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3.2 Data and Methods

3.2.1 Agricultural Drought Characterization

A pesar de que el último argumento de Rainer no es incontestable, el diferente comportamiento sintáctico y la especialización de algunos sufijos parecen motivos suficientes para considerar los adjetivos posesivos como una clase independiente de los relacionales. Entre los adjetivos de posesión y semejanza, el hecho de que haya sufijos que solo desarrollen uno de los valores (p. ej. -ón) justifica el estudio aislado de los adjetivos de posesión. Abordaremos, por tanto, el estudio de los adjetivos posesivos como clase independiente, sin obviar las coincidencias que existen con las otras, en especial, con los adjetivos de semejanza.

1.2. Selección de los sufijos: -ado, -udo, -ón

De los afijos que se han identificado en los estudios morfológicos como formadores de adjetivos posesivos en español, vamos a centrarnos en tres: -ado, -udo y -ón. La selección del objeto de estudio de esta tesis se ha llevado a cabo por los motivos que presentamos a continuación.

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En primer lugar, por su productividad en la formación de adjetivos posesivos. En segundo lugar, por su relación con los compuestos que estudiamos en el capítulo anterior. En tales compuestos, el sustantivo que aparece como primer constituyente designa un NPI. En el caso de los derivados, los sufijos -ado, -udo y -ón también seleccionan NPI como bases. Otro sufijo productivo en la formación de adjetivos con significado posesivo es -oso, pero se adjunta a distinto tipo de bases:

(6) a. (des)cabezado, cabezudo, cabezón, *cabezoso b. arenado, *arenudo, #arenón, arenoso

Como decimos, los sufijos seleccionados solo se combinan con determinados tipos de sustantivos para la formación de adjetivos posesivos. Un análisis detallado de esta propiedad resulta interesante desde el punto de vista teórico: Por un lado, nos llevará a determinar la manera en que los afijos seleccionan sus bases; por otro, nos ayudará a discriminar qué tipos de propiedades de las bases son “visibles” para los sufijos. Estos aspectos se han desarrollado especialmente en el estudio de las formaciones deverbales, pero no tanto en el ámbito nominal.

Por otra parte, un estudio contrastivo es interesante en un marco isomórfico en el que forma y significado están interrelacionados. Resulta interesante para el estudio morfológico determinar si las diferencias formales se corresponden con diferencias semánticas. El contrate es especialmente interesante entre sufijos que están muy próximos en algunos aspectos, pero que difieren en otros. Así, desde el punto de vista formal -ado y -udo están muy próximos, pero semánticamente -udo y -ón, están más relacionados, hasta el punto de que muchos derivados con uno de los dos sufijos se definen por remisión al derivado correspondiente con el otro en los diccionarios:

(7) orejón (DRAE). 1. orejudo. zancón (DRAE). 1. zancudo.

Para el estudio de los tres sufijos, tomamos como punto de partida la terminación -ado, porque, desde el punto de vista semántico, consideramos que es la que aporta un valor posesivo “básico”. A diferencia de los otros sufijos posesivos que vamos a analizar, el

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sufijo -ado codifica la posesión de lo designado por la base, la «TENENCIA57de X» (8a),

sin añadir necesariamente otros valores como el de abundancia o gran tamaño, que pueden identificarse en los derivados con los otros sufijos (8b) y (8c):

(8) a. dentado ‘que tiene dientes’ b. peludo ‘que tiene mucho pelo’ c. cabezón ‘que tiene grande la cabeza’

Metodológicamente, consideramos que es más adecuado partir del análisis de una semántica primitiva, como la que codifica -ado, para después examinar la combinación de dicho significado con otras nociones, como las que encontramos en -udo y -ón.

Por otra parte, desde el punto de vista morfológico, observamos que existen otros sufijos con significado posesivo con los que -ado guarda una evidente relación formal. Son -ido y, especialmente, -udo, ambos formadores de adjetivos posesivos, como ilustra (9):

(9) a. barbado, alado b. barbudo c. florido

Dado que el sufijo -ido que se identifica en algunas formaciones carece de productividad, no nos vamos a detener en su análisis. Únicamente tomaremos los datos relevantes para establecer relaciones cuando sea pertinente para nuestra investigación. En cuanto a -udo, si bien se pueden hallar diferencias semánticas con -ado, la evidente relación formal sugiere un análisis paralelo de estas terminaciones. Esta relación ha sido señalada de forma explícita en algunos trabajos recientes, como Varela (2007): «Los adjetivos denominales en -ado son los que pueden presentar variantes en -udo de matiz despectivo, con las paráfrasis ‘que tiene N en exceso o desproporcionadamente’».

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Por otro lado, la terminación -do recuerda a la propia del participio. En las formaciones participiales el constituyente -do se adjunta a la vocal temática del perfecto:-

a- o -i-, e históricamente, también -u-.

En esta tesis vamos trasladar la separación formal de -a-do, -i-do y -u-do en dos constituyentes a las formaciones denominales, pues entendemos que cada constituyente es “responsable” de un aspecto del significado en la formación de adjetivos. En todo caso, para una mayor comodidad expositiva, a lo largo de este capítulo y del siguiente seguiremos manejando las secuencias -ado, -ido y -udo.

Este capítulo se organiza del siguiente modo: en § 2 nos ocupamos del análisis de los adjetivos en -ado con significado posesivo y base nominal. Nos centramos en las propiedades semánticas de la base y del derivado, sin descuidar otros aspectos como la estructura morfológica de la base y el comportamiento sintáctico del adjetivo. En § 3 abordamos el estudio de los adjetivos en -ado que tienen significado posesivo y base verbal. Partiendo de los casos en los que es posible identificar una base nominal o verbal, pretendemos determinar qué tipo de contenido posesivo codifican los deverbales y en qué casos es posible derivar un adjetivo posesivo a partir de una base verbal.