Teniendo en cuenta las fuerzas simbólicas de la interpretación explicadas por Porta y Silva (2003), la sociedad es un intercambio de subjetividades, por lo tanto, es un contexto que se crea y transforma a través de interacciones que poseen en sí códigos y pautas de comportamiento que se comunican y son fácilmente comprendidas por miembros del mismo grupo social. El análisis de contenido es entonces una técnica que permite interpretar la comunicación humana, tan cambiante, desde una posición externa. De tal forma, revela mensajes explícitos e implícitos en diferentes documentos, esperando identificar actitudes y prácticas propias de quienes los producen y de aquellos a quienes van dirigidos, así como también, puede centrarse solo en hacer inferencias sobre el mensaje y la forma en que se produce. Los autores citan también a Holsti (1968) para indicar que el análisis de contenido puede ser aplicable a datos como, por ejemplo, agendas, diarios, cartas, cuestionarios, encuestas, tests proyectivos, libros, anuncios, entrevistas, radio y televisión, entre otros. Para Porta y Silva (2003) este tipo de investigación es considerada como parte de un método científico, por lo tanto debe ser Objetiva, es decir, que emplee procedimientos de análisis que puedan ser reproducidos por otras investigaciones de modo que los resultados obtenidos sean susceptibles de verificación por otros estudios distintos; Sistemática, exigiendo la sujeción del análisis a unas pautas objetivas determinadas; Cuantitativa, que mida la frecuencia de aparición de ciertas características de contenido y obtenga datos descriptivos por medio de un método estadístico; Cualitativa, al detectar la presencia y ausencia de una característica del contenido y hacer recuento de datos secundarios referidos a fenómenos a los que siempre sea posible hacer referencia; Representativa, ya que selecciona materiales y la presencia de categorías en los mismos que
aparecen en número suficiente para justificar el recuento; Exhaustiva, en cuanto que una vez definido su objeto no puede olvidarse nada de él; finalmente, Generalizadora, o en otras palabras, la hipótesis que debe probar permite extraer conclusiones en una investigación.
Según Cabero, Loscertales, Aguaded, Barroso, Cabero, Domene, Duarte, Fería, Núñez, Román y Romero (1996) el análisis de contenido se caracteriza por estar ligado al marco general de la investigación y depende enteramente de la creatividad, originalidad y conocimiento del investigador para diseñar y construir la recolección de datos verbales y no verbales, como también para el proceso de categorizarlos e interpretarlos. Puede contemplar diferentes medios: icónicos-sonoros e icónicos-visuales en documentos formales, personales, prensa, radio y televisión, entre otros. Suele presentar los resultados y características básicas de la investigación en informes cuantitativos, aunque se usa en investigaciones cualitativas y cuantitativas por igual. Este tipo de técnica facilita validar y constatar hipótesis previamente formuladas, y generalizar a partir de los datos encontrados en el texto, propiciando nuevas investigaciones.
Los autores también exponen una serie de ventajas y desventajas a tener en cuenta al optar por esta técnica. En primera medida, es fácil, cómoda, cuantificable, aplicable a eventos en diferentes contextos con una variedad de textos o fuentes en material no estructurado, aborda las fuentes primarias del acto comunicativo y permite que sea de manera amplia. En un segundo lugar, entre sus desventajas Porta y Silva (2003) resumen los puntos de vista de Cabero et al. (1996) en tres acciones básicas que los investigadores deben evitar: tomar palabras aisladas del texto pues se elimina el contexto en el cual se produjo; categorizar los
datos de manera sesgada, es decir encontrar lo que se quiere y no lo que realmente dicen los datos; por último, dar prioridad a lo cuantitativo a la hora de analizar e interpretar los datos. En síntesis, se debe evitar extraer la palabra de su contexto, tener arbitrariedad subjetiva en la categorización y otorgar primacía a lo cuantitativo sobre lo cualitativo en la interpretación de los resultados.
De tal forma, se debe consultar diferentes fuentes teóricas y prácticas sobre el tema para hacer la identificación de categorías, confrontarlas con los documentos recolectados, hacer un diagnóstico de estas en diferentes contextos, definir varios codificadores que aborden diferentes temáticas. Los autores proponen una serie de fases que permiten guiar al investigador en el análisis de datos. Dichas fases se muestran en la Tabla 4, a continuación: 4
Tabla 4. Fases del análisis de datos.
FASES DEL ANALISIS DE DATOS Porta y Silva (2003) Objetivos, universo, documentos.
1° Fase: Determinar los objetivos que se pretenden alcanzar. 2° Fase: Definición del universo que se pretende estudiar.
3° Fase: Elección de documentos: El cuerpo de unidades de contenido seleccionado. 4° Fase: Definición de las finalidades centrales que persigue la investigación.
Unidades de análisis y reglas de recuento
5° Fase: Elaboración de indicadores o definición de unidades de análisis: Constituyen los núcleos de significado propio que serán objeto de estudio para su clasificación y recuento.
6° Fase: Reglas de numeración o recuento: Se refiere a la forma de contar las unidades de registro codificadas
La Categorización
7° Fase: La categorización: Consiste en la operación de clasificar los elementos de un conjunto a partir de ciertos criterios previamente definidos. No es una tarea mecánica, ya que los términos pueden no hacer referencia a los significados que a primera vista expresan o manifiestan, sino estar fuertemente matizados por el contexto.
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Recuperado de Porta, L. y Silva, M. (2003). La investigación cualitativa: El Análisis de Contenido en la investigación educativa. Mar del Plata. Recuperado de
http://abacoenred.com/wp-content/uploads/2016/01/An%C3%A1lisis-de-contenido-en-investigaci%C3%B3n- educativa-UNMP-UNPA-2003.pdf.pdf p. 10-13.
La clasificación
1. Pre-análisis: Generalmente esta primera fase tiene tres misiones, la elección de los documentos que van a someter a análisis, la formulación de las hipótesis y de los objetivos, la elaboración de los indicadores en que se apoyará la interpretación terminal.
2. Exploración delmaterial: Se consulta el material en busca de categorías emergentes en relación con el marco de la investigación. Se buscan transformaciones que por descomposición, agregación y enumeración lleguen a ilustrar las características del texto que puedan servir como índices. 3. La codificación: Se refiere a la asignación de un símbolo o código, a cada una de las categorías. En un sentido más amplio, codificar para analizar la información cualitativa (documentos) supone un método de clasificación de la información.
4. El inventario: Unidades de significado que conforman el contenido de las categorías de valor y antivalor. Son términos y/o expresiones genéricas o concretas que reflejan el significado de cada una de las categorías de valor y antivalor en los sujetos del total de las muestras seleccionadas.
Exploración, Fiabilidad y Validez
8° Fase: Exploración del material: Luego de haber fijado las categorías y definidas las unidades es necesario reconocer objetivamente la presencia o ausencia de las categorías en los documentos seleccionados. En función de los criterios previamente definidos, codificamos el material escrito. 9° Fase: La fiabilidad y validez: la fiabilidad se estima calculando el porcentaje de veces que varios codificadores independientes coinciden cuando codifican el mismo material y se basan en las características expuestas al inicio de su investigación.
Reducción de los Datos:
Operaciones estadísticas, síntesis y selección de los resultados para realizar, posteriormente las interpretaciones que den lugar a una serie de conclusiones, teniendo en cuenta siempre el Marco Teórico que hemos elaborado. Se necesita de habilidades como descripción, inferencia, interpretación y conclusiones.
Interpretación. Consolidación teórica:
Se relacionan los datos obtenidos con otros trabajos o estudios y con marcos analíticos más generales, dentro de los que cobran sentido los datos estudiados. De esta manera se intenta integrar los hallazgos obtenidos dentro de áreas de interés más amplias.