Chapter 2: Institutional Diffusion and Variation
2.4 Why Do Institutions Vary as They Diffuse?
2.4.2 Transmission
Después de la identificación de las variables que causan el mayor impacto en la zona de estudio, y ya que estas según el análisis realizado en la matriz Vester, son las variables que más afectan a las demás, dada su gran influencia y baja dependencia, son controlables y con el menor esfuerzo se logran los mayores impactos positivos, se definieron como las principales estrategias de conservación, las siguientes: la educación ambiental y el ecoturismo.
Por medio de la Figura 24 “Mapa conceptual de la propuesta de educación ambiental y ecoturismo para la conservación del Páramo de Cruz Verde”, estudio de caso “Parque Ecológico Matarredonda”, se analizan las estrategias a plantear en la intervención para la propuesta basada en estas dos oportunidades identificadas con anterioridad.
Como se puede observar existe también una debilidad identificada: la “presencia de plantas exóticas”, esta puede ser manejada desde la educación ambiental de los habitantes de la zona y otros actores sociales e institucionales (Asociaciones campesinas, Jardín Botánico José Celestino Mutis, CAR, Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt entre otros), a su vez la fortaleza: “disminución de las actividades antrópicas”, puede ser manejada por la oportunidad del ecoturismo, ya que se plantea como una alternativa productiva y económica para los habitantes de la región frente a la reducción de sus actividades antrópicas.
De esta manera se entrarán a especificar cada una de las estrategias propuestas de medidas de conservación, basadas en estas oportunidades y debilidades encontradas en el análisis VESTER.
Figura 24 Mapa conceptual de la propuesta de educación ambiental y ecoturismo para la conservación del Páramo de Cruz Verde, estudio de caso “Parque Ecológico Matarredonda”.
Educación ambiental (Oportunidad):
Teniendo en cuenta que desde el Ministerio de Educación Nacional, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, las Corporaciones Autónomas Regionales, las Secretarias de Educación, las Secretarias de Ambiente, se trabaja en la implementación y el fortalecimiento de las estrategias de la Política Nacional de Educación Ambiental, planeada en la Ley 1549 de 2012, a través de instrumentos como: Proyectos Ambientales Escolares (PRAE) (Ley 1743, 1994), Proyectos Ambientales Universitarios (PRAU) (Ley 1549, 2012), Comités Técnicos Interinstitucionales de Educación Ambiental (CIDEA), Proyectos Ciudadanos de Educación Ambiental (PROCEDA), en todo el país.
Esta oportunidad se tiene en cuenta para la formulación de las medidas de conservación del Páramo Cruz Verde, caso de estudio el “Parque Ecológico Matarredonda”, basadas en estudios ecológicos del suelo y la vegetación, planteadas para esta investigación, a continuación se describen cada uno de los componentes operativos de la Política Nacional de Educación Ambiental:
Proyectos Ambientales escolares y universitarios
De acuerdo a la normatividad ambiental colombiana los Proyectos Ambientales Escolares (PRAES) (Ley 1743, 1994) y Proyectos Ambientales Universitarios (PRAUS) de acuerdo con el Decreto 1743 de 1994, los PRAES vinculan desde una visión transversal, las problemáticas ambientales de las instituciones educativas desde lo local hasta lo mundial, de temas como la biodiversidad, el cambio climático, la gestión del riesgo, el uso y ahorro eficiente del agua y la energía entre otros. (MAVDT, 2012).
Según la caracterización del Sector Educativo realizada por la Secretaria de Educación de Bogotá, se identificaron dos mil ciento setenta (2.170) instituciones educativas de educación básica y media, en el Distrito Capital, de las cuales, trescientos sesenta (360) son públicas, mil seiscientas noventa y siete (1.697) privadas y el resto funcionan a través de concesión púbico privadas, específicamente para las localidades de la ciudad más cercanas al área de estudio, la
cuales son las de los Mártires, se ubican veinte (20) colegios, de los cuales son: doce (12) colegios privados y ocho (8) colegios públicos. La localidad de La Candelaria posee un total de dieciocho (18) colegios, de los cuales son: dieciséis (16) privados y dos (2) públicos (SDE, 2013).
En este sentido se cuentan con total de treinta y ocho (38) instituciones educativas de educación básica y media, cercanas al área de estudio, y muchas otras más en la cuidad, que desde la oficina de educación ambiental de la Secretaria Distrital de Educación y cada uno de los colegios se podría potencializar el páramo como un espacio natural, un aula viva, para sensibilizar, conocer, proteger e investigar los bienes y servicios ecosistémicos de la zona y así generar su preservación desde los más pequeños hasta los ciudadanos en general, ya que los estudiantes pueden convertirse en replicadores de los conocimientos y experiencias adquiridas en este espacio natural.
Para ello se pueden vincular docentes y estudiantes a los recorridos a realizar en el “Parque Ecológico Matarredonda”, donde su participación activa contribuye con trabajo, ideas, acciones y recursos para la conservación (MAVDT, 2012).
Por otra parte, en la localidad de La Candelaria se ubican doce (12) universidades, las cuales son: Fundación Universidad de América, Universidad de los Andes, Universidad Autónoma de Colombia, Universidad Colegio Mayor de Cundinamarca, Colegio Odontológico Colombiano, Corporación Unificada Nacional de Educación Superior CUN, Universidad Externado de Colombia, Universidad La Gran Colombia, Universidad Libre, Universidad del Rosario, Universidad de La Salle y Universidad Distrital “Francisco José de Caldas” (SDCRD, 2007). Para la localidad de Los Mártires, se ubican un total de cinco (5) universidades entre las cuales se encuentran, Fundación Universitaria De Ciencias De La Salud (FUCS) y la Escuela Tecnológica Instituto Técnico Central (SDH, 2004). Para un total de 17 universidades cercanas al Páramo de Cruz Verde, y las 116 instituciones de educación superior, que de acuerdo con el Ministerio Educación Nacional, existen en la ciudad.
Estas instituciones del Distrito Capital desde sus PRAUS y el Plan Institucional de Gestión Ambiental (PIGA), pueden aplicar su trabajo en el “Parque Ecológico Matarredonda” desde la implementación de la Política Pública Distrital de Educación Ambiental (Decreto 617, 2007).
Se propone implementar acciones con las comunidades educativas de las universidades en torno al ecoturismo, la sensibilización y las funciones sustantivas de la academia como lo son: la docencia, la investigación y la proyección social, encaminados, desde actividades: de visitas guiadas, trabajos de investigación en el aula, monografías, trabajos de grado, que giren en torno a los componentes físicos, ambientales y sociales de este territorio (MEN, 2014).
En cuanto a docencia, este es un escenario perfecto para espacios académicos como: ecología, historia, geografía, dendrología, edafología, impacto ambiental, calidad del agua, limnología, botánica, ornitología, sociología, sistemática vegetal y animal, educación ambiental, microbiología, calidad del aire, climatología, economía ambiental, pedagogía, entre otras, ya que la interacción entre la naturaleza, las comunidades y su cercanía a la ciudad (aproximadamente 20 minutos desde la entrada al cerro de Guadalupe), permiten complementar los conocimientos adquiridos en el aula y aportar a las soluciones a posibles problemáticas encontradas en la zona de estudio.
Desde la investigación en el ámbito académico, esta se puede realizar desde la primaria, la secundaria, pregrado, especialización, maestrías y doctorados, ya que existen muchas oportunidades para ello, por la diversidad de componentes ambientales, sociales y económicos que se encuentran en la región.
La proyección social se puede manejar con las acciones que realice la academia en torno a la educación ambiental, al apoyo a la organización de las comunidades campesinas a sus proyectos productivos, la equidad de género, el emprendimiento, la capacitación para el ecoturismo y el servicio al cliente (MEN, 2005)
Comités Técnicos Interinstitucionales de Educación Ambiental - CIDEA
Los Comités Técnicos Interinstitucionales de Educación Ambiental (CIDEA) (Ley 1743, 1994) son una oportunidad para unir de manera intersectorial los esfuerzos técnicos, financieros y de proyección, para promover el manejo ambiental sustentable; pues, estos comités pueden gestionar y consolidar de planes de educación ambiental, para llevar a la realidad la Política
Nacional de Educación Ambiental y adecuarla a las necesidades de mejoramiento de los indicadores ambientales, regionales y locales (MEN, 2005).
De acuerdo al observatorio Ambiental de Bogotá (2017), en el país existen actualmente 14 de estos comités, para del Distrito Capital se encuentra Comités Técnicos Interinstitucionales de Educación Ambiental (CIDEA), el cual se encuentra propuesto desde el Capítulo III, Artículo 5 del Decreto 675 de 2011.
Este es el ente coordinador de la gestión de la educación ambiental distrital, que orienta, diseña y evalúa las acciones pedagógicas ambientales, para generar sinergias con el Plan de Gestión Ambiental –PGA, la Política Pública Distrital de Educación Ambiental –PPDEA y de la normatividad educativa y ambiental vigente .
Los actores involucrados en estos procesos son de diversos orígenes desde el sector público y privado, como lo son: las Corporaciones Autónomas Regionales, la Secretaria de Ambiente, las Unidades Municipales de Asistencia Técnica (UMATA), la Unidad de Parques Nacionales, la Secretaria de Educación, las Gobernaciones, las alcaldías, la Secretaria de Salud, el Jardín Botánico José Celestino Mutis, los colegios y universidades, el SENA, los institutos de investigación, la red de PRAES, Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá, Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos, Instituto para la Investigación Educativa y el Desarrollo Pedagógico IDEP, Organizaciones no gubernamentales (ONG), las cámaras de comercio y el sector productivo (MEN, 2017) .
Según el artículo 6 del Decreto 617 (2011), la CIDEA del Distrito Capital está compuesta por 8 directivos y gerentes de secretarias y oficinas públicas (SDA, 2017), donde está también la rectoría de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, razón por la cual la universidad y los entes públicos pertinentes tienen la responsabilidad y el compromiso de fomentar el CIDEA en la ciudad y lograr acciones reales para la educación ambiental en el distrito capital, en este sentido el Páramo de Cruz Verde se propone como un escenario de encuentro y trabajo interinstitucional en la preservación de la estructura ecológica principal del Distrito Capital, por encontrarse en los Cerros Orientales del Distrito Capital que hacen parte del Sistema de Áreas Protegidas del Distrito Capital (Alcaldia Mayor de Bogotá, 2017).
Proyectos Ciudadanos de Educación Ambiental PROCEDA
Este instrumento propende por hacer gestión y efectuar acciones prácticas para la resolución comunitaria de las problemáticas ambientales de su entorno. Igualmente, está enmarcado en las estrategias de la Política Nacional de Educación Ambiental y se basa en un trabajo intersectorial y multinstitucional con una amplia base de educación ambiental, desde lo axiológico, la integralidad y el trabajo en equipo y comunitario (MEN, 2017).
Ecoturismo (Oportunidad)
La industria turística nacional se encuentra regulada por la Ley 300 (1996), la cual la define como una actividad esencial para el desarrollo económico y social del país, descentraliza su coordinación, y promoción, en este sentido las entidades territoriales pueden generar sus propios planes de desarrollo turístico, siempre que estos estén estructurados acorde con las normas y políticas nacionales de turismo.
Para el tema específico del ecoturismo este se fundamenta en la Resolución 531 de 2013, por medio de la cual se adoptan las directrices para la planificación y el ordenamiento ecoturístico en los Parques Naturales de Colombia, lo cual puede ser aplicado a otras actividades de este tipo gestionadas por las comunidades o privados (MADS, 2013).
Como antecedentes de esta resolución se tienen las cincuenta y ocho (58) áreas protegidas en el país, donde equivale a un 9.98% del territorio continental, de estas: veintitrés (23) son áreas abiertas para el ecoturismo, tres (3) a servicios Ecoturísticos Concesionados y seis (6) parques con Servicios Ecoturísticos Comunitarios, en cuanto a las actividades que se pueden desarrollar están las de:
Senderismo
Observación de fauna y flora
Montañismo
Contacto cultural, entre otras (MADS, 2013).
De las anteriores actividades, en el predio del “Parque Ecológico Matarredonda”, podría tener la potencialidad de ser una zona de Servicios Ecoturísticos Comunitarios, donde podrían desarrollar las actividades de ecoturismo descritas anteriormente.
Para la realización de la propuesta sobre “ecoturismo”, la Resolución 531 de 2013 del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y Parques Nacionales Naturales de Colombia, plantean como objetivo, establecer las condiciones para “la planificación, ordenamiento y manejo de las actividades ecoturísticas”… así como, generar las condiciones generales para el desarrollo del ecoturismo, y de esta… “manera que contribuya a la conservación efectiva de dichas áreas”, donde la actividad ecoturísticas pasan de ser unas estrategias financieras y de subsistencia, a unas estrategias de conservación y desarrollo sustentable para las comunidades (MADS, 2013).
Por lo tanto, a continuación se plantean las siguientes acciones a desarrollar:
Alcances del ecoturismo
A partir de las reflexiones realizadas en el documento -Primer Análisis de Efectividad de Manejo del Sistema de Parques Nacionales Naturales -2011- se da una nueva definición de qué es el ecoturismo para Parques Nacionales de Colombia y esta… “Es la modalidad turística especializada y sostenible, enfocada a crear conciencia sobre el valor de las Áreas del Sistema, a través de actividades de esparcimiento tales como la contemplación, el deporte y la cultura, contribuyendo al cumplimiento de sus objetivos de conservación y a la generación de oportunidades sociales y económicas a las poblaciones locales y regionales”. En cuanto a esta definición para el “Parque Ecológico Matarredonda”, podría tomarla como misión y visión para el desarrollo de sus actividades y promoverla en sus comunidades y veredas aledañas desde la educación ambiental para la conservación del ecosistema (PNNC, 2015).
Infraestructura Liviana
En la Resolución 531 de 2013 se define también para el desarrollo de estas actividades ecoturísticas, la Infraestructura Liviana (IL) que se debe desarrollar, tales como…“Infraestructura modular, fácilmente armable y removible, construida con materiales no tóxicos, con bajo consumo de energía y baja emisión de gases efecto invernadero, reciclables, reutilizables o biodegradables. Los diseños deberán las condiciones climáticas, la hidrografía y los ecosistemas, y contemplar preferiblemente el uso de energías limpias”. Para lo concerniente al predio del “Parque Ecológico Matarredonda”, este utilizan materiales reutilizados de demolición de la cuidad, donde hay predominio en el uso de la luz natural, existen áreas de cocina, baños, salón de conferencias y comedor que no superan los 300 metros cuadrados, lo cual está acorde con las definiciones de la norma, y no genera afectaciones mayores al ecosistema (MADS, 2013).
Planes de manejo de áreas con Vocación Ecoturística (VE)
De acuerdo a la norma se definen tres (3) pasos para la implementación de un plan de manejo para áreas con Vocación Ecoturística que son: Diagnostico, Ordenamiento y Plan de acción, los cuales tienen que tener un monitoreo integral. A continuación se describen cada uno de ellos y se analizan de acuerdo a la situación que actualmente presenta el “Parque Ecológico Matarredonda”.
1. Diagnóstico: contempla los siguientes pasos:
Antecedentes: el área era una zona de explotación agrícola por medio del cultivo de papa, arveja y verduras. Del sector ganadero, se tenían vacas para la producción lechera y de porcicultura, estas actividades persisten en las zonas aledañas al “Parque Ecológico Matarredonda”, pero no dentro del predio.
Dinámica local y regional: la zona de ubicación del “Parque Ecológico Matarredonda” está ubicada a 20 minutos del centro de la ciudad, y a unos 40 minutos del municipio de Choachí, tiene predios en la Bogotá rural y el municipio de Choachí, por lo tanto hay intervención de autoridades como la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca
(CAR), hay alta presión por parte de la ciudad en torno a la urbanización, y también presencia de plantas exóticas en algunas zonas.
Atractivos actividades y servicios: en el “Parque Ecológico Matarredonda” se encuentran ubicadas: La Laguna de Teusacá (Verjón), cascadas, caminos reales construidos por los indígenas y los conquistadores españoles, un mirador, el cual fue construido por el “Parque Ecológico Matarredonda” en los cerros orientales, donde se observa el sur de la cuidad, el paisaje de alta montaña, ecosistemas de bosque alto andino y de subpáramo. En cuanto a servicios existentes actualmente se tienen: infraestructura de baños, restaurante, comedor, salón de conferencias y alguna señalización en los senderos, que son los caminos reales existentes.
Actores del ecoturismo: en la zona el único oferente de estos servicios turísticos y ecoturísticos es el “Parque Ecológico Matarredonda”.
Perfil del visitante y el nivel de satisfacción: se realizan visitas por parte de estudiantes universitarios de diversas instituciones de la cuidad; para los espacios académicos de ecología, entomología, botánica, entre otros. Se realizan salidas de campo por medio de un convenio de oferentes con la Secretaría de Educación del Distrito donde participan estudiantes de colegios públicos de la ciudad. Hay también visitas de algunos colegios privados, y un flujo constante de visitantes nacionales y extranjeros durante los fines de semana. No existen encuestas respecto al nivel de satisfacción de los servicios ofrecidos, ni buzón de sugerencias, ni evaluación, ni autoevaluación para la mejora continua, estos procesos se hacen ocasionalmente por solicitud de la Secretaria de Educación cuando se llevan grupos de estudiantes y docentes, aspecto en el cual se debería mejorar.
2. Ordenamiento: contempla los siguientes pasos:
Zonificación de manejo: en este sentido no hay zonas definidas, ni demarcadas para tal fin, ni áreas que representen este tipo de manejo.
Capacidad de carga: no existen estudios realizados en este sentido, pero se maneja el concepto de “precaución”, de forma empírica y no se permiten el ingreso de grupos mayores a 60 personas, y si se llegara a presentar esta situación, los grupos se dividen y hacen recorridos por diversos senderos del “Parque Ecológico Matarredonda”, para evitar el impacto en el suelo y la vegetación de los caminantes, los cuales son
acompañados por guías, para temas de seguridad, acompañamiento y la interpretación ambiental del ecosistema.
Monitoreo de impactos: no existen estudios de impactos ambientales para cada uno de los componentes ambientales, sociales, ni económicos, por tal motivo no existe un plan de manejo ambiental estructurado, ni resultados de la realización de este.
Integración del patrimonio: esta actividad tiene como fin integrar el ecosistema con la realidad social y ambiental de su entorno, para el “Parque Ecológico Matarredonda”, se realiza de forma informal por parte de los guías y sus administradores, integrando los recorridos al reconocimiento de los bienes y servicios ecosistémicos del lugar, la articulación del parque a la estructura ecológica principal de Bogotá, reconociendo la historia social y ambiental de la región, pero no está estructurada en un programa formal, ni con unos fines pedagógicos ni ambientales específicos.
Reglamentación de actividades: con el fin de evitar problemas de seguridad y deterioro del ecosistema, existen charlas informativas a la entrada y durante el acompañamiento en los recorridos, también se ubican unos reglamentos de actividades no permitidas en la zona de la laguna Teusacá, pero estas vallas hacen faltan en los otros senderos del “Parque Ecológico Matarredonda”, teniendo en cuidado de que estas, no sean causantes de contaminación visual del paisaje.
Manuales de buenas prácticas y códigos de conducta: no existen evidencias en la construcción, discusión y socialización de estos manuales y códigos.
Normas de certificación en calidad y sostenibilidad turística: no hay evidencias de procesos de certificación en normas de calidad como la ISO 9001 y otras, se han iniciado las discusiones y trabajos en torno al ecoturismo pero de forma informal, este proceso debería ser asesorado y acompañado por sectores afines desde instituciones públicas y privadas.
3. Plan de Acción: contempla los siguientes pasos:
Objetivo: la comunidad, los directivos del “Parque Ecológico Matarredonda” y la comunidad deben plantear cuales son los alcances de estos, sus pros y contras, y la visión prospectiva de la zona con los fines de conservación y restauración, la protección de los
bienes y servicios ecosistémicos, el desarrollo sustentable de las comunidades a las que pertenecen, este posible objetivo sería: “Implementar herramientas de ordenamiento, promoción, manejo y evaluación del ecoturismo en el “Parque Ecológico Matarredonda”, para la conservación y restauración ecológica y el desarrollo sustentable de la comunidad” (MADS, 2013).
Metas: están encaminadas a la formación en temas ecológicos, comunitarios y de educación ambiental de los guías y directivos del “Parque Ecológico Matarredonda”, la realización de los estudios de impactos ambientales, tanto como positivos y negativos