Chapter 2: Institutional Diffusion and Variation
2.4 Why Do Institutions Vary as They Diffuse?
2.4.3 Adoption
En el análisis DOFA realizado se identificaron seis (6) debilidades presentes en la zona de estudio, las cuales afectan las características naturales del suelo, el agua, la biodiversidad y en general todos los procesos biológicos que se presentan en este ecosistema, estos factores son considerados como tensionantes, y estos tensionantes a su vez, se definen como un estímulo externo negativo, que afecta el desarrollo del ecosistema, esta tensión se puede generar por uno o varios agentes tensionantes, y como consecuencia pueden generar disturbios, los cuales son una serie de eventos de tipo discreto que afectan el desarrollo natural de los ecosistemas y pueden ocasionar la pérdida total o parcial de los atributos que definen un ecosistema, un ejemplo de ellos son: Incendios, heladas, contaminación del agua, del suelo, la deforestación, la erosión, invasión presencia de especies invasoras entre otros (Escuela de Restauración Ecologica, 2010).
En esta línea de ideas, serán analizadas cada una de las debilidades para luego realizar una propuesta de medidas de protección y restauración de la zona.
Persisten actividades antrópicas (Debilidad)
De acuerdo con la debilidad identificada: “En la zona de estudio se presenta en algunas zonas la realización de actividades agrícolas y ganaderas”. La normatividad ambiental colombiana, establece en la Resolución 0839 de 2003, los usos sustentables de los páramos, que para dicha
norma son...“Zonas en las cuales se podrán llevar a cabo actividades productivas de manera sustentable de acuerdo con los resultados de la evaluación, de tal forma que no implique riesgos en el mantenimiento de la estructura y funcionalidad del ecosistema, dado su carácter de protección especial consagrado en la Ley 99 de 1993” (MAVDT, 2003).
Para la zona investigada estas actividades agrícolas son: la siembra de papa y hortalizas, la porcicultura y ganadería lechera, las cuales implican los impactos ambientales negativos de remover la vegetación presente en el ecosistema, el uso de agroquímicos que pueden alterar los ciclos biogeoquímicos en el suelo, la perdida de la biodiversidad presente, la contaminación de las aguas superficiales y subterráneas, el cambio de las características biológicas físicas y químicas del suelo (Podwojewski, P., 2000), por lo tanto estas actividades deben ser detenidas y planteados otros usos del suelo más compatibles con la conservación y la restauración ecológica y que representen alternativas económicas para el desarrollo sustentable de las comunidades campesinas presentes.
Degradación de suelos (Debilidad)
En la debilidad identificada “De acuerdo a la cartografía temática realizada, algunas zonas en la parte sur del “Parque Ecológico Matarredonda” se presentan suelos degradados”, por medio de la Figura 13.
Se observan zonas con evidencias de procesos erosivos, ubicadas hacia la zona sur del parque, cercanas como se observa a la Vereda Belén del municipio vecino de Ubaque, en estas imágenes satelitales se observa la parcelación de los predios de esta zona y la perdida de las coberturas afines a vegetación nativa, lo cual concuerda con la Figura 21 Pérdida de las coberturas vegetales en el área de estudio, donde se confirma este mismo fenómeno, y ya que este cambio se relaciona con la perdida de coberturas vegetales, se deben abordar desde las alternativas económicas para el uso del suelo, la restauración ecológica y la educación ambiental de sus habitantes, haciendo seguimiento por medio de imágenes satelitales y de visitas de campo del éxito de estas estrategias (Bedoya, M. y Portillo, J., 2016).
Presencia de coberturas transformadas (Debilidad)
En la debilidad “De acuerdo con la metodología Corine Land Cover, se identificaron 5 tipos de coberturas transformadas por actividades antrópicas, estas ocupan el 27, 46% del área total de estudio, la transformación ha aumentado durante el periodo de análisis, en 0,18%, es decir en 3,24 ha” esto implica un aumento de las actividades agrícolas y de uso de la vegetación propia de la zona, aunque su aumento en el periodo de estudio de dieciséis (16) años, ha sido de un 0.18%; se deben plantear estrategias para detener y reversar estas actividades, como lo son el ecoturismo, el pago por bienes y servicios ecosistémicos, dando otras alternativas a la comunidad para evitar la presión y degradación que se le está haciendo al ecosistema, para ello se identifican las variables activas identificadas desde la matriz Vester que son las más pertinentes para abordar la propuesta, por su grado de influencia en el sistema.
Disminución de coberturas naturales (Debilidad)
Para la debilidad… “Las coberturas naturales han decaído en un 2,09%, las cuales equivalen a 38,63 ha, en el periodo de análisis”, este aspecto está relacionado con el aumento de la presencia de las coberturas transformadas y la presencia de bosques fragmentados, al perderse estas coberturas naturales se afectan los ciclos del agua, la calidad de los suelos, la biodiversidad, la fauna, los corredores biológicos y todos los demás aspectos del biotopo y la biocenosis de la zona estudiada (Alarcon, J.; Barbosa, C., 2002). En este sentido se deben trabajar aspectos relacionados con la disminución de los factores tensionantes para el ecosistema y presentar alternativas productivas y de educación ambiental a los habitantes de la zona.
Bosque fragmentado (Debilidad)
En la debilidad identificada: “El Bosque Fragmentado representa el 22,75% de área de estudio, el cual aumento en su área, durante el periodo de estudio y evidencia deterioro de las condiciones ecológicas de la zona y la conectividad ecosistémica” la fragmentación se evidencia
como un proceso negativo, donde la parcelación y la formación de relictos de bosques separados por potreros afectan la conectividad ecosistémica, los corredores biológicos, la estructura y la composición del componente vegetal, afectando la biodiversidad en general de la zona afectada (Vargas O. , 2011).
Los efectos pueden ser en el ambiente físico del ecosistema (biotopo), como lo son la generación de microclimas donde cambian factores como la humedad del suelo, la radiación solar, la temperatura, la estructura del suelo, entre otros, así como también se afecta puede afectar el componente biológico del ecosistema (biocenosis) en su capacidad de germinación de las semillas, la dispersión de estas, la conectividad, los flujos genéticos de las poblaciones, y en general la estructura, composición y biodiversidad de la zona (Bustamante, R. y Grez, A., 1995).
Las principales acciones para detener esta debilidad deben estar enfocadas en eliminar los factores disturbantes y generadores de esta fragmentación como lo son: las actividades de siembra de papa y hortalizas, la potrerización para la ganadería lechera, la construcción de vivienda campesina, la cría de cerdos, el uso del material vegetal y en general las actividades antrópicas que generen estos efectos ecológicos adversos (Podwojewski, P., 2000).
El otro abordaje debe estar encaminado en la interconexión de los parches de bosque o vegetación primaria encontrada en la zona, mediante la siembra de especies nativas pioneras de la zona, que funcionen como inductores de restauración, que favorezcan la lluvia de semillas de las aves (ornitocoría), y el cambio gradual hacia otro tipo de microclimas, que sean más acordes con la sucesión ecológica natural de las zonas afectadas, en este sentido se pueden usar plantas tipo percha, es decir vegetación de crecimiento rápido y con frutos atractivos para las aves, que favorezcan sus visita y la lluvia de semillas que estas realizan, para así a través de los sobrevuelos y la ornitocoría permitir la llegada de semillas nativas que logren el asentamiento de especies nativas y así acelerar la conectividad de los parches de bosque y la disminución de la fragmentación del ecosistema (Castellanos, C. y Bonilla, M., 2011).
Presencia de plantas exóticas (Debilidad)
Para la siguiente debilidad: “En cuanto al Indicador de Vegetación Remanente IVR, la cobertura de Pastos Arbolados se clasifica como muy transformada, y está representada por especies de plantas exóticas como los Eucaliptos, Pinos y Acacias” dentro de los efectos de vegetación exótica en páramos se tiene la presencia de pinos (Pinus sp.) que acorde con los estudios realizados por Cortes, Chamorro & Vega, en el páramo de Guerrero de Colombia, definen a esta especie como muy consumidora de agua, y por lo tanto seca el suelo, asociando esta característica a la perdida de la fertilidad, así como también que es una planta que genera gran cantidad de acículas (hojas del pino), las cuales forman capas muy tupidas de necromasa que son de difícil descomposición, alterando las condiciones microclimáticas del suelo, los ciclos de nutrientes e impidiendo el crecimiento y el asentamiento de las plantas nativas que no están adaptadas a estas nuevas condiciones edáficas, haciendo que dicha vegetación nativa este casi ausente alrededor de estos bosques introducidos, ocasionando que un suelo con esta vegetación exótica sea más seco y menos orgánico que un suelo típico de páramo con vegetación nativa, disminuyendo la biodiversidad y la posibilidad del mantenimiento de las coberturas naturales (Cortes, A., Chamorro, B. y Vega, A., 1990).
Para el caso de la especie Eucalipto (Eucaliptus sp.) esta es una planta de rápido crecimiento, y con abundante generación de hojarasca que tiene efecto alelopático (rechaza otras especies a su alrededor) debido a la presencia de fenoles en sus hojas que impiden el crecimiento de otras especies, esta característica fisiológica estaría asociada a impedir la competencia y presencia de otras plantas y así tener más recursos para su crecimiento y propagación, ocasionando la perdidas de las coberturas vegetales nativas y disminuyendo la biodiversidad de ellas (Lima, W., 1996).
En cuanto a la presencia de Acacias australianas (Acacia melanoxylon) esta se ha asociado al cambio en la disponibilidad de hídrica en los suelos, el cambio en los ciclos de nutrientes, sobre todo en el carbono y el nitrógeno, en el caso del carbono este se aumentan por la generación de una gran cantidad de hojarasca y con respecto al incremento del nitrógeno este se asocia a que estas plantas presentan simbiosis con bacterias fijadoras de este elemento, favoreciéndose en sus
procesos de competencia por otros recursos como el espacio y la luz, colocando las especies nativas en una situación de vulnerabilidad frente a su invasión (Lorenzo, P.Y Rodriguez, S., 2015).
Para la zona de estudio la presencia de estas especies está asociada a la generación de maderas para diversos usos en las comunidades, y en algunos casos representan recursos económicos por su tala y venta, son consideradas invasoras dada su fertilidad, dispersión de semillas de tipo anemócora, crecimiento rápido, competencia por las luz, espacio y en algunos casos los factores alelopáticos asociados (Hofstede, R., 2001).
Para atacar la presencia de este tipo de plantas exóticas, se debe presentar otro tipo de alternativas más acordes con los suelos y la biodiversidad, y realizar entresacas graduales de estas especies para favorecer la presencia de especies nativas que sean pioneras en los ambientes donde las plantas exóticas estaban ubicadas. Desde la educación ambiental reconocer los pasivos ambientales y el daño a largo plazo que estas especies introducidas realizan en los bienes y servicios ecosistémicos de la zona de estudio (León , O. y Vargas, O., 2007).
Restauración Ecológica (Oportunidad)
A partir de las características del medio físico y las características biológicas propias del ecosistema y teniendo en cuenta sus amenazas y debilidades presentes a continuación se plantean las medidas de protección, rehabilitación y conservación del ecosistema.
Para la oportunidad de… “Integrarse a los programas de restauración ecológica que realizan el Jardín Botánico de Bogotá, la Corporación Autónoma Regional CAR y otras entidades públicas y privadas afines a estas iniciativas” en este respecto existe el Plan Nacional de Restauración Ecológica, Rehabilitación y Recuperación de Áreas Disturbadas, que está planteado desde el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, donde se estructuran los proyectos desde la metodología de Marco lógico en tiempos de: largo plazo a veinte (20) años , a mediano plazo en ocho (8) años y en corto plazo a tres (3) años, encaminados en evitar la pérdida y transformación ecosistémica, los cambios en uso del territorio, las invasiones biológicas, la sobreexplotación de recursos biológicos, la contaminación y el cambio climático. (MADS, 2015).
Existen mecanismos de financiación para la realización de proyectos de conservación y restauración a los cuales se podrían acceder desde el nivel local, regional y nacional por medio de recursos públicos como los otorgados por el Fondo Nacional de Regalías, el Fondo Nacional Ambiental, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y también desde organismos internacionales de cooperación no gubernamentales como lo son, el Fondo Mundial Ambiental (GEF por sus siglas en inglés), la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN por sus siglas en inglés), el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF por sus siglas en inglés), estas instituciones por medio de la elaboración y postulación de proyectos podrían financiar las iniciativas de restauración, rehabilitación y recuperación ecológica de la zona de estudio (Murcia, C. y Guariguata, MR., 2014).
Las etapas de implementación de un proyecto de restauración ecológica, que se desarrollarán a continuación se basan en el “Plan Nacional de Restauración Ecológica, Rehabilitación y Recuperación de Áreas Disturbadas”, estas son:
La planeación del proyecto de restauración ecológica. La ejecución del proyecto de restauración ecológica. El mantenimiento del proyecto de restauración ecológica. El monitoreo del proyecto de restauración ecológica.
La divulgación del proyecto de restauración ecológica (MADS, 2015).
Planeación del proyecto: para realizar esta etapa se deban tener en cuenta, la línea base ambiental de la zona, donde se analizan: la cartografía, los inventarios de vegetación y fauna, los tipos y características de suelos presentes, las características sociales y económicas de la zona, las áreas definidas desde el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) para tal fin, los Planes de Ordenamiento y Manejo de Cuencas (POMCAS), los Planes de Gestión Ambiental Regional (PGAR), las directrices de la autoridad ambiental entre otros, con el fin de definir correctamente el escenario donde se va a realizar el proyecto.
Para el “Parque Ecológico Matarredonda”, donde se propone el proyecto se cuenta con la cartografía temática necesaria y análisis de SIG, estudios climatológicos, caracterización de la vegetación, caracterización de los suelos, y desde el POT de Bogotá y la Resolución 0228 de 2015, se define como “Reserva Forestal Protectora Bosque Oriental de Bogotá”, y hace parte de la cuenca alta del rio Teusacá, y de la cuenca media del rio Bogotá.
La ejecución: en esta etapa se deben tener los factores en juego para la restauración como lo son: los tiempos de ejecución, los factores ecológicos, el área a trabajar, el nivel de deterioro, las escalas e intensidades de los factores de perturbación, la voluntad política de los tomadores de decisiones, los recursos económicos necesarios para la acciones necesarias, la capacitación de la comunidad en temas ambientales y su nivel de compromiso frente al proyecto (MADS, 2015).
De acuerdo a lo expuesto anteriormente el proyecto debe ser pensado en escala de largo plazo de diez (10) años ya que según el Plan Nacional de Restauración, los primeros cinco (5) años deben ser de monitoreo y para lograr el éxito en la estrategia se deben llevar a diez (10) años o más.
Puesto que se deben buscar estrategias sencillas, prácticas, económicas, efectivas y verificables el “Plan Nacional de Restauración”, plantea una serie de estrategias de uso común enfocadas en tres (3) objetivos principales los cuales son: el incremento y la mejora del hábitat, el incremento de la conectividad y finalmente la conservación de la biodiversidad, estas estrategias son:
Encerramiento del área: se plantea el uso de cercas y postes para evitar la entrada de animales de pastoreo y personas a la zona, y así facilitar la dinámica natural de sucesión ecológica por lluvia de semillas y crecimiento de plántulas, no obstante lo que plantea el “Plan Nacional de Restauración”, no se aplica a la zona ya que en los predios del “Parque Ecológico Matarredonda”, no se encuentra ganado y el cercado está ubicado en la vía principal que comunica a la ciudad de Bogotá con el municipio de Choachí, de otra parte la mayor parte de la circulación de personas se realiza por el camino real, evitando así el daño de la vegetación y los rebrotes naturales de la vegetación.
Enriquecimiento y suplementación del bosque: esta se aplica a zonas donde se ha reducido al mínimo la presencia de la cobertura natural del bosque, para este escenario se deben incluir como prioridad las especies nativas de la zona, se aconsejan distancias mínimas de siembra de (2X3 m) y densidades de siembra de mil seiscientas (1600) plántulas por hectárea o superiores, con la mayor diversidad de vegetación que sea posible, estas especies deben ser de tipo pionero o de etapas iniciales de la sucesión secundaria de la zona, y en sus características biológicas,
estas plantas tienen que ser de tipo heliófilo (soportar luz directa), de dispersión anemocoría (semillas llevadas por el viento) y ornitocoría (semillas llevadas por las aves), de crecimiento rápido y resistentes a los condiciones ambientales adversas de estas primeras etapas de la sucesión (MADS, 2015).
Para este caso de todas las especies identificadas en este estudio y como se muestra en la Tabla 19. Especies identificadas según parcela y taxonomía de suelos”, en todos los tipos de suelos identificados y todas las parcelas, se encuentran las siguientes cinco (5) especies: Paja de Páramo (Calamagrostis effusa), Guarda Rocío (Hypericum goyanesii), Musgo (Sphagnum sp.), Jucua (Carex bonplandii) y Cardón (Puya trianae), estas plantas por sus características biológicas y ecológicas cumplen con las condiciones requeridas y expuestas con anterioridad para ser pioneras en un proceso de restauración, enriquecimiento y suplementación del ecosistema (Ver Anexo H Guía Vegetación “Parque Ecológico Matarredonda”, Bogotá Rural).
Restauración pasiva en páramos: según lo planteado por Jaimes, V. & L. Sarmiento, en el trabajo de investigación llamado “Regeneración de la vegetación de páramo después de un disturbio agrícola en la Cordillera Oriental de Colombia”, realizado en el páramo de Cruz Verde, si se detienen o eliminan los factores disturbantes en el páramo, este se recupera de forma natural y sin intervención, dando tasas de recuperación en las comunidades naturales a los doce (12) años por medio de un proceso sucesional natural, donde después de este tiempo no se notan cambios importantes en la composición, y como lo denominan las autoras en este “camino sucesional” se recuperan la estructura y composición del ecosistema (Jaimes, 2002).
El mantenimiento: este se define como las acciones de mantenimiento que debe ser anuales, durante los dos (2) primeros años del proyecto, y luego cada (2) dos años, durante diez años, estás acciones de mantenimiento están enfocadas en mantener, si existen las cercas, revisar y reparar las perchas naturales y artificiales para favorecer la llegada de aves, realizar y revisar trampas de semillas para evitar la llegada de plantas exóticas y recoger los propágalos de plantas nativas y sus semillas para ser sembradas, eliminar las plántulas de vegetación exótica y monitorear su dispersión (MADS, 2015).
En lo que respecta a la anterior actividad las acciones deben ser encaminadas a la instalación de plantas y perchas artificiales para favorecer la ornitocoría del lugar y así acelerar
la llegada de plantas nativas, con especial cuidado de eliminar las especies exóticas, evitar el ingreso no autorizado de visitantes y animales domésticos que degraden sucesión ecológica que se esté realizando, monitorear constantemente cualquier conato de incendio que se pueda presentar en la zona.
El monitoreo: esta actividad se plantea hacia el cuarto año del proceso de restauración, y se define como una serie de actividades donde se ira recolectando la información del proyecto y se compararan en cada uno de sus componentes ambientales y sociales con la línea base ambiental realizada en la planeación del proyecto, se crearan indicadores basados en las coberturas, suelos, la vegetación, la fauna, y demás aspectos que determinen el seguimiento de las acciones realizadas, sus ajustes, acciones preventiva y correctivas, la toma de decisiones y las estrategias socio ambientales aplicadas para lograr el éxito del proyecto de restauración (MADS, 2015).
Al respecto del “Parque Ecológico Matarredonda”, el seguimiento debe ser a corto, mediano y largo plazo, definiendo de acuerdo a las coberturas de la tierra encontradas y comparándola con los mapas ya realizados, los análisis de suelo y vegetación, las debilidades,