pelizanca, repitiblanca,

los pollitos no serían pintos, perlintos,

pelizancos, repitiblancos.

Los juegos tienen sus propias reglas como se mencionaba antes, no son simple diversión, o dinámicas para romper la rutina en el aula, sino contribuyen a los procesos

de enseñanza aprendizaje, fomentando las competencias lingüísticas de los educandos. Fabris (2001) en su libro determina las reglas validad para el cumplimiento de las funciones del juego lingüístico es:

Las reglas -válidas para la función de los diversos juegos lingüísticos son de hecho modelos de comportamiento, aprendidos y utilizados en la vida. Seguir una regla -dice Wittgenstein- es un proceso análogo al de obedecer una orden. Se adiestra para dicha obediencia (de hecho, en esto consiste el proceso de aprendizaje), hasta que la aplicación de la regla se convierte en costumbre. Por consiguiente, seguir una regla no es un proceso teórico, sino una praxis vital. El propio hecho de entender remite por tanto a un «saber hacer». En otras palabras, todo juego lingüístico, estructurado conforme a reglas, se funda, en definitiva, en una forma de vida que la filosofía está facultada para describir. (pág. 19)

El juego lingüístico es una forma de vida, que tiene sus reglas, que varían dependiendo de su tipo y características, son aprendidos en el entorno social, escolar, usados por muchos en su vida diaria en conversaciones, quien en un dialogo con un amigo no utilizado un refrán, permiten un adecuado uso del lenguaje, dándole variedad e incluso formalidad.