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The best of both worlds: A sampling frame based on address-based sampling and field enumeration

Este estudio se enmarca dentro del programa Chile Emprendedoras, ejecutado por el Centro de Estudios Empresariales de la Mujer (CEEM), se considera el desarrollo de un estudio del “Rol de la Mujer en la Gran Empresa”, con el fin de conocer el escenario que rodea a las mujeres situadas en la alta dirección, conocer las características generales de las protagonistas, formación profesional, experiencia y constitución familiar, entre otros puntos, con el fin de contribuir a la competitividad y dinamismo de la economía chilena, a través de un mayor protagonismo de las mujeres en el proceso emprendedor.

Para llevar a cabo este estudio se escogió una muestra de mujeres que actualmente se desempeñan en cargos gerenciales y de alta dirección en empresas de gran tamaño establecidas en Chile. Por lo que las empresas aquí consideradas son aquellas que figuran en el Índice General del Precio de las Acciones (IGPA).

La investigación es de tipo cualitativa, en donde el principal instrumento de recolección de información es una entrevista en profundidad realizada a cada mujer seleccionada. La entrevista en profundidad se elabora dentro de un marco semiestructurado,

donde existen preguntas previamente definidas y otras nuevas que se incluyen según la fluidez de la conversación.

De este modo, a través de la diversidad de las respuestas es posible establecer el escenario en que se desenvuelven las mujeres ejecutivas y cómo compatibilizan los diversos roles a los cuales se ven enfrentadas en el mundo actual. Además, para obtener información que permita comparar y contrastar características de las mujeres ejecutivas en el ambiente que se desenvuelven se consideró una muestra de hombres que se desempeña en un cargo gerencial, que diera con la visión de los pares respecto del medio organizacional y su evolución.

La cantidad de entrevistadas son 11 mujeres y 5 hombres, provenientes de empresas grandes de Chile. Esta muestra representa el 40% del total de mujeres en cargos de alta dirección en empresa IGPA para el año 2009, en sectores de retail, financiero, industria inmobiliaria y de construcción, además de la industria vitivinícola y forestal.

Es así como a través de este estudio se puede decir que las características comunes de la mujer en cargos de alta dirección, se condensa en lo siguiente: son mujeres entre 38 y 50 años de edad, con altos niveles de educación y/o experiencia, en su mayoría casadas y con un promedio de 3 hijos. Cuyas características más destacables se presentan a continuación:

 Establecen dinámicas organizacionales en donde el objetivo no es el fin, sino más bien el proceso.

 La forma de aproximarse a los problemas de las mujeres es mucho más amplia, pues ellas van más allá de la situación misma, los hombres en cambio son muchos más concretos y no ven los detalles y consecuencias.

 Poseen claridad respecto a sus atributos, autoconfianza, seguridad, alto nivel de perseverancia y sentido de responsabilidad y el compromiso. Se autodefinen a sí mismas como portadoras de un estilo abierto y participativo el que se manifiesta en la capacidad para establecer relaciones y la aptitud para trabajar en equipo.

 Tienen la capacidad de consensuar, al nivel de llegar a ser intermediadora en ciertas situaciones de tensión.

 Manejan los riesgos de manera conservadora, esto dado que poseen la capacidad de una visión más integral de las situaciones, siendo capaz de medir los riesgos de una mejor manera y haciéndolos más acotados. De hecho, las mujeres perciben que en situaciones de crisis ellas se desenvuelven mejor, pues poseen capacidad para reinventarse.

 Aprecian la participación de las personas, tanto de su equipo como a nivel gerencial y se autodefinen como dispuestas a escuchar, para lo cual en ocasiones manejan una política de puertas abiertas. La relación con su equipo resulta fundamental y se emplean distintas estrategias para flexibilizar los vínculos interpersonales y dotarlos de mayor libertad, lo que no es sinónimo de restar responsabilidad.

 Saben apoyar y empatizar con las necesidades de su equipo de trabajo, lo cual está asociado a esta capacidad para generar vínculos y tener la capacidad de observar la generalidad en función de un fin específico.

 Tienen una estrategia de comunicación, muchas veces ligadas a sus propios cargos, así como la capacidad de incidir en su equipo de trabajo, desde el análisis y una actitud formadora y generadora de confianza, resultan ser característica que contribuyen a este ambiente de apertura buscado por las líderes.

 Les gusta liderar desde la emoción y los efectos, toda vez que consideran que esta es una pieza fundamental para generar el compromiso y entusiasmo necesario para el logro de un fin superior.

 Mientras los hombres aprenden a respetar jerarquías y tienen en un jefe o entrenador a una clara figura de autoridad, las mujeres socializan de manera más horizontal. La tendencia actual apunta hacia la interdependencia horizontal, por lo que está cualidad apunta hacia una ventaja femenina con respecto a sus pares masculinos.

 El habla de las mujeres líderes es menos racional y manifiesta mayor sensibilidad; utilizan menos palabras abstractas, un vocabulario más restringido y una estructura más sencilla. Son estos mismos ajustes del lenguaje, aquello que refleja el predominio de una cultura organizacional masculina, pues se evidencia que las formas de aproximación más asociadas al mundo femenino en ocasiones son

subvaloradas y coloca una doble exigencia a la mujer en cuanto a tener que crear una estrategia para hacerse de un espacio. (Pizarro & Guerra, 2010)

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