• No results found

1.2.5.1 Técnica convencional Condensación Lateral Activa

Esta técnica de condensación lateral de puntas de gutapercha en frío es la más utilizada por la mayoría de profesionales. Su eficacia comprobada, su relativa sencillez, el control del límite apical de la obturación y el uso de un instrumental simple han determinado la preferencia en su elección. Se considera una técnica patrón, cuya eficacia se compara con otras técnicas más novedosas.

Algunos autores, como Schilder, se contradijeron a la técnica de la condensación lateral por considerar que las puntas de gutapercha quedarían en el interior de una mar de cemento, sin formar una masa densa y que era imposible obliterar con ella los conductos laterales.

Otros autores, como Weine, niegan esta afirmación, habiendo demostrado que con esta técnica se consigue una masa compacta de puntas de gutapercha, con una

28

mínima capa de sellador. Por otra parte, ninguna técnica puede obturar todos los conductos laterales y forámenes apicales; los que se observan en las radiografías son solo algunos de los que existen.

En conductos muy curvos o con grandes irregularidades pueden estar más indicadas otras técnicas que utilizan gutapercha plastificada por calor. (CANALDA., 2014)

Descripción de la técnica

A. Calibrado de la zona apical del conducto

En las técnicas manuales, la lima apical maestra muestra el calibre de la zona más apical del conducto.

B. Elección del espaciador

Al finalizar la preparación del conducto, se selecciona el espaciador que nos parezca más adecuado. Ha de alcanzar una longitud 1-2 mm menos que la longitud de trabajo para poder ser eficaz en la zona apical. Si no alcanza esta longitud, se elegirá uno menor hasta alcanzar la distancia mencionada.

C. Elección de la punta principal

Se selecciona un cono del mismo calibre que la lima maestra de este modo, el espaciador penetrará más cercano a la constricción y la compactación podrá ser mayor.

No es necesario que alcance toda la longitud de trabajo. Puede quedar a una distancia de 0,5-1 mm como máximo de la misma, ya que esta pequeña discrepancia en la longitud es incluso conveniente para que, cuando se introduzca

29

la punta con el sellador y se ejerza fuerza con el espaciador, el extremo apical de la punta asiente en la constricción.

Cuando se cree que la punta alcanza una situación correcta respecto a su límite apical, se debe comprobar mediante una radiografía (conometría). Las posibles discrepancias de situación se solucionarán como se ha mencionado antes.

D. Secado del conducto

Se efectúa con puntas de papel estandarizadas hasta conseguir extraerlas completamente secas. Si su extremo apical aparece manchado de sangre, es un indicador de que el conducto no se ha preparado de modo adecuado, por haberse destruido la constricción o por no haber labrado en la zona apical un lecho o tope apical en los dientes con reabsorciones apicales.

E. Introducción del cemento sellador (Sealapex)

El sellador se prepara siguiendo las instrucciones del fabricante. Se introduce en el conducto la lima maestra impregnada del cemento hasta alcanzar la longitud de trabajo; entonces se gira la lima en sentido antihorario, para que impregne las paredes del conducto, y se retira del mismo. También se puede introducir el sellador recubriendo la punta de gutapercha con él.

F. Introducción de la punta principal

La punta principal se impregna ligeramente con sellador y se introduce en el conducto hasta alcanzar la longitud seleccionada en la prueba de la misma, de forma lenta para permitir la salida del aire que hay en el interior del conducto. G. Condensación de puntas accesorias

Se introduce el espaciador seleccionado, ejerciendo una fuerza enérgica hacia apical, pero que no sea excesiva. Se debe dejar el espaciador en esta posición durante un 1-2 segundos para asegurar la deformación producida en la gutapercha. Para retirarlo, se ejerce un movimiento de rotación horaria y antihorario inferior a 180°, de modo que el espaciador queda libre y se puede extraer.

30

A continuación se introduce la punta accesoria seleccionada, preferentemente la de menor calibre posible, y se repite la secuencia hasta que el espaciador no pueda penetrar más de 1-2 mm en el conducto.

Se recortan las puntas que sobresalen con un instrumento al rojo vivo, 1 mm en el interior del conducto, y se condensan verticalmente con un condensador.

Se hace una radiografía para comprobar el límite apical y la calidad de la obturación. Si existe algún defecto, se retiran parcial o totalmente las puntas y se repite la obturación.

H. Cuidados finales

Conviene limpiar la cámara pulpar con un solvente, como el cloroformo o el xilol, para eliminar cualquier resto del material de obturación que haya quedado en ella y que podría ocasionar una tinción de la corona.

La técnica para obturación de dos, tres o más conductos de un mismo diente en general es idéntica a la que se describió. Sin embargo, aquellos con escasa experiencia deben tener algunos cuidados:

1. La obturación de tres conductos exige más tiempo y más tranquilidad.

2. Realice la obturación de cada conducto en forma individual. No obture todos al mismo tiempo; esto evitará que los conos se junten en la cámara pulpar y se complique la condensación lateral.

3. Prepare un poco de sellador para cada conducto en el momento de usarlo. Esto impedirá que con el correr del tiempo el sellador comience a mostrar señales de endurecimiento. (COHEN, 2011)

1.2.5.2 Técnica no convencional termomecánica MCSPADDEN.

Creada por el Dr. Jhon McSpadden (1980) propuso una técnica llamada “obturación termomecánica de la gutapercha”, utilizando los compactadores.

Estos instrumentos son de acero inoxidable, estandarizado y similar a una lima Hedstroem invertida. Se utilizan en el contraángulo a baja velocidad y se basan en el principio de un tornillo de rotación reversa.

31

Se utiliza en las técnicas de relleno de conductos con gutapercha en que el calor de fricción generado ablanda la gutapercha y las espiras dirigidas hacia apical la moldean en el sistema de conductos radiculares. La temperatura requerida para reblandecer la gutapercha, se consigue cuando se alcanzan las 8,000 a 20,000 rpm.

En la técnica termomecánica, se ablanda la gutapercha por acción del calor producido por la fricción de instrumentos especiales denominados compactadores. Estos compactadores se fabrican de acero inoxidable y tienen diseño similar al de una lima Hedstroem, aunque con las espirales invertidas. (COHEN, 2011)

Descripción de la técnica:

 Antes de comenzar con los procedimientos para obturar el conducto por esta técnica, seleccionar el compactador que se utilizará. Esta elección es importante para que se pueda obtener una buena obturación y, sobre todo, para no fracturarlo.

 Con el conducto conformado, verifique el compactador elegido llevándolo hasta la profundidad deseada (2 a 3mm). No deberá quedar ajustado entre las paredes del conducto. Si queda trabado con el conducto, puede fracturarse durante el uso. Tampoco deberá estar muy holgado, ya que no podrá generar la fricción y el calor necesarios para plastificar la gutapercha. La elección deberá recaer sobre un instrumento que no quede trabado u holgado en exceso.

 Seleccione y deje listos para su uso los atacadores que puedan penetrar en la entrada del conducto.

 Luego de la colocación del sellador en las paredes dentinarias, el cono principal, seleccionado en la forma habitual, debe ubicarse correctamente en el conducto. El compactador elegido debe entrar sin presión exagerada, por lo menos hasta el tercio medio. Antes de introducirlo en el conducto, es imprescindible verificar si gira en sentido horario. El instrumento calibrado (LTC -2 a 3 mm), girando a una velocidad de 8.000 a 12.000 rpm, se introduce en forma paralela al cono de gutapercha, y el calor resultante de la fricción plastificará la gutapercha que, en forma simultánea, será compactada dentro del conducto.

32

 Este instrumento no debe utilizarse en sentido antihorario para esto se debe realizar la prueba con una gasa, si esta es expulsiva al gutacondensadores está colocada al sentido correcto.

 A medida que la gutapercha se compacta, el instrumento tiende a salir del conducto. Este retroceso debe hacerse con lentitud, siempre con el micromotor en movimiento. No tan rápido como el instrumento parece querer ni tan lento como para producir un calentamiento excesivo, lo cual posibilitaría la adhesión de la gutapercha al compactador, y crearía espacios en la obturación. Inmediatamente después de retirar el compactador, se realiza la condensación vertical con el uso de atacadores. (CANALDA, 2014)