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La Tabla 4 muestra que el arbolado de quercíneas forma el grupo dominante de la superficie forestal arbolada de Andalucía, aportando 2,4 veces más superficie que el arbolado de coníferas. La superficie arbolada de quercíneas más extendida es la formación adehesada41. A escala de finca la formación adehesada suele ir       

40 En el proyecto RECAMAN se consideran los costes ambientales de la emisión de carbono

procedentes de la vegetación leñosa y se valora a precio cero el consumo diferencial de agua ambiental verde por la vegetación leñosa por encima del consumo del pastizal natural. Un mercado simulado de agua forestal ambiental sería factible implantarlo, si se dan las condiciones económicas favorables, en las cuencas hidrográficas en las que el agua está regulada por los embalses y se constata exceso de demanda de agua para usos no forestales.

41 “Formación adehesada: Superficie forestal ocupada por un estrato arbolado, con una fracción

de cabida cubierta (superficie de suelo cubierta por la proyección de la copa de los árboles) comprendida entre el 5% y el 75%, compuesto principalmente por encinas, alcornoques, quejigos o acebuches [frondosas mediterráneas], y ocasionalmente por otro arbolado, que permita el desarrollo de un estrato esencialmente herbáceo (pasto), para aprovechamiento del ganado o de las especies cinegéticas” (BOJA, 2010, Art. 2a, p. 8) .

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acompañada de superficies de monte desarbolado y agrícola, constituyendo así las fincas con predominio de monte mediterráneo42 el sistema agroforestal43 más emblemático del suroeste y centro la península Ibérica, denominado dehesa44 en España y montado en Portugal. La dehesa es uno de los hábitats con mayor variedad biológica, tanto de de razas ganaderas autóctonas (Molina, 2010) y plantas domésticas amenazadas, como de plantas y aves silvestres en peligro de extinción que la habitan, y también uno de los que más variedad de beneficios económicos comerciales y ambientales genera a las poblaciones local y global, por comparación con otros sistemas agroforestales existentes en el Mundo.

La gestión forestal de la dehesa se orientó hasta hace tres décadas a favorecer la producción de pastos, bellotas, corcho, leñas y granos. Este interés del propietario privado, aunque pudo favorecer a la encina en zonas de buena producción frutera, por lo general daba prioridad en el pasado a la economía de los pastizales, en un contexto de continuo desarrollo de la ganadería extensiva y la agricultura. Los investigadores que se han ocupado de la evolución de las quercíneas mediterráneas en España han mostrado como la preocupación por la conservación del árbol ha recaído principalmente del lado de las administraciones públicas y, aunque con contradicciones al cumplimento de esta regla general, hoy sigue siendo así, como puede verse reflejado en las leyes forestales (BOE, 2003 y BOJA, 2010) y la gestión de la dehesa (Linares y Zapata, 2003). Con generalidad los investigadores e instituciones coinciden en calificar la deficiente regeneración natural de la dehesa como su principal causa de degradación forestal a medio y largo plazo (Pulido et al., 2003). Un ejemplo donde se pone de manifiesto la relevancia política que ha alcanzado las degradaciones de la encina y el alcornoque es el informe de la Ponencia de Estudio sobre la protección del ecosistema de la dehesa del Senado español, que en 2010 concluyó que la crisis de la regeneración natural del arbolado es uno de los problemas ambientales más acuciante de la dehesa (Senado, 2010). El reconocimiento generalizado del problema del envejecimiento del arbolado no ha motivado al gobierno español y otros regionales del área de la dehesa a valorar los efectos económicos que se ocultan detrás de su envejecimiento45.

Las condiciones de productividad natural del suelo forestal de Andalucía no ha favorecido la consolidación de la producción de madera comercial. La repoblación histórica de las coníferas en Andalucía ha recaído principalmente en las administraciones públicas, y esta gestión forestal directa ha conseguido que las especies de pino pinaster, pino carrasco, pino silvestre y pino piñonero hayan alcanzado una notable representación en la superficie forestal de Andalucía (Tabla 4). Esta política repobladora del Estado en España, en la década de los años noventa del siglo XX recayó en la dehesa, favoreciendo de forma significativa por primera vez la plantación de encinas y alcornoques46.

      

42 Los expertos forestales emplean en otro sentido el término “monte mediterráneo”

asociándolo a un uso no adehesado. En RECAMAN se ha señalado que el término monte y monte mediterráneo se usan como sinónimo de superficie forestal tal como la define la legislación de montes española.

43 El aclarado y apostado de la vegetación arbustiva autóctona a lo largo de la historia humana

ha modelado intensamente el paisaje forestal humanizado en los montes mediterráneos.

44 “Dehesa: Explotación constituida en su mayor parte [> 50%] por formación adehesada,

sometida a un sistema de uso y gestión de la tierra basado principalmente en la ganadería extensiva que aprovecha los pastos, frutos y ramones, así como otros usos forestales, cinegéticos o agrícolas” (BOJA, 2010, Art. 2 b, p. 8).

45 La excepción la constituye el gobierno de la Junta de Andalucía con la aprobación de la Ley

de la Dehesa (BOJA, 2010) y el desarrollo del proyecto RECAMAN.

46 Esta acción repobladora del gobierno mediante subvenciones a los propietarios de la tierra

procede de la política agrícola de abandono de tierras de cultivos de la Unión Europea y no de un reglamento forestal de la UE, ya que, como fue señalado con anterioridad, tal reglamento no puede existir por carecer de competencia la UE en el ámbito forestal.

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La gestión forestal del monte se realiza en un contexto de falta de estadísticas económicas sobre el rendimiento a ciclo completo de los productos de madera, leña y frutos del arbolado. Aunque esta carencia de información económica forestal es común a todos los países de la cuenca del Mediterráneo, en el caso de Andalucía esta circunstancia destaca de forma singular por el notable gasto público que la Junta de Andalucía destina a la lucha contra los incendios forestales, la silvicultura de conservación, la preservación de la biodiversidad amenazada y la ganadería extensiva de los montes.

Se disponen de dos fuentes de datos oficiales que podrían ser ampliadas para adaptarse a las nuevas demandas de información que requiere la valoración económica del arbolado del monte andaluz. De un lado, el Inventario Forestal Nacional (IFN) aporta las teselas47 georreferenciadas que ofrecen los datos físicos del arbolado requeridos para el cálculo de la renta total. Esta valiosa información física del arbolado no es utilizada por los dos sistemas contables oficiales disponibles en el ámbito de la Unión Europea (CEA/CES y RECAN).

Tabla 6. Fuentes de información y métodos de valoración de RECAMAN

Bienes y servicios omitidos por el sistema CES Unidad Cantidad Precio

1. Árboles vivos (Av) a IFN/CAF M/VPD

2. Muerte natural de árboles (Am) a FP/CAF M/VPD 3. Cortas culturales de árboles (Ac) a FP/CAF M/VPD

4. Crecimiento natural de madera y leña (CMml) m3 FP/CAF M/VPD 5. Crecimiento natural del corcho (CNco) kg FP/CAF M/VPD

6. Pastoreo de bellota (PIb) kg FP/E/CAF M/VPD

7. Pastoreo de pasto natural (PIpn) kg FP/E/CAF M/VPD

8. Capital cinegético (Ccin) ca FP/CAF M/CAF/VPD

9. Extracciones cinegéticas recreativas (PFecin) ca FP/CAF/VC M/CAF/VC

10. Servicio recreativo comercial (PFrC) vi CAF M

11. Servicios ambientales privados(PFaA) ha CAF/VC VC

12. Tierra ambiental privada (CFtPR,A) ha CAF/VC VC

13. Recolección de setas (PFsPU,A) kg VC M/VC

14. Carbono forestal (Cfor) t IFN/FP/ CAF M/VPD

15. Agua forestal ambiental libre (PTafA,L) m3 AMA/FP FP

17. Servicio recreativo ambiental público (PFrPU,A) v VC/CAF VC/FP

18. Paisaje forestal producido (PFpPU,A) ha EC/FP EC/FP

19. Biodiversidad amenazada (PFbPU,A) N CMA/CAF VC/EC/FP

Siglas no definidas arriba:

AMA: Agencia Andaluza de Medio Ambiente y Agua; a: árbol; ca: cabeza; CAF: cuentas agroforestales verdes; ha: hectárea; CMA: Consejería de Medio Ambiente de Andalucía; EC: elección conjunta; E: encuestas ad hoc; FP: función de producción; IFN: Inventario Forestal Nacional; kg: kilogramo; M: mercado; m3: metro cúbico; N: número total de especies amenazadas; t: tonelada métrica; v: visita; VC: valoración contingente; y VPD: valor presente descontado.

Fuente: Proyecto RECAMAN (en curso).

Dependen sólo de una decisión política de los gobiernos para que los sistemas contables oficiales se ampliaran para integrar los datos físicos y los precios para estimar los valores del crecimiento del árbol, la destrucción del arbolado, el       

47 Tesela es el nombre que recibe la parcela georeferenciada en las que se miden los datos

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crecimiento de la madera, la leña y el corcho, la producción de bellota, la fijación neta de carbono y el consumo de agua del árbol, entre otros, que se detallan más adelante, y que se requieren para estimar el valor capital total del arbolado del monte. Este valor capital total del arbolado del monte depende, por un lado, notablemente de los precios y costes de mercado de las producciones comerciales del árbol. Por otro lado, otras producciones del árbol, claramente los servicios ambientales del árbol, están asociados de forma inseparable al suelo y el clima, y para valorar estos servicios se dispone de métodos de valoración ambiental como son el precio hedónico, la valoración contingente, la elección conjunta, la función de producción y otros. En la Tabla 6 se muestran las fuentes de información y métodos de valoración que se están aplicando en el proyecto RECAMAN para estimar los valores económicos de los montes de Andalucía ignorados por la cuenta económica de la silvicultura (CES), entre los que se encuentran los valores de los árboles vivos (en pie), destruidos por muertes naturales y cortas por tratamientos culturales48.

El valor capital de los árboles vivos (Av) del ciclo actual se estima por el valor presente descontado de sus rentas naturales de capital futuras. Se ha de tener en cuenta que un monte en RECAMAN tiene el valor capital de sus árboles vivos (ciclo actual) clasificado en (1) producciones en curso de madera, leña y corcho; (2) capital fijo de recursos biológicos por las producciones de los turnos siguientes al actual de madera, corcho, bellota, acebuchina, piñón y castaña de los árboles de productos multiturno; y (3) árboles vivos sin corta programada.

El cálculo del valor del árbol vivo (ciclo actual) y el valor de la tierra por la producción de otros árboles en el futuro (ciclo siguientes al actual) requiere conocer el crecimiento natural forestal (CNfor) de las producciones en curso y de capital fijo procedente de la biomasa de árboles que es contabilizada como crecimiento natural de madera y leña (CNml) y corcho (CNco). El crecimiento de la madera y la leña de árboles de producto único en todo el ciclo se considera una producción en curso. El crecimiento natural del arbolado de quercíneas del monte andaluz se considera una producción de capital fijo por cuenta propia cuyos productos forestales son los flujos futuros de bellota49, corcho y leña.

El crecimiento natural de la madera y leña es una producción anual del monte también omitida en las estadísticas oficiales y su valor puede ser estimado con los datos aportados por el Inventario Forestal Nacional (IFN) y los precios observados directamente del mercado (M) y/o estimados por su valor presente descontado (VPD). Cuando la leña es cortada, ya sea procedente de la poda de ramas, la clara o la entresaca cultural, y la corta de árboles muertos, ha de ser considerada, simultáneamente, un coste por su valor en pie y un producto por su valor a pie de carril de la actividad de elaboración de leñas (Tabla 6).

Las fuentes de información oficial para la valoración económica del arbolado del monte deberían proceder del IFN y de la RECAN modificados. La RECAN presenta actualmente datos parciales físicos de la superficie arbolada, aunque en esta última estadística contable el número de fincas de monte presentes en la muestra están escasamente representadas50. Se requiere una RECAN ampliada para incorporar la información de los crecimientos naturales de la biomasa y el corcho, y la producción de bellota que precisa su valoración económica comercial. El sistema CAF aplicado en el proyecto RECAMAN estima la renta total del árbol con la inclusión de los crecimientos anuales del árbol, la madera, la leña, el corcho y los frutos.

      

48 Se han omitido en la Tabla 6 la corta comercial de madera y la saca de corcho por estar

incluidas en el sistema CES.

49 La bellota es consumida en montanera por los cerdos y por los restantes animales

domésticos y silvestres. La recolección humana de bellota es hoy una actividad testimonial.

50 Este es el resultado de la consulta realizada en 2010 a al servicio de la RECAN del Ministerio

35  4.3.2 Pasto y bellota

En el caso de la cuantificación de las producciones y costes comerciales privados del monte se presentan las mayores dificultades de valoración en los componentes más singulares como son el arbolado de quercíneas, la producción de bellota y el consumo de pasto natural. El consumo por la ganadería y las especies cinegéticas de pastos naturales (PIpn)51, bellotas (PIb) y acebuchinas (PIac) se consideran producciones intermedias comerciales, y sólo se conocen datos de estas producciones procedentes de investigaciones científicas. Esta omisión de la valoración de los alimentos de bellota, pasto y otros que en pastoreo y montanera consumen los animales supone que no es posible conocer las rentas de pastoreo y de la ganadería del monte, ya que en la estadísticas contables de la RECAN y la CEA, la renta de la actividad ganadera no considera entre sus costes el valor de las producciones intermedias de los pastos y las bellotas.

La cantidad de unidades forrajeras de pastos y bellotas pueden estimarse conjuntamente mediante el conocimiento de las necesidades totales de los animales netas de los alimentos consumidos en forma desuplementos. Los mercados de arrendamientos separados de pasto y bellota en montanera pueden ofrecer estas rentas individuales por unidades de superficie, cabeza de ganado y peso vivo repuesto por los cerdos durante la montanera. En RECAMAN los datos de arrendamientos de pastos y bellotas proceden de una encuesta a 800 propietarios no-industriales de montes y de una muestra de más de 50 fincas de montes de Andalucía.

Las producciones de pastos y bellotas consumidas por la fauna silvestre no-cinegética se consideran en RECAMAN bienes no-económicos por asumirse que el propietario forestal no tiene demanda efectiva con disposición a pagar de personas físicas o jurídicas. Estos consumos libres de pastos y bellotas, cuando es posible su contabilización, se tienen en cuenta sus cantidades en la estimación de los indicadores físicos de RECAMAN.

4.3.3 Caza

La actividad cinegética es una producción consolidada en el monte andaluz que se va extendiendo en competencia con la actividad ganadera por el consumo del pasto y la bellota. No existe medición alguna oficial normalizada del valor de los servicios de la

caza recreativa del monte. La información disponible en algunos casos, como