• No results found

Spatio-temporal GRACE-derived Groundwater Changes

6.2 Hydrogeology of Greater Horn of Africa

6.3.1 Spatio-temporal GRACE-derived Groundwater Changes

Algunos autores proponen la existencia de dos tipos de -ón/a para la formación de adjetivos. Concretamente, Rainer (1999) diferencia los adjetivos derivados en función de la categoría de la base, nominal y verbal, y justifica esta división porque se corresponde, según su criterio, con funciones semánticas diferenciadas. Así, identifica un sufijo -ón/a

185

formador de adjetivos denominales posesivos y un sufijo -ón/a que da lugar a adjetivos deverbales

activos disposicionales.

Rainer considera que los derivados en -ón/a deverbales pertenecen al grupo de los adjetivos activos —que se oponen a los pasivos— porque la paráfrasis con la que suelen definirse contiene el verbo en voz activa. Esta categoría se define, por tanto, en términos de estructura argumental: Los adjetivos activos se predican del sujeto o argumento externo del verbo del que derivan. Por otra parte, la subcategoría disposicional hace referencia a que el significado «expresa una disposición o una costumbre, parafraseable por ‘que suele V’, ‘que tiende a V’, ‘propenso a V’» (Rainer 1999: 70.1). En la clasificación de Rainer, los disposicionales se oponen a los puros y a los potenciales. Los primeros, más numerosos, reciben este nombre porque su paráfrasis es simplemente ‘que V’. En este grupo estarían los derivados en -dor (ganador), -nte (deprimente), -ivo (decorativo), etc.92. Por su

parte, los potenciales, cuyo exponente único es el sufijo ´-il, se definen como ‘que puede V’ (móvil, retráctil).

Junto a -ón/a, Rainer identifica dos sufijos más formadores de adjetivos disposicionales: -dor y, en menor medida, -do. El primero es el más productivo y tendría valor disposicional, según el autor, en formaciones como ahorrador, calculador, emprendedor,

hablador, madrugador o soñador. Por su parte, el sufijo -do aportaría el sentido ‘propenso a

V’ con bases intransitivas (puras) o reflexivas. Para Rainer, los adjetivos derivados con este sufijo constituyen grupos semánticos homogéneos con significados próximos a ‘orgulloso’ (99a), ‘cauto’ (99b), ‘prudente’ (99c) o ‘emprendedor’93 (99d), entre otros:

(99) a. creído, presumido b. callado, comedido c. precavido, prevenido d. atrevido, osado

92Estudios recientes (Cano 2013) explican lo poco adecuado de esta paráfrasis para capturar el significado de los derivados a los que se aplica. En concreto, hablan de la inconveniencia de aplicar esta misma paráfrasis para codificar la semántica de los derivados en -nte y -dor.

93Los grupos semánticos son de Rainer, aunque él emplea moderado en lugar de cauto. La asignación de los adjetivos a estos grupos es nuestra.

186

Los derivados en -ón comparten con formaciones como las de (99) el hecho de aplicarse a seres humanos o animados94. Se diferencian de ellas en que añaden un matiz negativo

o de exceso:

(100) acusón, bailón, burlón, contestón, dormilón…

En la NGLE se plantea un panorama distinto: Se considera un sufijo -ón/a que se adjunta a bases nominales y, en menor medida, a numerales para formar adjetivos calificativos (§ 7.5i, j), ejemplificados en (101), distinto de otro sufijo -ón/a que toma bases verbales para constituir nombres de persona (102a) o instrumento (102b) (cfr. NGLE § 6.11i, j): (101) a. barrigón, cabezón, huevón, narizón, panzón

b. cuarentón, segundón

(102) a. adulón, chupón, criticón, faltona, fisgona, ligón, llorona, matón, meón, mirón, preguntona,

respondón, sobón, soplón, tragona

b. punzón, fregona

La diferencia entre ambas propuestas es que en la de Rainer (1999), se identifican dos sufijos -ón formadores de adjetivos asociados a distinta categoría de las bases y que dan lugar distintos significados en el derivado. En cambio, en la NGLE (2009) se propone la existencia de un sufijo -ón formador de adjetivos a partir de nombres y otro formador de nombres a partir de verbos.

El principal inconveniente de la propuesta de Rainer es que al vincular las diferencias semánticas de los adjetivos (disposicionales y posesivos) a las propiedades categoriales de la base, no puede explicar cómo, a partir de una base nominal, se forma un adjetivo disposicional. Esto ocurre, por ejemplo, en el caso de guasón. El adjetivo se vincula formalmente con el sustantivo guasa, que no tiene contrapartida verbal95. Dicho

sustantivo tiene dos significados, uno de evento, similar a ‘burla o broma’, representado en (103) y otro de propiedad, semejante a ‘gracia’, en (104):

94Salvo en algunos usos metafóricos: colores chillones, sauce llorón.

95 Nos referimos a un verbo sin sufijo explícito. La existencia de guasear, con el sufijo verbal -ear no es relevante, pues no se identifica formalmente con el derivado.

187

(103) a. Sus guasas y la llegada de los agentes trajeron la tranquilidad. [CREA] b. Solo es una guasa, señores pasajeros [CREA]

(104) a. También tiene guasa la camisa que Julio le regaló [CREA] b. Tiene la guasa en el cuerpo [CREA]

El adjetivo guasón se construye sobre los dos significados de la base, dando lugar a un adjetivo disposicional, cuyo uso se ilustra en (105), y un adjetivo posesivo, representado con el ejemplo de (106):

i. ‘bromista’

(105) Paco Arias, escolta, inspector de policía y muy guasón, no se cansaba de tomarle el pelo [CREA]

ii. ‘que tiene guasa’

(106) Están a punto de pronunciar un comentario guasón [CREA]

El derivado farolón, también se forma sobre un nombre de evento, pues procede de la acepción de farol que designa un ‘dicho o hecho jactancioso’:

(107) Era, pues no sé si viva, muy "farolón". Se movía al caminar, subía los codos más de lo normal para que le vieran sus brazos. [CREA]

De nuevo, no es posible identificar una base verbal, pues el verbo correspondiente se forma con un sufijo explícito -ear (farolear), que no aparece en el derivado.

Semejante a los anteriores es el caso de glotón. Este derivado se forma sobre una raíz con un valor eventivo próximo al del verbo comer, que encontramos en formaciones como deglutir. En este caso no se puede justificar la existencia de una base con una categoría específica —nominal o verbal—, sino con una información semántica determinada, la descripción de un evento.

A la vista de lo que ocurre con guasón, farolón y glotón, podemos concluir que los derivados en -ón que se forman sobre nombres de evento se aproximan más a la semántica

188

disposicional, identificada generalmente en los deverbales, que a la posesiva. La generalización de Rainer basada en las propiedades categoriales de la base se cumple en general porque las categorías verbo y nombre suelen codificar respectivamente eventos y entidades. No obstante, no existe correspondencia de uno a uno entre categoría y significado, y es posible que un nombre tenga valor de evento. Parece, por tanto, que las diferencias entre adjetivos posesivos y disposicionales se derivan de las propiedades semánticas de las bases más que de sus categorías.

Con respecto a la categoría del derivado disposicional, Rainer y la NGLE discrepan, ya que el análisis de Rainer recogido en la GDLE propone que las formaciones son básicamente adjetivales, mientras que en la NGLE se consideran nominalizaciones. A la vista de los datos, es posible que los derivados disposicionales aparezcan en la sintaxis como adjetivos, así en (108) y como sustantivos, así en (109):

(108) En este pueblo no nos gustan los mariquitas -dijo Abel, que era el mayor y el más abusón de los dos hermanos. [CORPES]

(109) Si hay un abusón en tu trabajo que te molesta, es importante que lo comentes con alguien. [GL]

En la descripción de Rainer (1999) no se hace explícito cómo tiene lugar la formación de los nombres de persona. Un análisis en términos de sustantivación posterior a la creación del adjetivo presentaría ciertos inconvenientes. En primer lugar, no podría explicar la existencia de unos pocos nombres —de persona (110), (111) de animal (112)— que no tienen adjetivo correspondiente:

(110) fregona [DRAE] Criada que sirve en la cocina y friega.

(111) matón [DRAE] Hombre jactancioso y pendenciero, que procura intimidar a los demás.

(112) silbón. [DRAE] (De silbar). m. Ave palmípeda semejante a la cerceta, que vive en las costas y lanza un sonido fuerte.

Por otra parte, los nombres de persona pueden tener argumentos como los verbos, que los adjetivos no tienen: