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CHAPTER 7: GENERAL DISCUSSION 7.1 Summary of Findings

7.8 Further Work

El cap. 3 pone de manifiesto la extraordinaria capacidad de Nehemías para motivar y organizar. Si bien su nombre no aparece en el capítulo, el contexto deja poca duda de que él dirigió el proyecto (ver 2:18–20; 4:13–23). Por otro lado, no pudo construir la muralla solo. Muchas manos, dirigidas por un liderazgo múltiple, realizaron el trabajo. El capítulo enumera 41 tramos y los equipos que los construyeron. La labor se repartió entre grupos ya existentes: familias, habitantes de determinada ciudad o región y di- versos [página 106] gremios (sacerdotes, levitas, servidores del templo, orfebres, per- fumistas y comerciantes). Los jefes fueron líderes reconocidos. Así el capítulo resalta el segundo protagonista del libro: la comunidad con su liderazgo múltiple (ver “Persona- jes” en la “Introducción”).

(1) Reconstrucción del muro norte, 3:1–3. “Se levantó… y edificaron” (3:1) hace

eco de 2:18, 20. En el cap. 3 el pueblo cumple sus metas expresadas al final del cap. 2. Eliasib dirigió el primer grupo mencionado (3:1). Fueron sacerdotes, así como los constructores en 3:4, 21, 22, 28, 29, señal de que la obra fue una tarea sagrada (ver la participación de otro personal del templo en vv. 17–20, 26, 29b). El sumo sacerdote era la segunda persona más poderosa en Judá, después del gobernador, y su apoyo fue clave para que el pueblo se involucrara con entusiasmo.

La puerta de las Ovejas (3:1) estaba al oeste de la esquina nordeste de la ciudad (cf. v. 32). Su nombre sugiere que por ella entraban las ovejas destinadas al sacrificio en el templo y que cerca de ella había un mercado de ovejas. Antes de completarla los sacer- dotes la “santificaron” (traducción literal, ver la nota). Luego santificaron también su sección de la muralla. Estos actos en el primer tramo apartaron toda la muralla para el servicio de Dios. Esta santificación previa difería de la “dedicación” del muro ya edifica- do (ver 12:27). Ambos actos indican que la muralla formaba parte del proyecto de edifi- car la casa de Jehovah en Jerusalén (Esd. 1:3, 4; ver “Autor y fecha” y “Enseñanzas” en la “Introducción”).

Como paso final en la puerta (la entrada como una totalidad), los sacerdotes coloca- ron sus puertas (sus hojas de madera; este vocablo hebreo difiere del anterior) en lugar de las hojas quemadas (3:1; cf. 1:3; 2:3, 13, 17). Los vv. 3, 6, 13, 14, 15 también

hablan de la puerta, y luego de sus puertas. RVA distingue las dos palabras hebreas al final de 6:1.

El tramo de Eliasib y su equipo estaba en el muro norte, desde la puerta de las Ove- jas en el este hasta la torre de Hananeel (3:1). Quedaba cerca del templo, donde los sa- cerdotes solían trabajar. Las torres eran fortalezas incrustadas en la muralla. La torre de la Centena quizá era un cuartel de 100 soldados.

Jericó (3:2), a unos 30 km al nordeste de Jerusalén, fue una de varias ciudades de Judá que enviaron equipos (ver vv. 3, 5, 7, 13, 27). Zacur (3:2b), como todos los indivi-

duos nombrados en este capítulo, fue jefe de un grupo. Donde el grupo no se define es en la familia del líder.

Senaa (3:3) era una ciudad, y sus hijos eran sus habitantes (ver 7:36–38; Esd. 2:33– 35). Su ubicación se desconoce hoy. Aparentemente, por la puerta del Pescado se traía pescado a la ciudad (13:16) y cerca de ella se vendía. La frase con sus cerraduras y sus cerrojos indica que la puerta se completó hasta sus últimos acabados, así como en vv. 3, 6, 13–15. Los cerrojos eran las trancas y las cerraduras las argollas u otros dispositi- vos en que las trancas se insertaban.

(2) Reconstrucción del muro occidental, 3:4–13. Meremot hijo de Urías (3:4), sa-

cerdote de alto rango (Esd. 8:33), [página 107] dirigió la construcción de dos tramos (ver v. 21). En cuanto al clan de Cos, ver la exposición de 7:63. La presencia de Mere- mot con Esdras (Esd. 8:33) y en la construcción de la muralla choca con la teoría de que Esdras vino a Jerusalén en el reinado de Artajerjes II (ver “Orden cronológico de Esdras y Nehemías” en la “Introducción”).

Los vv. 1–3 han empleado el verbo edificar, pero a partir del v. 4 se utiliza restaurar principalmente (se repite en todos los vv. 4–32 menos vv. 25, 26). Restaurar no fue un trabajo menor que edificar, pues los vv. 15–32 usan restaurar donde se construyó des- de la nada. Más bien, los dos verbos son sinónimos en este capítulo (cf. vv. 13–15, re- edificar es lit. edificar).

Mesulam hijo de Berequías (3:4) era hombre poderoso, que pudo emparentarse con Tobías (6:18). Construyó dos tramos (ver v. 30). De Sadoc nada sabemos fuera de lo dicho en el v. 4.

Tecoa (3:5) estaba a unos 20 km al sur de Jerusalén. Aunque sus jefes no condes- cendieron para colaborar, los habitantes restauraron dos tramos (ver v. 27). Aun con líderes irresponsables el pueblo podía construir (ver “Personajes” y “Enseñanzas” en la “Introducción”). El final del v. 5 se puede traducir su Señor, “sus señores” o “su señor” (es decir, Nehemías, cf. mi señor en Esd. 10:3). La primera es la mejor aquí, pues el proyecto no se hizo acatando una orden de las autoridades de Judá, sino como un ser- vicio voluntario (2:18, 20) a Jehovah (ver la exposición de v. 1).

La frase traducida la puerta Antigua (3:6) es lit. “la puerta de la Antigua”, tal vez una forma abreviada de “la puerta de la (Ciudad) Antigua”. Afuera de esta puerta estaba el Segundo Barrio, el sector menos antiguo de la ciudad (2 Rey. 22:14; 2 Crón. 34:22; Sof. 1:10). De modo que por “la puerta de la Antigua” se pasaba del Segundo Barrio a la Ciudad Antigua. El Segundo Barrio tal vez fue cercado por la muralla exterior del rey Manasés (2 Crón. 33:14), pero Nehemías no lo incluyó adentro de su muro, sino que prudentemente optó por seguir la línea mucho más corta de la muralla antigua (ver la introducción a la exposición de 3:16–31).

Gabaón y Mizpa (3:7) quedaban a unos 13 km al noroeste y al norte, respectivamen- te, de Jerusalén. El v. 7 tal vez implique que Meronot estaba cerca de ellas. El v. 7b puede significar que Gabaón y Mizpa no estaban bajo la autoridad del gobernador de Judá, sino que respondían directamente al sátrapa de Más Allá del Río (ver la exposi- ción de 2:7). Sin embargo, tiene más sentido traducir después de Mizpa: “al trono del gobernador de Más Allá del Río”. El equipo del v. 7 construyó hasta el edificio reservado para el sátrapa cuando visitaba Jerusalén.

Es de suponer que Uziel y Ananías (3:8) dirigieron equipos de sus gremios. El voca- blo traducido platero significa más exactamente “orfebre”, artífice que labraba oro y pla- ta. Los orfebres y los perfumistas, por ser prósperos, disponían de más tiempo que, di- gamos, los panaderos y los alfareros, y no dudaron en ensuciarse las manos (cf. 3:31,

32). El muro ancho era un trecho en la parte norte de la muralla occidental (ver 12:38).[página 108]

Refaías (3:9) era jefe de uno de los dos subdistritos que tenían por cabecera a Jeru- salén. Este capítulo revela que la provincia persa de Judá estaba dividida en por lo me- nos cinco distritos, encabezados por Jerusalén (3:9, 12), Bet-haquérem (3:14), Mizpa (3:15), Betsur (3:16) y Queila (3:17, 18). Por lo menos tres de ellos (los de Jerusalén, Betsur y Queila) estaban divididos en dos subdistritos.

Delante de su casa fue un lugar de trabajo accesible para Jedaías (3:10), y él tendría un interés especial en dejar bien construido ese tramo. Seguramente por estas razones otros habitantes de Jerusalén también trabajaron frente a su casa (vv. 23, 28, 29; cf. v. 26) o su almacén (v. 30).

Semillero homilético

Organizados para lograr la obra de Dios

3:1–32

Introducción: Se dice que una iglesia es un “organis- mo organizado”. Tiene vida, como si fuese un cuerpo humano. También tiene organización, como si fuese un cuerpo humano. Cada miembro tiene importan- cia y cada uno tiene una función.

La obra del Señor es para todos.

Los ministros deben ser un modelo en su trabajo: como lo era el sumo sacerdote y los demás sacerdo- tes (vv. 1, 17, 22, 26).

No siempre necesitamos viajar lejos para trabajar de acuerdo al plan de Dios, pero sobre todo cuando hay algo que hacer frente a nuestra propia casa (vv. 10, 23, 28, 29).

A veces, Dios nos indica que debemos trabajar lejos de nuestra casa (vv. 2, 5, 7, 19, 22).

A veces, los que tienen talentos y dones específicos tienen que hacer trabajos comunes (vv. 8, 27, 31, 32).

A veces, los que son altos líderes en la comunidad tienen que trabajar en trabajos comunes (vv. 9, 12, 16, 17b, 18, 19).

La obra del Señor debe continuar a pesar de la falta de cooperación de algunos.

Siempre habrá algunos de la congregación que no participan porque piensan que ellos son “demasiado importantes” (v. 5b).

Los demás miembros de la congregación, aun los más cercanos a los calumniadores, deben continuar con su importante obra (v. 5a).

. La obra del Señor debe hacerse con un espíritu positivo.

Los que hacen la obra de Dios deben hacerla con gran entusiasmo (v. 20).

Los que hacen la obra de Dios deben estar dis- puestos a hacer más que lo mínimo (vv. 11, 19, 20, 21, 24, 27, 30).

. La obra del Señor es digna de una buena organi- zación.

El que dirige la organización de los miembros debe reconocer que cada uno participa como un volunta- rio (ver cap. 3).

Cada voluntario debe aceptar asignaciones según sus dones, talentos y llamado, bajo la dirección del organizador (vea las frases repetidas “a su lado” y “después de él”).

Conclusión: Cualquier aspecto de la obra de Dios es digno de una buena planificación y una ejecución efectiva. Esto es especialmente importante para una iglesia neotestamentaria. Tal como lo dijo el apóstol Pablo: “…él [Jesucristo], es la cabeza del cuerpo, que es la iglesia” (Col. 1:18). La iglesia es como un cuer- po humano. Con Jesús como la cabeza, todos debe- mos trabajar en armonía uno junto al otro, y todos en armonía con Jesucristo.

[página 109] Malquías hijo de Harim (3:11) fue uno de los que despidieron a sus es-

posas extranjeras en la reforma de Esdras (Esd. 10:31). Esto también pesa en contra de la teoría de que Esdras no llegó a Jerusalén hasta el reinado de Artajerjes II (ver la ex- posición del v. 4).

La frase traducida otro tramo (3:11) es literalmente “un segundo tramo” (ver la expo- sición de vv. 21, 25). El texto anterior no atribuye otro tramo a Malquías y Hasub (el mismo fenómeno se da en vv. 19, 20, 30). Tal vez ellos trabajaron en otra sección sin ser jefes, o su otro tramo es el que se atribuye a Benjamín y algún Hasub en el v. 23, o la enumeración de los tramos en este capítulo es incompleta. Probablemente cerca de la torre de los Hornos (3:11) había hornos para pan o cerámica.

La participación de las hijas de Salum era insólita (3:12). Muestra que toda persona dispuesta podía aportar, aun cuando no pareciera ser su deber (ver “Enseñanzas” en la “Introducción”). Probablemente Salum no tenía hijos varones.

Zanóaj (3:13) quedaba a 23 km al sudoeste de Jerusalén. Sobre las puertas del Valle y del Muladar, ver la exposición de 2:13. El codo era la medida desde el codo hasta la punta del dedo, equivalente a unos 45 cm. Hanún y su equipo, además de la puerta quemada, restauraron 450 m en un trecho lleno de brechas (ver 2:13). Fue un logro prodigioso, fruto de muchos colaboradores.

(3) Reconstrucción del extremo sur de la muralla, 3:14, 15. Desde Jerusalén,

Mizpa (3:15) estaba a 13 km al norte, y se cree que Bet-haquérem (3:14) estaba al oeste o al sur. Puerta del Manantial (3:15) está traducido puerta de la Fuente en 2:14 (ver la exposición allí). El estanque de Siloé estaba en el extremo sur de Jerusalén. Salum res- tauró la porción de la muralla que servía de muro de retención para el estanque. Debe de haber estado entre las puertas del Muladar y del Manantial, pues el v. 14 no indica que Malquías haya reparado nada después de la puerta del Muladar.

Además, Salum restauró un tramo al norte de la puerta del Manantial, ahora en el lado oriental de la ciudad. Ese tramo pasaba por el jardín del Rey y llegaba hasta donde la ciudad comenzaba a subir por gradas. No queda claro si el jardín del Rey (cf. 2 Rey. 25:4), estaba adentro de la ciudad o en el valle de Quedrón. La Ciudad de David era la parte sur del cerro oriental [página 110] desde la fuente de Gihón. El contexto aquí y en 12:37 indica que las gradas comenzaban a subir cerca del extremo sur del cerro.

(4) Reconstrucción del muro oriental, 3:16–31. Según la evidencia arqueológica,

en el lado oriental de la ciudad Nehemías no reconstruyó el muro preexílico, sino que levantó otro nuevo más cerca de la cima del cerro. Los datos de 3:16–31 concuerdan. No dicen en ninguna parte que se restauró el muro anterior. Menciona las puertas an- tiguas, pero da a entender que la reconstrucción no las incluía, sino que se realizaba arriba de ellas (ver la exposición de 3:26, 28, 31).

La ladera oriental de Jerusalén es empinada, y había muchos escombros allí (ver 2:14). Estos factores dificultarían la reconstrucción. Además, dado el número reducido de habitantes (7:4; 11:1), una muralla con menos circunferencia sería suficiente y más factible de defender (4:19). Probablemente fue por estas razones que aquí Nehemías edificó más cerca de la cima. Optó por una meta realista (ver la exposición del v. 6).

No se debe confundir a Nehemías hijo de [página 111] Azbuc (3:16) con el hijo de Hacalías, héroe del libro (1:1). Betsur estaba a 22 km al sur de Jerusalén. El plural se- pulcros de David (3:16) indica que allí estaban sepultados no sólo el rey famoso, sino también familiares y descendientes suyos. David fue sepultado en la Ciudad de David (1 Rey. 2:10), pero no sabemos exactamente dónde. De hecho, ignoramos la ubicación de todos los sitios mencionados en 3:16–31. Tal vez el estanque artificial (3:16) era el estanque del Rey mencionado en 2:14 (ver la exposición allí). La casa de los Valientes puede haber sido un cuartel de soldados, pues el vocablo traducido Valientes (gibor

1368) lit. significa “guerreros”.

Los levitas (3:17) se refiere a todos los constructores de 3:17–20. De modo que al sur de la casa del sumo sacerdote (v. 20) edificaron los levitas, y al norte los sacerdotes (3:21, 22). Ambos grupos pondrían especial empeño en construir bien cerca de la casa del sumo sacerdote.

Queila (3:17, 18) estaba a 25 km al sudoeste de Jerusalén. Probablemente Bavai hijo de Henadab (3:18) es un error del copista por Binúi hijo de Henadab (ver v. 24). Los dos nombres se escribían de manera muy similar en el heb. sin vocales. Sus hermanos (3:18) es lit. “los hermanos de ellos”, es decir, de Rejum y Asabías. Esto implica que

Asabías (3:17), Binúi/Bavai (3:18), Ezer (3:19) y probablemente Baruc (3:20) eran her- manos de Rejum (3:17), es decir, levitas. Además, tres de ellos eran gobernantes, jefes de la mitad de un distrito (3:17, 18) o de una ciudad (3:19), así como algunos levitas preexílicos (ver 1 Crón. 23:4; 26:29–32). Ezer era jefe de la ciudad de Mizpa (3:19), aunque Salum gobernaba el distrito de Mizpa (v. 15; cf. 3:9, 12 con 7:2). El vocablo tra- ducido esquina, maqtsowa 4740, (3:19) no se refiere a una de las esquinas principales de

la ciudad, sino, quizás, a algún ángulo en la muralla. Otros opinan que significa “con- trafuerte” (una especie de pilar para fortalecer el muro) o “escarpa”. La palabra vuelve a aparecer en el v. 24 traducida como “ángulo” y el v. 25 traducida como “esquina”.

Verdades prácticas

Algunas veces nos puede asaltar la tentación de no querer leer un pasaje como Nehemías 3. No lo haga. Piense en el sudor, en las manos cubiertas con llagas que sangraban, en hombres y mujeres que no estaban acostumbrados a la labor manual, pero que trabajaban con entusiasmo. Los que trabajaron con joyería, los que fabricaron perfumes, los políticos, los sacerdotes y los levitas, etc. ¿Por qué? Porque capta- ron una visión. Percibieron el cuidado renovado de Dios. Reconocieron el costo que ellos tendrían que pagar. Hicieron un compromiso entre ellos y con Dios. Oh Señor, danos una visión así, aun en el día de hoy, debería ser nuestra constante oración.

Los tramos en 3:19–21 fueron en cada caso el segundo del constructor. El primer tramo de Ezer y de Baruc no se menciona (cf. la exposición del v. 11), pero el primero de Meremot se registra en el v. 4. [página 112] Su segundo tramo fue corto (3:21).

Meremot fue sacerdote (ver la exposición del v. 4), así como los constructores del tramo siguiente (3:22). La llanura era el valle del Jordán (Gén. 13:10–12; 19:28; Deut. 34:3; 2 Sam. 18:23; 1 Rey. 7:46). Sin embargo, la palabra hebrea lit. significa “círculo” o “región”. Se usa con respecto a la región alrededor de Jerusalén en 12:28, y tal vez aquí también.

El tramo de 3:24 fue el segundo de Binúi; probablemente el primero se menciona en v. 18. La esquina había de ser alguna variación abrupta en la línea de la muralla, pero en general la muralla seguía corriendo del sur al norte. La casa del rey (3:25) no era el palacio, el cual estaba más al norte. El patio de la guardia en la casa del rey era el lu- gar donde el profeta Jeremías estuvo preso (Jer. 32:2).

En cuanto a los servidores del templo (3:26), ver la exposición de 7:46. Su tramo es- taba al sur del Ofel, área al sur del cerro del templo. La puerta de las [página 113] Aguas, parte de la muralla destruida, estaba al oriente del tramo (ver también 12:37), una evidencia de que Nehemías construyó más cerca de la cima del cerro. La puerta había sido la salida a la fuente de Gihón en el valle de Quedrón, un poco al sur del punto intermedio en el lado oriental de la ciudad. La torre que sobresalía del v. 26 no es la misma del v. 25, sino la torre grande del v. 27.

Una parábola moderna

tunidad de tener una preparación académica formal. Sin embargo, había logrado superarse económica- mente en la vida aun sin ella. Cuando nació su hijo, se dedicó a hacer preparativos para que su hijo tu- viera todos los recursos necesarios para continuar con la educación universitaria.

El tiempo iba pasando. El papá acumulaba los fondos para el día en que su hijo entrara a la univer- sidad. El gran anhelo de este padre era poder ver a su hijo con un título universitario. Durante los años de la niñez y juventud, el papá habló con el niño de los preparativos y el plan que estaba desarrollando. Vez tras vez, le manifestó su amor a su hijo.

Cuando el hijo terminó la escuela secundaria, de- cidió que no iba a asistir a la universidad, sino que entraría directamente en el negocio de su padre. El padre se sintió muy decepcionado y desanimado. Su plan para la preparación de su hijo había fallado. Él había preparado todo. El dinero estuvo en el banco para que el hijo lo utilizara en sus estudios.

El hijo estuvo a punto de perder esta gran opor- tunidad que su padre había logrado. El corazón de este padre estaba quebrantado y dolido, y una gran tensión se había generado entre ellos.

Después de un tiempo, el hijo se arrepintió; com- prendió que debía prepararse. Vio el valor de los preparativos de su padre; decidió asistir a la univer- sidad. Como resultado, aprovechó todos los prepara- tivos del padre. Este hijo recibió su título; llegó a ser una persona preparada académicamente, logrando desarrollar así su potencial humano.

El plan divino incluyó la restauración de Israel. Pero Israel no estaba en condiciones correctas para recibirla. Dios escogió a Nehemías para guiar al pueblo en un tiempo de arrepentimiento y renova- ción. De esta manera, Israel pudo recibir lo que Dios había planificado.

El tramo de 3:27 fue el segundo construido por los de Tecoa (ver v. 5). El muro de Ofel (cf. 2 Crón. 27:3) aquí ha de ser su parte norte, donde cruzaba la muralla de Ne- hemías.

La palabra traducida desde (3:28) lit. significa “de sobre”. Indica que los sacerdotes construyeron arriba de la antigua puerta de los Caballos (cf. v. 26). Esta había formado parte de la muralla anterior en el lado oriental de la ciudad, y daba acceso al valle de Quedrón (ver Jer. 31:40). No era la puerta del mismo nombre que había estado entre el templo y el palacio (ver 2 Crón. 23:15).

Sadoc hijo de Imer (3:29) debía ser sacerdote (ver Esd. 2:37). Semaías era portero del templo (cf. 11:19). La puerta oriental debe ser la misma puerta del templo que se men- ciona en Ezequiel 10:19 y 11:1, si bien el vocablo traducido “oriental” es diferente allí.

El tramo del v. 30a fue el segundo de Ananías y Hanún. Su primer tramo no se