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Aunque el ROM pueda mejorar aumentando la fuer- za del músculo o músculos antagonistas, con mayor frecuencia se opta por una estrategia que reduzca la resistencia de la musculatura (tensa) que sea el obje- tivo. Esto último se consigue (a) reduciendo su activi- dad contráctil y (b) aumentando la longitud de su te- jido conjuntivo. De estos temas hablaremos ahora.

Relajación muscular.Cuando un músculo flexor se contrae y genera movimiento en un lado de una ar- ticulación, la inhibición recíproca suele causar la re- lajación de su antagonista extensor. En este escena- rio, la inhibición recíproca no sólo facilita la acción del agonista, sino que también reduce la posibilidad de que se lesione el antagonista. Por el contrario, si se estira rápidamente un músculo, el músculo antago- nista se contrae para oponer resistencia a su rápida elongación, ofreciendo, por tanto, un mecanismo protector frente al estiramiento excesivo. Este fenó- meno, que puede oponerse a o reducir el estiramien- to deseado en los ejercicios dinámicos o balísticos de flexibilidad, es el reflejo de estiramiento miotáctico. El propioceptor responsable del reflejo de estiramien- to es el huso muscular. En la figura 2-18 se describe el huso muscular, sus distintas terminaciones sensiti- vas, sus porciones aferentes y eferentes, y su relación con todo el músculo.

Elongación del tejido conjuntivo.Asumiendo que los elementos contráctiles del músculo deseado estén relajados, el tendón y el tejido conjuntivo son los principales impedimentos a la mejoría del ROM. Los tendones y todo el tejido biológico muestran una con- ducta viscoelástica (58). Antes de pasar a las técnicas sobre la elongación del tejido conjuntivo, ofrecere- mos una corta exposición sobre la viscoelasticidad y la mecánica del cambio de longitud de los tendones.

Viscoelasticidad.La viscoelasticidad puede definirse como la característica cronodependiente de un mate- rial que reacciona ante una fuerza externa (p. ej., ten- sión) (58, 59). Una banda elástica se comporta de for- ma parecida a la viscoelasticidad del tejido conjuntivo de un tendón. Una moderada tensión de estiramiento aumenta su «rigidez» y, asumiendo que la tensión no se mantenga el tiempo suficiente ni tenga bastante magni- tud para causar daños, la elasticidad de la banda elásti- ca le permitirá recuperar su longitud en reposo una vez cese la tensión del estiramiento. Sin embargo, si la mis- ma banda elástica se estirara muy lentamente hasta dos o tres veces su longitud en reposo en torno a un objeto y luego se mantuviera en esa posición durante un largo

período, su longitud aumentaría de forma permanente, porque habría cambiado su composición molecular. Dicho de otro modo, se habrían modificado sus carac- terísticas viscosas (plásticas).

En el tejido tendinoso, la propiedad elástica per- mite un comportamiento de recuperación de la for- ma similar al de un muelle, y así la unidad musculo- tendinosa puede adoptar su longitud original tras un estiramiento corto y discontinuo. Como el tejido re- cupera su ROM normal, las actividades dinámicas moderadas no suelen afectarlo. Además, en la activi- dad deportiva, la energía elástica suele estar contro- lada por el estiramiento forzado de una unidad muscu- lotendinosa justo antes de la contracción muscular

Figura 2-18. El huso muscular y las partes que lo componen, a saber, las terminaciones sensoriales anuloespirales y las

terminaciones sensoriales en ramillete de flores. (De Fox, S. I. Human Physiology. © 1999. Reproducido con autorización de McGraw-Hill Companies, Inc.)

Fibras extrafusales nuclear Fibras intrafusales:

Fibras de la cadena

Fibras del saco nuclear

Vaina de tejido conjuntivo Fibras nerviosas aferentes (sensoriales): Fibra primaria Terminaciones anuloespirales Fibra secundaria Terminaciones en ramillete de flores Fibras nerviosas eferentes (motoras): Fibra gamma Fibra alfa Placas motoras terminales Hueso Tendón Huso muscular Músculo esquelético

Nervio periférico (fibras nerviosas motoras y sensoriales)

máxima; son ejemplos (a) el arqueamiento de la es- palda antes de golpear una pelota y (b) agacharse an- tes de saltar hacia arriba. La energía elástica es un factor importante de los ejercicios excéntricos y plio- métricos.

Por convención, la fuerza aplicada a un tejido (por área de unidad) se denomina tensión, y la modi- ficación resultante se llama deformación (5, 12, 58, 59). El término tracción se aplica cuando los tejidos se alargan longitudinalmente; otros tipos de tensión que soportan los tejidos son compresión, cizalla- miento y torsión. La curva de tensión-deformación del colágeno (un elemento principal del material ten- dinoso) se muestra en la figura 2-19. En reposo, las fi- bras colágenas suelen tener una forma retorcida o ri- zada; cuando se aplica cierta tensión por tracción de corta duración sobre el colágeno, los rizos se estiran. Durante este proceso, no se rompe ningún enlace químico; cuando desaparece la tracción, el rizo re- cupera su forma como muestra de la elasticidad del tejido.

La naturaleza viscoelástica del tejido conjuntivo hace que éste reaccione de formas específicas a las distintas tensiones; la reacción depende de la magni- tud y duración de la tensión. Por ejemplo, un tendón manifiesta elasticidad y rigidez (es decir, resistencia a la deformación) ante una elongación muy fuerte de corta duración (deformación plástica). Si el tejido ten- dinoso es sobrecargado en su fase lineal y estirado un 4%-6% por encima de su longitud en reposo, lo ló- gico es que se produzca una rotura o macroinsu- ficiencia (60). Si el objetivo es la elongación por de- formación plástica, la deformación debe producirse mediante una rotura controlada de los enlaces molecu- lares del material tendinoso; una forma de lograrlo es sometiendo el tejido a una tensión baja de larga du- ración.

La conducta viscoelástica del material biológico suele describirse con el modelo del muelle-amorti- guador extraído del campo de la ingeniería; este mo- delo aparece en la figura 2-20. El muelle representa la capacidad del material elástico para recuperar su longitud original (p. ej., como una cinta de goma). El amortiguador se parece a un pistón hidráulico; sin embargo, en tejidos biológicos como el tendón re- presenta el desplazamiento de líquidos viscosos in- tracelulares que ofrecen resistencia al movimiento. Tipos similares de conducta de resistencia se ejem-

plifican en la acción de una jeringa, un sistema de cierre hidráulico de una puerta y algún equipamien- to de entrenamiento con resistencia que utiliza como base principios hidráulicos. En estos ejemplos, el ta- maño del orificio por el que pasa el líquido hidráuli- co controla la velocidad o facilidad con la que se vence la resistencia; esto explica por qué los movi- mientos rápidos son mucho más difíciles que los len- tos. Similarmente, la elongación del tejido conjunti-

Figura 2-19. Curva de tensión-deformación del colágeno.

Figura 2-20. El modelo del muelle-amortiguador

representa la naturaleza viscoelástica del tejido conjuntivo, como el tendinoso.

Macroinsuficiencia Fase lineal

microinsuficiencia

Fase de los «dedos» Rizo eliminado

DEFORMACIÓN(% de elongación)

MODELO

vo con una fuerza menor de larga duración es más fá- cil que la elongación con una gran fuerza de corta duración; esta propiedad cronodependiente del teji- do conjuntivo es un ejemplo de viscoelasticidad.

Relajación de la tensión y el resbalamiento (cual- quier tensión dependiente del tiempo desarrolla- da en un material en respuesta a la aplicación de una fuerza).Si el material tendinoso (o viscoelástico) se estira dentro de niveles seguros por debajo de su fa- se lineal (fig 2-19) y luego se mantiene en esta nueva longitud, la tensión (es decir, fuerza por área) necesa- ria para conservarla disminuye; esta reducción de la fuerza de estiramiento necesaria se denomina relaja-

ción de la tensión (58, 59, 61). Este declive de la

tensión se produce por los cambios en la estructura viscoelástica del tendón con cada estiramiento y elon- gación.

Además de la relajación de la tensión, el resbala-

miento es un fenómeno asociado con la elongación del

tejido conjuntivo. En una prueba de deformación, la tensión se mantiene constante aunque por debajo de la región lineal de la curva de tensión-deformación (12, 58). Por ejemplo, se produce una respuesta de resbala-

miento en las articulaciones interapofisarias de la co-

lumna lumbar con una carga prolongada en flexión que supere 10 o más minutos (58). Puede haber resbala-

miento en algunos ámbitos laborales como albañiles,

obreros en una cinta transportadora y mecanógrafos; to- das estas personas son susceptibles al «resbalamiento» en flexión. Otro ejemplo de resbalamiento es la ligera disminución de la altura de la mañana a la noche; en este ejemplo, el resbalamiento es temporal y la altura se recupera mientras se está en decúbito (5).