Tradicionalmente, las formas no personales del verbo se han considerado constituyentes de naturaleza híbrida o mixta65 debido a que manifiestan al mismo tiempo propiedades
verbales junto a otras que las relacionaban con distintas clases de palabras. En concreto, el infinitivo se vincula a la categoría nominal, el gerundio a la adverbial y el participio a la adjetival. Muchos trabajos actuales han estudiado las propiedades típicamente verbales de estas formas y las han diferenciado de las propias de otras categorías.
Existe cierto consenso sobre la idea de que no todas las formas no personales presentan el mismo grado de “verbalidad”. Así, en el caso del infinitivo, ya desde Bello (1847) se señala la necesidad de diferenciar entre aquellos que se encuentran en estructuras proposicionales («forma abstracta que damos a la proposición») y los que se asemejan, por su significado a los nombres abstractos derivados de verbos:
(65) El haber esperado yo allí tanto tiempo resultó inútil (66) Escuchan el incansable tañer de las campanas
[De Varela 1977: ejs. (1) y (2)] Los primeros mantienen numerosas propiedades típicamente verbales, como el sujeto pospuesto en nominativo (yo), la expresión del aspecto perfectivo con el verbo haber o la modificación adverbial (allí); mientras que los segundos manifiestan algunos rasgos que los identifican con el nombre, como la modificación adjetival (incansable), el complemento con de (de las campanas) o la posibilidad de combinarse con determinantes distintos del artículo (Escuchan {ese/algún…} incansable tañer…).
En el caso del participio, determinar los límites entre la categoría verbal o adjetival es especialmente conflictivo por tratarse en ambos casos de categorías predicativas. Además, como señala (Bosque 1999: 276), verbos y adjetivos coinciden en admitir complementos argumentales y adjuntos, así como en la posición de las palabras negativas y de los adverbios, que con ambas clases se sitúan entre el núcleo y el complemento. Sin
65 Algunos autores consideran que, a pesar de que el término categoría mixta o híbrida apunta a la pertenencia a más de una categoría, no resulta adecuado adjudicar la misma etiqueta a formas tan distintas como el infinitivo o el participio.
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embargo, como se observa en los estudios sobre participios, es posible establecer ciertas diferencias sintácticas, semánticas y morfológicas entre participios y adjetivos.
Desde el punto de vista sintáctico, los adjetivos pueden ocupar posiciones vetadas para los participios. Por ejemplo, los adjetivos pueden aparecer en posición prenominal66.
Ello explica, según Bosque (1989: 167) por qué la ambigüedad de (67) desaparece en (68): (67) una opinión autorizada (‘respetada’ / ‘que ha sido autorizada’)
(68) una autorizada (‘respetada’ / *‘que ha sido autorizada’) opinión
Los participios, pero no los adjetivos, pueden llevar complemento predicativo (Bosque 1989, 1999: 287):
(69) un diputado elegido senador
(70) una ministra considerada hábil negociadora
Desde el punto de vista semántico, una diferencia fundamental entre participios y adjetivos es que los segundos carecen de agentividad. Esta propiedad semántica tiene repercusión sintáctica, de modo que los adjetivos67, frente a los participios, no admiten
adverbios de manera pospuestos ni complementos agentivos, como ilustran los datos de (71) y (72):
(71) Es/Está {rojo, incómodo…} por el sol/por los antibióticos/#por sus hijos (72) Es/ Está *deliberadamente {rojo, pequeño, incómodo…}
Los sintagmas con por de (71) son complementos de causa. La única interpretación gramatical de por sus hijos en esa oración es aquella en la que sus hijos representan la causa y no el agente. El adverbio deliberadamente desencadena la interpretación agentiva, que, como se ilustra en (72), es incompatible con los adjetivos.
66Parece que este argumento no es válido en lenguas de núcleo final, como el holandés. Según señala Ackema (1999), en esta lengua, la posición prenominal no es un rasgo exclusivo de los adjetivos, y ciertos participios verbales pueden aparecer en dicha posición. Josefsson (1998) aporta datos del sueco en la misma línea.
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Desde el punto de vista morfológico también es posible determinar la distinción entre participios y adjetivos. Uno de los modos de marcar esta frontera es precisamente analizar los procesos morfológicos en los que intervienen. En concreto, resulta determinante comprobar si la forma analizada puede o no participar en procesos derivativos. No es esperable que en una forma flexiva, como es el participio, sirva como base para la aplicación de un proceso de formación de palabras, ya que la flexión es externa a la derivación y la composición. Por ello, si es posible hallar una forma participial con derivación posterior, asumiríamos, en principio que la base es un adjetivo, y que el segmento -do no es flexivo (cfr. Varela 2005).
Además de las diferencias anteriores, Bosque (1999) señala que la mayoría de los participios regulares no están en los diccionarios. Atribuye esta ausencia a que tanto la forma como el significado «se obtienen de los principios básicos de la sintaxis», y por ello, no es necesaria su inclusión en los repertorios lexicográficos.
Al igual que sucede con los infinitivos, no todos los participios contienen propiedades verbales y adjetivales en la misma medida. En función, precisamente de sus propiedades, se ha propuesto que existen distintos tipos de participios:
- Participio pasado: se combina con el auxiliar haber, forma tiempos compuestos de manera absolutamente productiva, carece de flexión de género y número.
(73) Julia ha trabajado en el proyecto.
(74) Los estudiantes han solicitado un permiso.
Estos participios que forman tiempos compuestos son parte del paradigma flexivo del verbo y, por tanto, poseen todas las propiedades características de la categoría verbal.
- Participio pasivo, eventivo o progresivo: se combina con el auxiliar ser, se restringe a cierto tipo de bases verbales, posee rasgos flexivos de género y número, tiene significado pasivo y admite complemento agente.
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Estos participios pasivos comparten con el adjetivo sus propiedades flexivas de concordar en género y número con el elemento del que se predican; sin embargo, mantienen numerosas propiedades verbales68, incluso cuando actúan como
modificadores nominales: no pueden aparecer antepuestos y mantienen los complementos verbales.
(76) Los permisos solicitados (‘que han sido solicitados’) por los estudiantes tardarán varias semanas.
(77) *Los solicitados permisos por los estudiantes tardarán varias semanas. - Participio adjetival: es atributo de ser o de estar, y además de presentar rasgos
morfológicos nominales y de estar restringido a cierto tipo de bases, presenta propiedades típicamente adjetivas (posición prenominal, gradación, etc.)69.
(78) El solicitado (‘cotizado’, ‘preciado’) trofeo fue entregado al deportista portugués.
(79) Las entradas del concierto están muy solicitadas.
Las glosas que se incluyen en los ejemplos de (76) y (78) ilustran que entre estos tipos de participios se pueden establecer también diferencias semánticas.
Dado que únicamente los llamados participios adjetivales pueden considerarse propiamente adjetivos, encuadraremos en ellos nuestro objeto de estudio.