6 Analysis
6.1.4 Root-cause analysis
Decía Mitxelena, en su artículo «Las lenguas y la política» (1973), que «No parece que a un grupo humano le queden más que tres posturas posibles ante la situación en que se encuentra su lengua materna. Puede estar satisfecho con ella (…) Puede resignarse cuando la vea declinar (…) O puede intentar defender lo que considera suyo». A lo largo de la historia del euskera, diferen- tes personas y movimientos euskaltzales (vascófilos), lejos de resignarse dando todo por perdido, optaron por desarrollar acciones propias de planificación lingüística. Por su parte, desde el inicio de la década de los 80, los poderes públicos vascos recién constituidos en virtud del Estatuto de Autonomía, han venido desarrollando políticas lingüísticas activas para la normalización pro- gresiva del uso del euskera, y por primera vez en la historia del euskera se ha materializado una planificación del estatus de arriba abajo. Dicha planifica- ción lingüística, que sigue vigente, ha sido un factor decisivo -aunque no su- ficiente- para el cambio sociolingüístico que se ha producido en Euskadi en las tres últimas décadas y media.34
En las políticas lingüísticas que han contribuido al cambio sociolingüístico se distinguen dos ámbitos de planificación: el del corpus (normativización y estandarización del euskera) y el del estatus. En el del estatus se ha intervenido en los siguientes ámbitos, aunque con muy distinta intensidad y modalidad: estatus legal, transmisión familiar, educación, aprendizaje de euskera en edad adulta, administración, medios de comunicación, ámbito socioeconómico, creación cultural, TIC. En la transmisión familiar, dada su naturaleza esencial- mente privada, la intervención ha consistido únicamente en programas de sen- sibilización e información, y en la creación cultural se ha apoyado la tarea de los creadores y divulgadores de las diferentes disciplinas artísticas y creativas. 6.1. Corpus: la unificación del euskera (euskara batua)
El euskera es una lengua de limitada tradición escrita, dividida en una diversidad de dialectos y subdialectos. La preeminencia del uso oral ha sido
34 Es una suma de diferentes factores la que ha rescatado el euskera de un proceso de declive continuado y la ha situado en la senda del crecimiento desde los años 80 hasta nues- tros días. Entre dichos factores debe destacarse, en primer lugar, como condición imprescin- dible, la adhesión y la voluntad de la ciudadanía en favor de la revitalización del euskera. Ese es el pilar sobre el que operan los demás factores.
absoluta en su historia, y ese uso la ha mantenido viva especialmente como idioma de uso familiar y de relaciones de vecindad. Es una lengua que ha pervivido sin reglas comunes. Pero cualquier lengua precisa de formas están- dares para ser utilizada como instrumento de comunicación y lengua vehicu- lar en la administración, la educación, la universidad, los medios de comuni- cación, la divulgación e investigación científica y especializada o la actividad cultural. Hasta bien entrada la segunda mitad del siglo xx el euskera seguía sin ser unificado o estandarizado. Aunque ya en el siglo xvii el escritor Axular llamara la atención sobre su necesidad, hubo que esperar hasta 1964 para que unos escritores en euskera, entre los que cabe destacar Jose Luis Alvarez Enpa- rantza, aprobaran unas propuestas en pro de la unificación. Fue cuatro años más tarde, en 1968, cuando definitivamente Euskaltzaindia, en el Congreso celebrado en Arantzazu, inició el proceso de unificación. Koldo Mitxelena fue la persona encargada por la propia Academia para elaborar la propuesta inicial y dinamizar el difícil proceso de unificación. Koldo Mitxelena se refería en los siguientes términos a la necesidad de unificar el euskera: «La unificación de nuestro idioma no es suficiente, ni remotamente, para que perviva el euskera; no es suficiente, pero sí necesaria, puesto que, sin unidad, no pervivirá en este mundo de hoy ni en el de mañana. Aun logrando la unidad, puede perderse; sin unidad, está perdido de antemano».35 No fue fácil, pero ha sido un proce- so que, en lo que a la estandarización básica y general se refiere, ha durado tan solo unas pocas décadas y en el que cabe distinguir varias etapas. Se trata de un proceso que a día de hoy tiene continuidad en diferentes campos, por ejemplo, en la investigación y desarrollo de los corpus lingüísticos. Fue, por fortuna, claramente exitoso desde el inicio mismo.36 Aquella lengua que care- cía de reglas comunes cuenta hoy con una vasta normativización aplicada y asumida por los usuarios de la lengua.
Al referirse al proceso de estandarización del euskera es obligado subrayar la tarea de normativización que ha realizado y el claro liderazgo que ha ejerci- do y se le ha reconocido, Euskaltzaindia. Debe subrayarse, asimismo, la im-
35 Mitxelena, Koldo: «Pro Domo» (1970). En Koldo Mitxelena entre nosotros, pp 327- 345, Alberdania — Diputación Foral de Gipuzkoa, 2011.
36 Siadeco (1978): Euskara batua irakaskuntzan, Donostia. Según este estudio, en el curso 1977-1978, en las ikastolas de la actual CA de Euskadi y CF de Navarra, es decir, en los centros educativos en los que se enseñaba el euskera o en euskera, el 79,2 % decidió utili- zar el euskara batua, el 4,9 % decidió no utilizarlo y el 13,9 % no había tomado aún ninguna decisión (respondieron la encuesta las ikastolas que representaban el 80,3 % del total del alumnado). Asimismo, una amplia mayoría de los escritores había optado por el modelo unificado.
prescindible aportación de la amplia diversidad de creadores vascos y usuarios profesionales a la configuración del euskara batua, es decir, de las escritoras y los escritores vascos, las traductoras y los traductores, las universidades y sus investigadores, el profesorado del sistema educativo, los profesionales de los medios de comunicación y los miles de personas que usan el euskera como lengua de trabajo en diferentes ámbitos. El euskara batua ha sido fruto de un amplio consenso, una gran tarea colectiva sin cuyo éxito no se hubiera produ- cido el avance continuado del euskera.
6.2. Estatus de la lengua 6.2.1. Estatus legal
El Estatuto de Autonomía del País Vasco (1979) es la norma institucional básica de la CAE, y en su virtud el euskera es, como el castellano, lengua ofi- cial en todo el territorio, y toda la ciudadanía tiene el derecho a conocer y usar ambas lenguas oficiales, y los poderes públicos tienen la correlativa obligación de garantizar su ejercicio. La Ley 10/1982, de 24 de noviembre, básica de normalización del uso del euskera, conocida como la Ley del Euskera,37 es fruto del desarrollo de las previsiones estatutarias, y constituye la piedra angu- lar del estatus legal del euskera. Se trata de la norma legal que reconoce por primera vez derechos lingüísticos a toda la ciudadanía, también con relación al uso del euskera en simetría con el uso del castellano, y establece las consi- guientes obligaciones a los poderes públicos para que adopten las medidas de política lingüística necesarias para garantizar el ejercicio progresivo de los de- rechos reconocidos a la ciudadanía y para caminar hacia una sociedad vasca realmente bilingüe. Es la norma legal básica que, junto con la Carta Europea de Lenguas Regionales o Minoritarias, consagra la aplicación del principio igualitario de la acción positiva legitimando las políticas activas de fomento del uso del euskera, bajo el principio de progresividad y de acuerdo con la diversidad sociolingüística de Euskadi.
37 La Ley del Euskera es la columna vertebral de la arquitectura jurilingüística de Eus- kadi, y ha sido ampliamente desarrollada mediante la introducción de la cuestión lingüística en la legislación ordinaria sectorial (por ejemplo, en las leyes de la Escuela Pública, la Fun- ción Pública, la Radiotelevisión vasca, el Consumo o las Entidades Locales) y una vasta producción específica de leyes, decretos, reglamentos, órdenes, normas forales, ordenanzas municipales y diferentes resoluciones que regulan la cuestión de los usos lingüísticos en dife- rentes ámbitos de la vida social (aprendizaje de euskera por la población adulta, educación, administración, medios de comunicación, derechos de las personas consumidoras, acción cultural, TIC, programas de ayudas, etc.).
6.2.2. Educación (no universitaria y universitaria).
La enorme aportación del sistema educativo constituye la principal base del crecimiento social del euskera. Aproximadamente dos de cada tres nuevos vascohablantes son fruto del sistema educativo, y gracias sobre todo al mismo, por primera vez en la historia del euskera, la inmensa mayoría de vascohablan- tes están alfabetizadas en su lengua y pueden hacer y hacen un uso de la lengua como instrumento comunicativo no solo en funciones no formales, sino tam- bién en funciones profesionales y cultas. Esto nos da pie a mencionar, antes de detenernos en la evolución de la enseñanza del y en euskera, dos características relevantes del modelo de revitalización del euskera: por una parte, el modelo vasco descansa básicamente en la voluntariedad, combinada con algunas dosis de obligatoriedad necesarias para garantizar efectivamente en los servicios pú- blicos la opción voluntaria del euskera por parte de la ciudadanía. Por otra parte, el modelo vasco, en su desarrollo, tiene en cuenta la diversidad sociolin- güística del territorio, pero, lejos de conformarse con preservarla a modo de foto fija sin retrocesos ni avances, se propone transformarla progresivamente y transitar por la vía del crecimiento demográfico y funcional del euskera. Todo ello se ha visto directamente reflejado en la política lingüística del ámbito educativo.
Los artículos 15, 16 y 17 de la Ley del Euskera son una muestra de la conciliación entre voluntariedad y obligación en el proceso de generalización progresiva del bilingüismo en la educación vasca, y del objetivo de incremen- tar el número de vascohablantes en la población de hasta 18 años. En efecto, por una parte, en el artículo 15, «se reconoce a todo el alumnado el derecho de recibir la enseñanza tanto en euskera como en castellano en los diversos nive- les educativos», siendo los padres o los tutores, o, en su caso, los alumnos quienes elijan la lengua vehicular (euskera o castellano), y por otra, en los ar- tículos 16 y 17, se establece la obligación de recibir como asignatura la lengua oficial no vehicular y la obligación de «garantizar al alumnado la posibilidad real, en igualdad de condiciones, de poseer un conocimiento práctico sufi- ciente de ambas lenguas oficiales».
Hasta el inicio de los 80, la educación vasca era monolingüe (en castella- no, por supuesto), salvo las ikastolas, centros educativos de iniciativa social donde se enseñaba el euskera y en una proporción creciente en euskera. Repre- sentaban en torno al 10 % del sistema. En el curso 1983/1984, gracias al au- togobierno recientemente recuperado, se implantó en el conjunto del sistema educativo el sistema de modelos lingüísticos, vigente en la actualidad e inte- grado básicamente de tres modelos (A, B y D) que se diferencian entre sí se- gún la lengua vehicular de enseñanza. En el modelo A el castellano es la lengua
vehicular básica, y el euskera se imparte como asignatura. En el modelo B, tanto el euskera como el castellano son lenguas vehiculares. En el modelo D el euskera es la lengua vehicular, y el castellano se imparte como asignatura. Son los padres y madres, o los tutores, o, en su caso, los alumnos quienes eligen el modelo. En estas tres últimas décadas se ha transformado completamente el sistema, gracias a la voluntad de los padres y madres, el compromiso activo de los poderes públicos vascos y el compromiso del profesorado.
GRÁFICOS 20 y 21
EVOLUCIÓN DE LOS MODELOS LINGÜÍSTICOS DE LA ENSEÑANZA NO UNIVERSITARIA. CA EUSKADI, 1983/84-2017/18* (%)
Fuente: EUSTAT. Elaboración propia
* Los datos del curso 2017/2018 son un avance, no son definitivos, porque la publica- ción de los datos oficiales aún no se había producido en el momento de redacción de este texto.
La evolución de la matriculación refleja el vuelco progresivo que, de acuer- do con la voluntad de los padres y madres, se ha producido en la enseñanza no universitaria (hasta los 18 años) en euskera, en todos los territorios, incluidos tanto los centros públicos como los privados concertados. El cambio ha sido constante en favor del modelo D y en detrimento del modelo A en todos los cursos sin excepción, tanto en términos porcentuales como absolutos (a pesar de que se haya registrado en el mismo período una pérdida de 155.378 alumnos). Así, en el curso 2017/2018 el 67,7 % del alumnado no universitario (educación obligatoria, bachiller y formación profesional) estudia en euskera, y el 13,4 % básicamente en castellano, mientras en el curso 1983/1984 el 77,7 % lo hacía en castellano y el 14,2 % en euskera. En el curso 2017/2018 son 246.942 alum- nos quienes estudian en euskera (D), y otros 69.355 lo hacen parcialmente (B). Las cifras varían según niveles educativos. El peso del modelo D es sustan- cialmente más bajo en la formación profesional, donde se sitúa en el 23 %, y el modelo A en el 64,2 %, en llamativo contraste con el resto de los niveles educa- tivos. Como prueba de la citada diferencia, téngase en cuenta que, según datos provisionales de 2017/2018, el modelo D representa el 79,4 % en educación infantil, el 74 % en primaria y el 67,3 % en secundaria, mientras el modelo A representa el 3,4 % en infantil, el 4,7 % en primaria y el 8,5 % en secundaria.
La dimensión del cambio es evidente. La comparativa entre los cursos 1983/1984 y 2017/2018 nos muestra que, aun habiendo 155.378 alumnos me- nos, hay 199.554 alumnos más que estudian total (D) o parcialmente (B) en eus- kera. Son datos muy reveladores de la voluntad de los padres y las madres para que sus hijas e hijos adquieran el euskera en la escuela, teniendo en cuenta que aproxi- madamente tres de cada cuatro alumnos poseen el castellano como lengua primera.
GRÁFICO 22
EVOLUCIÓN DEL ALUMNADO PRESENTADO A LAS PRUEBAS EN EUSKERA DE ACCESO DE LA UNIVERSIDAD DEL PAÍS VASCO. UPV/EHU - 1997/1998 - 2018/2019
Es otro cimiento fundamental del proceso de revitalización. Prácticamen- te una tercera parte de los nuevos vascohablantes han adquirido el euskera en los euskaltegis (centros de aprendizaje de euskera por personas adultas). Para buscar sus antecedentes hay que remontarse al año 1967, año en el que, a iniciativa de un prolífico vascófilo de la época, Rikardo Arregi, se puso en La generalización progresiva del bilingüismo en el sistema educativo, ini- ciado desde los niveles inferiores, opera a modo de un continuum que llega hasta la universidad. Prueba de ello es la evolución del alumnado que, a la hora de realizar el examen de selectividad, opta por el euskera para realizar los ejercicios. Así, en las pruebas de acceso del verano de 2018, el 70,3 % del alumnado decidió realizar el examen en euskera, mientras 21 años antes, en 1997, fue el 30,9 % quien optó por esa lengua.
En el curso 2018/2019, la Universidad del País Vasco (UPV-EHU), se- gún sus propios datos, ofrece la posibilidad de realizar la inmensa mayoría de los estudios de grado en euskera (94 % de las asignaturas obligatorias y 87 % de las optativas), y el 52 % de quienes se han matriculado en la UPV-EHU por primera vez en dicho curso han optado por cursar sus estudios en euske- ra. El avance es continuado: cinco años antes, en el curso 2013/2014, optó por estudiar en euskera el 48,1 %. También en las universidades de Deusto y Mondragon Unibertsitatea se utiliza el euskera como lengua vehicular de enseñanza.
6.2.3. Aprendizaje del euskera por la población adulta
GRÁFICO 23
APRENDIZAJE DE EUSKERA DE ADULTOS, POR NIVELES DE MATRICULACIÓN. CAE, 2017-2018 (%)
marcha una campaña de alfabetización de adultos en euskera que fue desarro- llada por Euskaltzaindia. En desarrollo de la Ley del Euskera se creó HABE,38 organismo autónomo adscrito al departamento competente en materia de po- lítica lingüística del Gobierno Vasco, cuya función es, entre otras, dinamizar y coordinar el aprendizaje de euskera por la población adulta a través de una amplia red de euskaltegis, tanto desde el punto de vista pedagógico como or- ganizativo y financiero.
Según datos de HABE, en el curso 2017/2018 ha habido 34.671 perso- nas matriculadas en los euskaltegis y centros de autoaprendizaje, cuya distri- bución por niveles de aprendizaje es el que se refleja en el gráfico. La red de
euskaltegis está integrada por 103 centros, de los cuales 39 son de titularidad
pública-municipal y 64 son privados homologados. El profesorado de dichos centros lo integran aproximadamente 1.400 personas. El sistema de euskal- dunización de adultos aporta anualmente 4.500 nuevos vascohablantes que adquieren un nivel básico de competencia lingüística para expresarse en eus- kera. El Gobierno Vasco contribuye a la cofinanciación del conjunto de la red de euskaltegis.
6.2.4. Administración pública
Según Sentencia del Tribunal Constitucional,39 «es oficial una lengua, independientemente de su realidad y peso como fenómeno social, cuando es reconocida por los poderes públicos como medio normal de comunicación en y entre ellos, y en su relación con los sujetos privados, con plena validez y efectos jurídicos». Por otra parte, en virtud de la Ley del Euskera, la ciudada- nía vasca tiene, en su relación con cualquier administración pública ubicada en Euskadi, el derecho a utilizar el euskera y a ser atendida en la lengua oficial de su elección. En los años 80 el euskera era una lengua ausente en la admi- nistración. La intervención de estas décadas ha tenido como objetivo avanzar progresivamente desde una administración monolingüe erdaldun a otra en la que se garantice efectivamente el derecho de opción lingüística reconocido a la ciudadanía y también el euskera alcance un estatus de normalidad de uso en el ámbito administrativo y en las relaciones con otras administraciones. Dicha intervención ha pivotado principalmente sobre la consideración del euskera
38 Ley 29/1983, de 25 de noviembre, de creación del Instituto de Alfabetización y Re- euskaldunización de Adultos y de Regulación de los Euskaltegis.
39 Sentencia 82/1986, de 26 de junio, sobre el recurso de inconstitucionalidad inter- puesto por el Gobierno de España contra la Ley 10/1982 de normalización del uso del euskera.
como lengua de servicio (relación con la ciudadanía) y lengua de trabajo (fun- cionamiento habitual intra eta inter administrativo).
La regulación del conocimiento del euskera por parte de los empleados públicos queda determinada por el sistema de perfiles lingüísticos de los pues- tos de trabajo. El perfil lingüístico determina la competencia lingüística en euskera necesaria para el acceso y para el desempeño de un determinado pues- to de trabajo. Se lleva a cabo un proceso de formación lingüística del personal para que adquiera el perfil lingüístico correspondiente.
Para el acceso a la administración, se valora el conocimiento del euskera determinado por el perfil lingüístico del puesto de trabajo, o bien con carácter obligatorio o bien, en los casos restantes, como mérito puntuable. La conside- ración de requisito obligatorio o meritorio se determina de acuerdo con la realidad sociolingüística del ámbito territorial de la administración concernida.
Todas las administraciones aprueban y desarrollan planes quinquenales de normalización del uso del euskera, de acuerdo con la normativa legal co- rrespondiente. Según los datos de los sucesivos informes de evaluación de di- chos planes, elaborados por la Viceconsejería de Política Lingüística del Go- bierno Vasco, en el año 1989, primer año en que se pusieron en marcha dichos planes, en la Administración General de la CAE (Gobierno Vasco) el 23 % del personal sabía euskera, y en diciembre de 2015 el 61 % había acreditado el perfil lingüístico correspondiente.
6.2.5. Medios de comunicación y producción editorial
Uno de los derechos reconocidos a la ciudadanía en la Ley del Euskera es el «derecho a recibir en euskera publicaciones periódicas, programaciones de radio y televisión y de otros medios de comunicación», y la Ley destina un capítulo y cuatro artículos al uso del euskera en los medios de comunicación social, con una apuesta por promover dicho uso, además de en los medios de